sábado, 14 de febrero de 2009

Los Atentados Contra Adolf Hitler ...


Más de un atentado contra la vida del dictador nazi Adolf Hitler tuvo efecto antes y durante la Segunda Guerra Mundial.

El 8 de noviembre de 1939, sólo un mes y días después de la invasión a Polonia, Georg Elser puso una bomba fue en la cervecería Burgerbraukeller en Munich, lugar donde Hitler reunía cada año a la plana mayor del NSDAP. El Führer se salvó de la muerte segura al abandonar el recinto diez minutos antes de la hora prevista. Elser fue detenido y ejecutado a pocos días de la rendición alemana.

Aunque este atentado falló por esos juegos del destino, ninguno estuvo tan bien organizado ni tan cerca del éxito como el ocurrido el 20 de julio de 1944.

Para los meses de otoño de aquel año una gran cantidad de alemanes asumían que su país no tenía forma alguna de ganar la guerra, pero que cualquier intento de negociación de paz con los aliados debía empezar con la caída de Hitler. Como nunca antes, varios jefes y oficiales alemanes decepcionados (desde un principio o en tiempos recientes) planearon un golpe de Estado.

Klauss Schenk von Stauffenberg El eje central del atentado era el coronel Klauss Schenk von Stauffenberg, héroe en la campaña en África, que en lucha perdió un ojo, una mano y parte de la otra. La ocasión no era otra mejor que una reunión de Hitler con sus altos oficiales en el "Wolfchanze", el cuartel general de Hitler en Prusia oriental, para informar el reporte de la situación alemana en el frente: de paso podrían caer también muchos de sus principales colaboradores. Stauffenberg llevó en su maleta un explosivo con mecanismo a relojería, que la activó minutos antes de ingresar a la reunión en la que Hitler y casi todos los altos mandos ya estaban presentes.

Ni bien entrado a la sala, Stauffenberg puso la maleta debajo de la mesa, al lado de un apoyo de ésta que daba justo al frente del dictador. El plagiario salió de la sala sigilosamente y tomó un auto a una zona cercana del lugar. Pocos minutos después el maletín estalló. En ese momento, Klauss Schenk von Stauffenberg se dispuso a viajar a Berlín para dar la noticia que el Führer ha muerto.

Pero Hitler sobrevivió. Con heridas en la cara y mano, pero sobrevivió. Por otro macabro acto de suerte, uno de los oficiales en la reunión tropezó con el maletín y lo puso al otro lado del apoyo de la mesa, compuesta de madera extremadamente gruesa. De esta forma el estallido estuvo fuera de su alcance, a pesar que el atentado cobró cuatro víctimas. La venganza del Führer no se hizo esperar.

Von Stauffenberg no tardó en ser hallado responsable del atentado y ser capturado junto con sus colaboradores. En la misma noche del atentado, comenzó una gran cacería de cualquier persona, de bajo o alto rango (entre ellos el mariscal Rommel), que tuviera algo que ver con el atentado, o simplemente cualquiera que estuviera en contra del régimen nazi. Fueron sentenciados a muerte a más de 5000 personas, la mayoría de ellos inocentes.

Adolf Hitler Hitler, en acto de suprema venganza, hizo que en las ejecuciones se utilicen sogas de metal para que la muerte sea lenta y dolorosa. Las ejecuciones fueron filmadas, y los videos fueron entregados al Führer para que los disfrutara en soledad.

Paradójicamente, Hitler terminó suicidándose el 30 de abril de 1945, cientos de miles de muertos después de aquel fallido intento ocurrido meses antes.

Los Animales En Conflictos Belicos ...


Son los grandes olvidados de los conflictos bélicos, desde luciérnagas hasta monos, desde elefantes hasta osos o murciélagos, todos ejercieron roles muy importantes que incluso modificaron el negro futuro que muchos soldados veían venir cada día.

“La Guerra de los Animales” es una exhibición londinense dónde tiene cabida cualquier animal que haya “trabajado” por su país. El historiador Terry Charman explicó que la muestra trata de reconstruir las vidas de los miles de animales que se vieron implicados en las guerras, desde la primera paloma mensajera que voló durante la I Guerra Mundial hasta las luciérnagas que ayudaron a iluminar los documentos que necesitaban leer los soldados en las trincheras. Desgraciadamente, los animales en su momento no tuvieron otra opción que marchar a la guerra a cumplir sus “misiones”, pero aún así, prestaron un apoyo moral “inestimable” a los soldados, que para ellos eran “como un oasis de la amistad en un desierto de tristeza”.


Aquí escribes el resto del post.

Los Gatos En La Historia ...


Se dice que el gato mas parecido a Bastet es el Abisinio

Palabras de Ra en el Libro de los Muertos: "Yo soy el Gran gato que inauguró el árbol Yeshed en la Ciudad del Sol, aquella noche en que fueron anonadados los enemigos del Dueño del Universo."

Ra se consideraba un gato, es extraño que no fuese representado como tal.

Cuando tomamos en nuestros brazos ese cálido cuerpecito, cuando escuchamos sus ronroneos y acariciamos su suave manto, en lo que menos pensamos es en los orígenes de ese minino que nos acompaña y a quien tanto queremos y mimamos.


Los orígenes de los gatos datan de más de dos millones de años, pero su domesticación comenzó en Egipto hace aproximadamente seis mil años.

Los egipcios descubrieron que el gato era un excelente depredador y representaba la mejor manera de librarse de los ratones que se habían convertido en un serio problema para los granos. Sin embargo, el gato en Egipto no fue un simple animal de compañía o una mascota, sino que alcanzó proporciones sagradas.

Según la mitología de este pueblo, su dios, Ra, cansado de la rebelión de los hombres, envió a su hija Sekhnet, en forma de leona para que los controlara, pero ella decidió asesinarlos. A Ra no le gustó el comportamiento de su hija y envió a Onuris quién la amansó y la convirtió en Bastet.
Bastet diosa de gran bondad, personificaba la maternidad, la música, la danza y la alegría y se representaba como una elegante y estilizada mujer con cabeza de gata.

A partir del surgimiento de esta diosa, el gato se volvió un animal sagrado, las leyes lo protegían y la religión los veneraba. Se les trataba como un miembro más de la familia; si el gato moría, debía guardarse luto, de ahí que se hayan encontrado grandes cantidades de momias de gatos en excavaciones arqueológicas.

Pero no sólo la cultura egipcia adoraba a los gatos, también los Incas y en la India han aparecido referencias de gatos en textos antiguos.

El gato llegó a Europa llevado por los fenicios y los romanos. Los romanos proclamaron severas leyes y penas para proteger a los gatos; para ellos los felinos simbolizaban la victoria y los llevaban a las batallas; su diosa Libertas era representada con forma de gato.

Pero no todo fue gloria para el minino pues cayeron en desgracia cuando se les comenzó a asociar con la brujería y el satanismo. Bastaba tener un gato para ser acusado de brujería; los quemaban y mataban en ritos religiosos hasta que Napoleón Bonaparte declaró su amor por ellos con el objetivo de que se volvieran a tener gatos en las casas y de esta manera se contrarrestaran las plagas de ratas que azotaban toda Europa. Se dice que la matanza de gatos fue lo que originó la peste negra que asoló al Viejo Continente.