martes, 4 de noviembre de 2008

El III Reich

Poco antes de que finalizara la II Gran Guerra, el ministro de propaganda alemán, Goebbels, anuncio al mundo que Alemania iba a estar en posesión de una "sorprendente y poderosa arma, que cambiaría el signo de la contienda dando la victoria final a Alemania".

En Mayo de 1.945, en el océano pacifico, los americanos capturan un U-boot (el submarino nazi U-234). Con un diseño revolucionario, de tamaño tres veces al normal y con rumbo a Japón, en sus bodegas descubren un sorprendente botín: planos y piezas para construir cohetes parecidas a las V-2 (las famosas bombas volantes), cazas a reacción y lo más sorprendente.... piezas para la construcción de gran parte de una bomba atómica de diseño nazi.
Pero no acababa ahí el descubrimiento, ya que en varios de los tubos para los torpedos se encontraron unos envases metalicos que contenían varios kilos de uranio enriquecido (U-235).

Actualmente se sabe que existía, además de la oficial, otra línea de investigación en la que se elaboró un exitoso método, por el que se conseguía uranio enriquecido, plutonio y agua pesada a mayor velocidad.
El destino de esa carga, era que Japón construyera la bomba para así poder derrotar a los americanos. Pero eso nunca sucedió, ya que el 23 de mayo se transmitió el descubrimiento a la base naval de Portsmuth, en donde decidieron que todo el material fuese llevado a Los Alamos (Nuevo Méjico), donde se probaría varias semanas más tarde la primera bomba atómica y a partir de ahí el desenlace final de la guerra.

La tecnologia Nazi
Se dice que los alemanes contactaron en 1.941 con los Ugha Mongulala, una tribu de América del Sur que les pidió protección contra un pueblo vecino invasor.
Según dice la crónica (explicada por Tatunca Nara, el jefe de la tribu), hace 15.000 años bajaron los dioses a la Tierra y hace 12.000 años volvieron a marcharse, pero dejaron un platillo volante bajo la ciudad de Akakor.
Todos sabemos el intereses del III Reich en la búsqueda de tesoros, leyendas, y sociedades esotéricas (Vril).
Si encontraron en Akakor el platillo, puede por ello explicarse el porqué los nazis reclutaran a ingenieros y científicos de todas nacionalidades para que descifraran la energía utilizada por aquel platillo con el que los dioses descendieron hace 15.000 años a la Tierra.

Desarrollaron y probaron muchas naves. El auténtico objetivo de los nazis era un avión rápido y que no hiciera ruido, un arma silenciosa, rápida y misteriosa.
Así, en junio de 1.944, después de repetidos fracasos, uno de estos prototipos despegó y se alejó a gran velocidad dejando tras de si la pista de aterrizaje de Brandis (Leipzig).
Esto sería absolutamente normal, de no ser porque dicho aparato era el único de su especie en el mundo. Se trataba del AS-6, construido y diseñado por Arthur Sach después de años de pruebas y representaba un autentico "platillo volante" con su revolucionaria forma de media luna.

Al acabar la guerra se dio a conocer al publico que el proyecto del "platillo" no había sido el único, y que otros ingenieros habían desarrollado distintos aparatos para la Luftwaffe.

Según testimonios de Andreas Epp, antiguo ingeniero de la Skoda y que trabajó en dichos diseños en el aeródromo de Praga, se realizaron diversos planos y maquetas de la "peonza voladora" de Schriever y de Habermohl, la cual consistía en un gran aro que giraba en torno a una cabina central de pilotaje. La zona intermedia entre ambos estaba formada por palas similares a las de un helicóptero, y unidas entre si, lo cual hacia las veces de una gran hélice orientable, dándole al sistema una formidable maniobrabilidad y potencia propulsora.
El proyecto final estaba dotado de 6 potentes motores a reacción, lo que podría hacer que el "platillo" de Schriever fuera el primero en traspasar la barrera del sonido.

Otro aspecto importante al hablar de OVNI's nazis es el de las "alas volantes", que fueron los primeros aviones triangulares de la historia (el caza cohete ME-163 de la messersmitt). Y de la investigación de nuevos materiales para fuselajes y técnicas para engañar a los radares enemigos.

En febrero de 1.945 se probáron las espectaculares alas Horten HOIX-V2 con las que estuvieron a punto de superar la barrera del sonido.

Al terminar la guerra e impresionados por la avanzada tecnologia de los alemanes, los americanos se llevaron el HOIX-V3 casi terminado y otros diseños aun más futuristas. Todos ellos fueron los precursores del ala delta más grande del mundo (YB-49), que fue probada la USAF a finales de los 40 y de la cual se derivaron diversos diseños de la casa Northrop hasta llegar al actual bombardero invisible B-2.

Foo Fighters
Los Foo Fighters o bolas de fuego, fueron descritas como bolas luminosas capaces de perseguir a los aviones aliados.
Se desarrollaron en Wiener-Neustad y se controlaban via radio, hasta situarlos cerca de los aviones aliados, y una vez allí, estos se orientaban automáticamente mediante unos sensores infrarrojos, siguiendo el calor expulsado por los gases de escape de los motores de los aviones.
El objetivo principal era provocar interferencias en los radares.

Viktor Schauberger
Este ingeniero-inventor buscaba una energía alternativa, con una ciencia distinta y más simple: "implosión en lugar de explosión".
La implosión se produce al variar la velocidad de giro de un vórtice generado en un líquido u otro medio como un gas, en una concentración determinada. Esto hace disminuir la temperatura del medio, al contrario de lo que dictan las leyes de la termodinámica.

Hitler le necesitaba para desarrollar sus conceptos de vórtices dinámicos bajo su mando y los aviones futuristas que tenía en mente.
El prototipo de Schauberger, llamado Hannebu, era un vehículo cuya velocidad alcanzaba 15.000 metros de altitud en tres minutos y podía volar hacia cualquier dirección a velocidad Mach 3 (tres veces suparior a la del sonido).
Se pensó en su construcción en serie para su finalización entre 1.943 y 1.944.

En 1.956, en la revista Das Neue Zeitalter de Munich, se decía que Viktor Schauberger era el inventor y descubridor de la implosión, y eso sólo con el uso del aire y del agua, de la luz generada, del calor y del movimiento.

El primer disco sin tripulación fue probado en 1945 cerca de Praga, podía permanecer inmóvil en el aire y podía volar rápidamente tanto al derecho coma al revés.

A pesar de haber transcurrido mas de medio siglo, muchos son los misterios que aun rodean a la capacidad tecnológica del III Reich...

Agentes del Silencio

En septiembre de 1976, el doctor Herbert Hopkins, médico e hipnotizador de 58 años de edad, trabajaba como consultor en un caso de teleportación en Maine (Estados Unidos). Una noche en que su esposa e hijos habían salido dejándole solo, sonó el teléfono y un hombre que se identificó a sí mismo como vicepresidente de la Organización de Investigaciones OVNI de Nueva Jersey solicitó entrevistarse con él para discutir el caso. El doctor Hopkins aceptó, pues en aquel momento le pareció lo más natural. Se dirigió a la puerta trasera a encender la luz para que el visitante pudiera encontrar el camino desde el parking, y vio al hombre que ya estaba subiendo los escalones de la entrada. "No vi ningún coche, pero aunque lo hubiera tenido era imposible que llegara a mi casa con tanta rapidez desde ningún teléfono", comentó más tarde asombrado.

Pero en aquel momento el doctor Hopkins no experimentó sorpresa alguna, y acogió al visitante. El hombre vestía traje negro, sombrero, zapatos y corbata negros, y camisa blanca. Pensé que su aspecto era de un empleado de una funeraria. Sus ropas eran impecables: el traje, sin arrugas, y la raya de los pantalones, perfecta. Al quitarse el sombrero vi que era completamente calvo, y que carecía de cejas y de pestañas. Su palidez era cadavérica, y sus labios eran de un rojo brillante.

En el transcurso de la conversación se frotó los labios con los guantes, de ante gris, y el doctor se sorprendió al comprobar que los llevaba pintados.

¿Visitante de otra dimensión?
Sin embargo, fue más tarde cuando el doctor Hopkins reflexionó sobre lo extraño del aspecto y de la conducta de su visitante. En aquel momento siguió la conversación con toda naturalidad, considerando que el episodio formaba parte de su actividad profesional. Cuando concluyó el relato, su visitante afirmó que el doctor tenía dos monedas en el bolsillo relacionadas con el caso. Le pidió al doctor que pusiera una de las monedas en su mano y él lo hizo así. El extraño dijo al doctor que mirara la moneda, no a él; mientras miraba la moneda pareció desenfocarse y luego se desvaneció gradualmente. "Ni usted ni nadie más en este planeta volverá a ver esta moneda otra vez", dijo el visitante.

Después de hablar un rato más de los tópicos acerca de los OVNIS, el doctor Hopkins advirtió que el visitante hablaba más despacio. El hombre se levantó tambaleándose y dijo muy despacio: "Mi energía se esta agotando, debo irme ahora, adiós." Se encaminó vacilante hacia la puerta y bajó los peldaños con inseguridad, de uno en uno. El doctor Hopkins vio una luz brillante en la carretera, una luz blanco-azulada y de brillo distinto a la de los faros de un coche. En aquel momento, sin embargo, supuso que se trataba del coche del extraño, aunque ni lo vio ni lo oyó.

Más tarde, cuando regresó la familia del doctor Hopkins, examinaron la carretera, encontrando señales que no podían pertenecer a un coche, pues estaban en el centro de la calzada. Al día siguiente, y aunque la carretera no se había utilizado, las marcas ya no estaban.

El doctor Hopkins quedó sumamente alarmado por la visita, sobre todo desde que empezó a plantearse lo extraordinario de la conducta de su visitante. De ahí que siguiera al pie de la letra las instrucciones de aquel hombre; borró las cintas de las sesiones hipnóticas que estaba realizando en relación al caso que le ocupaba, y aceptó abandonar el mismo.

Tanto en casa del doctor Hopkins como en la de su hijo mayor, siguieron ocurriendo incidentes curiosos. Hopkins supuso que tenían alguna relación con la extraña visita, pero nunca supo nada más de su visitante. En cuanto a la Organización de Investigaciones OVNI de Nueva Jersey, tal institución no existía.

La narración del doctor Hopkins es probablemente la más detallada de la visita de un HDN (hombre de negro), y nos enfrenta con el aspecto más fantástico del problema. En primer lugar, debemos preguntarnos si un doctor respetado y competente inventaría una historia tan extraña; y si así fuera: ¿por qué motivo? Por otra parte, ¿podría haber sido todo una ilusión, a pesar de las huellas que observaron otros miembros de su familia? ¿Es posible que la verdad se encuentre entre la realidad y la imaginación? Es decir: ¿podría tratarse de un impostor que visitó al doctor por alguna oscura razón, y que actuó para desencadenar en él, con alguna finalidad, la invención de sucesos misteriosos?

Consecuencias sorprendentes
La menos convincente de todas las explicaciones es la de que todo el incidente se desarrollara en la imaginación del doctor. Cuando su esposa e hijos regresaron a casa le encontraron realmente asustado, con las luces de la casa encendidas y sentado en una mesa en la que había una pistola. Confirmaron las marcas en la carretera y una serie de alteraciones en el teléfono que, parece ser, comenzaron inmediatamente después de la visita. Por lo tanto parece que si sucedió algún acontecimiento real, aun que su naturaleza permanece misteriosamente incierta.

La existencia de hechos extraños fue aceptada por las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos, que estaban al corriente de que personas que se hacían pasar por miembros de la USAF visitaban a testigos de OVNIS. En febrero de 1967, el coronel George P. Freeman, portavoz del Pentágono para el proyecto Blue Book de la USAF, declaró al investigador John Keel en el transcurso de una entrevista:
Hombres misteriosos con uniforme de las Fuerzas Aéreas, o luciendo credenciales de agencias gubernamentales, han venido "silenciando" a testigos de OVNIS. Hemos comprobado gran cantidad de estos casos, y ninguno de estos hombres está vinculado a las Fuerzas Aéreas. Hasta ahora no hemos sido capaces de descubrir nada acerca de esos hombres. Al hacerse pasar por oficiales de las Fuerzas Aéreas o por agentes del gobierno están cometiendo un delito federal. Estamos seguros de atrapar alguno. Por desgracia, el rastro está ya demasiado frío cuando nos enteramos de alguno de estos casos, pero seguimos intentándolo.

Una pregunta sigue en el aire: los impostores referidos por el coronel Freeman y por el doctor Hopkins, ¿pertenecen a la misma categoría de extraños visitantes? Las observaciones de OVNIS, al igual que los crímenes pasionales, atraen a gran cantidad de personas mentalmente inestables que son perfectamente capaces de hacerse pasar por agentes autorizados con tal de tener acceso a los testimonios. Es probable que algunos de los supuestos HDN sean tan sólo pseudo-investigadores de esta clase.

Una curiosa circunstancia repetida en los informes acerca de los HDN es la incoherencia de su conducta: si están representando a seres humanos, no lo hacen demasiado bien. Despiertan la sospecha de sus víctimas mucho más por su ignorancia que por sus conocimientos. Desde luego pudiera ser que los que calificamos de impostores sólo sean aquellos cuyo trabajo no ha resultado convincente; quizá haya muchos casos de HDN que nunca conoceremos, simplemente porque los visitantes han persuadido a sus víctimas de que no hay nada sospechoso en sus visitas, o de que más les valdrá guardar silencio.

Los HDN suelen advertir al testigo que no diga nada acerca de la visita, y que cese toda actividad relacionada con ella: este detalle constituye una característica casi definitoria de estos extraños seres. Además, hay que tener en cuenta que conocemos todos los casos registrados de HDN sólo porque esas instrucciones han sido desobedecidas, y eso significa que se deben de haber dado muchísimos casos más. Y, sin embargo, jamás, que se sepa, se ha producido ninguno de los castigos terribles con que son amenazados los testigos. En 1976, Carmen Cuneo, una testigo canadiense, fue avisada por un misterioso visitante para que dejara de contar su experiencia y abandonara el caso, o de lo contrario sería visitada por otros tres HDN. "Le dije: ¿y esto qué significa? -Bien, respondió él, podría causarle molestias... quizá algunas heridas." Un año antes, Carlos de los Santos, testigo mexicano, fue detenido cuando se dirigía a una entrevista en televisión,no por una, sino por dos limusinas negras, y uno de los ocupantes, vestido de negro y de aspecto escandinavo, le dijo: "Cuidado, chico; si aprecias tu vida y la de tu familia, no vuelvas a hablar de tu visión."

Sin embargo, no existe evidencia alguna de que estas amenazas se hayan materializado alguna vez, aunque muchos testigos han desoído las advertencias. En realidad, por muy siniestros que puedan parecer los HDN, se caracterizan por su no violencia; lo peor que puede decirse de ellos es que atosigan a los testigos con sus visitas y llamadas inoportunas, o simplemente que les molestan con su presencia.

Amenazas de violencia
Mientras que para la víctima el que no se cumplan las amenazas es lo mejor que puede suceder, éste resulta para el investigador uno de los aspectos más desconcertantes del problema. La violencia, si se concretara en acciones físicas, ayudaría cuanto menos a definir el fenómeno. Además, la mayoría de las evidencias son, en el fondo, simples rumores, y con frecuencia no de gran calidad; casos también descritos como los del señor Richardson o el doctor Hopkins son por desgracia la minoría. Hay una gran falta de precisión en demasiados de los informes. El escritor norteamericano Brad Steiger asegura que cientos de ufológos, con tactos y testigos casuales de OVNIS declaran haber sido visitados por los HDN -generalmente en número de tres, generalmente vestidos de negro-, pero sólo cita algunos hechos puramente anecdóticos. Asimismo, John Keel, experto en fenómenos inexplicables, sostiene haber visto en muchas ocasiones los Cadillacs negros con pasajeros siniestros de aspecto oriental y vestidos de negro, pero tratándose de un reportero experto muestra un curioso recelo a ocuparse de esas visiones o a brindarnos un articulo versado sobre un tema tan importante. Aseveraciones como éstas no constituyen evidencias válidas: sólo sirven para alimentar la imaginación.

Y volvamos al mito de los HDN y a la posibilidad de que el fenómeno sea sólo eso: un mito. ¿Es posible que se trate de una ilusión?, ¿que todo sea una creación de la imaginación popular, cuyas obsesiones personales toman esta forma porque, de una u otra manera, los OVNIS constituyen una de las preocupaciones culturales más importantes de nuestro tiempo? Por otro lado está la versión de Woodrow Derenberg, que insiste en que los dos hombres vestidos de negro que trataron de silenciarlo eran emisarios de la Mafia. Por otro, David Tansley sugiere que se trata de entidades psíquicas representativas de las fuerzas ocultas que tratarían de evitar la expansión del "verdadero conocimiento". Dominick Lucchesi, uno de los amigos de Albert Bender, sostiene que provienen de alguna civilización desconocida, posiblemente enterrada en un área remota de la Tierra (el Amazonas, el desierto de Gobi o el Himalaya).

Pero existe un hecho común a casi todos los informes sobre los HDN, hecho que toda teoría debe considerar y que puede encerrar la clave del problema. Se trata de que los HDN poseen información a la que no han podido tener acceso, información privada, no tratada en la prensa, quizá conocida únicamente por algunos investigadores y oficiales pero no por el público. A veces, la única persona que posee esa información resulta ser la que es visitada. En otras palabras, los HDN y sus víctimas comparten conocimientos que quizá no posea nadie más. Además, casi siempre estos HDN aparecen cuando el testigo está solo. En el caso del doctor Hopkins, por ejemplo, el visitante tuvo mucho cuidado en llamar cuando la esposa y los hijos estaban fuera, y comprobó este extremo antes de presentarse. La conclusión debe ser que entre los HDN y sus testigos se establece una comunicación distinta, algún lazo paranormal.

¿Verdad o paranoia?
A todo esto hay que añadir otra serie de rasgos del fenómeno que no concuerdan con la realidad cotidiana. Por ejemplo, esos pomposos coches negros: ¿dónde están cuando no visitan a los testigos? ¿Dónde están guardados? ¿Nunca se les ve en colisiones o accidentes? ¿Es posible que se materialicen desde otro nivel existencial cuando son necesarios?

Estas son sólo algunas de las muchas preguntas que suscita el fenómeno de los HDN. Lo malo es que estos casos se producen en un espectro que va desde lo más creíble a lo más increíble. En un extremo están las visitas en las que no ocurre nada anormal, salvo la falsa identidad del visitante o el conocimiento de información privada. Pero en el otro extremo se dan casos en los que la única explicación posible seria que el testigo hubiera sucumbido a la paranoia. En su obra The truth about the men in black (La verdad sobre los hombres de negro) la investigadora Ramona Clark habla de un investigador anónimo que fue asaltado por tres hombres de negro el 3 de julio de 1969:

"Sobre la ventanilla del coche en que viajaban se hallaba el símbolo que asociaban a sus visitas. A aquel hombre este símbolo le causó un impacto psicológico profundo. Jamás había visto en ningún ser humano un miedo como el de aquel hombre."

A este primer encuentro siguió un hostigamiento continuo. Se produjeron llamadas misteriosas, la casa estaba vigilada. El hombre empezó a oír voces y a ver formas extrañas. Cadillacs negros le seguían a todas partes. En una ocasión su familia y él estuvieron a punto de sufrir un accidente por culpa de un Cadillac que se les echó encima. Empezó a tener pesadillas en las que aparecían los HDN. No podía descansar, su trabajo se resintió y temía perder su empleo.

¿Estaba todo en su mente? Resulta tentador pensar que si. Pero un amigo suyo confirmó que mientras hablaban, en la acera de enfrente un hombre de aspecto extraño paseaba arriba y abajo. Era un hombre alto, de unos cincuenta y cinco años, y vestía completamente de negro.

¿El Comienzo del Nuevo Orden Mundial?

Cuando sucedió el atentado en la ciudad de Oklahoma en 1995, que dejó un saldo de 168 muertos, se responsabilizó del mismo a Osama Bin Laden, acusación que luego cayó en saco roto cuando se descubrió que un grupo nacionalista norteamericano había sido el autor del ataque al edificio federal.

Resulta irónico que un hombre que vive en tiendas de campaña, sea acusado de semejante ataque por ser fundamentalista islámico y por no simpatizar con los Estados Unidos. El ataque frontal y directo a la soberanía del país del norte debió ser seguramente planificado durante meses por un gran equipo de hombres.

Quienes idearon el mega atentado tenían un plan muy bien organizado y una infraestructura que Bin Laden no posee por más millones de dolares que acumule. Semejante destrucción podría ser obra de una poderosa organización que actuó con una frialdad, eficiencia y sincronización absoluta.

La investigación habría que dirigirla hacia quienes son capaces de semejante impunidad. Hacia quienes burlaron durante todo el tiempo a los 14 servicios de inteligencia de distintas reparticiones que posee Estados Unidos. Hacia quienes eludieron la "gran oreja electrónica" que es el sistema Echelon, utilizado por EE.UU., Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda para vigilar las comunicaciones telefónicas, de fax, de telex y de correo electrónico. Cuya pasmosa capacidad llega a la interceptación de 200 millones de comunicaciones diarias. Los 120 satélites y las 12 bases de la red Echelon ni siquiera sospecharon lo que se avecinaba, o bien callaron algo que no se debía divulgar.

También resulta curioso que con los altos niveles de seguridad que existen en los aeropuertos norteamericanos, se hubieran podido secuestrar cuatro aviones y aún más llamativo, que se estrellaran contra las torres gemelas sin que ningún controlador aéreo advirtiera a tiempo el desvío de la trayectoria del aparato. Respecto al Pentágono, es de público conocimiento que está prohibido sobrevolarlo, sin embargo un avión lo hizo y se estrelló justamente en el sector donde se reúne la máxima jerarquía de los estrategas norteamericanos.

El atentado al Pentágono apuntó sin duda al corazón del poderío militar de Norteamérica, y el de las Torres Gemelas al centro del poder económico y político del país. Y si el otro avión se hubiera estrellado contra la Casa Blanca o el Congreso, era un ataque a los símbolos de la libertad y de la democracia.

Se trata de elecciones que no son casuales, y que podrían simbolizar el fin del actual orden mundial, y el comienzo de un nuevo orden mundial. Comienzo que se hace propicio con sacrificio de sangre de víctimas inocentes, para que las "fuerzas del Mal" sean propicias a sus líderes.

Habría que hacer una lectura "entre líneas" de los acontecimientos y preguntarse ¿Quiénes valoran mucho los símbolos?. Pues nada menos que las sociedades secretas, enigmáticos grupos que probablemente manejan y gobiernan el mundo desde las sombras. Quizás este atentado, el más espectacular de la historia, sea una muestra de lo que estos grupos son capaces de realizar, demostrando ningun tipo de misericordia.

Sociedades que fueron creadas con un objetivo siniestro y dotadas de un poder económico ilimitado. Entre las que podríamos mencionar a las siguientes:

La Logia B´Nai B´Rith, fundada en 1843, que cuenta con unos 600.000 afiliados en 47 países del mundo.

El Grupo Bilderberg, fundado oficialmente el 29 de mayo de 1954, cuyo poder ha adquirido proporciones alarmantes.

El Concilio de Relaciones Exteriores (CFR), también conocido como Grupo de la Mesa Redonda. Fundado en Inglaterra el 30 de mayo de 1919, comienza su gran expansión dos años después cuando adopta el nombre de Council of Foreign Relations. Abraham Ben Elazar, más conocido por su nombre ficticio de Henry Kissinger, fue uno de sus presidentes.

La Orden de los Illuminati, (Portadores de la luz de Lucifer) existente desde el 1º de marzo de 1776 y que actualmente se ha dividido en dos grandes ramas. El grupo inglés, conocido como The Group y ligado a la Round Table, y el grupo norteamericano conocido como The Order, fundado en 1832.

Los miembros con más poder adquisitivo, los más prestigiosos de estas sociedades secretas y de otras de menor jerarquía, acceden a formar parte del Comité de los 300. Poderosa sociedad secreta fundada en 1729 y que conforma una Elite Global a la que todas las autoridades deben obedecer.

James Paul Warburg, miembro del CFR y del Comité de los 300, dijo: "Se quiera o no tendremos un gobierno mundial. La única cuestión es saber si será por concesión o por imposición".

En tanto que el almirante Chester Ward (CFR) dijo en 1975: "Hay que sumergir la soberanía y la independencia nacional de los Estados Unidos bajo un solo gobierno mundial todopoderoso".

Lo que hemos visto es la parte visible del iceberg que conforma el entramado secreto de la historia. Tal vez Bush, con apenas seis meses de gobierno, se negó a ser un sumiso servidor del Nuevo Orden Mundial. El espectáculo de horror que se le brindó en su propia casa, mientras se ocultaba en el Air Force One, volando de una ciudad a otra, es probable que no sea el ataque de unos "locos fanáticos". Quizás haya sido una demostración de poder para que comprenda quienes son los verdaderos dueños del mundo, demostración que se hace extensiva a Europa, justamente un día antes de que se reunieran en Bruselas todos los primeros ministros europeos.

O quizás sea un intento de parte de estos poderes ocultos de fomentar la inseguridad mundial, haciendo ver al terrorismo internacional y a los nacionalismos como una enfermedad social, para generar así un estado mundial de caos y desorden que necesite y aclame la creación de un parlamento mundial, para de esta manera controlar y "asegurar" la paz mundial. De ahí al gobierno único quedarían muy pocos pasos...

Es de esperar que la historia oficial no vuelva a ocultar a los responsables de semejante masacre. Que no se "demonice" a Bin Laden y a todos los árabes y musulmanes, fabricando falsas pruebas y evidencias, para satisfacer intereses abyectos y deleznables a espaldas de toda la humanidad.

Lo que resulta importante, es que este espectacular acontecimiento nos ha conmovido en una escala muy grande, y quizás movilice a la gente a preguntarse porqué suceden este tipo de cosas, puesto que es evidente que algo anda muy mal en este mundo en que vivimos.

Lamentablemente, la opinión pública en general todavía cree que los pueblos son soberanos. Desconocen que es muy probable que casi todos los actos de nuestras vidas son guiados sutilmente por mentes que se amparan en las sombras, capaces de cometer crímenes atroces y que se valen de la más variada gama de herramientas de manipulación (que en muchos casos parecerían sacadas de una película de ciencia-ficción, pero que son muy reales) con tal de lograr sus objetivos. Crímenes que evidencian una fuerte relación entre mafias, servicios secretos, masonería, altas finanzas, narcotráfico y política. Ya lo dijo claramente el estadista Benjamín Disraelí: "El mundo está gobernado por personajes muy diferentes a los que creen los que no ven más allá de sus ojos".

La conspiración contra la humanidad está llegando a un punto crítico, con la inminente instauración de un Nuevo Orden Mundial. Si quién lee esto todavía tiene alguna duda, lo dejamos con una frase pronunciada por uno de los principales enemigos del género humano, Philip Von Rotschild, durante una ultrasecreta reunión de las principales logias del mundo el 1º de agosto de 1972. Dijo en San Antonio, Texas, unas palabras que fueron muy concretas: "Cuando veáis apagarse las luces de Nueva York, sabréis que nuestro objetivo se ha conseguido".

¿A alguien le queda alguna duda de que las luces de Nueva York no se han apagado...?

Pie Grande

El sasquatch o Big Foot (en español, Pie Grande) es una criatura legendaria cuya existencia no se ha llegado a probar, como ocurre con el monstruo del lago Ness y el Yeti.

La mayoría de los científicos piensan que las pruebas existentes no son lo suficientemente convincentes y generalmente las consideran como el resultado de mitología, folclore o identificación errónea. Muchos profesionales y académicos afirman que los estudios adicionales son una pérdida de tiempo, pero otros piensan que la evidencia actual puede ser escasa y que ha de evaluarse objetivamente a medida que se vaya presentando. Otros, incluyendo una subcultura activa, compuesta generalmente por aficionados, continúan investigando y consideran la existencia del sasquatch como descendiente del Gigantopithecus.

Los testigos generalmente indican características similares: una gran criatura simiesca bípeda, normalmente de una altura de 2,1 a 2,7 m (7 a 8 p) con amplios hombros y estructura robusta. La cabeza es pequeña, puntiaguda y baja; en ocasiones, se habla de una cresta en la parte superior del cráneo. Los ojos se describen generalmente como pequeños y ocultos bajo una frente pronunciada. A excepción de la cara, manos y pies, una fina capa de pelo cubre su cuerpo, de color normalmente marrón o negro, aunque tiende a ser rojizo, arenizco o con brillos plateados.

Las enormes huellas, similares a un pie humano, le dieron su nombre. El ecologista Robert Michael Pyle las describe así: “Las huellas normalmente miden de 38 a 45 centímetros (15 a 18 pulgadas) de largo. Tienen cinco dedos, un músculo doble y un arco escasamente pronunciado”. Aunque Pyle no lo menciona, las huellas más discutidas son mucho más anchas que un pie humano, quizás de 18 ó 20 cm (7 u 8 pulgadas) de ancho.

Se le asocia un desagradable y fuerte olor, semejante al de heces, alcantarillado o de sudor humano.

Los sonidos que emite se describen como similares a agudos chillidos o silbidos o gruñidos graves, al igual que el yeti, por lo que algunos criptozoólogos sostienen que podría ser una especie emparentada con el yeti, la cual quizá llegó a América a través del Estrecho de Bering durante la última glaciación, tal y como hicieron los ancestros de los pueblos amerindios y diversas especies de animales. También se cree que podría estar relacionado con la mítica criatura llamada wendigo.

Con respecto a su alimentación, el antropólogo Grover Krantz escribe que “muchos observadores han descrito los alimentos que consumen los sasquatch; pero es una cuestión de opinión saber cuántos de esos informes son exactos.” También agrega que “A grandes rasgos, lo describiría como omnívoro. Es principalmente un vegetariano y se puede describir como un carnívoro ocasional”

La mayoría de los avistamientos son nocturnos, lo cual hace pensar que se trata da una criatura nocturna. Algunos testigos mencionan algo que Pyle denomina como “brillo rojizo ocular”, similar al brillo de algunos animales nocturnos. Normalmente se avistan individuos solitarios, raramente en pares o grupos familiares y son más comunes los avistamientos de machos que los de hembras.