miércoles, 29 de octubre de 2008

Dinosaurios Africanos del S.XXI

El extenso continente negro aún alberga muchos misterios. Uno de ellos es la presencia de animales semejantes a dinosaurios. Según testimonios de nativos de diferentes lugares inhóspitos, aún existirían estas criaturas, tanto las que eran herbívoras como las carnívoras.

La reciente expedición en el mes de julio de 2006, de un equipo de criptozoólogos ingleses a Gambia, reavivó los testimonios sobre la existencia de estos enormes saurios que la “Ciencia oficial” declaró extinguidos hace millones de años.

La misteriosa criatura buscada por los investigadores del Reino Unido es conocida en Gambia como ninki-nanka. El ninki-nanka (que se cree vive en pantanos) aparece en la cultura local de varios lugares de África Occidental. Se lo describe con cabeza parecida a la de un caballo, un largo cuerpo con escamas simétricas y una cresta de piel sobre su cabeza.

El jefe del equipo, Richard Freeman, le dijo a la BBC que las pruebas de la existencia del ninki-nanka no son muy sólidas, ya que la mayor parte de la gente murió poco después de verlo. Freeman, es un criptozoólogo del Centro de Zoología Forteana del Reino Unido, y admitió que la existencia del ninki-nanka está basada en los relatos que circulan desde hace años. Algunos afirman que es parecido a un cocodrilo o una víbora, y otros dicen que tiene alas y escupe fuego. Y que, quien lo ve, muere a los pocos días, tal vez se trate de diferentes criaturas desconocidas. Freeman rechazó la sugerencia de que la búsqueda de la criatura fuese una pérdida de tiempo y dinero.

“No sabíamos nada de esto antes de venir. Tenemos que investigar todo para ver si existe la posibilidad de que haya una verdadera criatura aquí”, explicó Freeman.

Otros parientes del ninki-nanka en África
En las cuencas superiores de los ríos Congo y Zambeze se han recogido desde el siglo XVIII informes ambiguos sobre animales desconocidos que coinciden en describir un ser que recuerda vagamente a los dinosaurios saurópodos. De hecho, en muchas ocasiones los indígenas interrogados han reconocido a esos animales en dibujos de estos dinosaurios.

Los habitantes de Camerún, creen en la existencia de una enorme criatura cuadrúpeda que se parece mucho al brontosaurio en realidad, cuando se les muestra un dibujo de un brontosaurio y se les pide que lo nombren, dicen indefectiblemente que es un mbulu-embembe. Este animal ha sido visto no sólo en Camerún sino también en Gabón donde se lo llama nyamala, en la República Centroafricana recibe diversos nombres: los banziris le llaman songo, los bandas, badigui (diablo acuático); en el distrito de Birao recibe el nombre de guanerú; en Baya se le llama diba. En el suroeste de Zambia, un animal similar recibe el nombre de isiququmadevu, según los nativos es más alto que un hombre, tiene cabeza de serpiente, cuello largo y patas de lagarto, y deja un rastro de 1,5 metros de anchura. En el Congo es conocido con el nombre de mokele-mbembe que significa “el que detiene los ríos” y es el nombre que más ha trascendido a Occidente.

Respecto al mokele-mbembe, se reportan variaciones en su longitud que van desde 5 hasta 10 metros, mucho de ello conformado por su larga cola y muy largo cuello. Su cabeza y cuello son comparadas a la de una serpiente, pero es mucho más largo que cualquier serpiente pitón. Las patas del mokele-mbembe son descritas como cortas, sus huellas se parecen a la del hipopótamo, aunque mayores y palmeadas son redondas como de 30 centímetros por pisada. Según algunos exploradores, son circulares, del tamaño de una sartén, con tres dedos. Se cuenta que en una ocasión un grupo de pigmeos consiguió matar un mokele-mbembe y que todos los que comieron su carne murieron. El cuerpo ha sido comparado con un elefante o un hipopótamo. Se dice que se alimenta de malombo, Landolphia spp. Una planta tropical trepadora lechosa y con frutas semejantes a manzanas.

Las expediciones no encuentran nada
Para conocer si hay algo de verdad en los relatos de nativos y exploradores, se han realizado multitud de expediciones a las zonas donde se han producido la mayoría de los testimonios.

Los primeros relatos autentificados sobre el mokele-mbembe fueron recogidos por el capitán Freiherr von Stein zu Lausnitz en 1913. Este capitán de las fuerzas coloniales alemanas, recopiló abundante información sobre este misterioso animal en Camerún y Rhodesia, hoy Zimbabwe. Según su información, el animal, del tamaño de un elefante, era de color pardo grisáceo, de piel suave y cuello largo y flexible. Se decía que este extraño monstruo vivía en cuevas subacuáticas barridas por el río y que cualquier canoa que se atreviese a acercarse a ellas estaba condenada de antemano.

El escritor y naturalista inglés Ivan T. Sanderson pudo ver en 1932 a esta criatura en una de sus expediciones por la pantanosa zona del río Mainyu, en el África ecuatorial occidental. Se encontraba navegando junto con sus compañeros en una zona inexplorada de este río, cuando de una cueva cercana surgió un ruido ensordecedor y, según relata él mismo, “vimos cómo algo enorme se levantó frente a nosotros, convirtiendo el agua en espuma”. La visión duró apenas unos instantes, pero fue un tiempo suficiente para que pudiesen apreciar que lo que se había levantado del agua era “la cabeza negra de un animal semejante a una enorme foca, aunque mucho más ancha que larga”. Si bien la cabeza fue la única parte del animal que pudieron contemplar, era del mismo tamaño que la de un hipopótamo adulto, la forma de la misma no tenía ningún parecido con la de este mamífero.

En 1932, el capataz sueco de una plantación de caucho se encontró con un enorme monstruo en África Central. Mientras cazaban en el valle pantanoso del río Kasai, J. C. Johanson y su porteador africano se vieron sorprendidos por la presencia de un lagarto de quince metros. Sin detenerse a contemplarlo, los dos hombres iniciaron el regreso a la plantación, pero al cruzar un pantano volvieron a toparse con el gigantesco ser, ocupado en devorar a un rinoceronte. “El lagarto trituraba los huesos del rinoceronte con un ruido que helaba la sangre. Saltó al agua en el preciso momento en que disparé mi máquina”, declaró Johanson.

En 1959, cuatro militares belgas que sobrevolaban Katanga en la entonces colonia del Congo Belga (actual Zaire) vieron lo que podría calificarse como un monstruo. A las órdenes del coronel y piloto de la aeronave, Remy van Lierde, habían despegado de la Base de Kamina en misión de reconocimiento. Y sin buscarlo, se convirtieron en testigos de otra leyenda indígena al avistar, a menos de 40 m. de altura, una inmensa serpiente de color verdoso y rosado, de vientre blanquecino, tan ancha como un hombre y de unos 14 m. de longitud, reptando entre los arbustos. Durante varios minutos pudieron contemplar al monstruoso animal, cuya cabeza triangular medía unos 80 cm. de ancho.

De no haberse tratado de cuatro militares europeos, y de no haber fotografiado al enorme animal desde el helicóptero, la monstruosa serpiente continuaría siendo una leyenda que los nativos de la zona llamaban pumina.

En 1980, la expedición al río Likouala-aux-Herbes, en la República del Congo, de los zoólogos James Powell y Roy P. Mackal fotografió una pista abierta en la vegetación por un animal acuático (comenzaba y terminaba en el río) de unos dos metros de alto, que aparentemente arrastraba una pesada cola.

En 1981, Mackal, realizó otra expedición a la zona encontrándose con testimonios que describen otros animales no catalogados por la zoología: el emela-ntouka (un pariente del triceratops, un saurio con cuernos en la frente), y el mbielu-mbielu-mbielu (gran reptil con protuberancias en el dorso, como los estegosaurios).

En 1982, nuevamente Roy Mackal, de la Universidad de Chicago, organizó una exploración de la zona norte del lago Likusia, en la República Popular del Congo. Desde esta región pantanosa habían llegado multitud de noticias sobre este animal desconocido por la ciencia. Durante varias semanas, el grupo de científicos recorrió esta extensa zona apenas hollada por el hombre blanco recogiendo decenas de testimonios de los nativos. Finalmente los científicos encontraron las huellas de un animal desconocido pero de tamaño superior, sin duda, al de un elefante.

Mackal pudo recopilar en el Congo numerosos testimonios referentes al mahamba, una especie de cocodrilo gigante y muy voraz que en Angola se llama lipata. La descripción de estos gigantescos reptiles recuerda a algunos naturalistas al Phobusuchus, una especie desaparecida de saurio que podía alcanzar los 16 m. de longitud. Mackal, respecto al mokele-mbembe sugiere específicamente que se trata de un Atlantosaurio.

Un dinosaurio visto por científicos ¡vivo!
Otra expedición, en esta ocasión de científicos de la universidad de Brazzaville: repitió pocos meses después el intento de encontrar esa bestia misteriosa que se dice habita en las apartadas marismas. En esta ocasión, los científicos tuvieron más suerte. El biólogo Marcellín Agnagna y su equipo se encontraron el 1º de mayo de 1983, frente a frente con ese animal en las aguas del remoto lago Tele, situada en la confluencia de los ríos Likouala y Bai. Se trataba de una especie con aspecto distinto a cualquier otra conocida hoy día, y con una morfología muy similar a la de un gran dinosaurio saurópodo, según palabras de Agnagna: “Se trataba de un animal semisumergido en las cenagosas aguas, del que se podía distinguir un gran dorso de al menos cinco metros de longitud, así como un largo cuello rematado por una pequeña cabeza de aspecto reptiliano cuya morfología recordaba a la de un saurópodo del Mesozoico".

Por desgracia, tampoco en esta ocasión fue posible obtener la prueba definitiva para demostrar al mundo entero la existencia de este fósil viviente, conseguir la captura de un ejemplar. La complicada orografía, el intrincado laberinto de pantanos y ríos que se entrecruzan, es sin duda uno de los principales garantes del anonimato de los que tal vez pueden ser los últimos dinosaurios sobre nuestro planeta. Otras expediciones que se han realizado a la zona, tampoco han sido jalonadas por el éxito.

Un equipo de once japoneses, entre marzo y abril de 1988, viajó a la zona de las marismas del lago Tele, en la misma región de Likuala. Uno de lugareños les había testificado sobre su contacto directo con el monstruo. Uno de ellos afirmó haberlo visto entrar en el lago apenas un mes antes, y otro, un cazador de elefantes llamado Inmanuel Mongoumelo, dice que lo vio en los ríos Sanga y Bai, que están conectados con el lago Tele. Incluso varios de los ancianos de la aldea recuerdan que, a principios de siglo, una de estas criaturas fue cazada por los pigmeos de la cercana zona de Oumé. Los expedicionarios sólo pudieron ver en una ocasión, un gran objeto negro flotando en el centro del lago, pero la niebla les impidió observar más detalles.

En 1993, Rory Nugent fotografió un objeto acuático en el mencionado lago Tele, también en la República del Congo.

Evidentemente, las tradiciones y leyendas que todavía hoy narran los nativos de toda África deberían ser contempladas con menos soberbia y escepticismo por los eruditos científicos occidentales. Lamentablemente, como sucede con muchas otras especies que si están registradas, en los últimos años seguramente se están extinguiendo estas extrañas criaturas debido a la tala indiscriminada de bosques, a la presión demográfica del hombre y a la contaminación de las aguas donde se ocultan. Algo que probablemente, no hubiera sucedido con muchos de estos animales ocultos si la Ciencia no se hubiera burlado de los testigos, hoy esas criaturas estarían catalogadas y registradas “oficialmente”. Tal como sucedió con el gorila que en principio era una leyenda, el okapi, el mono mangabey, el celacanto (1938) y otros animales que la Ciencia decretó que no existían o que se hallaban extinguidos desde hace milenios. El mismísimo dragón de Komodo, que habita en las islas de Cómodo y de Flores, es el lagarto más grande del mundo, pero para la Ciencia era una superstición de nativos ignorantes hasta que fue descubierto en 1912. Por tanto, no es absurdo pensar que ciertos reptiles para salvarse de la extinción, fueron capaces de trasladarse a territorios más propicios, donde lentamente se adaptaron a los cambios del planeta. Año a año la ortodoxa comunidad científica se enfrenta con asombro a nuevos hallazgos zoológicos. El día que se capture una gran criatura “fósil” catalogada como fruto de mentes supersticiosas, se deberá rescribir todo lo que se nos enseñó con anterioridad sobre la historia de la naturaleza y el evolucionismo.

Sociedades Secretas y el 11-S

El derrumbamiento de las Torres Gemelas se parece demasiado al derribo programado de un edificio viejo. Van Romero, vicepresidente de investigación del Instituto de Mineria y Tecnologia de Nuevo Méjico, sostiene que la caida de las torres fue demasiado perfecta para ser el resultado aleatorio de unos aviones estrellándose contra sus estructuras. En su opinión, después del impacto de los aviones se tuvo que hacer detonar unos explosivos dentro de los edificios. Una implosión del tipo que ocurrió, sólo puede darse conociendo perfectamente los puntos débiles del edificio, lo que requiere un equipo experto en demolición de edificios. Esta perfecta destrucción habría servido para eliminar hasta las cajas negras de los aviones.

Si hubo inteligencia bien terrestre en el atentado, esto podría explicar no sólo el cumplimiento de muchas profecías –como analizaremos enseguida– sino que ciertas sociedades secretas y esotéricas, fuertemente vinculadas a los grupos que dominan plutocráticamente el planeta, podrían no sólo estar relacionadas con esa hecatombe sino también, por irreal y monstruoso que pareciera, haber contribuido al mismo para asegurar el cumplimiento de las profecías.

Empero, es lógico que el lector se pregunte por qué insistimos en querer encontrar una relación entre sociedades secretas esotéricas y aquel Nuevo Orden Mundial, es decir, los designios de apenas 200 familias en todo el mundo, generalmente todas ellas vinculadas o familiarmente o económicamente entre sí (como hemos visto hasta en la impensada relación entre Ben Laden y Bush). Existen multitud de indicios que así lo indican. Desde las archiconocidas especulaciones referentes a la simbología de la moneda de los principales países del mundo (comenzando por el dólar mismo) hasta las ya trascendidas vinculaciones de los popes del poder político con personajes más o menos oscuros de la "intelligentzia" ocultista, lo que tal vez no es tan sabido es la pertenencia militante de muchos de aquellos, simplemente, dentro de filas de agrupaciones de ese tenor. A ello no es ajena la actual familia gobernante en los Estados Unidos.

Algunos de los hombres más poderosos del mundo están iniciados en una elitista y secreta sociedad: Skull and Bones (Calavera y Huesos). Entre ellos destacan George Bush padre e hijo, Henry Luce (propietario de Time-Life), Artemus Gates (presidente de N. Y. Trust Company, Union Pacific, Time y la compañia Boeing), Harold Stanley (fundador de Morgan Stanley), Henry P. Davison (socio principal de Morgan Guarranty Trust), Russel W. Davenport (Editor de Fortune), y otros. Huelga decir que esta sociedad es un escalón para llegar a los Bildebergers, el Consejo de Relaciones Exteriores y la Comisión Trilateral, los grupos de control más poderosos del planeta. Fundada en 1833 en la universidad de Yale por el general W. H. Russell, "Calavera y Huesos" se convirtió en la base de reclutamiento y coto de las familias más importantes de Nueva Inglaterra, todas ellas involucradas en el comercio del opio. De hecho, su todopoderosa mano se oculta detrás de muchos de los sucesos trágicos que han azotado nuestro planeta desde hace 150 años.

En su libro "La cámara secreta", Robert Bauval menciona el interés de los miembros de "Calavera y Huesos" por la búsqueda de la Sala de Archivos bajo la Esfinge, que supuestamente contiene los archivos de la Atlántida. El 2 de marzo de 1999, el canal de televisión Fox transmitió un especial dedicado a la apertura de las tumbas selladas en la llamada "pirámide de la reina" en Gizeh. En vez de encontrar la Sala de los Archivos, se halló la supuesta tumba de Osiris. Curiosamente, entre quienes vigilaban la evolución de los sucesos en Egipto, había muchos adeptos modernos a Osiris, como los iniciados en Calavera y Huesos, y sospechosamente, el actual presidente Bush, anunció su candidatura a la Presidencia ese mismo día, mientras su padre tenía la intención de estar en la pirámide el 31 de enero de 1999 para celebrar la apertura de la cámara que supuestamente oculta los antiguos registros de la Tierra. Un acontecimiento que presuntamente iba a abrir el camino hacia el nuevo milenio y probablemente a ese Nuevo Orden Mundial tan anhelado por los más poderosos.

Esa poderosísima sociedad esotérica internacional y transtemporal de la cual "Calavera y Huesos" sería apenas un tímido desprendimiento, algo así como una filial regional, ha sido genéricamente conocida con el nombre de los "Illuminati" ("Los Iluminados"). De ella supo escribir el malogrado e insigne Andreas Faber-Kaiser en 1993:

¿Somos los cobayas de un destino planificado? Tal cabría desprender de una correspondencia que se conserva en la biblioteca del Museo Británico en Londres: se trata de las cartas cruzadas en el siglo pasado entre Albert Pike y Giuseppe Mazzini, dos cualificados miembros de la cúpula masónica y satánica de Los Iluminados. En ellas se diseñaron las tres grandes guerras mundiales.

Así, en carta dirigida a Mazzini con fecha del 15 de agosto de 1871 –hace más de un siglo– Pike le comunica que la Primera Guerra Mundial se debía generar para permitir a Los Iluminados derrocar el poder de los zares en Rusia, y transformar este país en la fortaleza del comunismo ateo. Las divergencias provocadas por los agentes de Los Iluminados entre los imperios británico y alemán –y también la lucha entre el pangermanismo y el paneslavismo– se debían aprovechar para fomentar esta guerra. Una vez concluída, se debía edificar el comunismo y utilizarlo para destruir otros gobiernos y debilitar a las religiones.

La Segunda Guerra Mundial debía fomentarse aprovechando las diferencias entre fascistas y sionistas políticos. La lucha debía iniciarse para destruir el nazismo e incrementar el sionismo político, con tal de permitir el establecimiento del Estado soberano de Israel en Palestina. Durante la Segunda Guerra Mundial se debía edificar una Internacional comunista lo suficientemente robusta como para equipararse a todo el conjunto cristiano. En este punto se la debía de contener y mantener, para el día en que se la necesitase para el cataclismo social final.

El objetivo de estas dos guerras –diseñadas en el siglo pasado– se ha conseguido. Queda por ver la Tercera Guerra Mundial.

¿ESTÁ YA PLANIFICADA LA TERCERA GUERRA MUNDIAL?
La Tercera Guerra Mundial se debe de fomentar aprovechando las diferencias promovidas por los agentes de Los Iluminados entre el sionismo político y los dirigentes del mundo musulmán. La guerra debe de orientarse de forma tal que el Islam y el sionismo político se destruyan mutuamente, mientras que otras naciones se verán obligadas a entrar en la lucha, hasta el punto de agotarse física, mental, espiritual y económicamente.

Albert Pike le escribió a Giuseppe Mazzini el 15 de agosto de 1871 que, al final de la Tercera Guerra Mundial, quienes pretenden la completa dominación mundial provocarán el mayor cataclismo social jamás conocido en el mundo.

UN INVISIBLE GOBIERNO MUNDIAL
Desandemos este sendero. La Comisión Trilateral es una agrupación de personas privadas de las altas finanzas, del mundo de los negocios y de la política, procedentes de Norteamérica, Europa occidental y Japón, que brinda a la élite procedente de la masonería de las distintas orientaciones unas posibilidades de encuentro, con vistas a una colaboración secreta que abarca todo el mundo. El objetivo ideológico de la Comisión Trilateral es el mismo que el del Council for Foreign Relations (Consejo para Relaciones Exteriores), fundado en 1921 por el banquero norteamericano Morgan, y conocido también como «el Gobierno invisible». Lo que es menos conocido de la Trilateral es el hecho de que responde por igual del poder del ocultismo, del poder de la brujería y del poder del supuesto mal, y éstos responden a su vez de las drogas, de la música rock y de la política. El sector político entronca con Los Iluminados, que son altos grados de la masonería. La brujería comprende la magia negra y la blanca. A esta última se suma un determinado número de grupos masónicos. Hay escasamente unas cien organizaciones que pertenecen al mundo de la masonería. Se explica por esta trama secreta de planificación del destino de la humanidad, el que Karl Marx escribiera sus obras londinenses por encargo de Nathan Rothschild (cuyo apellido significa «escudo» o «protector de los rojos»). Los cheques con los que le pagó pueden verse en el Museo Británico. Marx participó en la fundación de la Primera Internacional en 1864. Se derrumbó porque los anarquistas querían anarquía, y la querían de inmediato. La Segunda y la Tercera Internacional –que en sus transformaciones dieron lugar por un lado a la Internacional Socialista y por el otro al Komintern y al Kominform– no son otra cosa que la confirmación de Los Iluminados, que hicieron con la Revolución francesa y con Napoleón el primer intento de gobierno mundial. Quien hable de casualidades, es que no ha entendido todavía el juego que se llevan con todos nosotros.

OBJETIVO: EL NUEVO ORDEN MUNDIAL
La idea del judío alemán Adam Weishaupt, que fundó la cúpula de Los Iluminados el 1 de mayo de 1776, era el camino a través de la anarquía. El que su fundación tuviese lugar el día siguiente de la noche de Walpurgis, y el hecho de que este día fuera consagrado mundialmente festivo –el 'Día del Trabajo'– aclara todavía más la estrecha relación que existe. El hecho que además el sello de Los Iluminados aparezca con la fecha de 1776 en el dólar americano, asombra a aquellos que no saben que Washington fue tan masón como su rival Jefferson.

Si hablamos del poder efectivo, debemos mencionar a los Rockefeller y –más importantes aún– a los Rothschild. En sucesión ascendente siguen los Bilderberger, un club formado en mayo de 1954 e integrado por los 500 hombres y organizaciones más ricas e influyentes del mundo, que se propone la instauración del «Nuevo Orden Mundial».

Más arriba está el «Consejo de los 33», los 33 más altos masones iniciados del mundo. Por encima de ellos, el «Gran Consejo de los 13», 13 Grandes Druidas, por encima de los cuales aún actúa «El Tribunal» y, finalmente, el inmencionable nombre de grado 72 de los cabalistas, que –dicho sea de paso– también significa «Iluminado». Para los Iluminados, Lucifer es Dios, y Jesús es el imitador. De la misma forma que para los cristianos Satanás es el imitador de Jesús.

CUANDO SE APAGUEN LAS LUCES DE NEW YORK
El 1 de agosto de 1972, después del aquelarre, es decir, el «sábado de las brujas», Philip von Rothschild anunció ante el «Consejo de los 13» en el Casino Building de San Antonio, la planificación de la Historia a partir de 1980. Las indicaciones son muy concretas: «Cuando veáis apagarse las luces de New York, sabréis que nuestro objetivo se ha conseguido.» Hay que saber interpretar la frase. Elija cada cual, si es que tiene opción a ello, si es éste u otro su propio objetivo.

Para quienes gusten de navegar por Internet, podrán encontrar éste y otros documentos en www.personal3.iddeo.es/afk . Recordemos que no mucho después de haber escrito estas –y otras mucho más complejas– líneas, Faber-Kaiser moría en circunstancias sospechosas.

Hay hechos sobre los cuales nunca nos cansaremos de regresar. ¿Es casualidad que quien fuera uno de los científicos mencionados como propulsor del legendario Majestic 12, el organismo cívico-militar cuasi secreto que digitaría la información sobre OVNIs desde principios de los años '50 (y, si no fue miembro del mismo en tanto no puede demostrarse con documentos, sí estuvo siempre presente en los memorandums de la Fuerza Aérea Estadounidense como asesor de los militares en cuestiones ovnilógicas), el doctor Vannevar Bush, es pariente –tío, según se nos informó– del ex presidente de EE.UU. y ex director de la CIA George Bush, el cual, como sabemos, es padre del actual presidente norteamericano?. ¿Sabían ustedes que el 80 % de los recursos de Estados Unidos y Europa están en manos de sólo doscientas familias muchas de ellas emparentadas entre sí?. ¿Sabían que hasta antes de James Carter, de 37 presidentes norteamericanos 21 estaban emparentados?. ¿Sabían que hubo en la administración gubernamental de EE.UU. 17 Kennedy, 14 Tyler y 21 Coleridge?.

En 1952 se realizó la primera edición del controvertido libro del mejicano Rodolfo Benavides titulado "Dramáticas profecías de la Gran Pirámide". Citado y plagiado hasta el hartazgo, sometido a todo tipo de exégesis y críticas –de las constructivas y de las otras– en ese trabajo Benavides retorna sobre la teoría –muy popular a finales del siglo XIX– de que las medidas de la Gran Pirámide de Keops –y especialmente de su galería o corredor principal– con sus escalones, sus codos, sus diferencias de nivel, en realidad se ajustan a una cronología de hechos históricos o, mejor dicho, de momentos poderosamente determinantes de episodios de gran connotación histórica. Trabajando a partir de la llamada "pulgada piramidal", y tomándola como correspondiente a un año calendario, Benavides construyó entre fines de los años '40 y la fecha de la primera edición de su libro, una entretenida aunque en ocasiones no demasiado rigurosa crónica de la Historia pasada y por venir.

Desde 1952 en adelante, los momentos señalados –según ese autor– en el pasillo de la Gran Pirámide bien pueden corresponderse –o no– con eventos sociales, geológicos o militares de importancia. Pero hay un instante en la lectura que hoy, tantos años después de su primera edición, no podemos dejar de repasar con un escalofrío: es la que se corresponde con la ilustración, con la mención de la fecha: 17 de setiembre del 2001. Benavídes especula con la significación de la fecha: estamos de acuerdo con él en la liberación de las fuerzas del mal (aunque tal vez no del mismo signo político que la propaganda post atentado nos ha hecho creer). No, lógicamente, que el mundo se termina como tal, aunque por todo lo que ha estado pasando –y seguirá sucediendo– después, es obvio que la Historia ha dado un vuelco fenomenal: sugestivamente, uno tiene la sensación que, sin aplaudir la masacre ni la destrucción de víctimas inocentes, la intentona norteamericana de usar el atentado para atraer la conmiseración de la humanidad y la fidelidad de ésta a sus planes ha provocado, decía, el efecto exactamente opuesto. Esto es tan particular que, sin ningún lugar a dudas, como decía, la Historia ya no será la misma. Pero lo cierto e interesante es que, errada o acertada la interpretación del escritor, la exactitud de la fecha es digna de toda consideración. Que un autor acierte por casualidad más de cincuenta años antes –porque la diferencia de seis días en ese lapso, aun si consideramos todo como producto de la afiebrada mente del mejicano y despreciamos la hipotética cronología piramidal, es ciertamente despreciable– el instante temporal de tantas implicancias es merecedor de todo un estudio propio.

A esto podríamos sumarle las dudosas interpretaciones de "cuartetas" de Miguel de Nostradamus, o las mucho más exactas del argentino Benjamín Solari Parravicini (5):

"La libertad de Norteamérica perderá su luz,
su antorcha no alumbrará como ayer
y el monumento será atacado dos veces".
Benjamín Solari Parravicini. 1939

CONCLUSIONES A MITAD DE CAMINO
La complejidad de la situación esbozada en este trabajo no puede obviamente agotarse en tan poca extensión, de allí la necesidad de aceptar que estamos a mitad de camino –o mucho menos aún– de llegar apenas a comprender el verdadero entretejido de individuos y circunstancias. Básicamente, podríamos resumir así el estado de situación:

Todo parece indicar que una Organización plutocrática, atemporal, de organización, fines y naturaleza esotéricos, verdadero Poder en las Sombras, sabía con antelación lo que habría de ocurrir el 11 de setiembre de 2001. O, cuanto menos, tenía fuertes convicciones de que "algo" tremendo habría de acaecer. Es posible que su poder obnubilara los sistemas de alerta temprana de la estructura defensiva de Estados Unidos, es posible también que los departamentos de inteligencia fueran cómplices de ello.

Para darle más entidad a la monstruosa operación, no sólo había que potenciar la catástrofe –ya con la manipulación de la esperada explosión, ya generando el terror con el ataque inesperado a otro edificio de importancia estratégica, como es el Pentágono– sino obtener de ella réditos políticos y económicos. Los primeros tienen que ver con la militarización de Occidente, con Estados Unidos devenidos en los nuevos gendarmes del mundo y la licencia operatoria que obtuvieron en todo el orbe –o, por lo menos, en aquellas naciones que le rinden pleitesía– a partir de la casi pretoriana actitud de "o están con nosotros o están contra nosotros". Los segundos, los hemos descripto en detalle. Pero aquél objetivo de intentona militarista a partir del papel de víctimas inocentes de una agresión terrorista internacional debía generar consecuencias deseables a futuro: entre otras, alimentar, si los planes se cumplían con éxito y el "enemigo interior –planetario–" era eliminado, la paranoia de un "enemigo exterior", en este caso, extraterrestre. Se aprovecha entonces la ingeniería "inversa", obtenida de vehículos extraterrestres siniestrados, para hacerlos aparecer casi encubiertos en el "teatro de operaciones". Y, al pasar del tiempo, se intoxica el ambiente ovnilógico primero y el público después (a partir de aquél) con la presunción de que "los extraterrestres estaban presentes, privilegiados espectadores de primera fila, y nada hicieron ni por impedirlo ni por auxiliar a las víctimas".

Alguna línea de pensamiento ovnilógico especulará con la "salvación de las almas por los hermanos cósmicos". Otros, más duros, afirmarán que no hay constancia real de los muertos –a cuyos deudos sólo se les entregó restos inidentificables– y los verdaderos protagonistas de las Torres Gemelas fueron teletransportados a bordo de OVNIs en el último instante. La gran masa reirá de estas afirmaciones, y le resultará más lógico (para la lógica terrestre, claro) suponer que estos observadores interplanetarios simplemente eran indiferentes a tanta muerte y tanto sufrimiento, amorales cronistas de vaya a saberse qué multimedios galáctico. Así, la próxima generación aceptará como válida la propuesta de armarse para la defensa de nuestro globo ante vecinos espaciales tan poco solidarios. Y ese "armarse" significa nuevos trillones de gastos militares, con el consabido beneficio para las grandes corporaciones financieras detrás de las cuales están nuestros viejos conocidos de siempre.

Así llegó el 11 de setiembre. Y, paralelamente, el espanto y el dolor de millones de personas, testigos involuntarios del desastre, generó una impresionante carga psíquica que se proyectó en forma de "ideoplastias".

O tal vez los OVNIs, después de todo, sí eran extraterrestres.

O quizás, siendo extraterrestres, estaban ahí por otros motivos. Algunos autores –el ex-jesuita Salvador Freixedo, entre ellos– han señalado que las inteligencias que en ocasiones parecen moverse detrás de estos objetos parecen interesadas por extrañas razones en generar el dolor de los humanos. Como vampiros energéticos y cósmicos que se alimentarían no de sangre sino de energías afectivas, sentimientos y emociones, suelen aparecer –esto también es una realidad cronológica aunque nos moleste– en las grandes concentraciones humanas, en lugares de convocatoria religiosa, en mitines de intensidad emocional. El cenit de Nueva York no era ese día más que el punto focal de una usina afectiva a escala planetaria...

Proyecto HAARP

HAARP son las siglas de HIGH FREQUENCY ACTIVE AURORAL RESEARCH PROGRAM (Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia), cuyas instalaciones estan ubicadas en Gakona, Alaska, y es un programa de investigación científica y académica, pero que paradójicamente está gestionado por la Fuerza Aerea de los EE.UU. y la Marina de los EE.UU.

El funcionamiento de HAARP se basa en la emisión de ondas electromagneticas hacia nuestra atmósfera para su estudio, concretamente hacia la ionosfera, dicha capa se extiende a unos 80 kilometros de la superficie terrestre hasta los 800 km, conteniendo principalmente partículas ionizadas. Este medio ionizado provoca que las ondas electromagneticas sean reflejadas o absorbidas; dichos reflejos o rebotes ionosféricos, son utilizados (cada vez menos) para las comunicaciones a gran distancia, prueba de ello son las emisoras de onda corta que podemos sintonizar a lo largo de una noche, dependiendo del estado de la ionosfera y las frecuencias, podremos escuchar emisoras que estén a miles de kilometros, y que llegan a nuestros receptores gracias a la ionosfera,que actua como espejo.

Hasta aqui queda descrita la parte "oficial" de la cuestión, pero ¿por que hay quien cree que detrás de HAARP se oculta algo más?; ¿extraños experimentos de modificación del clima, de control de la mente y de producir incluso terremotos?

Ciertamente algo de base cientifica asoma en todo este asunto. HAARP con sus cientos de millones de vatios de potencia y antenas se puede considerar como un verdadero "calefactor" de la alta atmósfera, provocando una tremenda ionizacion que puede acarrear consecuencias imprevisibles, y que gracias a su efecto "espejo" podria dirigir sus efectos hacia cualquier zona del planeta; estariamos hablando de un nuevo tipo de arma, capaz de intensificar tormentas, prolongar sequias, sobre territorio de un supuesto enemigo, y perjudicándolo sin que éste se diera cuenta sin mas.


Complejo de antenas del programa HAARP

Pasemos ahora a la parte del control mental, que ciertamente es la más preocupante, pues las evidencias cientificas son de mayor peso. En la decada de los años 50, el profesor O.W. Schumann de la Universidad Tecnológica de Munich, Alemania, descubrio el efecto de resonancia del sistema tierra-aire-ionosfera, hoy llamado generalmente ONDAS SCHUMANN, en honor a su descubridor. Dichas ondas vibran en la misma frecuencia que las ondas cerebrales de los seres humanos y de todos los mamiferos en general, correspondiendo el valor de dicha frecuencia a 7,8 ciclos por segundo; más concretamente corresponde a la frecuencia de vibración del hipotálamo, y son ondas tan esenciales que sin ellas no es posible la vida. Este hecho ha sido constatado por numerosos astronautas, ya que al estar fuera de la ionosfera les faltaba la pulsación natural de 7,8 ciclos. A tenor de esta falta de pulsación natural, los astronautas regresaban a tierra con graves problemas de salud. Esto posteriormente fue corregido al introducir en los sistemas generadores de ondas Schumann artificiales.

Los cientificos de la NASA hicieron muchos estudios interesantes al respecto. Uno de ellos, el Prof. Wever, hizo construir un bunker subterraneo totalmente aislado magnéticamente. Durante varias semanas hizo experimentos con estudiantes voluntarios que quedaban encerrados alli. A los pocos dias se producian en los mísmos serios problemas de salud: dolor de cabeza, migrañas, desvarios, etc. Y sobre todo los ritmos cardiacos se desarticulaban totalmente. Pero si luego se hacian ingresar a ese bunker pulsaciones de 7,8 ciclos, por un breve tiempo, entonces las condiciones de salud de los voluntarios se volvian a estabilizar nuevamente durante varios dias.

Hay muchas personas que sufren gravemente las consecuencias, cuando por causas meteorológicas, especialmente por las tormentas electromagnéticas, esas frecuencias de ondas Schumann se ven interferidas. Muchos problemas cardiacos son debidos a este hecho. La moderna terapia biomagnética, con ayuda de aparatos generadores de ondas Schumann y de ondas geomagnéticas aporta hoy en dia una valiosa ayuda para superar estos problemas.

Por tanto, no es logico pensar que una alteracion o interferencia de la ionosfera mediante el HAARP, podria provocar alteraciones de la pulsacion natural schumann, y por tanto del comportamiento y salud de todo ser viviente ???.

Antecesor al HAARP
El Radar Relocalizable Sobre el Horizonte (ROTHR, por sus siglas en inglés) es el antecesor del HAARP, construído originalmente durante la guerra fria para detectar un posible ataque nuclear con misiles balísticos intercontinentales.


Debido a la curvatura de la superficie del planeta los radares convencionales no pueden detectar objetos que se esconden tras el horizonte. Los ROTHR para poder hacer éste tipo de detección utilizan la ionosfera como espejo para reflejar impulsos electromagnéticos que de otra manera no pudieran llegar más allá del horizonte.

El aspecto relocalizable del sistema consiste en poder determinar cual será el espacio que va a observar. Las ondas parten del transmisor hacia la ionosfera. Rebota en ésta y en objetos que estén en el área de observación. Estas rebotarían en el objeto y llegarían al receptor.

El radar necesita de la ionosfera para funcionar sobre el horizonte. La ionosfera es un sistema inestable que se afecta con la radiación solar. Pueden pasar días con condiciones desfavorables para la detección. La cobertura del radar depende de la hora del día, de la época del año y de las manchas solares.

¿¿¿Por tanto, es un sistema limitado, que aun se emplea y se esta instalando en diversas partes del mundo, es posible que estas instalaciones guarden otro proposito que no sea el meramente de detectar objetos ???

El Parlamento Europeo admite los impactos del HAARP

En febrero de 1998, respondiendo a un informe de la Sra. Maj Britt Theorin miembro del Parlamento Europeo por Suecia, el Comité del Parlamento Europeo de Política de Relaciones Exteriores, Seguridad y Defensa, mantuvo audiencias publicas en Bruselas sobre el programa HAARP.

Cito textualmente:

"Moción para Resolución" sometida por el Comité al Parlamento Europeo: "Considera al HAARP... en virtud de su profundo impacto sobre el medio ambiente como una inquietud global y apela a que un cuerpo internacional independiente examine sus implicaciones legales, ecológicas y éticas... ; El Comité lamenta la repetida negativa de la Administración de los Estados Unidos... a prestar evidencia a la audiencia pública sobre los riesgos medioambientales y públicos del programa HAARP." La solicitud del Comité de que se redactara un "Libro Verde" sobre "los impactos medioambientales de las actividades militares", sin embargo, fue rechazada con toda tranquilidad sobre la base de que la Comisión Europea carece de la jurisdicción requerida para ahondar en "los lazos entre el medio ambiente y la defensa".

Creo que sobra cualquier tipo de comentarios...

martes, 28 de octubre de 2008

Hiperbórea

Groenlandia, Islandia y las islas de Spitzberg serían los vestigios geológicos de ese fabuloso continente hiperboreal, que disfrutaba de un clima tropical, con una vegetación extraordinaria. Los importantes yacimientos de carbón fósil bajo el hielo de estas islas, demuestran que allí creció antaño una exuberante vegetación. Irónicamente, Groenlandia significa literalmente, "verde tierra", una prueba más de que tuvo un clima que permitía la vegetación, algo que hoy es imposible al estar cubierta de hielos.

Esta civilización debió florecer hace más de 60.000 años durante el último período interglacial. Cuando las alteraciones climáticas la fueron convirtiendo en una región inhóspita, en un proceso gradual que debió llevar siglos, sus habitantes emigraron hacia el sur poblando las diversas regiones del planeta. En el siglo XVI, el francés Guillaume Postel, afirmaba que el Paraíso se encontraba bajo los hielos del ártico. En la tradición germánica el edén nórdico se llama Asgard que fue asolado por cataclismos de nieve, viento y hielo, que denominaron Ragnarók, el "ocaso de los dioses". En tanto que las tradiciones de la India está mencionada Shveta-dvipa, la "Isla del esplendor" situada en el Norte. Isla luminosa y sede de Vishnú cuyo emblema es la esvástica.


Mapa de Hiperbórea y las migraciónes de sus habitantes.

Los griegos conservaron el recuerdo de esta "Tierra del Sol Eterno" que se extendía "más allá del dios Bóreas", señor del frío y de las tempestades. Piteas de Marsella, intrépido navegante y renombrado sabio, en el siglo V a. C. Llegó a una tierra que toca el círculo ártico. Los habitantes de esas islas le declararon que si navegaba un día entero hacia el Norte, encontraría "el mar sólido". Aquella isla a donde había arribado Piteas se llamaba Thule y las noches duraban casi 24 horas en el período del solsticio de verano, y todo lo contrario ocurría en el solsticio de invierno.

Se supone que Thule era la actual Islandia, donde vivían aún en plena época clásica griega, un pueblo de raza blanca, emparentado con los helenos. El historiador griego Diodoro de Sicilia los llama hiperbóreos y les asigna como dominio una isla de "una extensión igual a la de Sicilia", lo cual puede aplicarse perfectamente a Islandia. Y dice: "El suelo de esta isla es excelente, y tan noble por su fertilidad que produce dos cosechas al año". También escribió que allí nació Latona o Leto, la madre de Artemisa y Apolo, es por este motivo que sus habitantes veneran particularmente a Apolo. Su ciudad está consagrada al dios Apolo y el gobierno de la Hiperbórea está a cargo de reyes llamados Boréadas, los descendientes y sucesores de Bóreas. Éste, era el dios de los vientos del norte, hijo del titán Astreo y de la diosa Aurora.

Plutarco, otro historiador griego, escribió el relato de un extranjero procedente de la misteriosa isla de Ogigia, que tal vez era otro nombre para Hiperbórea. Según cuenta, el hombre había permanecido 30 años en la isla con las funciones de sacerdote del dios Saturno. En ese cargo había descubierto unos rollos sagrados que se salvaron de la destrucción de la primera ciudad de la isla, y que habían permanecido largo tiempo enterrados en un escondite subterráneo. Plutarco nos hace observar que en Ogigia, el sol es visible veinticuatro horas durante los días más largos. Esta característica es aplicable con toda exactitud a Islandia. Sila, uno de sus personajes comenta que esta gran isla está situada a cinco días de navegación de Gran Bretaña, y donde el sol no desaparece del horizonte más que una hora o menos durante treinta días. Demetrio de Tarso, según cita Plutarco, indicaba que "los insulares eran poco numerosos, pero los bretones los consideraban a todos sagrados e inviolables".

En la Antigüedad, esta región del océano Ártico era conocida como la "Tierra Sagrada". La isla de Ogigia, de Elixoia, o de Thule, también llamada la "isla de los cuatro maestros". Homero menciona a la isla de Ogigia, donde Ulises vivió durante siete años y la sitúa en el norte. Estaba gobernada por la reina Calipso, otra hija de Atlas. Los habitantes eran seres de blancura de nácar, casi traslúcidos y sus mujeres eran de una belleza y un ingenio por encima de lo humano.

Los aztecas en sus leyendas hablan de una Tula, una isla maravillosa que existió en el Atlántico. Los celtas consideraban a los habitantes de la isla de Thule como seres sagrados, de raza blanca que poseían temibles conocimientos mágicos. Esta semejanza de nombres se debe a la costumbre de bautizar una región o ciudad con el nombre del centro originario, constituyendo otras regiones a imagen y semejanza del primero. En la costa atlántica de México está la ciudad de Tula, también hay un río con el mismo nombre. Hay una Tulúa en Colombia, una Toul en Francia, otra Tula al sur de Moscú. René Guenón advirtió que hay que distinguir la Tula atlante, localizada en lo que hoy es el Atlántico de la Tula hiperbórea que constituye el centro primordial de la humanidad.

Para algunos atlantólogos, los nombres de Atlántida y de Hiperbórea serían sinónimos, tal como sostuvo el científico Bailly en el siglo XVIII, que situó a la Atlántida de Platón en las regiones árticas. Para otros investigadores como el sabio B.G. Tilak, amigo y colaborador de Gandhi que escribió en 1903 el libro La Patria Ártica de los Vedas, los arios no fueron autóctonos de Europa o del Asia Central, sino que tuvieron su origen cerca del actual Polo Norte, en la era paleolítica. Sostuvo esto basándose en el Avesta y en los Vedas, los más antiguos libros sagrados de la humanidad. Los arios, emigraron de su patria hacia el sur debido a terribles cambios climáticos.

Evidentemente, cuando cambió el eje de rotación de la Tierra, los polos se desplazaron de lugar y el clima se tornó hostil. La maravillosa Hiperbórea se hizo inhabitable, quedando completamente cubierta por glaciares. De los hiperbóreos, muy pocos salvaron la vida, principalmente hubo sobrevivientes mujeres que lograron huir por un túnel secreto que llegaba hasta el sur de la actual Alemania. Se dice que los hiperbóreos se mezclaron con los humanos comunes dando vástagos de gran belleza y dotados de poderes sobrenaturales, como la precognición o adivinación del futuro y una inteligencia brillante. Diodoro de Sicilia dice que Ferécides de Siros, que vivió hacia el 544 a. C. era descendiente de los hiperbóreos, y fue el maestro que inició a Pitágoras en los misterios y en las matemáticas.

Otros hiperbóreos sobrevivientes se establecieron en Islandia y en otras islas más pequeñas, y al parecer consiguieron adaptarse a la glaciación del período cuaternario. Estos hiperbóreos mantuvieron relaciones con los pueblos de la Antigüedad, ya que Tule, la "isla de Saturno" era conocida por los fenicios, cartagineses, griegos y romanos. Hoy podemos decir que es la actual Islandia. Pero, ¿qué sucedió con estos habitantes?.

Cuando los monjes irlandeses llegaron a Islandia en el año 795, y luego los vikingos en el año 874, encontraron a la isla absolutamente desierta. La explicación más aceptable a esta desaparición es que una tremenda erupción volcánica o un terremoto aniquilaron a toda la población. El monte Hecla, es el principal volcán de Islandia, mide 1510 metros de altura y pudo ser el causante de la desaparición de los últimos hiperbóreos, que ante los constantes temblores de tierra que sufre la isla, tal vez emigraron al norte de Europa.

Los Nazis y el Grupo Thule
A principio del siglo XX, más precisamente en 1912, un grupo de intelectuales alemanes entre los que se encontraba Sebottendorf, comenzaron a reunirse en Berlín para analizar que, la raza nórdica y, especialmente los germánicos, altos, atléticos y de ojos azules, como a los más puros descendientes de los sobrevivientes de Thule. Así se formó en Alemania el Grupo Thule, una sociedad secreta que pretendía poseer el Vril, misteriosa energía que haría al hombre dueño total de sí mismo y del mundo. Thule fue fundada en agosto de 1918, y sostenía que la vida surgió en el Polo Norte.



Durante el apogeo del nazismo, el propio Hitler, que tuvo contactos con la Sociedad, sacó del blasón del Grupo Thule, el emblema del Tercer Reich. La cruz gamada, nacida de la esvástica, símbolo solar ario traído por Haushofer desde el Tíbet a comienzos de siglo. Esta esvástica, normalmente es dextrógira, es decir, que gira hacia la derecha, y los nazis la invirtieron hacia la izquierda. Así, la esvástica dextrógira pasó a ser un símbolo benéfico, que representa la iluminación interior. En tanto que la versión sinestrógira adoptada por el nazismo pasó a ser un símbolo nefasto, de un ideal maléfico.

Luego de obtener ciertos conocimientos que necesitaba para consolidar su poder, Hitler ordenó disolver al Grupo Thule y el esoterista Rudolf von Sebottendorf fue expulsado de Alemania, como un astrólogo indeseable. El mago y antiguo dramaturgo Dietrich Eckart; el ideólogo de la doctrina racista hitleriana, Alfred Rosenberg; el militar y diplomático, Karl Haushofer y Rudolf Hess, quien sería más adelante el número dos de Hitler, fueron miembros nazis del Grupo Thule hasta su disolución.

Sin duda, la leyenda de Tule/Hiperbórea que nos ha llegado, se refiere a una civilización claramente anterior cuyos habitantes poseían grandes conocimientos que apenas alcanzamos a vislumbrar. Una raza de super humanos nobles y puros que desaparecieron por la congelación de su entorno. Todo lo contrario a nuestra civilización que puede llegar a perecer anegada en unos cientos de años a causa de la descongelación de las regiones polares debido al recalentamiento del planeta.

jueves, 23 de octubre de 2008

Combustión Espontánea

Se tiene registro que los casos de combustiones espontáneas solo ocurren en los seres humanos. Tanto hombres como mujeres son alcanzados brutalmente por un "fuego" invisible que los reduce a cenizas mientras todo lo que los rodea queda intacto. La mayoría de ellos han causado la muerte de sus víctimas, por lo que han sido investigados por la policía frecuentemente. Por esta razón, existen numerosos documentos fotográficos sobre los sucesos mas recientes, así como excelentes informes de los expertos, aunque ninguno proporciona una explicación de los hechos.

Las combustiones espontáneas presentan algunas constantes: la víctima parece no tener conciencia de lo que le sucede, el calor producido es muy intenso, el fuego no se extiende, hasta tal punto que algunas víctimas han quedado carbonizadas mientras su vestimenta ha quedado casi intacta. Además, ningún lugar parece ofrecer protección, ni siquiera los espacios abiertos, los barcos, los vehículos e incluso ataúdes. Quizá la característica más común de las combustiones espontáneas sea la gran velocidad con que se produce. Muchas víctimas fueron vistas con vida pocos momentos antes de que el fuego sobreviniese desde la nada. Un cirujano italiano, Battaglio, relató la muerte de un cura llamado Bertoli, en la ciudad de Filetto, ocurrida en 1789. Vivía con su cuñado, y en cierta ocasión se hallaba solo leyendo un libro de oraciones en su cuarto. De pronto se le oyó gritar. Los que acudieran en su ayuda le encontraron en el suelo en vuelto en una pálida llama que se apagó al acercarse ellos.Bertoli llevaba una túnica de tela de saco de bajo de sus vestidos, cerca de la piel, y en seguida se comprobó que la ropa de encima se había quemado dejando intacta la túnica. De bajo de la túnica, la piel del tronco no estaba quemada, pero colgaba de la carne a jirones. Algunos autores deducen que el fuego debe desarrollarse con extrema rapidez, puesto que las víctimas se hallan a menudo sentadas tranquilamente, como si nada hubiese ocurrido.

Otra característica casi universal de las combustiones espontáneas es la extrema intensidad de calor que genera. En circunstancias normales es muy difícil quemar un cuerpo humano, máxime si está vivo, y los cuerpos de las personas que mueren envueltas en llamas normalmente sólo sufren daños parciales o superficiales.

Todos los expertos afirman que la reducción de un cuerpo humano a un montón de cenizas calcinadas requiere una gran cantidad de calor, y que se debe echar combustible y mantener el fuego durante horas: a pesar de ello, los crematorios suelen incluso moler los huesos que quedan. A raíz de un caso de las combustiones espontáneas, el doctor Wilton M. Krogman, antropólogo forense de la Universidad de Pennsylvania, declaró que había visto cuerpos quemando en un crematorio durante 8 horas a 1.110°C sin que hubiese ningún indicio de que los huesos se calcinasen o se hiciesen polvo, y que se necesita una temperatura de unos 1650 °C para que los huesos se fundan y se volatilicen. En el caso de Léon Eveille, de 40 años, que fue encontrado completamente quemado en el interior de su coche cerrado en Arcis-sur-Aube (Francia) el 17 de junio de 1971, el calor había fundido los cristales del coche. Se calcula que un coche al quemarse alcanza una temperatura aproximada de 700 °C, pero que para que se funda el cristal la temperatura tiene que superar los 1.000 °C.
El gran pionero de la química, el barón Justus von Liebig, escribió una apasionada refutación de las combustiones preternaturales o espontáneas, basándose en el argumento de que nadie las había visto. Como hombre de ciencia, consideraba las pruebas históricas como un dato no comprobado de la creencia en las combustiones espontáneas, más que como pruebas reales de muertes por incendio espontáneo. Además, se lamentaba de la falta de testigos expertos y no tomaba en cuenta otros testimonios, porque "proceden de personas ignorantes, sin experiencia en la observación y llevan en sí mismos la marca de no ser dignos de confianza".

Por otra parte, han sido varios los intentos de dar una explicación científica a la combustión espontánea. Entre ellos destaca el de algunos médicos de principios de siglo, pioneros de la patología. Según su teoría, en ciertas condiciones el cuerpo puede generar gases que se queman al entrar en contacto con el oxigeno. Así por ejemplo, el ilustre científico barón Karl von Reichenbach escribió sobre el "miasma de putrefacción" de los cuerpos humanos. Sin embargo, Liebig no encontró pruebas de que este gas existiese "en cuerpos sanos o enfermos, ni siquiera en la putrefacción de cuerpos muertos".

Dixon Mann y W. A. Brend, en su Forensic Medicine and Toxicology (1914), explicaron el caso de un hombre obeso que murió dos horas después de ingresar en el hospital Guy de Londres, en 1885. Al día siguiente se encontró su cuerpo muy hinchado, con la piel distendida y completamente lleno de gas, a pesar de que no había señales de descomposición. "Cuando se le pinchó en la piel, el gas salió y se quemó con una llama parecida a la del hidrógeno; ardieron simultáneamente más de una docena de llamas." Si el hombre hubiese muerto en su casa, cerca de un fuego, hubiéramos tenido otro caso de "combustión espontánea".

De todas maneras, un gas de este tipo dentro de los tejidos del cuerpo seria fatalmente tóxico, y provocaría una grave enfermedad o incluso la muerte de la víctima. Normalmente estos síntomas no se manifiestan: a menudo las víctimas han sido vistas vivas poco antes de que se quemaran. Esta teoría tampoco sirve para explicar el hecho de que los vestidos permanezcan muchas veces intactos sobre el cuerpo carbonizado.

Como alternativa a la teoría de la enfermedad, podríamos considerar que ciertas funciones orgánicas o mecánicas de los procesos del cuerpo están alteradas. Ivan Sanderson. y antes que él Vincent Gaddis, estudiaron la formación de fosfágenos en el tejido muscular, en especial la vitamina B1.

En ciertas personas sedentarias, el fosfágeno, compuesto similar a la nitroglicerina y de formación endotérmica, podría acumularse en cantidades anormales, de manera que los cuerpos se volvieran fácilmente combustibles. Esto podría explicar la propensión de algunas personas a arder, pero falta aún identificar el por qué de la "chispa de encendido".

Los casos de las combustiones espontáneas que afectan a varias personas a la vez son extremadamente raros. El barón Liebig pensó que el hecho de que se produjesen simultáneamente varios casos de las combustiones espontáneas refutaba la citada teoría de la enfermedad, puesto que según su experiencia una enfermedad no seguía nunca el mismo curso en dos o más personas en cuanto a síntomas, culminando con sus muertes simultáneas. Ciertamente, ninguna de las enfermedades sugeridas provoca tales efectos.

En la mayor parte de testimonios sobre las combustiones espontáneas, el escepticismo es el que domina; si contamos con un considerable número de casos, ha sido gracias a los esfuerzos de personas como charles Fort. El fue el primero que se ocupó de compilar relatos de fenómenos extraños. La fuente principal de donde se ha extraído esta información han sido los periódicos y, sobre todo, las revistas médicas: son los médicos forenses y sus ayudantes quienes tienen la poco envidiable tarea de enfrentarse con pruebas que parecen contradecir las leyes físicas y las opiniones médicas. Es inevitable que en los informes que ellos redactan se hagan suposiciones acerca de tropezones con estufas, chispas, fumadores descuidados y, en el caso de niños, de juegos con cerillas.

Sin embargo, fue el interés médico-legal el que mantuvo viva la idea de las combustiones espontáneas, junto con los patólogos que confirmaron primero el fenómeno y después lo rechazaron en favor de la combustión preternatural. Además, cabía la posibilidad de que un asesino simulara una combustión espontáneas para ocultar su crimen. Uno de los primeros casos ocurrió en Reims, en 1725, cuando Jean Millet, un posadero, fue acusado de mantener relaciones con una bella criadita y matar a su mujer. Ésta, que bebía a menudo, fue hallada una mañana a unos 30 cm de la chimenea.

Según se dijo entonces, "sólo una parte de la cabeza, con una porción de las extremidades inferiores y unas pocas vértebras, habían escapado a la combustión. Unos 45 cm del pavimento debajo del cuerpo se habían consumido, pero una artesa y un mortero que estaban muy cerca no habían sufrido daños". Un joven médico ayudante, llamado Le Cat, se hospedaba en la posada, y logró convencer al tribunal de que ésta no era una muerte ordinaria por quemaduras sino una "visita de Dios" a la mujer borracha y un resultado obvio de empaparse las tripas con alcohol. Millet fue declarado inocente y le Cat se transformó en un médico distinguido que publicó una memoria acerca de las combustiones espontáneas.

Más de un médico podría contar que a lo largo de su carrera ha observado combustiones fatales y misteriosas, aunque dichos informes suelen surgir de manera espontánea y casual, y no suelen reflejarse en la prensa. Según la experiencia de algunos médicos, se presenta aproximadamente una vez cada cuatro años.

Experimentación secreta en humanos en EE.UU

1931- El Dr. Cornelius Rhoads, bajo los auspicios del Instituto Rockefeller para las Investigaciones Médicas, infecta a humanos con las células de cáncer. Más tarde, establece las instalaciones para el Ejército de Guerras Biológicas de los EE.UU. en Maryland, Utah, y en Panamá después; y es nombrado para la Comisión de Energía Atómica Americana. Mientras se encuentra allí, comienza una serie de experimentos de exposición a la radiación en soldados americanos y pacientes de hospitales civiles.

1932- El estudio de la Sífilis Tuskegee comienza. A 200 hombres negro diagnosticados con sífilis nunca se les dice de su enfermedad, se les niega tratamiento y en cambio, se usan como conejillos de india humanos para seguir el progreso y los síntomas de la enfermedad. Todos mueren a consecuencia de la sífilis; a sus familias nunca se les dijo que ellos podrían haber sido tratados.
1935- El Incidente de Pellagra. Después de millones de individuos muertos de Pellagra en un lapso de más de dos décadas, el Servicio de Salud Pública Norteamericano actúa finalmente para detener la enfermedad. El director de la agencia admite que había sabido, por lo menos 20 años antes que el Pellagra es causada por una deficiencia de niacina pero no actuó hasta que la mayoría de las muertes ocurrieron dentro de las poblaciones negras azotadas por la pobreza.
1940- Cuatrocientos prisioneros en Chicago son infectados con Malaria para estudiar los efectos de nuevas y experimentales drogas para combatir la enfermedad. Los doctores Nazis más tarde en el juicio en Nuremberg citan este estudio americano para defender sus propias acciones durante el Holocausto.
1942- Los Servicios de Guerra Química empiezan experimentos de gas mostaza en aproximadamente 4.000 militares. Los experimentos continúan hasta 1945 y para ellos fueron usados los Adventistas de Séptimo Día quienes escogieron volverse conejillos de india humanos en lugar de servir en el ejército.
1943- En respuesta al programa a gran escala de guerra de gérmenes de Japón, EE.UU. comienza la investigación en armas biológicas en el Fuerte Detrick, MD.
1944- La Armada Americana usa humanos para probar máscaras y ropa antigás. Los individuos fueron encerrados en una cámara de gas y expuestos al gas mostaza y al lewisita.
1945- El Proyecto Prensilla es iniciado. El Departamento de Estado Americano, la Inteligencia del Ejército y la CIA reclutan científicos Nazis y les ofrecen inmunidad e identidades secretas a cambio del trabajo en proyectos ultra secretos del gobierno en los Estados Unidos.
1945- El "Programa F" es implementado por la Comisión de Energía Atómica Americana (CEA). Este es el estudio de EE.UU. más extenso sobre los efectos del fluoruro en la salud, el cual era el componente químico esencial en la producción de la bomba atómica. Uno de los químicos más tóxicos conocidos por el hombre, el fluoruro, causa marcados efectos adversos al sistema nervioso central pero mucha de la información se suprime en nombre de la seguridad nacional debido al temor de que los pleitos judiciales minaran la producción a gran escala de bombas atómicas.
1946- Pacientes en los hospitales de Atención de Veteranos de guerra son usados como conejillos de india para experimentos médicos. Para aliviar las sospechas, se da la orden para cambiar la palabra "experimentos" a "investigaciones" u "observaciones" cuando sea que se reporte un estudio médico realizado en uno de los hospitales de veteranos de la nación.
1947- El Coronel E.E. Kirkpatrick de la Comisión de Energía Atómica Americana emite un documento confidencial (Documento 07075001, del 8 de enero de 1947) declarando que la agencia empezará a administrar dosis intravenosas de substancias radioactivas a humanos.
1947- La CIA empieza su estudio de LSD como un arma potencial para ser utilizada por la Inteligencia Americana. Humanos (tanto civiles como militares) son usados con y sin conocimiento previo.
1950- El Departamento de Defensa empieza a planear detonar armas nucleares en áreas desérticas y monitorear a los residentes más cercanos por problemas médicos y tasas de mortalidad.
1950- En un experimento para determinar cuan susceptible sería una ciudad norteamericana ante un ataque biológico, la Armada Norteamericana rocía una nube de bacterias desde barcos sobre San Francisco. Dispositivos de monitoreo son ubicados a lo largo de la ciudad para probar la extensión de la infección. Muchos residentes se enferman con síntomas como los de la pulmonía.
1951- El Departamento de Defensa empieza pruebas al aire libre usando bacterias y virus causantes de enfermedad. Las pruebas duran a lo largo hasta 1969 y hay preocupación de que las personas en las áreas circundantes hayan sido expuestas.
1953- El Ejército Norteamericano libera nubes de Sulfuro de Zinc-Cadmio sobre Winnipeg, St. Louis, Minneapolis, el Fuerte Wayne, el Valle del Monocacy en Maryland, y Leesburg, Virginia. Su intento es determinar cuan eficazmente podrían dispersar los agentes químicos.
1953- La unión de los experimentos del Ejército-Armada-CIA es llevada a cabo, en los cuales se exponen decenas de miles de personas en Nueva York y San Francisco a los gérmenes aerotransportados del Marcescens Serratia y del Bacilus Glogigii.
1953- La CIA comienza el Proyecto MKULTRA. Este es un programa de once años de investigación diseñado para producir y probar drogas y agentes biológicos que serían usados para el control mental y la modificación de la conducta. Seis de los subproyectos involucraron la comprobación de los agentes en seres humanos inadvertidos.
1955- La CIA, en un experimento para probar su habilidad para infectar poblaciones humanas con agentes biológicos, libera una bacteria apartada del arsenal de guerra biológica del Ejército en la Bahía de Tampa, Florida.
1955- Las Divisiones Químicas del Ejército continúan la investigación del LSD, estudiando su uso potencial como un agente químico paralizante. Más de 1,000 americanos participan en las pruebas que continúan hasta 1958.
1956- El Ejército Norteamericano libera mosquitos infectados con la Fiebre amarilla sobre Savannah, Ga y Avon Park, Fl. Siguiendo cada prueba, agentes del Ejército que se hacen pasar como oficiales de salud pública comprueban los efectos en las víctimas.
1958- El LSD se prueba en 95 voluntarios en los Laboratorios de Guerra Química del Ejército para ver su efecto sobre la inteligencia.
1960- El Equipo Asistente Principal de la Inteligencia del Ejercito (ACSI) autoriza el campo de prueba del LSD en Europa y en el Lejano Oriente. Las pruebas de la población europea son nombradas con el código de Proyecto TERCERA OPORTUNIDAD; las pruebas de la población asiática son nombradas con el código de Proyecto SOMBRERO de HONGO.
1965- Plan de la CIA y del Departamento de Defensa comienzan el Proyecto MKSEARCH, un programa para desarrollar una capacidad para manipular la conducta humana a través del uso de drogas psicodélicas.1965- Los prisioneros en la Prisión Estatal de Holmesburg en Filadelfia son sometidos al dioxino, el componente químico altamente tóxico del Agente Naranja usado en Vietnam. Mas tarde los hombres son estudiados por el desarrollo de cáncer, lo cual indica que el Agente Naranja había sido desde el principio un sospechoso cancerígeno.
1966- La CIA comienza el Proyecto MKOFTEN, un programa para probar los efectos toxicológicos de ciertas drogas en los humanos y los animales.
1966- El Ejército norteamericano distribuye la variante de los negros del Bacillus subtilis a lo largo del Metro de la Ciudad de Nueva York. Más de un millón de civiles es expuesto cuando los científicos del ejército dejan caer ampollas llenas con la bacteria desde las rejas de ventilación.
1967- La CIA y el Departamento de Defensa implementan el Proyecto MKNAOMI, sucesor del MKULTRA y diseñado para mantener, reservar y probar las armas biológicas y químicas.
1968- La CIA experimenta con la posibilidad de envenenar el agua potable inyectando químicos en el suministro de agua de la FDA en Washington, D.C.
1969- El Dr. Robert MacMahan del Departamento de Defensa demanda del congreso $10 millones de dólares para desarrollar, dentro de 5 a 10 años, un agente biológico sintético para el cual ninguna inmunidad natural existe.
1970- El financiamiento para el agente biológico sintético se obtiene bajo H.R. 15090. El proyecto, bajo la supervisión de la CIA, se lleva a cabo por la División de Operaciones Especiales en el Fuerte Detrick, las instalaciones ultra secretas de armas biológicas del ejército norteamericano. Se levanta la especulación que se usan técnicas de biología molecular para producir retrovirus como el SIDA.
1970- Los Estados Unidos intensifican su desarrollo de "armas étnicas"(Revista del Ejercito, Nov., 1970), diseñadas para selectivamente buscar objetivos y eliminar grupos étnicos específicos que son susceptibles a las diferencias genéticas y las variaciones en el ADN.
1975- La sección Virus del Centro para la Investigación de Guerra Biológica del Fuerte Detrick es renombrada "Instalaciones Fredrick para la Investigación del Cáncer" y puesta bajo la supervisión del Instituto Nacional del Cáncer (INC). Es aquí que un programa especial de virus del cáncer es iniciado por la Armada Norteamericana, supuestamente para desarrollar virus causantes de cáncer. También aquí los científicos encargados de los retrovirus aíslan un virus para el cual ninguna inmunidad existe. Se nombra mas tarde como HTLV (Virus Humano de la célula T de Leucemia).
1977- Audiencias del senado en la Comisión Investigación Científica y de salud confirman que se contaminaron 239 áreas pobladas con los agentes biológicos entre 1949 y 1969. Algunas de las áreas incluyeron San Francisco, Washington, D.C., Centro-Oeste de EE.UU., Ciudad de Panamá, Minneapolis y St. Louis.
1978- Las pruebas de la vacuna para la Hepatitis B, dirigidas por el CDC, empiezan en Nueva York, Los Ángeles y San Francisco. Los anuncios para solicitar individuos de investigación piden específicamente a hombres homosexuales promiscuos.
1981- Primeros casos de SIDA son confirmados en hombres homosexuales en Nueva York, Los Ángeles y San Francisco, activando la especulación de que se puede haber introducido el SIDA vía la vacuna para la Hepatitis B.
1985- Según el Journal Science (227:173-177), el HTLV y el VISNA, un virus fatal de las ovejas, son muy similares, indicando una cercana evolución taxonómica y evolutiva.
1986- Según los Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias (83:4007-4011), el SIDA y el VISNA son muy similares y comparten todos los elementos estructurales, salvo un segmento pequeño que es casi idéntico al HTLV. Esto lleva a la especulación de que se pueden haber unido el HTLV y el VISNA para producir un nuevo retrovirus para el cual ninguna inmunidad natural existe.
1986- Un informe para el Congreso revela que el actual desarrollo de agentes biológicos del Gobierno de los EE.UU. incluye: los virus modificados, toxinas naturalmente originadas y agentes que son alterados a través de la ingeniería genética para cambiar el carácter inmunológico y prevenir el tratamiento por todas las vacunas existentes.
1987- El Departamento de Defensa admite que, a pesar de un tratado que prohíbe la investigación y el desarrollo de agentes biológicos, continúa operando instalaciones de investigación en 127 laboratorios y universidades alrededor de la nación.
1990- A más de 1500 bebes negros e hispanos de seis meses de edad en Los Ángeles se les da una vacuna "experimental" del sarampión que nunca había sido autorizada para ser usada en Estados Unidos. La CDC admite después que los padres nunca fueron informados de que la vacuna que fue inyectada a sus niños era experimental.
1994- Con una técnica llamada "rastreador de genes", el Dr. Garth Nicolsonen el Centro del Cáncer MD Anderson en Houston, descubre que los veteranos que volvieron de la Tormenta del Desierto fueron infectados con una cadena alterada de Micoplasma Incognitus, un microbio normalmente usado en la producción de armas biológicas. Incorporado en su estructura molecular, es el 40 por ciento de la proteína que cubre al SIDA, indicando que había sido hecha por el hombre.
1994- El senador John D. Rockefeller emite un informe que revela que durante por lo menos 50 años, el Departamento de Defensa ha usado centenares de miles del personal militar en experimentos en humanos y para la exposición intencional a las substancias peligrosas. Los materiales incluyeron gas mostaza y nervioso, radiación de iones, psicoquímicos, alucinógenos y drogas como las usadas durante la Guerra del Golfo.
1995- El Gobierno americano admite que había ofrecido a los criminales de guerra y científicos japoneses que habían realizado experimentos médicos en humanos sueldos e inmunidad de prosecución a cambio de los datos de la investigación de la guerra biológica.
1995- El Dr. Garth Nicolson revela evidencia de que los agentes biológicos usados durante la Guerra del Golfo habían sido manufacturados en Houston, TX y Boca Ratón, Fl y probados en prisioneros en el Departamento Correccional de Texas.
1996- El Departamento de Defensa admite que soldados de la Tormenta de Desierto fueron expuestos a agentes químicos.
1997- Ochenta y ocho miembros del Congreso firman una carta que exige una investigación sobre el uso de la armas Biológicas y el Síndrome de la Guerra del Golfo.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Ovnis, Nazis y la Antartida

“Sábado, atardeciendo, casi de noche. Una nave espacial se aproxima volando a poca altura. Su tamaño, algo menor que el propio de una avioneta corriente, emite un sonido silbante-siseante. Se acerca hacia mi y me sobrevuela.

En su parte baja presenta tres cúpulas semiesféricas y un punto azul oscuro. También logro distinguir una esvástica con ángulos rectos. La nave, en su conjunto, resulta bastante voluminosa y me provoca una sensación increíble, extraña y amedrentadora.

En los alrededores, desiertos, sólo hay algunas fabricas sin actividad. La extraña aeronave desciende y toma tierra por detrás de un muro, quedando iluminada por la luz de poniente, tenue pero lo suficientemente intensa como para permitirme observar con detalle las tres cúpulas inferiores asentadas sobre sendos cilindros que sirven de apoyo.

Después, un camión dotado de una grúa se aproxima a ella y realiza algo que no consigo distinguir bien. Sólo veo a dos seres humanos; uno, debajo del aparato, y el otro, en su parte superior. Pronto, este último desaparece de mi vista por completo. El aparato no tiene ventanas, sino dos pequeños orificios enrejados; aparentemente, sin cristal alguno. El disco volante está rodeado de extrañas placas metálicas con forma de palas de turbina, aunque posiblemente deban ser una cosa por completo diferente. Tanto en las tres cúpulas inferiores como en la parte superior de este aparato existen unas estructuras que semejan tubos salientes y podrían ser bocas de fuego o algo similar (porque para ser antenas resultan extremadamente gruesas). Calculo que este aparato tiene un diámetro de entre ocho y veinte metros y presenta un aspecto temible. Además de la nave, había un vehículo marca NSU 80, con matrícula de la ciudad de Solingen; después apareció también un Volkswagen verde, pero no logré observar ninguna otra cosa y, cuando intenté aproximarme más a la nave, ésta ya había despegado y ganado altura.

Unas semanas más tarde muchas personas afirmaban haber visto OVNIs en aquella misma zona bávara. Considero, pues, que se trataba del mismo aparato o de otros similares. Posteriormente contacté con un empleado de una gasolinera y resultó que él afirmaba haberlo visto; sin embargo, las personas que oían su relato se mofaban de él, así que terminó por contradecirse y afirmar que todo era una broma. Pero la verdad es que, en realidad, tanto él como yo hemos sido testigos. Pude sentir cómo iniciaba el despegue; pero, cuando me decidí a intentar aproximarme más a la nave, ésta ya había despegado y ganado altura”.

La primera noticia sobre OVNIs
Quizá sea éste, simplemente, un testimonio más sobre OVNIs, entre tantos otros, pero a la luz del resto del informe que me fue remitido –y con cuya documentación he elaborado este reportaje– cobra una especial importancia, pues, como veremos, –y siempre según el dossier recibido–, existen algunas singulares coincidencias entre los primeros avistamientos de platillos volantes y la fabricación de extrañas y secretas armas por los nazis al final de la Segunda Guerra Mundial. Coincidencias que podrían explicar la experiencia del anónimo informante arriba relatada.

Diré, para empezar, que el 14 de diciembre de 1944 –medio año antes de que los alemanes se rindieran, el 7 de junio de 1945–, el prestigioso periódico estadounidense The New York Times daba así la primera noticia sobre OVNIs habida en este siglo: “Los platillos volantes son un arma secreta. Una nueva arma alemana que ha aparecido en el frente occidental alemán. Hoy nos informan sobre ello nuestros pilotos de la USAF, afirmando que en los cielos de Alemania han aparecido unas ‘bolas de plata’ voladoras, que se han visto aisladas o en formaciones. Algunas parecían ser prácticamente transparentes”.

Con el paso del tiempo, el avistamiento de naves impulsadas por energía antigravitacional, desconocida en la época para la mayoría incluso de pilotos, se haría cada vez más frecuente. Los testimonios, oportunamente informados y publicados por la prensa del momento, se multiplicaron, especialmente tras la capitulación del Reich, y muchos de ellos hacían referencia a hechos acontecidos en los espacios aéreos del norte de Europa.

Las noticias hablaban también de OVNIs de fabricación alemana. Se comentaban, sobre todo, los avistamientos de “abundantes formaciones” de los que, entonces aún, se denominaban “grandes cohetes”, nombre con el que se definía a los “aparatos voladores desconocidos y producidos por la industria armamentística alemana”.

Especialmente numerosos fueron los testimonios de avistamientos procedentes de Escandinavia, donde se instalaron varias y poderosas guarniciones alemanas que permanecieron allí hasta el final mismo de la guerra, ya que nunca resultaron directamente atacadas y vencidas por los aliados. En 1947, reaparecieron informes aislados, aunque con menor asiduidad. Sin embargo, pasados unos años los avistamientos habrían de aumentar tanto en frecuencia como en número y variedad. ¿Qué secreto encierran o se nos oculta tras todo esto?

La energía implosiva: un logro ecológico
Hoy se especula a menudo sobre la forma de encontrar y utilizar energías “alternativas” que palien la destrucción del medio ambiente provocada por la energía explosiva, los gases tóxicos, los residuos letales, etc.

Pero lo cierto es que en aquellos tiempos ya se hablaba de que los alemanes trataban de hallar una “nueva ciencia”, una “técnica diferente y renovadora” con la que sustituir los motores de explosión –considerados destructivos en los círculos esotéricos del III Reich– por otros de implosión, cuya nocividad es nula.

Aquellas investigaciones se basaban principalmente en la levitación electrogravitacional y la propulsión por “terriones” (fuerzas cósmico-telúrico-terrestres), en las que, según parece, se encontraba el núcleo de esa “otra técnica”, que distanció la cosmovisión nacionalsocialista de todas las aún vigentes, en un intento de proporcionar al III Reich una total independencia de “materias primas” –inaccesibles de otro modo– y energía abundante, barata y no contaminante.

De hecho, y según se asegura en el misterioso informe, “los departamentos de investigación U-13 y E-4 de la SS trabajaban febrilmente para realizar y perfeccionar esas tecnologías, inconcebibles para la mayoría del pueblo y para el resto de la humanidad”.

Un buen ejemplo de este trabajo serían las “peonzas voladoras Haunebu” de Víctor Schönberger, que funcionaban ya con fuerzas de levitación no contaminantes ni generadoras de ruidos perniciosos.

Los platillos volantes Haunebu
Esos “platillos volantes” de las diferentes series Haunebu –de los que existen fotografías obtenidas por los aliados cuando invadieron el territorio del III Reich y en cuya incuestionable autenticidad se apoya el informe– tienen especial importancia.

Esas “peonzas voladoras” estaban movidas por un propulsor electrogravitacional de “terriones” –al que se dio el nombre de “Terrionador Thule”– que quedaba acoplado a un generador de bandas de ondas tipo Van Der Graff, a un aparato magnético productor de energía a base de carbón y a una dinamo cónica de energía turbinosa tipo Marconi.

El informe asegura también que la construcción práctica de aparatos basados en esos principios de propulsión se debió a la inventiva del capitán alemán Hans Koheler y que ya en 1944 fueron fabricados en serie los conversores de “terriones” tanto en fábricas de la empresa AEG como de la Siemens.

“El propulsor de Koheler –se dice en el informe– precisaba, para ponerse en funcionamiento, de una energía inicial muy baja y mínima que podía serle proporcionada por un acumulador eléctrico que lo activaba. Después de poco tiempo, el conversor de carbón ya funcionaba automáticamente con plena autonomía, puesto que se convertía en un generador de energía que actuaba, sin consumirse, como un ‘catalizador’: en este caso, la energía se produce a partir de nada consumible. Se originaba, eso sí, una transformación de las fuerzas electrogravitacionales existentes en el interior de la Tierra en electricidad utilizable. Un principio de simplicidad genial cuando se ha logrado dominar y se sabe utilizar correctamente”.

“El aparato volador Haunebu-2 –continúa explicando el informe– poseía un cañón de grandes dimensiones que habría de provocar una impresión inolvidable en toda persona que lo contemplase sin estar preparada para ello o sin saber de qué se trataba, pues superaba los 25 metros de diámetro y en su eje central alcanzaba los 10 metros de altura”.

Bombas en forma de discos y platillos Vril
Que algunos artefactos bélicos alemanes tenían una extraña forma discoidal no es ningún secreto. Así, bajo la designación de V-4 –la generalidad del público sólo conoce la V-1 y la V-2– se construyeron varios discos voladores para ser empleados como “bombas volantes”.

Así, los datos llegados hasta nosotros aseguran que en 1941 ya habían sido acometidos los estudios para diseñar la “peonza volante” de Schriever-Habermohl, un avión de forma circular y despegue vertical provisto de motores de “reacción convencional”, efectuándose a finales de 1942 las primeras pruebas de vuelo, durante las cuales se constataron graves errores de construcción.

Paralelamente, y después de una larga serie de ensayos, el ingeniero Richard Miethe comenzó a trabajar –también en 1942– en la construcción de aparatos que volaran y tuvieran forma de disco. De sus investigaciones, realizadas en colaboración con el científico italiano Giuseppe Bellonzo, surgiría una nueva versión de la V-7.

Transcurrido un tiempo, y bajo el apoyo del propio Führer, los equipos “Miethe-Bellonzo” y “Schriever-Habermohl” entraron en contacto con el propósito de aunar esfuerzos para realizar coordinadamente sus investigaciones y hacer otras en conjunto. Finalmente sus esfuerzos dieron como fruto la primera, legendaria e increíble V-7, aparato similar a un helicóptero ultrasónico que presentaba doce agregados tipo turbo BMW-028. En su primera prueba se remontó a una altura de 20.813 metros de altitud, alcanzando en la segunda 24.200. Y todo ello utilizando helio como “combustible de base”.

Por otra parte, se desarrolló también otra línea de “discos volantes” conocidos como serie Vril. De ella se ocupó el “grupo Schumann” en íntima relación con el departamento E-4, de la SS, especializado en “armas milagrosas”.

Hoy sabemos que llegaron a construirse 17 aparatos de la serie Vril-1. Su diámetro era de 11,56 metros, podían alcanzar velocidades de 2.900 km./h y llevaban un cañón teledirigido como dotación de combate. El Vril-1 era el equivalente revolucionario de un “avión de caza”, mientras que el Vril-9 era un “caza monoplaza”. Curiosamente, su diseño parece coincidir con el del aparato que fue visto en la Luna por el astronauta norteamericano Edwin Aldrige.

Bombas de fuego que paralizan los motores de los aviones
El informe asegura también que, aunque al final de la Segunda Guerra Mundial resultaba evidente que era imposible coordinar los esfuerzos y mermaban los recursos, los nazis no dejaron en ningún momento de perfeccionar sus armas. Es más, al ir dominando la tecnología de propulsión electrogravitacional –se asegura– obtuvieron mayor velocidad, maniobrabilidad y otras prestaciones en los aparatos.

Así, se afirma, que en una fase intermedia, en la ciudad alemana de Neustad y bajo el control de tropas técnicamente especializadas de la SS, se desarrolló el proyecto “Bola de fuego”, al que los estadounidenses denominaron acertadamente Foo-fighter o “Combatiente total”.

Estas “bolas de fuego” eran dirigidas, mediante ondas de radio, hasta la proximidad de las formaciones aéreas aliadas. Posteriormente, los sensores de ondas infrarrojas de que iban provistos estos artefactos eran los autores del contacto final con el objetivo a destruir. El sistema se basaba en la búsqueda de fuentes de calor emitidas por los gases de escape de los aviones enemigos, haciendo que su radar resultara automáticamente destruido, dejando a los tripulantes sin orientación operativa y casi a la deriva.

Se sabe que, en una fase posterior de este proyecto, se idearon unos “tubos especiales” que funcionaban descargando de electricidad el objetivo y provocando, por tanto, un “total fallo del motor” o una “ausencia repentina de electricidad”.

Un fenómeno muy similar al ocurrido en algunos avistamientos de OVNIs, en los que los vehículos motorizados se detienen bruscamente sin conseguir que vuelvan a funcionar mientras dura la presencia del OVNI.

La invasión extraterrestre y la conspiración OVNI
Es evidente que estos aparatos volaron y se utilizaron en aquella época. Pero ¿continúan haciéndolo hoy? Si los comparamos con las fotografías de OVNIs tomadas en distintos lugares en nuestros días, podemos observar una enorme semejanza entre ellos y los artefactos que, según el informe, construyeron los nazis. Prueba de ello es que, con motivo de uno de los primeros discos voladores, avistado en Praga a comienzos de 1945, la prensa asociaba totalmente el fenómeno a los nazis, titulando así la noticia: “Los discos voladores inventados en Alemania”.

Sin embargo, al poco tiempo, y movidos tal vez por la ciencia-ficción de moda en ese tiempo o quién sabe si por otras oscuras intenciones, los gobiernos –y por consiguiente la prensa– comenzaron a especular sobre el “peligro de invasión extraterrestre”.

El mismo Jimmy Carter, presidente de Estados Unidos en aquella época, declaró que él, personalmente, había visto un OVNI. Incluso en algunos círculos científicos se llegó a comentar que “el presidente de Estados Unidos y el Secretario General del PCUS habían hablado seriamente sobre la posibilidad de sufrir un ataque masivo de OVNIs”, hablando de ellos como si se tratara de naves venidas del espacio exterior.

Sin embargo, años después de que los rumores sobre “visitantes extraterrestres” se extendieran por todo el planeta, la revista estadounidense Examiner volvía a la tesis de finales de la guerra en un artículo publicado el 26 de mayo de 1988 bajo el título ¡El misterio de los OVNIs, desvelado!, y en el que se decía: “El secreto sobre los OVNIs estaba ya resuelto hace mucho tiempo, si es que existió alguna vez. Los extraterrestres son, en realidad, nazis que desean reedificar su imperio. Los gobiernos del mundo están perfectamente informados de todo este asunto y, por ello, callan, y, al mismo tiempo, están verdaderamente aterrorizados”.

Naves nodriza con forma de puros
Un dato más que parece dar pábulo a la “hipótesis nazi” es que en algunos informes sobre OVNIs se habla también de la existencia de aparatos gigantescos –con forma de cigarrillo o puro habano–, que se han interpretado como naves nodrizas en las que se alojarían los “discos voladores” y que suelen viajar con mayor lentitud siguiéndolos.

Pues bien: según el informe, bajo el nombre de Andrómeda, se escondía, en efecto, el proyecto para una nave nodriza; nave que –se asegura– existía ya en 1944, habiendo sospechas de que las había, incluso, con anterioridad a esa fecha.

Con una eslora de 109 metros, estas naves aéreas gigantescas –se afirma en el informe– se impulsaban con propulsores tipo Thule y estaban proyectadas con una capacidad interior suficiente como para transportar y alojar un aparato Haunebu y varios de tipo Vril.

Todos ellos –se añade– podían despegar de la nave nodriza durante el vuelo de la misma e, igualmente, retornar a ellas a través de unas escotillas laterales especiales. También se dice que estos gigantescos aparatos iban armados de cañones que podían emerger y recogerse de forma automática.

Y lo cierto es que, tras la guerra, fueron capturados por los aliados dos proyectos de construcción de estas enormes naves Andrómeda; ahora bien, sobre su fabricación real y operativa no se ha podido aportar prueba alguna. Sin embargo, y a pesar de no contarse con vestigios de la época, parece que actualmente existen aparatos tipo Andrómeda o similares y que han podido observarse perfectamente en vuelo. Las fotografías posbélicas de los “cigarros voladores” son abundantes.

Extraterrestres que hablan en alemán
Un hecho muy concreto, las fotografías tomadas por George Adamski en 1952 a un “platillo volante”, en el que eran claramente visibles los símbolos del Sol Negro nazi, hizo que se adoptaran urgentes y energéticas medidas. Así, en un documento secreto de la CIA conocido gracias a una filtración, se decía que “ha sido estructurada una red de información a nivel mundial... y se han cursado órdenes a las principales bases aéreas militares bajo nuestro mando para localizar, interceptar y abatir a los OVNIs... Todo este tipo de información debe ser cuidadosamente ocultada y preservada del acceso público a fin de evitar un pánico general”.

A partir de entonces las fotografías sobre discos voladores serían confiscadas o publicadas sistemáticamente como falsas.

Además, se programó paralelamente una campaña orientada a atribuir un origen extraterrestre a los OVNIs y a promover “evidencias” de la “normalidad” de visitas extraterrestres a lo largo de la historia.

“De esta forma –dice el misterioso informe– se evitaba que se relacionen a los OVNIs con el III Reich o el nacionalsocialismo, y se minimizaba, por tanto, la sensación de pánico mundial”.

Sin embargo, aunque existían múltiples narraciones ridículas sobre OVNIs que tienen por protagonistas a “venusianos”, “hombres verdes” y extraños seres monstruosos, hay otros testimonios que deberían ser tenidos en cuenta. Es el caso de cierto californiano, comerciante de cereales, que aseguró haber visto un OVNI posado en la tierra y haber oído nítidamente a los tripulantes de la extraña nave expresarse en correcto alemán y no en un idioma marciano.

La reacción del gobierno estadounidense ante estas afirmaciones fue automática, intentando impedir una mayor difusión de esos datos; y así, a pesar de comprobarse que aquel hombre era sincero en sus manifestaciones y gozaba de una salud mental totalmente normal, se le apartó de la vida pública, fue internado en prisión y se procedió a eliminar todas las huellas de sus manifestaciones.

George Adamski no sufrió la misma suerte, pero fue porque afirmó haber contactado “simplemente” con venusinos... Y, sin embargo, los misteriosos diseños vistos por Adamski eran, indudablemente, cruces gamadas; lo que sucede es que él los relacionó con símbolos universales y ancestrales sobre Venus.

Expedición a la Antártida
Otro hecho que apoya la tesis del informe sobre el origen nazi de muchos OVNIs es la misteriosa expedición a la Antártida realizada por los alemanes en 1938 bajo el mando del capitán Ritscher. Su objetivo, tanto científico como militar, consistía sobre todo en conquistar un espacio de este inhóspito territorio. Y así fue cómo el nombre del buque en el que se trasladaron los alemanes –Neu Schwabenland (Nueva Suabia)– fue puesto a una amplia zona de costa antártica que ningún gobierno germano de posguerra ha dejado de reivindicar.

Años más tarde, en uno de los momentos más encarnizados de la Segunda Guerra Mundial, Döenitz, el gran almirante de la Kriegmarine (Marina de Guerra) del III Reich, transmitió una misteriosa orden a las “fuerzas de reserva del último batallón” de submarinos, plenos de importantes misiones, de una tarea “especial adicional”. Respecto a los pormenores y detalles de sus instrucciones, nunca se ha podido saber nada con certeza y, hasta hoy mismo, permanecen en el más absoluto misterio.

Hay que tener en cuenta que, en aquellos días, la flota submarina alemana era la más perfeccionada de todo el mundo. Hay plena certeza de que se construyeron submarinos antisonar, de propulsión eléctrica, desmontables y veloces. También se sabe que existían proyectos para construir otros superiores incluso a los indicados, y está demostrado que el transporte masivo de hombres, víveres, municiones y miles de mercancías por vía submarina era totalmente posible y seguro para los alemanes. En realidad, el III Reich jamás interrumpió su contacto permanente con Japón ni con otros puntos del planeta.

Pero, ¿cuáles eran los verdaderos objetivos, estratégicos y militares de aquella potencia submarina? Algunos dicen que parecían ser otros muy distintos a ganar la guerra entablada en la superficie. Lo cierto es que los documentos capturados por los aliados, relacionados con la armada submarina alemana, durante la Segunda Guerra Mundial, sus misiones, tácticas, objetivos, etc., aún están bajo prohibición de consulta sin ninguna clase de justificación. “Aunque, sin duda –como apunta el informe que recibí– habrá una que los aliados y algunos más conocen”.

La misteriosa desaparición de cien submarinos
Algo que añade más misterio al asunto es que, hasta hoy, no se sabe el paradero de cerca de cien submarinos, prácticamente indestructibles por causas naturales. Los aliados han revisado bien sus hundimientos de submarinos alemanes y no les salen las cuentas. Pero tal cantidad de submarinos “volatilizados”, sin dejar ningún rastro, representa una enorme flota. Además, no se trata de submarinos normales, ya que incluso buena parte de los mismos eran del tipo U-21, unos supersubmarinos fabricados en las postrimerías del III Reich y muy perfeccionados. Así, los tipos U-21 y U-23 eran de gran tamaño, pero estaban construidos por módulos y podían desmontarse para ser trasladados. Los enormes submarinos mercantes del tipo U-10 tenían gran facilidad para transportar los módulos individuales destinados a construir los anteriores o para que navegasen, desmontados, en su propio seno.

La única explicación para este misterio supone en nuevas preguntas: ¿Serán estos barcos desaparecidos los “submarinos fantasmas” que, desde 1945, son vistos de vez en cuando en el mar? ¿Dispondrán, para esconderse, de bases especiales, protegidas e indetectables, tal vez en el seno de los eternos hielos polares?

Al menos existen fotos que permiten apreciar la identidad entre un “submarino fantasma”, oficialmente de “origen desconocido”, y un submarino alemán tipo U-23.

Una derrota inexplicable
Aprovechando el buen clima invernal antártico, en el invierno de 1946, recién acabada la guerra en Asia, llegó a la Antártida, bajo el mando del almirante estadounidense Richard Byrd, una importante flota estadounidense. Esta expedición tenía como nombre clave High Jump (término deportivo inglés para designar el salto de altura). Después de una meticulosa y larga preparación, el convoy arribó a la Antártida en febrero de 1947; pero se dio por finalizada apresuradamente el día 3 de marzo de ese mismo año. Y en este ínterin, según documentos militares, se perdieron de forma “misteriosa” varios aviones de combate y hubo “bajas” de marines. No se informó abiertamente, pero parece que actuaron fuerzas misteriosas que repelieron la presencia militar americana e hicieron imposible su asentamiento.

Tras cancelar la operación, repentinamente, el almirante Byrd comunicó a la prensa algo sumamente extraño y fuera de contexto: “Resulta una verdad muy amarga de admitir; pero en caso de un nuevo conflicto bélico, podremos ser agredidos por aviones que tienen la capacidad de volar vertiginosamente desde un Polo a otro. Se precisa tomar urgentemente adecuadas medidas de defensa para interceptar a los aviones enemigos que provengan de regiones polares. Especialmente interesa –y se precisa– circundar la Antártida de una zona de defensa y seguridad".

Podemos concluir, pues, que la invasión del territorio antártico alemán, la “Nueva Suabia”, deseado por Estados Unidos como un conveniente “botín de guerra”, aparentemente fácil de ocupar, resultó un rotundo fracaso; y es ridículo creer que éste se debiera a un ataque de “pingüinos asesinos”...

Los primeros vuelos espaciales fueron de los nazis
En 1958 se realizó una nueva expedición estadounidense a la Antártida; pero en esta ocasión portaban armas terriblemente eficaces, incluso nucleares. Llegaron allí en el frío y oscuro verano polar. En tres ocasiones –27 y 30 de agosto y 9 de septiembre– se lanzaron misiles atómicos contra el territorio de “Neu Schwabenland” (o “Nueva Suabia”), pero en ninguna de las tres ocasiones llegaron a tierra, sino que explosionaron –sorpresivamente– en pleno vuelo al aproximarse a la vertical de la costa.

¿Qué razón hubo para realizar aquellas empresas bélicas sobre la zona antártica? ¿Y para rodear todo este tema de misticismo, desinformación, descrédito y noticias falsas?

Un último hecho podría aclarar más este enigma: se conservan fragmentos de un informe alemán definitivo. Versa sobre una “misión suicida” que se llevó a cabo con un único Haunebu-3 que se llegó a construir: ¡un vuelo a Marte!

El Haunebu-3 tenía 71 metros de diámetro. Matemáticamente se calculó su capacidad de autonomía con propulsión electrogravitacional y resultó ser de 75.274.000 Kms., es decir, que cubría la distancia Tierra-Marte. Pero después el impulsor electrogravitacional quedaba inoperante porque lentamente se ligaba a los metales que entonces se pudieron utilizar en su construcción. Un viaje en tales condiciones significaba, en consecuencia, un viaje a lo desconocido; y lo más probable, sin posibilidad alguna de regresar para la tripulación, compuesta por alemanes y japoneses. Pero así se decidió –según el informe mencionado– en el departamento E-4 de la SS, en la primavera de 1945; aunque fuese un postrer acto de sacrificio.

Tras zarpar, según el informe, el cohete navegó durante ocho meses y medio alcanzando la superficie de Marte, como estaba previsto, a mediados de enero de 1946. Al parecer, no hubo problemas en el viaje, pero se piensa que con el propulsor electrogravitacional prácticamente agotado, la extremadamente tenue atmósfera marciana y la atracción gravitatoria, el aterrizaje de la nave no debió ser suave. Aún así no hay seguridad de que fuese un aterrizaje forzoso, porque –siempre según el informe– llegó con la energía mínima suficiente para contrarrestar la relativamente leve fuerza de gravedad marciana.

Lo cierto, en cualquier caso, es que por ahora sólo podemos especular sobre aquella empresa espacial pionera y el destino de aquellos anónimos primeros cosmonautas. Y es que, por increíblemente fantástica que pueda parecer esta historia, es un acontecimiento contrastado, aunque, eso sí, celosamente ocultado al público.

¿Cabría la posibilidad de que la tripulación del Haunebu-3 encontrase algo más de lo que las actuales sondas no tripuladas han descubierto para nosotros, como verdaderos restos de cultura o incluso refugios subterráneos habitables? Imposible saberlo. Aunque lo más probable, todo hay que decirlo, es que el Haunebu-3 esté hoy sepultado bajo metros de arena marciana.

¿Hay bases nazis en la Luna?
El informe vienés se refiere también a extrañas fotografías de OVNIs tomadas desde naves espaciales... A una nave tipo Haunebu-3 aproximándose desde la Luna a la Tierra..., a una enorme y extraña letra “S” trazada sobre el suelo lunar... ¿Podría –se pregunta el informe– ser la inicial del término militar alemán Stützepunkt o “punto de apoyo”? ¿Puede tratarse de simples alucinaciones cuando estamos ante un insobornable y neutral material fotográfico?

El informe concluye considerando que todo esto, por supuesto, son hipótesis difíciles de creer y hasta de concebir, aunque si observamos en conjunto el mosaico y los hechos que se complementan, unos con otros, ello nos lleva, por una lógica elemental, a reflexionar sobre el conjunto del tema y muchas piezas aisladas pueden convertirse en pruebas irrefutables. Es el caso de los esquemas de platillos volantes alemanes, extraídos del Tomo 1º del libro Deutsche Flugscheiben und U-Boote überwachen die Weltmeere, de O. Bergmann (Editorial Hugin e.V.S., Postfach 13, 5802 Wetter 1, Alemania).

Borrando todo rastro
Se sabe, desde luego, que a principios de mayo de 1945 todos los centros alemanes de investigación aeronáutica recibieron la orden de Adolf Hitler de destruir toda evidencia sobre proyectos y armas secretas en desarrollo. Ya en aquella época los alemanes eran poseedores del cohete A-9, capaz de mantener a un astronauta en órbita permanentemente en torno a la Tierra.

Según otra información divulgada, al final de la Segunda Guerra Mundial, estaba también muy avanzada –en los laboratorios subterráneos secretos de Breslau– la construcción de cuatro prototipos de discos volantes, que formaban parte del programa Vergeltungswaffen (armas de represalia).

Se dice que, en los últimos momentos, cuando los rusos presionaban por el frente del Este y los estadounidenses avanzaban por el Oeste, mientras Hitler y sus íntimos colaboradores se guarecían en el búnker berlinés, se embarcaron todos los planos y prototipos secretos de Breslau en un submarino que zarpó de Kiel con rumbo desconocido. ¿Arribó el sumergible a algún lugar secreto de América del Sur? ¿Llegó a la Antártida? ¿Continuaron los trabajos iniciados en Breslau en algún lugar ignorado?

Si así fuera, tendríamos una explicación para esos OVNIs tripulados por hombres altos y rubios vistos, particularmente, poco después de terminar la Segunda Guerra Mundial.

Claro que ello no explicaría el avistamiento de todos los casos de OVNIs. Porque ya los textos evangélicos hablan de misteriosas ruedas de fuego girando en el espacio y, a lo largo de toda la historia humana (edades Antigua, Media, Moderna y Contemporánea), encontramos innumerables relatos sobre OVNIs, como puede comprobarse leyendo cualquier tratado al respecto. Los UFO-NS, los OVNIs nacionalsocialistas, podrían ser la explicación de fenómenos recientes y no de todos. Pero, ¿y anteriormente?

Podríamos pensar que la técnicas nazis coincidieron, en mayor o menos medida, con visitas de otras civilizaciones superiores ¿extraterrestres?, ¿intraterrestres? O que los nazis las hubieran obtenido de esas civilizaciones.

Se sabe que Hitler creía en la teoría de que la Tierra es hueca y que hizo esfuerzos por entrar en contacto con ese mundo intraterreno a través de comunicaciones subterráneas. Y el cada vez mayor convencimiento de que existen aberturas polares que a él conducen, hace también pensar en la posibilidad de que la expedición Ritscher llegara a descubrirlo.