sábado, 8 de enero de 2011

Delfines, un misterio para la humanidad

Desde tiempos remotos, los delfines han causado admiración en los humanos, por su nivel de sociabilidad, e incluso se pensaba que eran enviados de los Dioses para ayudar a los hombres en el mar, transmitiéndoles sabiduría.
Desde las épocas donde el hombre empezaba su andar , se creía que el océano y sus habitantes eran mudos , pero esto fue cambiando , y fue comprobado científicamente , de casualidad (para variar) , en la Segunda Guerra Mundial , introdujeron un micrófono en el mar , para escuchar a los submarinos enemigos , pero en vez de esto , escucharon un sinfín de ruidos , que provenían del fondo marino.
Para los delfines su única forma de comunicación son los sonidos pues tienen miopía (dificultades para enfocar bien los objetos lejanos), y además han aprovechado muy bien la condición de que el sonido se propaga más rápidamente en el agua, que en el aire, parecido al que usan barcos y submarinos.
Sus oídos son de los más perfectos de todos, a pesar de que carecen de orejas, poseen orificios auditivos, que no son muy grandes, canalizan el sonido hacia el oído interno, unido por nervios al cerebro.
Es un misterio como pueden emitir los sonidos careciendo de cuerdas vocales, y considerando que el silbido del delfín, se escucha hasta tres kilómetros bajo el agua, y a pesar de que esto no puede ser percibido por los humanos, se ha comprobado que intentan comunicarse con nosotros.
Se han distinguido hasta 32 clases de silbidos diferentes, cada unos con su significado, e incluso se sospecha que se pueden combinar entre si.
Algunos sonidos humanos logran agradar a los delfines, como las oraciones de los monjes tibetanos, que cuando oran hacia el mar, los delfines salen del agua queriendo percibir mejor el sonido. También un delfín nunca se olvida de otro, y los reencuentros son acompañados de largas “conversaciones”.

A Lo Largo de la Historia ...

Como ya hemos visto los delfines son seres muy inteligentes y únicos, pero tiene alguna explicación mas allá de que simplemente son así?, Dios los habrá enviado como ayudantes de los mares?, una de las teorías, seria que estos seres provienen de la extinta Atlántida y por lo tanto poseen todas las cualidades de comunicación submarina, mas que cualquier otro animal.
Desde la antigua Grecia los relatos de la relación entre los humanos y los delfines, ya estaba presente, allá se encuentra el santuario de Delfos, que debe su nombre a este animal, y que después de la muerte las Almas quedan a la suerte de los Delfines.
Así muchas culturas consideran al delfín sagrado y que acercarse a el es símbolo de Iluminación, o que son encarnaciones divinas.
Los chamanes decían entrar en trance para comunicarse con estos seres, para recibir enseñanzas espirituales, en África hay petroglifos de hombres nadando con delfines, el Dios Apolo en ocasiones era representado como un delfín, Mientras Eros y Afrodita eran vistos comúnmente en pinturas nadando delfines, por ultimo Telémaco hijo de Ulises, fue rescatado por un delfín.
De Plinio, El viejo, nos llega la historia de la amistad surgida entre un niño y un delfín. Todos los días se encontraban en la orilla del Lago Lucrino. El niño montaba sobre él y llegaba hasta la otra orilla, donde estaba la escuela. Un día, el pequeño enfermó, y cuando estaba a punto de morir, el delfín acudió a visitarlo antes de sumirse en una profunda tristeza.

En nuestra época también encontramos anécdotas del mismo carácter. Tenemos la historia de Pelorus Jack, un delfín que se dedicó, entre 1888 y 1912, a guiar a diferentes navegantes por un estrecho de Nueva Zelanda. Uno de estos navegantes, Bernard Moitessier, escribió en su libro La larga ruta cómo éstos le salvaron la vida. O el caso de Nina, que durante el verano de 1971, frecuentó una playa cercana a La Coruña, donde jugaba con los bañistas.

La forma en que el delfín se sumerge en el agua y luego salta y permanece en el aire, en muchas civilizaciones ha servido para ejemplificar el concepto de reencarnación, pues en su constante sumergir y emerger, ha simbolizado los ciclos de la vida (vida-muerte-vida-muerte), los que no parecen afectar esa constante sonrisa propia de este animal tan especial.