miércoles, 15 de octubre de 2008

La Teoría de la Conspiración

Así es llamado el estado de opinión que, en líneas generales, postula la existencia de un plan misterioso para dominar el mundo. No es una teoría científica sino una etiqueta cultural tan válida como la expresión "mayoría silenciosa" o "sociedad de consumo". Pero que no posea estatus científico no significa que sus partidarios sean meros promotores de fantasías. Con todo, la Teoría de la Conspiración (TC) suele ser una suerte de rompecabezas con el que se trata de descubrir una lógica subyacente al comportamiento de determinados grupos enigmáticos que evidentemente existen. Rara vez es completamente irracional, si bien choca contra la infalsabilidad. La ausencia de elementos comprobables, sin embargo, no es un defecto sino su naturaleza.

No es arriesgarse a la hoguera ubicar la expresión entre fines de los años ‘40 (cuando el macartismo se abatió en la vida cultural norteamericana), y el asesinato de John F. Kennedy, en noviembre de 1963. De hecho, el atentado contra el líder demócrata fue la primera gran cantera de la Teoría de la Conspiración. No sólo por tratarse del magnicidio impune más espectacular del siglo sino, precisamente, porque las principales pruebas para hallar a sus responsables fueron borradas por los propios encargados de la investigación.

Los partidarios de la TC buscan (y muchas veces encuentran) enemigos en grupos de poder intrigantes y oscuros como la CIA, el FBI, el Pentágono, el Nuevo Orden Mundial, la Comisión Trilateral, los Illuminati, la Masonería, el Diablo, y muchas otras entidades (reales o ficticias) acusadas de ocultar secretos, controlar ciudadanos, eliminar líderes o exterminar minorías en nombre de intereses inconfesables. Y no son pocos quienes lo creen: una encuesta realizada por la Luntz Research reveló que un 74 % de los estadounidenses piensa que la Casa Blanca está envuelta en operaciones encubiertas, que el gobierno ha hecho un pacto con los extraterrestres y que en el país hay una dictadura solapada.


Para un simpatizante tipo de la TC, los sucesos de importancia dramática que quedan sin resolver son parte de "un plan donde el poder impone silenciar la verdad".



Los sitios dedicados a este tema son numerosos en la Web, pero casi todos están en inglés, hay muy poco material en español, probablemente porque básicamente se relacionan con Estados Unidos. Pero en un mundo globalizado, este tipo de temática nos atañe a todos. Quizá los latinoamericanos estemos más habituados a oír hablar de corrupción que de conspiración, y es posible que los artículos de esta sección puedan resultar bastante chocantes. Sin embargo, a pesar de la disparidad, y más allá de las particularidades, todos las posturas, sin excepción, denuncian un plan para conquistar el mundo (el Nuevo Orden Mundial, o Globalización) que ya está en marcha y bien avanzado.

Es ciertamente llamativo el tema de los culpables de las supuestas "conspiraciones". Para los nacionalistas a ultranza, como las llamadas milicias norteamericanas, todo está orquestado por el Comunismo; para los cristianos, todo está orquestado por Satanás; para el resto todo está orquestado por los Extraterrestres, y en todos los casos con la complicidad del gobierno. Lo curioso, sin embargo, es que si a ciertos artículos se le quitan las implicancias políticas o religiosas, se dejan los hechos desnudos, y se cotejan éstos con lo que vemos en las noticias, se llega a la conclusión de que tienen razón en cuanto a que algo está sucediendo.

Y esto va desde lo grande hasta lo pequeño. Un caso grande: la red de espionaje Echelon, que fue noticia en los medios a principios del 2000, y a la cual se venía denunciando en Internet desde hacía varios años. Un caso pequeño: un artículo hace notar que el aspecto de la policía (uniformes, armamento) se parece cada día más al del ejército. Según el articulista, se trata de una maniobra sutil para acostumbrar a la gente a los uniformes militares para cuando las tropas de la ONU (brazo armado del Nuevo Orden Mundial según él) tomen el control a escala global. Porque: mundo global = gobierno global = policía global.

En suma: algunos artículos son delirantes, otros dejan una duda razonable, pero todos son interesantes de leer, máxime teniendo en cuenta que es difícil encontrarlos en español.

Si a usted le interesa descubrir, aunque más no sea, una parte de la "verdad", entonces infórmese, investigue, cuestione y lea "entre líneas" toda la información que llega a través de los medios de comunicación... Y sobre todo, lo importante es buscar las coincidencias entre esas informaciones, pues si coinciden en x cosa, esa x cosa es real. Quizá haya que leer los artículos conspirativos con este método para comprobar su veracidad.

Ahora, más que nunca, tenemos el deber de investigar y difundir masivamente toda la información, ya que quizás, en un futuro no muy lejano, no gozaremos de la libertad de expresión que en la actualidad poseemos...

Que cada uno saque sus propias conclusiones...

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