lunes, 20 de octubre de 2008

Audax Viator: Vida en el centro de la tierra.

El descubrimiento en una mina de oro cerca de Johannesburgo, Sudáfrica, a casi tres kilómetros de profundidad, de una nueva bacteria ha conseguido abrir una nueva puerta en la investigación astrobiológica. Dylan Chivian, autor del descubrimiento que se ha publicado en la revista 'Science' e investigador del Laboratorio de la División de Biociencias Físicas de al Universidad de Berkeley (EEUU) afirma: "Ahora que tenemos la prueba de la existencia de un organismo como este, es excitante, hasta en un sentido filosófico, saber que todo lo necesario para la vida está empaquetado dentro de un solo genoma"

El
Desulforudis Audaxviator (Audaz viajera) es el ser vivo más solitario del planeta y vive de forma totalmente autónoma. Es capaz de sobrevivir bajo tierra sin necesidad de oxígeno, en total oscuridad y a 60 grados centígrados de calor. El animal que fue descubierto al extraer muestras de ADN del agua de las profundidades, es una bacteria que basa su vida en el agua, hidrógeno y los sulfatos para recopilar la energía necesaria para vivir.

El hallazgo histórico de esta forma de Vida, es que Audaxviator pueda ofrecer la clave de la vida en otros planetas, ya que cierra la pregunta si puede existir la capacidad de otros planetas de albergar vida, con organismos que pueden existir de manera independiente, sin tener acceso ni siquiera al sol. Se concluye que la bacteria no puede procesar oxígeno, lo cual sugiere que durante mucho tiempo no ha sido expuesta al oxígeno puro. Además, el agua en la que vive no ha visto la luz del día en más de 3 millones de años, lo cual indica lo antigua que es esta especie. Los científicos creen que Desulforudis Audaxviator representa al tipo de organismo que podría sobrevivir bajo la superficie de Marte o en una de las lunas de Saturno, Enceladus.

En el largo y solitario trayecto evolutivo hasta las profundidades de la Tierra, esta bacteria ha desarrollado una batería de genes que le permiten hacer cosas impensables en otras formas de vida, como fijar el nitrógeno directamente del elemento químico presente en el medio.

"Casi todos los organismos viven en comunidades con diferentes papeles dentro de cada ecosistema", dice Chivian.

Pero 'D. audaxviator' ha obtenido genes fundamentales para su vida de otros organismos, como arqueas, gracias a la capacidad de intercambiar material genético, un proceso conocido como transferencia horizontal que le permite obtener genes de organismos muy diferentes a él.

Estos le permiten, no sólo alimentarse de materia inorgánica exclusivamente, sino convertirse en una espora cuando hay periodos pobres en nutrientes o protegerse a sí mismo del ataque de los virus.

No se trata de un organismo marciano, pero su modo de vida bien podría encajar con las condiciones que podría tener un organismo en Marte. Sin embargo, su procedencia no es extraterrestre, sino todo lo contrario procede del mismo corazón de la Tierra.

El nombre de la bacteria procede de la literatura de ciencia ficción de Julio Verne. En un momento de su Viaje al centro de la Tierra, el protagonista, el profesor Lidenbrock, descifra un mensaje que dice en latín: "desciende, Audax viator, y alcanza el centro de la Tierra".


Artefacto fuera de lugar, Objetos del futuro en el pasado.

Oopart es el acrónimo en inglés de Out of Place Artifact (literalmente, Artefacto fuera de lugar). Es un término acuñado por el zoólogo americano Ivan T. Sanderson que hace referencia a objetos paleontológicos y arqueológicos encontrados en lugares y circunstancias muy extraños o incluso imposibles para la arqueología o paleontología tradicionales.

Aquí y allá se han encontrado baterías eléctricas cuya edad se cuenta por millares de años, inscripciones en rocas de seres extraños que lucen indumentarias espaciales y cinturones con hebillas. También aparecen líneas de quince cifras que no han sido escritas por ninguna computadora. Marcas de zapatos, tornillos, mapas satelitales, maquetas de aviones y otros artefactos con miles de miles de años de antigüedad.
Nuestro hogar está lleno de misterios de un pasado que tal vez sea nuestro futuro.

Algunos Objetos Misteriosos


Esfera metálica con ranuras fue hallada en
un estrato de roca en Sudáfrica. La esfera
tiene 2800 millones de años de antigüedad. En esa época no se admite que existieran
colonias humanas en la Tierra. Entonces.
¿De donde surgió este objeto?



El mapa de Piri Reis de 1513, contiene un detalle completo del globo terráqueo, incluyendo América y la Antártida que no fue descubierta hasta 1818. Según los cartógrafos expertos, solo es posible crear un mapa así con imágenes satelitales.



Pisadas humanas petrificadas halladas en Laetoli, Tanzania.
Las huellas tiene 3.6 millones de años de antigüedad. Esto indicaría que hace millones de años caminaban sobre la tierra seres humanos.



En 1968, un coleccionista de trilobites (fósiles extintos), encontró en una roca una huella de un zapato en terreno de pizarra cerca de Antílope Springs, Utah.
Lo curioso es que la huella tiene la modesta antigüedad de 590 a 505 millones de años.



Esta supuesta maqueta de avión pertenece a elementos precolombinos.
Ante semejante descubrimiento, fueron sometidos a túneles de viento, resultando perfectamente aeronáuticos.
¿Existirá enterrado un avión a escala real?



Este cráneo pertenece a un Neanderthal que se encuentra en la actualidad en el Museo de Historia Natural de Londres y fue hallado cerca de Broken Hill, Zambia. Lo curioso es que tiene una perforación de bala de 40.000 años de antigüedad.
Fue analizada por arqueólogos y luego por expertos en balística, sin poder salir de su asombro.
¿Quién portaba armas hace 40.000 años?.



En el patio del templo de Qutb Minar, en Delhi, en la India, hay una columna que consta de una sola pieza de hierro fundido, que mide 7 metros de alto y pesa 7 toneladas. Fue erigida por el emperador Kandra Gupta III, que reinó entre el año 380 y el 413 d.C. En 1500 años no muestra ningún rastro de oxidación, ya que no contiene ni azufre ni fósforo.
Quizá la columna fue levantada por un grupo de ingenieros que no disponían de recursos para construir un edificio colosal, pero que querían legar a la posteridad un monumento visible que desafiara al tiempo.
Curiosamente, en Europa no pudo haberse construido ni una sola pieza de un tamaño similar hasta finales del siglo XIX.



Junto al río Paluxi, en Texas (USA). se pueden contemplar huellas de dinosaurio junto a otras pisadas de aspecto humano. Esta evidencia, desprestigia a la ciencia que a promovido siempre que hombres y dinosaurios no convivieron jamas.



Escultura japonesa Dogu de más de 5000 años de antiguedad, que representa una figura llevando lo
que parece ser un casco de astronauta. Los expertos están muy intrigados con los anteojos, ya que tal pieza no
se podía haber inventado durante la Edad de Piedra japonesa.



Objetos ornamentales de oro, originarios de Sudamérica, entre los siglos V y VIII d.C. El de la izquierda presenta un gran parecido con un moderno avión a reacción provisto de alas en forma de delta.



Esta vasija fue hallada en Bagdad, y por lo visto data de la época de la dominación de los partos en esta parte de Iraq, que duró desde 250 a.C. hasta 224 d.C. Se descubrio que funciona como una especie de pila, y puede generar electricidad


Como estos, podemos encontrar muchos ejemplos más a los cuales la ciencia moderna tiene más interrogantes que respuestas.

Las siete maravillas del mundo antiguo

Para los antiguos el número siete tenía un significado especial. Consciente de ello fue Antípatro de Sidón, un poeta griego del siglo XI a.C., quien confeccionó en Alejandria, ( entre el 304 y el 292 a.C. ) una lista de los siete monumentos más increibles del mundo antiguo. Las obras escogidas por Sidón eran las que ofrecian la mayor genialidad tecnológica y el mayor grado de perfercción, todavía hoy en día inexplicable. Las siete maravillas recogidas por Antípatro de Sidón se conocen con los nombres de: los Jardines Colgantes de Babilonia, la Estatua de Zeus en Olympia, el Templo de Artemisa ( Diana ) en Efeso, el Mausoleo de Halicarnaso, el Coloso de Rodas, el Faro de Alejandría y la Pirámide de Keops en Egipto. Lamentablemente de estas siete maravillas sólo se conserva una de ellas, la Pirámide de Keops, que es también la más antigua.

Estatua de Zeus en Olympia
En el año 479 a.C., los griegos celebraban su victoria sobre los los persas de Jerjes en la batalla de Platea, en las conocidas como Guerras Medicas. Para consagrar su victoria a Zeus construyeron un nuevo templo en la ciudad de Olympia, a 150 km al oeste de Atenas. De la construcción se encargo Libón que la finalizó en el año 456 a.C. Sus dimensiones eran descomunales: la base medía 64,10 por 27,70 metros, y las columnas de 2,25 metros de diámetro cada una, tenían una altura de 10,53 metros. El material utilizado no fue mármol sino conglomerado de conchas fósiles, un material muy frecuente en la región. Los bloques de arquitrabe pesaban cerca de 12 toneladas y en el interior del perímetro trazado por las columnas se encontraba la celda, de 13 por 28,75 metros: allí dentro estaba la estatua de culto que señalaba el lugar donde se celebraron los primeros Juegos Olimpicos de la antigüedad, en el siglo V a.C.

La estatua consagrada a Zeus estaba tallada en marfil y adornada con oro, y mostraba a Zeus majestuoso en su trono.En la misma nave que la estatua se encontraba un estanque con aceite de oliva que se usaba para untarla y evitar que el márfil se quebrase. La estatua era obra de Fidias, el artista más prestigioso de Atenas, y tenía 12 metros de altura, estaba colocada sobre un pedestal de 1,10 metros: de manera que la cabeza del dios casi tocaba el techo, pues los cimientos de la celda tenian 14 metros de altura. El oro recubría el cabello, la túnica y las sandalias. Una corona de olivo, similar al premio otorgado a los campeones olímpicos y pintada de verde, adornaba la cabeza del dios. Las zonas desnudas del cuerpo ( cara, pecho, brazos y pies ) contaban con un revestimiento de marfil, y piedras preciosas realzaban el brillo de los ojos. En su mano diestra, apoyada sobre el brazo del trono, Zeus sostenía la figura de su hija Nike a tamaño natural y con las alas desplegadas ( representaba la victoria ).Con la izquierda, agarraba el largo cetro en forma de lanza con la figura de un águila, su mensajero sagrado, en un extremo.
Hacia finales de la Edad Antigua, un terremoto derribó el templo, cuyos restos salieron a la luz tras las excavaciones realizadas por una misión científica alemana desde 1874 a 1881. El misterio sobre el destino final de la famosa imagen de Zeus aún permanece. Existen dos teorías al respecto. La primera es que la escultura fue destruida en el año 426 d.C. cuando el emperador Teodosio II prohibió los Juegos Olímpicos y clausuró el santuario de Olimpia. La otra versión cuenta que la estatua fue transportada hasta Constantinopla e instalada en el palacio de un funcionario de la ciudad. Cuando en el año 476 el palacio se derrumbó a causa de un incendio, la estatua quedó destruida para siempre .

El Mausoleo de Halicarnaso
Muchos personas sabran que cuando hablamos de un mausoleo lo estamos haciendo de una tumba monumental en la que reposan los restos de un personaje ilustre. Lo que quizás no sabe tanta gente es que el término "mausoleo" procede del edificio construido en la ciudad de Halicarnaso ( actual Bodrum, Turquia ) que acogia los restos mortales de Mausolo, el sátrapa ( gobernador ) del rey de Persia, señor de la Caria, muerto en el año 362 a.C.

De esta antigua maravilla quedan hoy muy pocos fragmentos, conservados en su mayoría en el Museo Británico de Londres. Según cuenta el historiador latino Plinio, la estructura del monumento la formaban tres partes: sobre una base de 19
metros de altura y de 33 por 39 metros de superficie, nacía un pórtico de 36 columnas jónicas de 11 metros. Encima del pórtico, la cubierta, de forma piramidal, contaba con 24 escalones regulares para commemorar los años de reinado de Mausolo. Más arriba todavía, una cuádriga conducida por Mausolo acompañado de su esposa y hermana Artemisia, dominaba todo el conjunto.
El monumento realizado por los arquitectos Pitio y Sátiro en mármol alcanzaba los 42 metros de altura, similar a un palacio de 14 pisos. Frisos, esculturas y estatuas que remataban la imponente estructura del edificio, de una belleza asombrosa, se atribuyen a Timoteo, Scopas, Briaxis y Leocarés. De los tres frisos en relieve el primero representaba una carrera de carros, el segundo, la lucha entre los héroes griegos y las Amazonas, y el tercero, la batalla entre los Lapitas y los Centauros. Hoy en día sólo podemos observar un fragmento del friso correspondiente a las Amazonas en el Museo Británico de Londres que nos hace intuir la innegable calidad excepcional del monumento.
En el siglo XII un terremoto debilito la solidez del edificio, pero su destrucción llegó en el 1402 cuando los caballeros de la orden de San Juan conquistaron Halicarnaso y construyeron la fortaleza de San Pedro. Para reforzar la estructura de esta fortaleza, los caballeros utilizaron el Mausoleo como si fuera una cantera, así, poco a poco, el sepulcro del sátrapa fue minado para acabar demolido.
Aún hoy, a pesar de que las excavaciones en la zona se iniciaron ya en el año 1856, no se conoce la ubicación exacta del sarcófago de Mausolo, ¿ se encontraba en el interior del monumento o debajo de él ?. La hipótesis más generalizada apunta el hecho de que el monumento no se trataba de la tumba funeraria de un solo soberano, sino de un sepulcro erigido en honor y recuerdo de una dinastía o de una familia. Esta hipótesis parece avalada por la presencia de varios tipos de estatua que podrían dividirse en tres tipos según sus dimensiones: de tamaño natural, heroicas ( alrededor de dos metros de altura ) y colosales ( casi de tres metros ). La estatua de Mausolo y de Artemisia ( esta última dañada ) son de la última clase, pero se han encontrado fragmentos de al menos otras 10 estatuas colosales parecidas. Entre 1966 y 1977 la cámara funeraria subterránea fue explorada por primera vez. Se descubrio que estaba formada por una sala central y dos pequeños vestíbulos. En lugar de estar en el centro del edificio, se encontraba en el ángulo noroeste de los cimientos y una gruesa piedra de varias toneladas de peso obstruía el paso. Gracias a las indagaciones de esta misión, se ha averiguado que el Mausoleo se levantó en el interior de un antiguo cementerio.

Templo de Artemisa en Éfeso, "El Artemision"
"Cuando ví la sagrada morada de Artemisa, las otras maravillas quedaron en la sombra, porque el propio Sol nunca había visto nada igual fuera del Olimpo. "

Hija de Zeus y hermana de Apolo, Artemisa ( la Diana de los romanos ) era una de las diosas más veneradas en la Antigua Grecia. En el siglo VI a.C., los habitantes de Éfeso quisieron alzar el templo más grande de todos los tiempos.
Para ello recurrieron al arquitecto Teodoro de Samos, que contaba con una excelente reputación tras realizar el templo de Hera, conocido como el nombre de " el laberinto de Samos " por su impresionante bosque de columnas. Elevado en el mismo lugar que un santuario anterior, también dedicado a la diosa, el Artemison medía 50 por 103 metros. Su nave central estaba descubierta y sus lados, circumdados por dos filas de columnas: 20 en los laterales, nueve en la parte posterior y ocho en la entrada oriental hacia el Oeste.
La fama del templo se extendió por todo el mundo, merced a sus frisos y su bosque de columnas de 19 metros de altura donadas por Creso, el acadaulado rey de los lidios, conquistador de Éfeso en el 560 a.C. Pero en la noche del 21 de Julio del 356 a.C. Erostrato incendió el templo que había tardado en construirse 120 años. Ese mismo día nació Alejandro El Magno quien 23 años después reconstruyó el templo.Sin duda fue una segunda oportunidad desaprovechada. Pues cuando, ya en el 262 de nuestra era, los godos conquistaron Éfeso el templo volvió a ser destruido y ya nunca se volvió a levantar. Más tarde, durante el Imperio Bizantino, sus restos quedaron sepultados bajo seis metros de barro tras la crecida del río Calistro desapareciendo una de las obras más fascinantes del mundo antiguo.

El Coloso de Rodas
La historia del Coloso de Rodas se remonta al año 305-304 a.C. cuando Demetrio I Poliorcetes, uno de los muchos sucesores de Alejandro el Magno, y conocido como el forzador de ciudades puso asedio a la isla griega de Rodas.

Los habitantes, temerosos ante la fama de su asediador, intentaron firmar un acuerdo de paz. Demetrio no accedió a las negociaciones pero abandono el asedio de la ciudad ante la tenacidad de los defensores. Los habitantes de Rodas, como señal de gratitud por haber sido liberados y con el dinero obtenido por la venta del material perdido por los asediadores, erigieron una estatua de bronce gigantesca en honor de Helios, el dios del Sol, divinidad protectora de Rodas, que se paseaba por los cielos en un carro de fuego tirado por cuatro caballos, un dios atípico en el Panteón ya que se identificaba con un fenómeno natural.
Según algunas fuentes su altura podría haber sido de unos 32 o 36 metros y su construcción guiada por Cares ( discipulo de Lisipo ) duraron alrededor de 12 años, seguramente desde el 304 al 392 a.C. para ser destruida por un terremoto a la altura de las rodillas entre el 224 y el 226 a.C. La tradición nos cuenta que el oráculo de Delfos indicó que no se volviera a construir.
Las tradicionales representaciones de la estatua muestran al Coloso a la entrada del puerto de la isla sujetando con la mano derecha una antorcha y las piernas abiertas para permitir la entrada y salida de las embarcaciones. Esto es bastante improbable si se piensa que las embarcaciones que circulaban en esta época podían tener una altura de hasta 20 metros imposibilitaria que el Coloso pudiera apoyarse sólo sobre sus propios pies. Debía poseer, pues, un tercer punto de apoyo que junto a los pies formaría un triangulo de sujección que aumentaría la estabilidad de la enorme estructura. Este punto de apoyo podría ser una túnica que cayera hasta el suelo como queda representado en algunos bajorelieves encontrados en Rodas. Un escrito grabado en la base marmórea de la estatua parece corroborar, por otra parte, la existencia de una fuente luminosa que naceria de la antorcha o de la cabeza del Coloso y cuya luz se reflejaria en la cabellera, en la vestimenta o el rostro del Coloso recubiertos en láminas de oro.

El Faro de Alejandría
Al igual que el Mausoleo de Halicarnaso el Faro de Alejandría también ha dejado un pedazo de historia grabado en nuestra lengua. Es preciso aclarar que "faro" es un término que deriva del nombre griego de la isla de Pharos, próxima a Alejandría ( la ciudad fundada en abril del 331 a.C. por el príncipe macedonio de quien toma nombre ). La búsqueda arqueológica submarina en el mar cercano a la ciudad de Alejandría, a pocos kilómetros del delta del Nilo siguen hoy en día un ritmo muy intenso y ya se han recuperado numerosas esculturas y fragmentos arquitectónicos antiguos. Alejandro el Magno quiso unir Pharos a tierra firme e hizo construir un dique de 1.200 metros de largo que, ampliado paso a paso, forma hoy la península de Ras-et-Tin. Sobre un escollo al este de la isla de Pharos se encontraba, precisamente, una gran torre con un faro.


A la muerte del joven soberano macedonio, ocho años después de la fundación de la ciudad, Alejandría se canvierte en la capital del Egipto de los Tolomeos.
Durante el reinado de la dinastía Tolemaica ( 304 a.C. al 30 d.C. ) contaba con numerosos edificios monumentales entre los que se encontraban el famoso Sema, la tumba de Alejandro el Magno y la universidad dedicada a las musas, el Museion, con su legendaria biblioteca, la mayor colección de manuscritos del mundo antiguo que fundada por Tolomeo I, custodiaba 700.000 volúmenes, en su mayoría destruidos por un incendio en el 48 a.C. durante el asedio de Julio César a la ciudad. Pero era el Faro de Alejandría el que resplandecía con mayor fuerza, alumbrando el Egipto de los Tolomeos, y el único que estaba incluido entre las Siete Maravillas del mundo antiguo. Su construcción se inició durante el primer decenio del dominio tolemaico. La torre se encontraba rodeada por una terraza rectangular de 340 metros de perímetro y protegida con gruesos muros rompeolas. La construcción, totalmente revestida exteriormente de mármol, contaba con una estructura tripartita: un cuerpo rectangular ( de 30,60 metros cada lado y 71 metros de alto ), ligeramente estrechado hacía lo alto, constituía la parte inferior del faro. La primera torre acababa en una amplia plataforma, decorada en sus cuatro ángulos con estatuas de tritones. De la plataforma, que no era la base, salía el segundo cuerpo del faro, una torre octogonal bastante más estrecha y de 34 metros de altura. Dadas las reducidas dimensiones, esta última torre contaba con una rampa de carga y la escalera seguía por su interior.
Sobre la plataforma octogonal, una estructura circular contenía en su interior la instalación para la iluminación del faro. Esta se basaba en una ingeniosa serie de espejos cóncavos reflectores que tenían la misión de amplificar y dirigir la luz.
El edficio terminaba con la llamada "linterna" ( elemento de construcción arquitectónico circular con las claraboyas que sirven para coronar un edificio ),
una pequeña y elegante estructura apoyada sobre columnas y de techo cónico, culminada con una estatua de Zeus ( o Poseidón ). Con una altura completa de entre 120 y 140 m, el faro de Alejandría era ( sin considerar las pirámides egipcias ), la construcción más alta de la Antigüedad. El Faro de Alejandría permaneció intacto durante 10 siglos, hasta que una série de terremotos fue minando su resisténcia y acabaron por derribarlo. Sus ruinas quedaron abandonadas a la entrada del Puerto Grande durante cerca de 100 años, hasta que finalmente, en 1480, el sultán mameluco Kait Bey decidió fortificar la costa y alzó, en ese lugar, un castillo que todavía hoy se encuentra en pie y que lleva el nombre de su constructor.

Pirámide de Keops en Egipto
Levantada en el tercer milenio antes de Cristo, es la más antigua de las Siete Maravillas, la única que ha llegado casi intacta a nuestros días y que todavía no nos ha desvelado todos sus secretos. De las tres pirámides egipcias de Giseh, cercanas a El Cairo ( junto a la Keops encontramos también otras dos pirámides, la de Kefrén y la de Micerinos ), sólo la de Keops estaba considerada una de las Siete Maravillas.

Este conjunto se conoce como las pirámides de Gizeh y llevan el nombre de faraones de la Cuarta Dinastía ( siglo XXVI a.C. ). Centrado nuestras miradas en la pirámide de Keops nos damos cuenta que sus 146,60 metros de altura no son ninguna tonteria. Se necesitaron siete millones de toneladas de piedra para construirla: una masa de piedra mayor que la empleada por los ingleses en el curso de 1.000 años para la construcción de todas sus iglesias. Para erigirla se necesitaron 20 años de trabajo ininterrumpido de un ejército de 100.000 personas ( la mayoría esclavos ) que, se calcula, debían colocar los bloques de piedra al ritmo de uno cada minuto y medio. Todavía, hoy en día, no se sabe exactamente cómo se construyeron las pirámides. Ya el historiador Plinio en su época se preguntaba cómo pudieron ser transportados los materiales de construcción hasta casi 150 metros de altura. La estructura de la pirámide es de piedra caliza local, mientras que el revestimiento, de piedra traída desde las canteras del Tura, en la orilla derecha del Nilo. El interior es una intrincada red de corredores, rampas y galerías, mientras en la cámara sepulcral ( proyectada en tres niveles distintos y con el sarcófago en lo más alto ) se llega a través de un corredor de entrada en cuesta, llamado la "Gran Galería".
La pirámide es más alta que la Catedral de Estrasburgo y en su base, de 230 metros en cada lado, cabría cualquier basílica del mundo. La entrada se encuentra en el lado norte, a 16,80 metros del suelo, formada por una hendidura estrecha ( 1,05 metros de largo y 1,20 de alto ) que apenas permitía el transporte de la momia del soberano. Desde este pasadizo se llega a tres cámaras distintas, colocadas una sobre la otra. La cámara inferior ( 8,20 por 14 metros y una altura de 3,50 ) está incompleta y, cuando fue descubierta, en el año 1838, se presentaba como una gruta de piedra y no conservaba nada que indicase su función. Tampoco el uso de la cámara central, conocida como " de la reina", esta claro. Medía 5,20 por 5,60 metros de lado y estaba recubierta de una bóveda de 6,20 metros de altura. En diagonal, sobre la "Cámara de la Reina", se encuentra la "Gran Galería", una de las obras más extraordinarias dejadas por el mundo antiguo a la Humanidad. De 47 metros de largo y 8,50 de altura, apenas tiene 2,30 metros de altura. Las paredes internas, todas en piedra caliza pulida, a partir de 2,30 metros de altura se curvan gradualmente hacia el interior formando una bóveda en anaquel con siete capas de piedra, cada uno saliente en ocho centímetros respecto al anterior. Aún se hacen cábalas sobre la función de esta estructura. Se cree que se utilizaba como pequeño almacén para los bloques de granito que debían sellar para siempre la entrada de la pirámide, después de introducir la momia en su última morada. La cámara sepulcral verdadera conocida como "Cámara del Rey", consta de un vestíbulo en granito rojo desde el que se accede, a través de una abertura minúscula ( 1,5 por 1,8 metros ),
al corazón mismo del monumento: el sepulcro. Totalmente de granito rosa de Assuan, la sala medía 5,20 por 10,30 metros y 5,80 metros de altura. Los enormes bloques de granito están dispuestos con tal precisión que las uniones entre ellos apenas son del diámetro de un cabello, lo que unido a la inmensa dificultad material y logística que entraña el transporte y la colocación de los materiales de construcción nos hace reflexionar sobre la gran habilidad técnica de los arquitectos y de los ingenieros al servicio de los faraones egipcios. Encima, otros cuatro ambientes de techo liso y un quinto con la cubierta en pirámide tenían la función de distribuir el enorme peso que, de otro modo, gravitaría totalmente sobre la cámara sepulcral. Finalmente, delante de la pared occidental de la cámara sepulcral se encuentra el sarcófago del faraón: se trata de un único gran bloque excavado en granito negro, demasiado voluminoso para poder pasar por la estrecha galería de acceso a la pirámide. Por lógica el sarcófago tuvo que ser colocado en la cámara sepulcral antes de que fuese completada la cubierta definitiva de la pirámide. Por lo tanto queda todavía abierto un antiguo interrogante: ¿Fue realmente sepultado en la pirámide el faraón Keops ?

Los Jardines Colgantes de Babilonia
Jardines artificiales creados de la más absoluta nada y que a los ojos del observador se presentaban cómo una auténtica ilusión, inimaginable...
Sin embargo, en la época de la coquista de Babilonia por Alejandro el Magno en el 331 a.C., los célebres jardines colgantes no estaban considerados como una de las Siete Maravillas. Ni siquiera lo estaban otras maravillas babilonicas cómo el fastuoso palacio de Nabucodonosor II, el rey de Babilonia desde el 601 al 562 a.C., o la legendaria torre babilónica.

Este título, en cambio, se le atribuia a la muralla de la ciudad y especialmente al "Muro Oriental" hecho construir por Nabucodonosor al este de la ciudad y que pra los griegos debió representar lo que la Gran Muralla China para las hordas mongolas. El "Muro Oriental", de una longitud de 1.650 metros, parte integrante de los ocho kilómetros de la murallla urbana, estaba en realidad formado por dos muros, uno interior y otro exterior.
La distancia entre ambos, de cerca de 12 metros, estaba rellena de tierra prensada. Se formaba así un amplio camino que, considerando también el espesor de los muros, podía alcanzar una anchura de 24 metros, permitiendo el paso de dos carros tirados por caballos al mismo tiempo.
En la muralla, presidida por grandes torres de planta cuadrada, se abrían ocho enormes puertas llamadas como otras tantas divinidades babilónicas; en el Vorderasiastiche Museum de Berlín se puede admirar la reconstrucción de la puerta de Isthar, con sus magníficas decoraciones en ladrillos policromáticos esmaltados que representaban dragones y toros.
Sobre los Jardines Colgaltes de Babilonia se ha desbordado la fantasía, alejándose poco a poco del significado original, transmitido desde las antiguas fuentes literarias, por el latino hortis pensilis ( jardines colgantes ), que no indicaba más que una serie de terrazas dispuestas en gradas. La denominación, que entró en la leyenda, de "jardines colgantes de Semíramis" es, en efecto, la tardía descripción de aquellos jardines que el rey Nabucodonosor mandó edificar para complacer y aplacar la nostalgia de su esposa, ( en realidad no era la tal Semíamis ) creando para ella un ilusorio paisaje artificial de montañas y bosques a imitación de su país natal, la Media, antigua región de Irán. En cuanto a su ubicación exacta no se conoce con precisión. Para los investigadores la existencia de los jardines colgantes, según testimonios de las antiguas fuentes babilónicas y griegas, está fuera de toda discusión. El arqueólogo alemán Robert Koldewey fue el primero que, entre 1898 y 1914, sacó a la luz los restos de gran parte de la ciudad de Babilonia, creyendo poder situar los jardines en el ángulo nororiental del Palacio Meridional, la gran residencia real de Nabucodonosor. Por allí pasaba el curso del río Éufrates que atravesaba de norte a sur la ciudad y que solucionaría todos los problemas de irrigación.
El inglés D.J. Wiseman, gran estudioso de la Asiria antigua, ha formulado recientemente una hipótesis completamente diferente: los jardines colgantes no se encontraban en el Palacio Meridional sino en el Septentrional, en el exterior de la muralla. Según Wiseman, la pendiente entre la colina donde se alzaba el palacio y la depresión del río Éufrates estaba recubierta de terrazas que formaban un único y gran parque que debían ser los famosos jardines.

Supertecnología Nazi: Armas Secretas Alemanas

En los últimos meses de la II Guerra Mundial, los militares aliados, desde los pilotos de los bombarderos que diariamente arrasaban ciudades, nudos de comunicaciones y centro de producción alemanes, hasta los simples soldados de infantería, contemplaron con sorpresa cómo el armamento que empleaba el enemigo era cada vez más extraño y sofisticado, hasta el punto de llegar a crear un mito: la existencia, en la Alemania del año 1945, de armas maravillosas que a punto estuvieron de cambiar el resultado de la contienda

¿Podría haberse adelantado a su tiempo la Alemania nazi en cuanto a tecnología militar?
Lo curioso de esta creencia es que en gran parte es verdad. Acciones ocasionales espectaculares llevadas a cabo por militares alemanes con sus nuevas armas, como la espectacular destrucción del puente de Remagen sobre el Rhin, en un audaz ataque de los bombarderos y cazas a reacción Ar-234 y Messerschrnitt Me-262, o la destrucción en Normandía de 25 carros de combate británicos en un solo día por un solitario carro Tiger, alimentaron aún más la convicción de que si la guerra no acababa pronto, los aliados podían encontrarse con un gran problema.

Hoy en día se sigue investigando cómo fue posible que Alemania, aun a pesar de ser una de las naciones más avanzadas del mundo pudiera desarrollar en tan poco tiempo máquinas tan asombrosas.

Lo cierto es que aunque la propaganda oficial aliada intentara convencer, a principios de los años 40, de la mente "cuadrada" de los alemanes y de su incapacidad para tener ideas originales que pudieran aportar nada nuevo al campo del armamento avanzado, el conjunto de creaciones fue sencillamente alucinante e incluía desde rayos sónicos para derribar casas hasta platillos volantes, desde fusiles que lanzaban balas que doblaban esquinas hasta cañones cargados con proyectiles de "aire".

Afortunadamente para el mundo, los aliados contaron a su favor con factores de orden político y estratégico que entorpecieron el desarrollo de muchos de los programas de investigación del Reich en el campo militar, obligado a suspender algunos estudios revolucionarios, como fue el caso de las creaciones de Lipish y sus extrañas aeronaves. Aunque los logros nazis no dejaron de ser irregulares y la propia amplitud de las investigaciones impidió que se lograsen buenos resultados, lo cierto es que a comienzos de 1945 los alemanes contaban con prototipos de armas que bien pudieran haber cambiado el resultado de la guerra.

El Ingenio Al Poder
Si la II Guerra Mundial hubiera acabado un año más tarde, ¿quién sabe cual hubiera sido su fin si los nazis hubieran desarrollado todos sus prototipos?

A comienzos del siglo XX el desarrollo de la ciencia en Alemania era tan alto que su capacidad de investigación e innovación no tenía rival entre los países desarrollados. La consideración social de los científicos era muy elevada. En los años 30 y merced a su fuerte sistema propagandístico, los nazis hicieron que los científicos y los técnicos gozaran de una estimación como nunca habían tenido, siendo común aspiración el poder incorporarse a estas profesiones y triunfar en su ámbito.

Con la llegada al poder de los nazis se fue produciendo un sutil cambio. El profundo antiintelectualismo del régimen nazi y su alejamiento de las doctrinas oficiales de los centros de investigación universitarios facilitó la búsqueda de soluciones originales, que permitieron alcanzar en los años 40 logros inimaginables una década antes.

Todos los expertos en armamento del III Reich han destacado un hecho evidente: si la investigación se hubiese adelantado tan sólo un año, el resultado de la contienda podía haber sido muy distinto. Cuando el alto mando de la Werhmacht se dio cuenta de la utilidad de algunas de las creaciones de sus técnicos, la situación era ya muy mala, por lo que las prioridades alemanas se orientaron a las necesidades más inmediatas, es decir, las armas que podían tener un uso directo en la batalla, desatendiendo proyectos muy ambiciosos que exigían una elevada inversión en dinero y tiempo, algo con lo que el Reich no contaba.

No obstante, a pesar de la premura de tiempo, de la escasez de materias primas y de la situación en ocasiones agónica en la que se trabajaba, los investigadores alemanes llegaron a alcanzar cotas de creatividad que parecen sencillamente milagrosas. Hay razones que lo facilitaron; en primer lugar la evidencia probada de que toda guerra es un buen caldo de cultivo de toda clase de inventores pintorescos; en segundo lugar, las aplicaciones revolucionarias que a partir de 1943 los alemanes situaron en primera línea de batalla obedecía a la pura y simple confianza que los soldados tenían en la capacidad de sus técnicos y científicos. Las unidades de combate creían en sus prototipos más que en el propio Alto Estado Mayor. La técnica alemana aportó soluciones revolucionarias a los problemas derivados del combate moderno que incluso en nuestros días harían de la infantería alemana del año 45 un rival formidable para cualquier ejército moderno.

De La Ciencia A La Magia
El primer ejemplo de investigación de "armas mágicas" nació a principios de los años 40, cuando los técnicos comenzaron a desarrollar visores capaces de ofrecer al soldado visión total y efectiva en la más completa oscuridad. En un principio consistían sólo en una pequeña cámara de mano que funcionaba como un revelador de fotografía, transformando los rayos infrarrojos invisibles en luz visible. Una lente convexa enfocaba los rayos hacia una pantalla, convirtiéndolos en rayos catódicos que eran dirigidos hacia una pantalla fluorescente, por lo que la radiación infrarroja se hacía visible como en una pequeña televisión. En un principio se probó con éxito como localizador de emisiones infrarrojas, lo que permitía atacar objetivos ocultos que produjesen calor (motores de vehículos, artillería, etc.).

Los modelos de radiadores infrarrojos del año 45 equipaban series completas de los más avanzados carros de combate (como el Tigre Real o el Panzer V) y eran capaces de localizar los vehículos enemigos con una precisión asombrosa. Algunos detectores podían situar la posición de una cañón enemigo a más de 130 km. de distancia, con un error de un minuto de arco. Los modelos más ligeros fueron instalados sobre fusiles de asalto Std-44, para crear unidades de cazadores nocturnos nachtjäggers, que equipados con el "ojo mágico" podían acechar a sus enemigos en medio de la noche. Estos asombrosos modelos funcionaban además con energía solar, recargándose con una exposición a la luz diurna de un cuarto de horn diario.

El soldado de infantería recibió también en los últimos meses de guerra algunas sorprendentes mejoras para facilitar su supervivencia. El más conocido es el panzerfaust o terrible "puño de hierro", arma antitanque de carga hueca fabricada de forma masiva. Asimismo, el profesor Schick, creador de los primeros blusones de camuflaje y el mayor experto de su tiempo en polimimetismo, llegó a elaborar un modelo llamado Leibenmuster para las SS, en un tejido similar al linen/rayón con una especial impregnación que le permitía evadir los rayos infrarrojos del enemigo. A este tipo de creaciones podríamos sumar los Goliath, ingeniosos robots blindados y teledirigidos por cable, que montados sobre orugas podían ser usados contra posiciones fortificadas, bunkers o cargos de combate.

Pero en medio de tanta genialidad también aparecieron prototipos inútiles o anecdóticos. Un ejemplo fueron las armas capaces de disparar "al otro lado de la esquina". Al parecer, la idea surgió entre los granaderos y fusileros que combatían en el frente italiano y que se encontraban, una y otra vez, envueltos en complicadas luchas callejeras, casa por casa. El artefacto, consistía en un sencillo sistema que añadía un pedazo de cañón curvo a la boca de un fusil rialto Stg-44. Se hacían algunos orificios en el comienzo de la curva para permitir el escape de los gases y frenar un poco la bala y se les acoplaba encima una mira telescópica voluminosa. Disparar este arma producía un movimiento extraño, que además del retroceso hacia arriba hacía que la bala saliera exactamente a 30° de la línea original del cañón.

Más Alto, Más Rápido, Más Lejos...
Pocas investigaciones militares alemanas han despertado más la imaginación popular que los diseños de naves voladoras de todo tipo. Es absolutamente imposible saber qué llegaron a idear exactamente sus técnicos y millares de documentos siguen en proceso de análisis. Pero de lo que no hay duda es de que constituyeron el primer paso hacia la astronáutica y que algunos diseños fueron tan alucinantes que son muchos los que se resisten a creer en su existencia.

Los experimentos alemanes con aeronaves a reacción comenzaron en secreto en los años 30; a comienzo de los 40, los prototipos de aviones a reacción eran ya una realidad. Hubo decenas de proyectos que alcanzaron un estado muy avanzado y centenares que quedaron en el tablero de dibujo o que apenas pasaron de ser una ilusión. Nosotros no nos ocuparemos aquí de los sofisticados aviones que llegaron a volar durante la guerra, como el Heinkel He-162 "Salamander", o los conocidos Messerschmidt Me-262 y Me-163, ni tampoco de las aeronaves de las que no hay pruebas sólidas de su existencia, como los platillos volantes Kügelblitz, sino de proyectos reales que de haber entrado en servicio hubiesen situado a la aeronáutica alemana décadas por delante de los aliados. Veamos algunos ejemplos:

Focke-Wulf "1.000 x 1.000 x 1.000": se denominó así en razón de los objetivos pretendidos: llevar mil kilos de bombas a mil kilómetros por hora y a mil kilómetros de distancia. Era un bombardero pesado con ala delta, que convertiría en escombros las ciudades inglesas y rusas. Con la velocidad prevista hubiese sido inalcanzable para los cazas aliados, como un fantasma.

Bachem 8-349A1 "Natter": Caza cohete de "usar y tirar" que llegó a realizar un vuelo de prueba tripulado. Se trataba de un avión barato concebido para destruir las formaciones de bombarderos enemigos. Pesaba sólo 1.960 kilogramos y tenía una longitud de 14 metros. El interceptor cohete se lanzaba desde una rampa y tenía que aproximarse a gran velocidad a un avión enemigo para lanzarle una descarga de doce cohetes antiaéreos de 73 mm. y luego huir, momento en el cual la cabina del piloto se desprendía y éste caía en paracaídas.

Focke-Wulf Fw-03 "10.225": En este caso los ingenieros buscaron un bombardero con capacidad para alcanzar los Estados Unidos. Era una nave enorme, con un fuselaje central y dos accesorios, que transportaría 3.000 kilogramos de bombas a 8.000 kilómetros de distancia. Armado con 9 cañones y 4 ametralladoras, y pudiendo alcanzar los 9.000 metros de altura, constituía un desarrollo magistral.

Focke-WuIf "Triebfluegel": el extraño coleóptero es uno de los primeros ejemplos de despegue y aterrizaje vertical. Aunque era un modelo factible que hubiese superado la velocidad del sonido, la apatía oficial impidió su construcción y estaba todavía en fase de diseño al acabar la guerra. Los tres largos brazos actuaban como las palas de un helicóptero y elevaban al avión. Cada pala tenía en sus extremos un pequeño motor a reacción.

Horten Ho-IX-A: Ala voladora a reacción impulsada por los reactores y armada con cuatro cañones de 30 mm. Los trabajos realizados por los hermanos Horten no acabaron con el fin de la guerra, pues en Estados Unidos continuaron sus investigaciones en el laboratorio militar de White Sands, en Nuevo México, donde contribuyeron a los desarrollos de las primeras alas voladoras Northrop.

Misiles y Cohetes: El Arma Decisiva
Los nazis crearon los primeros misiles teledirigidos del mundo. También fueron los pioneros referente a tecnología de cohetes y misiles balísticos.

Los cohetes fueron los que dieron a los técnicos la esperanza de obtener un arma decisiva, y casi lo logran. Todavía hoy los Misiles Balísticos Intercontinentales ICBM siguen siendo el principal elemento de disuasión de las grandes potencias y todos, sin excepción, tienen su origen en los logros alemanes de la II Guerra Mundial y en los estudios de Tsiolkovsky, Goddard y Oberth, creadores de los primeros cohetes eficaces.

En una curiosa obra de 1923 titulada El cohete marchando hacia el espacio interplanetario se abordó por vez primera el proyecto de crear un cohete no muy diferente de lo que luego fue el V2. Sus ideas, continuadas por Poggensee y Winkler, fueron decisivamente apoyadas por la Oficina de Pruebas del Ejército y por la división de cohetes dirigida por el entonces capitán Walter Dörnberger, quien tenía como misión construir cualquier cosa que volase más alto, más lejos y con más poder que cualquier arma conocida.

Tras instalar un gran complejo en la isla báltica de Peenemünde, cientos de científicos, muchos sin saber qué finalidad tenían sus trabajos, crearon las bases de los primeros misiles teledirigidos del mundo: las bombas volantes V1 y V2. Pero Dörnberger no llegó a convencer a Hitler sobre su eficacia hasta 1943, momento a partir del cual gozó de fondos ilimitados.

Además de estas armas de represalia dirigidas contra las ciudades aliadas (principalmente Londres), se idearon otros interesantes proyectos, como el BV-143 y BV-246, misiles crucero contra la navegación que debían volar a ras de agua; o la terrible SD-1400, una bomba antiblindaje con alas, que lanzada desde un avión hundió el acorazado Roma.

Sin duda de todas las armas antibuque la más conocida fue la HS-293 y sus sucesoras, que lanzadas desde aviones y guiadas por radio hundieron decenas de barcos aliados. Además, los resultados experimentales facilitaron la creación de cohetes susceptibles de ser usados como apoyo a las tropas de tierra. El catálogo era realmente impresionante, desde el Rheinbote (mensajero del Rhin), un terrible misil táctico tierra-tierra, lanzado por vez primera durante la ofensiva de las Ardenas en diciembre de 1944, hasta los primeros misiles antiaéreos como el Rheintochter. Y si el fin de la guerra no lo hubiera impedido, las V9 y V10 que se preparaban en abril del 45 en los complejos industriales subterráneos del macizo montañoso del Hartz hubieran permitido a los nazis bombardear los Estados Unidos.

A Un Paso De La Ciencia Ficción
A principios de los 40, el doctor Richard Wallauschek desarrolló un arma revolucionaria a la que denominó "cañón sónico". Estaba formado por dos reflectores parabólicos conectados por varios tubos que formaban una cámara de disparo. A través de los tubos entraba en la cámara una mezcla de oxígeno y metano que era detonada de forma cíclica. Las ondas de sonido producidas por las explosiones, por reflexión, generaban una onda de choque de gran intensidad que creaba un rayo sónico de enorme amplitud. La nota aguda que enviaba superaba los 1.000 milibares a casi 50 metros. A esta distancia, medio minuto de exposición mataría a cualquiera que se encontrara cerca, y a 250 metros seguiría produciendo un dolor insoportable. Esta curiosa arma no fue nunca empleada en un campo de batalla (era muy voluminosa, pues el segundo reflector medía más de 3 metros), aunque hay rumores de que se usó con animales.

En cuanto al "rayo torbellino" se construyó en el Instituto Experimental de Lofer, en el Tirol austriaco. Diseñado por el doctor Zippermeyer, tenía como base un mortero de gran calibre que se hundía en el suelo y disparaba proyectiles cargados de carbón pulverizado y un explosivo de acción lenta. La mezcla, al explosionar, debía crear un tifón artificial que derribaría cualquier avión que se encontrase en las proximidades. La idea era buena y es probable que los cambios de presión hubiesen provocado una tensión en las alas suficiente para destruirlas. Aún más original era el "cañón de viento". Feo y grotesco en apariencia, estaba construido con un gran caño curvo con un codo en forma de giba y apoyado en un enorme afuste. Era una maravilla de precisión química, pues actuaba con una mezcla crítica de oxígeno e hidrógeno en proporciones moleculares seleccionadas. Lanzaba, tras una violenta detonación, un proyectil de "viento", una especie de taco de aire comprimido y vapor de agua con potencia suficiente para simular el efecto de una granada. Las pruebas se realizaron en Hillersleben y se logró destruir planchas de madera de 2,5 centímetros de grosor a 183 metros de distancia. Un prototipo experimental se instaló en un puente sobre el Elba poco antes de acabar la guerra, aunque nunca llegó a ser usado.

Otra extraña idea que ha tenido eco en la prensa más sensacionalista y conspiranoica es la "bomba endotérmica", sobre la cual hay muy pocas pistas. Se trataba de bombas que serían lanzadas por aviones de gran radio de acción y con capacidad para, al detonar, crear una zona de intenso frío que congelaría en un radio de un kilómetro toda forma de vida de manera temporal. Esta ingeniosa arma "ecológica", que no destruía el lugar ni las propiedades era muy apreciada, pues no generaba radiación.

Las investigaciones sobre alteración del clima en todas sus formas alcanzaron cotas que desconocemos, pues las pruebas fueron destruidas. No obstante los alemanes confiaron en estas armas climáticas hasta después de acabada la guerra, sin que sepamos todavía con qué objetivos. No es casual que la última unidad militar alemana que se entregara fuera la que ocupaba la estación de investigación metereológica de la isla ártica noruega de Spitzbergen, en septiembre de 1945, más de seis meses después de la caída de Berlín y sólo al saber que se había rendido Japón. Uno de los misterios de la II Guerra Mundial aún por desentrañar

Las armas secretas no fueron meros caprichos ni rumores. Por el contrario, fueron creaciones sólidas, en ocasiones muy eficaces y con un poder aterrador; que hoy, en el siglo XXI, siguen despertando admiración, aun siendo la prueba viva de lo que el ingenio humano puede hacer cuando se conduce de manera fanática y cruel.

Imaginación Organizada
El régimen nazi del III Reich tenía instalaciones para el desarrollo de proyectos militares que ni aún hoy han sido superadas.

Los proyectos militares secretos son caros. Por eso, en la Alemania del III Reich, al igual que ocurre en la actualidad en los EE.UU., una parte considerable de la investigación se encontraba en manos de compañías privadas como Krup o Mauser, verdaderos macrocomplejos industriales con fábricas e intereses en todo el mundo, principalmente en América del Sur, lo que les permitió trabajar aislados y evadir las restricciones impuestas a Alemania por el Tratado de Versalles. Al frente de la investigación del Ejército se encontraba el ministro de Armas y Producción de Guerra dirigido por Albert Speer. De él, dependían el Hereeswaffenamt Prüfwesen, la Oficina para Armamento para el Ejército, conocido como Wa Prüf, y la Sección de Investigación de Armas o Waffen Forschungs.

Ambas organizaciones eran controladas por la Hereeswaffenamt u Oficina de Armamento dirigida durante la guerra por el general Becker y a su muerte por el general Leeb, quienes se organizaron en subdivisiones orientadas a cada tipo de proyecto: armas y municiones, señales, equipos ópticos y comunicaciones, ingeniería y cohetes. En la Marina había algo similar. Se trabajaba en subgrupos especializados y con apoyo de compañías privadas. La División Naval de Armanento Marine Waffenamt dependía también de Speer y contaba además con las divisiones experimentales, que filtraban cada proyecto mediante la aplicación intensiva de controles que garantizaban los mejores productos, con unos requisitos de calidad cada vez mayores. Pero sin duda por su complejidad y logros destaca la inmensa maquinaria creada por Goering para su Luftwaffe, la cual estaba bajo su total control, por encima incluso del poderoso Speer.

A través de la Techniches Amt dirigida por el general Udet, contaba con unidades especializadas en motores, armas, bombas y torpedos, comunicaciones y radares, equipo de tierra, etc. Con personal cualificado, motivado y con salarios muy altos, los logros estaban garantizados. Los centros de trabajo como el Instituto Goering de Armas Aéreas, camuflado en el subsuelo de un bosque, tenían unas instalaciones tan formidables que ni aún hoy han sido superadas.

Guerra Biológica
Si en algo destacaron los alemanes en los siglos XIX y XX fue en la industria química. En el campo de los gases nerviosos, Alemania disponía desde el año 39 del Tabun (óxido de cianodimetilamonatosfosfina), al que siguió el Sarin (fluorometilpinacoliloxifosfina), y más adelante el Soman. Se trataba de líquidos incoloros que afectan a los centros nerviosos, provocando una muerte horrible acompañada de vómitos, náuseas, diarrea y contracciones musculares. Una décima de miligramo basta para matar a un ser humano. Los alemanes los probaron en campos de concentración, pero no se atrevieron a usarlos en la guerra por temor a represalias aliadas. En el campo de la guerra biológica desarrollaron un arma basada en el clostridium botulinum, bacteria que produce como sustancia residual de su metabolismo el toxin botulin, el veneno más poderoso conocido. Se diseñó un sistema de nebulizadores que podían soltar el veneno pulverizado en la niebla, para que el viento llevase la nube de muerte hasta Inglaterra. Por suerte, el miedo a un contraataque detuvo el proyecto.

Bestia de Loveland

La Bestia de Loveland, es una criatura pseudocríptido, de forma reptiliana o anfibia, perteneciente a la cultura popular norteamericana.
Su aspecto morfológico sería similar al de un humano u Homínido, y su cabeza sería la de reptil o un anfibio (las fuentes no se ponen de acuerdo), siendo en definitiva, su aspecto, parecido al de una rana de un tamaño amplio.
Se han relatado supuestos encuentros entre esta criatura y humanos en los años 1955, 1972 y 1998, siempre en lugares cercanos a ríos o lagos, supuestos hábitats de estos animales.

En mayo de 1955, un hombre reportó un supuesto avistamiento extraño mientras guiaba hacia su casa a las 3:30 am en Loveland, Ohio, noreste de Cincinnati. En su reporte alegó haber visto tres criaturas en forma de reptil o anfibios que habría estado parada al lado de la carretera, y se acercó para verlas desde su auto por tres minutos. Una de las criaturas de forma de rana cargaba algún tipo de barra o cinta sobre su cabeza, y chispas salían del artefacto. Se dice que el conductor notificó a la policía de Loveland sobre lo que vio, aunque la policía no halló ninguna evidencia de las criaturas.

La historia hubiese pasado desapercibida, pero sucedió que luego de casi veinte años después, en marzo de 1972, se conoció la historia de un supuesto anónimo oficial de la policía de Loveland que guiaba su automóvil en la carretera Riverside a eso de la 1:00am, viajando lentamente debido al hielo que habría habido en la carretera. Se dice que este anónimo oficial de la policía supuestamente también habría visto un animal parado al lado de la carretera, el cuál pensó al principio que se trataba de un perro; pero cuando los faros del auto habrían enfocado al animal, este se habría levantado de una pose agachada, dejando ver que tenía tres o cuatro pies de estatura con una piel de cuero y una cara parecida a un lagarto o una rana. La bestia habría mirado al oficial por un momento antes de brincar sobre la verja de seguridad y dirigirse hacia el río Little Miami que estaba abajo. El oficial habría vuelto a la escena con otro policía varias horas después, y se dice que estos habrían encontrado unas marcas de raspados en el terraplén donde algo aparentemente se deslizó hacia el río.

Dos semanas después, se dice que otro policía no identificado de Loveland también habría reportado un supuesto encuentro parecido. Se dice que en la misma carretera, este otro oficial habría visto un animal en el medio del pavimento, el cuál pensó que estaba muerto o se moría por haber sido arrollado por un auto. Se habría bajado de su auto para sacar el animal de la carretera, sin embargo se dice que de repente el animal brincó hacia arriba y el oficial vio que era una extraña criatura en forma de rana. Se dice que el extraño ser comenzó a escapar, cojeando como si estuviera herido, y se dirigió hacia la valla de seguridad hacia el rio. El oficial habría disparado al monstruo mientras se escapaba, pero aparentemente no lo habría herido. Ninguno de los oficiales habría reportado a la horrible criatura, pero la supuesta información de su avistamiento se filtró a la prensa o esta la creo, y fue así como comenzó la moderna leyenda de la rana de Loveland y pronto se propagó lejos y ampliamente; y comenzaron a aparecer otros reportes de supuestos avistamientos de esta criatura. Así, un granjero de Loveland también reclamo haber visto una criatura parecida a una rana en marzo de 1972.

Los investigadores partidarios y fanáticos de los fenómenos paranormales comenzaron a especular numerosas hipótesis sobre la conexión de los supuestos avistamientos de 1955, y de la posibilidad de hipotética raza secreta de hombres lagarto habitando los ríos de Ohio.

Los escépticos han sugerido que si los supuestos oficiales realmente vieron algo y no inventaron la historia, lo que sucedió fue que solo pudieron haberse confundido y realmente solo haber visto otro animal, como un lagarto monitor del Nilo o una gran iguana, que pueden tener hasta seis pies de largo. Pero de ser así, estos reptiles tuvieron que haberse escapado de un zoológico o de otra manera ser llevados allí, dado que no son nativos de la zona; hecho que en todo caso no sería improbable.
Aparte de esta criatura de apariencia anfibia, se dice que reptiles anormalmente largos y hombres lagartos también habrían sido reportados en otras partes de Estados Unidos, incluyendo el Hombre lagarto de Waine, y el Gran lagarto de Milton, en Kentucky. El más celebre sucesor de la rana de Loveland en años recientes fue la locura del Hombre Lagarto que se propagó en Bishopville, South Carolina, en 1988. Un hombre reporto haber visto supuestamente una bestia reptil de siete pies de ojos rojizos y apéndices de tres dedos persiguió su auto a través de una carretera rural a 40 millas por hora. Un gran número de otros avistamientos le siguieron, y los oficiales de policía descubrieron huellas de tres tobillos. Pero últimamente, la única evidencia de peso que el hombre lagarto dejó atrás fue gruesas cuentas de banco de los vendedores locales de pegatinas de autos y camisetas alusivas a la bestia.

Edgar Cayce

EDGAR CAYCE murió el 5 de enero de 1945, llevándose un secreto que ni él mismo había podido penetrar y que le asustó toda la vida. La «Fundación Edgar Cayce», de Virginia Beach, que cuenta con médicos y con psicólogos, prosigue el análisis de los legados. Desde 1958, los estudios sobre la clarividencia gozan en América de créditos importantes. Es que se piensa en los servicios que podrían prestar, en el terreno militar, los hombres aptos para la telepatía y la precognición. Entre todos los casos de clarividencia, el de Cayce es el más puro, el más evidente y el más extraordinario.

El pequeño Edgar Cayce estaba muy enfermo. El médico rural estaba a la cabecera de su lecho. No había manera de sacar al muchacho de su estado de coma. De pronto, bruscamente, sonó la voz de Edgar, clara y tranquila. Y, sin embargo, dormía. «Le diré lo que tengo. He recibido un golpe en la columna vertebral con una pelota de béisbol. Hay que hacer una cataplasma especial y aplicármela en la base del cuello». Con la misma voz, el chiquillo dictó la lista de plantas que había que mezclar y preparar. «De prisa, pues el cerebro está en peligro de ser alcanzado»Por si acaso, le obedecieron. Por la noche, había cedido la fiebre. Al día siguiente, Edgar se levantó, fresco como una lechuga. No se acordaba de nada. Ignoraba la mayoría de las plantas que había mencionado. Así comenzaba una de las historias más asombrosas de la medicina.

Cayce, campesino de Kentucky, completamente ignorante, poco inclinado a usar su don, y que se lamentaba sin cesar de no ser «como todo el mundo», cuidará y curará, en estado de sueño hipnótico, a más de quince mil enfermos, debidamente homologados.

Obrero agrícola en la granja de uno de sus tíos, después dependiente de una librería de Hopkinsville y por último dueño de una tiendecita de fotografía donde se propone pasar tranquilamente sus días, hace de taumaturgo contra su voluntad. Su amigo de la infancia, Al Layne, y su novia, Gertrudis, unirán sus fuerzas para obligarle. Y no por ambición, sino porque no tiene derecho a guardarse su poder, a negarse a ayudar a los afligidos. Al Layne es un tipo enfermizo, siempre está malo, se arrastra. Cayce consiente en dormirse: describe los males y dicta los remedios. Cuando se despierta exclama: «Esto no es posible; no conozco la mitad de las palabras que has anotado. ¡No tomes esas drogas, es peligroso! No comprendo nada. ¡Todo esto es cosa de magia!» Se niega a volver a ver a Al y se encierra en su gabinete de fotografía. Ocho días más tarde, Al llama a su puerta: jamás se ha encontrado tan bien.La pequeña ciudad se conmueve; todos quieren consultarle. «No voy a ponerme a curar a la gente porque hablo en sueños». Acaba por aceptar, con la condición de no ver a los pacientes, por miedo de que, al conocerlos, su juicio se vea influido; con la condición de que algún médico asista a las sesiones; con la condición de no cobrar un céntimo y no recibir siquiera el menor regalo.

Los diagnósticos y las prescripciones formulados en estado hipnótico son de una precisión y sutileza tales, que los médicos están convencidos de que se trata de un colega disfrazado de curandero. Limita sus sesiones a dos por día. No es que tema la fatiga, pues sale de sus sueños muy descansado. Es que quiere seguir siendo fotógrafo. No trata en absoluto de adquirir conocimientos médicos. No lee nada, continúa siendo el hijo de unos campesinos, provisto de un vago certificado de estudios. Y se rebela contra su extraña facultad. Pero, en cuanto decide dejar de emplearla, se queda afónico.

Un magnate de los ferrocarriles americanos, James Andrews, acude a consultarle. Le prescribe en estado de hipnosis, una serie de drogas y, entre ellas, cierta agua de orvale. No hay manera de encontrar este remedio. Andrews hace publicar anuncios en las revistas médicas, sin resultado. En el curso de otra sesión, Cayce dicta la composición de aquel agua, extremadamente complicada. Después, Andrews recibe una respuesta de un joven médico parisiense: el padre de este francés, que también era médico, había elaborado el agua de orvale, pero había dejado de explotarla hacía cincuenta años. La composición era idéntica a la «soñada» por el modesto fotógrafo.El secretario local del «Sindicato de Médicos» se apasiona por el caso Cayce. Convoca un comité de tres miembros, que asiste a todas las sesiones estupefacto. El «Sindicato General Americano» reconoce las facultades de Cayce y le autoriza oficialmente a realizar «consultas psíquicas».

Cayce se ha casado. Tiene un hijo de ocho años, Hugh Lynn. El niño, jugando con unas cerillas, provoca la explosión de un depósito de magnesio. Los médicos pronostican la ceguera total en plazo breve y recomiendan la ablación de un ojo. Aterrorizado, Cayce se sume en uno de sus sueños. En estado hipnótico, se pronuncia contra la ablación y prescribe quince días de aplicación de compresas de ácido tánico. Según los especialistas es una locura. Y Cayce, presa de los mayores tormentos, apenas se atreve a desoír sus consejos. Al cabo de quince días, Hugh Lynn está curado.

Un día, después de una consulta, sigue dormido y dicta, una tras otra, cuatro recetas muy precisas. No se sabe a quién pueden referirse, y es que han sido formuladas por anticipado para los cuatro próximos enfermos. En el curso de una sesión, prescribe un medicamento al que llama «Codirón» y da la dirección de un laboratorio de Chicago. Llaman por teléfono. «¿Cómo pueden haber oído hablar del "Codirón"? Todavía no ha sido puesto a la venta. Precisamente acabamos de realizar la fórmula y de ponerle el nombre».Cayce, aquejado de una enfermedad incurable que sólo él conocía, muere el día y a la hora que había anunciado: «El cinco por la noche, estaré definitivamente curado». Curado del mal de ser «algo distinto».

Interrogado durante su sueño sobre su manera de proceder, había declarado (sin acordarse de nada al despertar, como de costumbre) que se hallaba en condiciones de ponerse en contacto con cualquier cerebro humano viviente y de utilizar las informaciones contenidas en aquel o en aquellos cerebros para dar el diagnóstico y el tratamiento de los casos que se le presentaban. Era tal vez una inteligencia diferente la que entonces se animaba en Cayce, y que utilizaba todos los conocimientos de la Humanidad, como se utiliza una biblioteca. pero casi instantáneamente, o al menos a la velocidad de la luz o de la electromagnética. Pero nada nos permite explicar el caso de Edgar Cayce, de esta manera o de otra. Lo único que se sabe cierto es que un fotógrafo de pueblo, sin curiosidad ni cultura, podía ponerse, a voluntad, en un estado en que su espíritu funcionaba como el de un médico genial, o mejor, como todos los espíritus de todos los médicos juntos.

PROFECIAS
Para Cayce, el regreso de Cristo viene asociado a un proceso de cambio mundial. Este cambio vendrá acompañado de una serie de grandes cataclismos, tras ese ajuste necesario, emergerá una nueva era y un periodo de paz.Estas son algunas de sus profecías:

"Un cambio en el eje terrestre alrededor del año 2000, ocasionará; la tierra se romperá en la porción oeste de América, y provocará la inundación de muchas regiones costeras, el vio los grandes lagos drenando en el Golfo de MéxicoJapón se hundirá, la inundación de Europa del norte sucederá muy rápidamente.

"Emergerá una nueva tierra a las afueras de la costa oriental de América del Norte, se descubrirían afuera de la costa de Bimini esta será la mítica "Atlántida". La destrucción generalizada de las ciudades de Los Angeles, San Francisco, la destrucción de Manhattan y desaparición de Nuevo York por grandes terremotos"

"Un gran deshielo polar afectará a gran parte del territorio de Inglaterra y gran parte de Japón se hundirá, la inundación de Europa del norte sucederá muy rápidamente"

"Emergerá una nueva tierra a las afueras de la costa oriental de América del Norte, se descubrirían afuera de la costa de Bimini esta será la mítica "Atlántida"

"La destrucción generalizada de las ciudades de Los Angeles, San Francisco, la destrucción de Manhattan y desaparición de Nuevo York por grandes terremotos"

"Erupciones volcánicas en regiones tropicales y un incremento de actividad volcánica en el borde del Pacífico"

"Un calentamiento general en áreas frías, y un enfriamiento de la áreas cálidas del globo"

"La segunda venida de Cristo, traerá una nueva era de paz.

"Muchos profetas a nivel individual y varias culturas tales como las de Los Mayas, los Hopi, y muchas otras han predicho el desplazamiento de los polos, ya sea en forma directa o alegórica, pero las predicciones de Edgar Cayce tienen un nivel de certeza valorado por fuentes independientes en un mínimo de 85% y con un promedio del 92% de certidumbre.