miércoles, 7 de enero de 2009

El Mensaje apocaliptico de la Virgen en La Salette

Todo se creerá perdido y no se verán más que homicidios; no se sentirán más que rumores de armas y blasfemias. Los justos sufrirán mucho. La Tierra será golpeada por todo tipo de plagas; habrá guerras, hasta que vendrá la última que será deseada por los diez Reyes del Anticristo.

El 19 de Septiembre de 1846, en las montañas de este pequeño pueblo cercano a Grenoble, a las 6 de la mañana se apareció la Santísima Virgen a dos pastorcitos, Melania Calvat y Maximino Giraud. Por instrucciones de la misma Virgen María, el secreto que entonces les confió debía permanecer oculto hasta 1858.

Esta es una de las apariciones más trascendentales de todos los tiempos, sobre todo porque la Virgen nos habla – con mucha anticipación, - del anticristo y de su época, que es la nuestra.

El Mensaje de La Salette (1846)
La Virgen a los niños Melania y Massimino
"Si mi pueblo no quiere someterse, estaré obligada a dejar libre la mano de mi Hijo... Si lo recogido se echa a perder, la culpa es sólo vuestra... Habrá grandes penurias. Antes de que el hambre llegue, los niños de menos de siete años serán presa de temblores y morirán en los brazos de quienes los tendrán... Los curas, ministros de mi Hijo, por su vida malvada, crucifican nuevamente a mi Hijo... Dios está a punto de castigar de forma ejemplar. ¡Ay de los habitantes de la Tierra! Dios se descargará de Su Cólera y nadie podrá sustraerse a tantos males reunidos... Dios permitirá a la antigua serpiente imponer la división entre los reinantes. Toda la sociedad y toda las familias sufrirán penas físicas y morales. Dios abandonará a sí mismos a los hombres y enviará castigos... La sociedad se encuentra en vigilia de terribles flagelos... En el año 1864 Lucifer será liberado de sus ataduras del infierno junto a un gran número de demonios y éstos abolirán la fe, incluso en las personas consagradas a Dios...

Todo se creerá perdido y no se verán más que homicidios; no se sentirán más que rumores de armas y blasfemias. Los justos sufrirán mucho. La Tierra será golpeada por todo tipo de plagas; habrá guerras, hasta que vendrá la última que será deseada por los diez Reyes del Anticristo. Estos Reyes tendrán todos un mismo fin y serán los únicos que gobernarán el mundo... Antes de que esto ocurra, habrá una falsa paz, no se pensará más que en divertirse... La naturaleza reclama venganza contra los hombres y tiembla de espanto por lo que deberá acaecer en la Tierra. ¡Tiembla Tierra! Y temblad vosotros que profesáis servir a Jesucristo.

...Será en ese tiempo cuando nacerá el Anticristo... Las estaciones cambiarán, la tierra no producirá más que frutos amargos; los astros cambiarán su movimiento regular, la Luna no reflejará más que una pálida luz rosácea. El agua y el fuego provocarán un movimiento convulsivo a la Tierra y horribles terremotos lo destruirán todo... Roma perderá la fe y se convertirá en el asiento del Anticristo... Dios cuidará a Sus servidores y a los hombres de buena voluntad; llamará a los apóstoles de los últimos tiempos y a los fieles discípulos de Jesucristo que han vivido en el desprecio del mundo y de sí mismos... Es tiempo de que salgan a llevar claridad a la Tierra. Id y mostraros como mis hijos dilectos. ¡Combatid, hijos de la Luz, vosotros, pequeño núcleo que ve! He aquí que llega el tiempo de los tiempos y el fin de todo...

Pero he aquí que Enoch y Elías, llenos del Espíritu de Dios, predicarán con el Espíritu de Dios, y muchos hombres de buena voluntad creerán en El y serán consolados. Ellos condenarán los errores diabólicos del Anticristo. ¡Ay de los habitantes de la Tierra! Habrá guerras sangrientas, hambre, peste y enfermedades contagiosas. Habrá lluvias y tempestades espantosas... terremotos que engullirán a las naciones. La sangre correrá por doquier...

Enoch y Eliás serán asesinados... La Roma pagana desaparecerá, el fuego caerá del Cielo sobre tres ciudades... Toda la Tierra será sacudida por el terror... El Sol se oscurecerá... He aquí la bestia con sus secuaces que se elevará con orgullo en el aire para ir hasta el Cielo. Pero será sofocada por el soplo de Miguel Arcángel... El Rey de las tinieblas caerá... y entonces, el agua y el fuego purificarán la Tierra... Todo será renovado... Hijos míos, vosotros haréis conocer esto a todo mi pueblo".

Portales a otra Dimension

Son infinitas las razones por las cuales muchas personas desaparecen y nunca son encontradas, desde asesinatos hasta abducciones extraterrestres, pero existen otras causas que rara vez se tienen en cuenta como posibilidad, y son las que comúnmente se denominan “puertas dimensionales”, que no son mas que agujeros o circuitos atemporales que pueden estar localizados en cualquier parte de la naturaleza.

Muchos aseguran que son creados por fuerzas magnéticas que se han condicionado a un determinado lugar y que tienen la característica principal de ser un vehículo, que en el mejor de los casos, te puede transportar a un lugar diferente y en el peor de ellos a tener una fuerza gravitatoria tan alta que de inmediato te fulminaría.

Uno de los casos mas curioso e impactante es el que sucedió en un pequeña localidad de islas Canarias, España, llamado Barranco de Badajoz.

Nos remontamos al año 1905. Se cuenta que los padres de una niña enviaron a su hija al barranco en busca de frutas pero ésta desapareció y no volvió a su casa. La zona fue rastreada completamente por vecinos y amigos de los padres, los cuáles desesperados buscaban a su hija sin encontrarla por ningún lado. Finalmente, desanimados, la dieron por desaparecida.Varios años más tarde, 1958 para ser especificos, la niña regresó a su casa, asombrosamente con el mismo aspecto que tenía al marcharse aquel día a buscar frutas, como si los años no hubieran transcurrido para ella. La niña contó a los atónitos lugareños que había llegado al barranco buscando las frutas que sus padres le habían encargado, que recogió las peras y fue camino a su casa. Ella pensaba que sólo habían pasado unas horas, sin embargo habían pasado más de 50 años.

La busqueda de la inmortalidad

La inmortalidad es el concepto de existir infinitamente, o con una duración indeterminada de tiempo. A través de la historia, los humanos han tenido el deseo de vivir para siempre. De qué forma un ser puede vivir un interminable o indefinido tiempo, o si esto es posible, es un asunto de muchas especulaciones, fantasías, y debates.



En culturas primitivas la sangre de animales siempre ha sido el portador de sus cualidades, por eso beberla las transfería al hombre. Así que beber la sangre (o comerse) a un hombre equivalía a absorber su "energía vital", que se añadía a la propia para prolongar la vida. De ahí el mito hace a los vampiros sedientos de sangre para permitirles vivir eternamente. Con el progreso de la civilización esta práctica evolucionó; al conocerse la función del hígado como órgano purificador de la sangre, parecía obvio que era él el que regeneraba la vida del individuo; así encontramos a este órgano como protagonista en la mayoría de los menús caníbales y de las recetas para prolongar la vida.

La condesa Isabel Bathory, de la nobleza rumana, tenía su propio método para vivir eternamente, y este era el de bañarse en la sangre de los campesinos que contrataba como sirvientes. Cuando ya no encontraba "voluntarios" los secuestraba.

Como en una novela de terror esta macabra práctica termina cuando su primo, el conde de Cyorgy Tharzo, al mando de un destacamento de soldados, prende a la condesa en su castillo de Csjthes la noche del 30 de Diciembre de 1610.

Al entrar al gran salón descubre horrorizado el cadáver de una muchacha desangrada , a otra aún viva con su cuerpo lleno de miles de punciones y a una tercera ya moribunda con huellas de haber sufrido terribles torturas. Bajo el castillo y en sus alrededores se desenterraron cientos de cadáveres.
Elizabeth Bathory

Pero no todas las historias de la búsqueda de la inmortalidad son truculentas. El aliento también ha sido considerado sinónimo de vida, se pensaba que con el último aliento se expulsaba el alma, y además el aliento divino daba vida. Por eso en la época romana, y según cuenta una inscripción de entonces en mármol, Claudio Hermippus aseguraba haber prolongado su vida hasta los 115 años gracias a aspirar de forma continuada el aliento de jovencitas.
Cuanto más pasaba el tiempo más cuenta se daba el hombre que los métodos que había ido probando eran inútiles y que ninguno permitía prolongar la vida, así cada vez los sistemas eran más pintorescos y extravagantes, ora se necesitaba ingerir extraños elixires con componentes exóticos (cuerno de unicornio, mandragora, etc.) y difíciles de conseguir, ora seguir procesos escabrosos...

El conde Cagliostro, noble nacido en Palermo en 1743, tenía una técnica "infalible" para regenerar el cuerpo y poder vivir más. La técnica intentaba reproducir el proceso sufrido por los gusanos que se envolvían en su capullo de seda y renacían como mariposas, y si ellas podían hacerlo, nosotros también. Por eso su método consistía en desnudarse y tumbarse en una cama, envolver en una manta al individuo y dejarlo reposar durante un mes alimentándolo sólo con caldo de pollo. Cagliostro aseguraba que pasados unos días el individuo empezaba a perder el pelo y a caérsele los dientes hasta llegar a un estado de debilidad extremo, a partir del que se empezaría un proceso regenerativo que devolvería al infeliz sus dientes y pelo junto con la juventud. La ciencia corrobora la primera parte del experimento, la acción del escorbuto y la falta de ingestión de vitamina C haría que el individuo perdiera rápidamente el pelo y los dientes, sin embargo el resto del experimento no llegaría nunca a buen fin, y nadie más volvió a proponer tal barbaridad.

Otros métodos también quisieran imitar a la naturaleza, intentando partir de cero para "nacer de nuevo". Cuenta la historia que en Toledo, allá por el año 1434, vivía Don Enrique de Villena, escritor y nigromante, que sintiendo cerca la hora de su muerte llamó a su criado negro en el que confiaba plenamente y le dio las siguientes instrucciones: que nada más morir le descuartizara minuciosamente y metiera sus restos en una cuba preparada con una extraña pócima, la cuba se hallaba escondida entre un montón de estiércol que daría calor al preparado. Y para que nadie notara su ausencia el criado llevaría el sombrero de su amo durante los nueve meses que duraba el experimento, con él el criado adquiriría el aspecto de su amo y nadie notaría su muerte. Y así fue, y el criado se paseó por Toledo con el sombrero durante meses y todos creían ver al amo, pero cierto día se encontró de bruces con una procesión del viático a la que no pudo esquivar, y mientras pasaba el sacerdote con los santos óleos todos se iban descubriendo, menos el criado. Pero un vecino indignado por la irreverencia le quitó el sombrero y entonces todos vieron de nuevo al criado negro. Fue conducido ante el Santo Oficio acusado de brujería y de matar a su señor, ante lo que no tuvo más que confesar lo ocurrido y conducir a la Santa Hermandad hasta el estercolero en el que se escondía la cuba. Estos, convencidos que allí obraba más el diablo que Dios, rompieron la cuba y se derramó sobre el suelo un líquido viscoso en el que flotaba lo que parecía un feto de pocos meses.

Muy parecida historia se cuenta de un brujo de Gottinga durante el siglo XVIII llamado Johannes de Philadelphia, conocido entre la nobleza por sus trucos de magia y encantamientos. Murió en 1777 rodeado de misterio y se encontró en un tonel que se abrió a destiempo en el que habían metido sus restos un embrión humano a medio desarrollar.

La pócima que se metió en estos toneles sigue siendo un misterio, pero casos similares de extraños elixires se encuentras diseminados por toda la Historia. Un tratado atribuido a Paracelso titulado "De Tinctura Physicorum" (la tintura de los físicos) que data de 1570, habla de una extraña pintura con la que los médicos egipcios habrían vivido hasta 150 años. Si bien es cierto que en la edad media comienzan a venderse elixires milagrosos de manera ambulante por todos los rincones de Europa, también es la época en la que la alquimia florece para transformarse más tarde en química. La alquimia tuvo dos metas principales: la piedra filosofal con la de convertir los metales en oro y la búsqueda del elixir de la vida.

Salomón Trimosín fue un alquimista Europeo nacido en 1490, aunque no se sabe cuándo murió. De él se cuenta que vivió más de cien años gracias a su elixir, que le habría rejuvenecido varias veces regenerando sus cabellos, enderezando su columna y limpiando de arrugas su cara. Cuando se le preguntó que cuánto pensaba vivir contestó que hasta el Día del Juicio Final. Eran corrientes por el siglo XVI y XVII las historias de rejuvenecimientos súbitos entre los alquimistas y las prolongaciones antinaturales de sus vidas, todo gracias al llamado oro potable o elixir de la larga vida, que sería la disolución de la Piedra Filosofal en agua destilada, capaz de eliminar de manera selectiva el agua pesada de los tejidos haciendo que estos no envejecieran. Consumiendo una gota del elixir cada seis meses se provocaría la eliminación de todas las toxinas del cuerpo, luego se caerían la uñas, dientes y cabellos que más tarde se recuperarían como nuevos, al cabo del tiempo se iría perdiendo la necesidad de comer y la de evacuar, siendo suficiente la transpiración para eliminar líquidos. Esa sería la causa de que se supiera la fecha de nacimiento de muchos alquimistas pero no la de su muerte, como ocurre con la del francés del siglo XV Jean Lallemant.

El alquimista más conocido fue el célebre Saint Germain, que empezó sus andanzas por este mundo en el siglo XVIII. Voltaire escribía sobre él a Federico II de Prusia que era un "hombre que nunca muere y conoce todas las cosas". Su primera aparición histórica data de 1743 en Londres, donde empezaron a correr rumores de que era mucho más viejo de lo que aparentaba.

Como era conde se codeaba con la nobleza y hablaba de hechos históricos de siglos pasados con tal cantidad de datos y detalles que parecía haber sido testigo ocular, de hecho decía haber conocido a Julio César y a Poncio Pilatos.

Se cuentan diversas anécdotas suyas, una de ellas habla del encuentro en casa de Madame Pompadour con la condesa Gerhy cierto día de 1750, la cual había estado 50 años antes en Venecia cuando su marido era embajador de dicha República. La condesa se acercó a Saint Germain y le preguntó:
Conde de Saint Germain

- Caballero, ¿tendríais la bondad de decirme si vuestro padre residía en Venecia en 1700?
- No señora -respondió el conde- pues hace mucho más tiempo que perdí a mi padre. Era yo quien vivía en Venecia a finales del siglo pasado y a comienzos del presente. Tuve entonces el honor de haceros la corte y vos tuvisteis la bondad de elogiar algunas barcarolas compuestas por mí y que cantábamos juntos.
- Perdonad mi franqueza, pero eso no es posible. El conde Saint Germain de entonces tenía 45 años y vos no representáis más edad en estos momentos.
- Señora, -contestó esbozando una sonrisa- soy mucho más viejo de lo que suponéis.
- Según esa cuenta, deberías tener más de 100 años.
- Es posible que los rebase...

Los que conocieron al conde notaron que nunca aparecía cansado, que jamás se le veía comer ni beber a pesar de los innumerables banquetes a los que asistió y nunca se interesó sexualmente por las mujeres. La fecha oficial de su muerte es la de 1784, en el castillo de Landgrave de Carlos de Hesse-Cassel, y en ausencia de éste. Muchos dicen no tener pruebas de su fallecimiento. A partir de esa fecha se asegura haberle visto en distintos lugares y en diversas épocas: 1785 en Rusia, 1792 en París, en 1867 en una reunión de la Gran Logia en Milán, en 1896 la teósofa Annie Besant dijo haberse encontrado con él, y en muchos más lugares y fechas hasta bien entrado nuestro siglo. En Viena existe el testimonio del rosacruz Franz Gräffer; el conde anunció su despedida así: "Hacia final de siglo desapareceré de Europa, iré a la región del Himalaya, reposaré... Me volverán a ver dentro de 85 años, día a día. Adiós, os quiero."

Otros volvían al cabo de 100 o 300 años después de haber estado "hibernando" o "durmiendo" en alguna parte de este u otro mundo. Son multitud las leyendas populares que hablan de personas que desaparecieron, se perdieron o fueron raptadas para luego aparecer de nuevo tras muchos años como si para ellos hubieran transcurrido sólo unas horas. Se habla de zonas en las que el espacio-tiempo está alterado, de modo que cuando alguien pasa por allí permanece en un estado de adormecimiento o "sueño encantado" gracias a veces a una comida o bebida, algunos al volver al tiempo normal sufren en un momento los estragos de la edad que se saltaron.

Es célebre la historia de los "siete durmientes de Éfeso", que se refugiaron en una cueva huyendo del edicto que proclamó contra los cristianos el emperador romano Decio en el siglo III. Sin que ellos se percataran estuvieron allí 187 años, cuando salieron al exterior apenas les duró la alegría unas semanas, fueron muriendo uno a uno presas de un súbito envejecimiento. Un caso más reciente lo encontramos en la historia que cuentan los tinerfeños de San Juan: una niña salió a buscar peras y entró en una cueva en la que quedó dormida. Cuando despertó y salió al exterior habían pasado 30 años, aunque ella conservaba el mismo aspecto y edad que cuando desapareció.

Todas estas búsquedas de la juventud han marcado a la humanidad desde el comienzo. Lo intentaron los egipcios momificando a sus muertos, fue y es usado por multitud de credos para sus propios fines, cuando los exploradores españoles se aventuraban en el continente americano buscaron hasta morir el Dorado y la Fuente de la eterna Juventud. Con la llegada de la ciencia se empezó a buscar una solución más modesta que vivir siempre, y era la de retrasar la muerte o aparentar juventud, así nacieron los cosméticos y progresó la medicina moderna. ¿Está ahora más cerca el Hombre de conseguir su sueño?, es cierto que la esperanza de vida actual es la más alta de la historia, y si para la antigua Grecia un hombre de 40 años ya era viejo ahora podemos esperar vivir hasta los 90. ¿Dónde está el límite? En recientes experimentos con monos se ha observado que si no se fuma ni bebe en exceso, si se hace ejercicio y si se sigue una dieta variada pero espartana (comer un 30% menos de calorías de lo normal) alarga la vida hasta un 40%. También la genética puede ayudar a la humanidad a vivir más y mejor; el gen SOD1 es que el que regula la eliminación de los radicales libres que oxidan nuestro organismo y le hacen envejecer, así una alteración genética que añada otro gen SOD1 alarga la vida hasta un 40%, al menos así ocurrió con los animales de laboratorio. Otro camino que busca alargar la vida consiste en retrasar la edad en la que se tengan hijos, puesto que lo que "busca" la naturaleza es perpetuar los genes de cada individuo, y una vez que por la edad ya no se puede procrear, el ser ya no necesita vivir, si se tienen hijos un poco más tarde en cada generación, según las modernas teorías genetistas, cada vez se vivirá más.

Adolf Hitler y la Lanza de Longinos

La lanza sagrada que atravesó el costado de Cristo en su crucifixión llegó a las manos de los guerreros teutónicos, quienes la convirtieron en su talismán. En el siglo XX, Hitler, que conocía su significado místico, se apoderó de ella.




Según la tradición, en ese momento le fue revelado al soldado (que se llamaba Cayo Casio Longinos) que Cristo era verdaderamente el hijo de Dios, y la lanza adquirió un duradero poder mágico.
Un soldado romano se asegura de que Cristo ha muerto clavándole una lanza.

En 1913, por las calles de Viena, un miserable ex estudiante de arte intentaba en vano ganarse la vida vendiendo pequeñas acuarelas. Ocasionalmente, cuando el frío le impedía salir a la calle, vagaba por los corredores del museo del palacio Hofburg. Se sentía especialmente fascinado por un conjunto de piezas valiosas, conocidas como «las insignias de los Habsburgo». Entre ellas el joven vagabundo Adolf Hitler prestaba especial atención a la Santa Lanza, que la leyenda identifica con la que atravesó el costado de Cristo después que éste expirara en la Cruz.

La leyenda de la Santa Lanza se origina en el Evangelio según San Juan, 19: 33-37:

... pero llegando a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le rompieron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó con su lanza el costado y al instante salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio y su testimonio es verdadero; él sabe que dice verdad para que vosotros creáis; porque esto sucedió para que se cumpliese la Escritura: «No romperéis ni uno de sus huesos». Y otra Escritura dice también: «Mirarán al que traspasaron». El versículo siguiente cuenta cómo José de Arimatea obtuvo permiso para llevarse el cuerpo de Jesús y, ayudado por Nicodemo, lo colocó en una tumba en la noche de viernes santo.

Otras tradiciones orales y escritas, que comenzaron con los primeros cristianos y continuaron en la Edad Media, aseguran que el rico judío José de Arimatea se preocupó de preservar la cruz, los clavos, la corona de espinas y el sudario del que Cristo se levantó al tercer día. Por medio de las claves que dejó José, Helena, la madre del primer emperador cristiano, Constantino, pudo redescubrir estas reliquias.

Pero, según las mismas tradiciones, José había empezado su colección antes de la muerte de Cristo: después de la última cena, guardó la copa en la que Jesús había consagrado el pan y el vino. Después de la Resurrección, José conservó la copa junto con la lanza citada en el Evangelio: fueron llamados, respectivamente, el Santo Grial y la Santa Lanza.

Los viajes posteriores de José con el Grial y la Lanza fueron tema de relatos folklóricos y leyendas en casi todos los países de Europa. En España, en la catedral de Valencia se conserva uno de los «Santos Griales» mejor documentados: se dice que los primeros papas lo habían utilizado en Roma (adonde lo habría llevado San Pedro) hasta el año 258, en que fue enviado por San Lorenzo a Huesca, para rescatarlo de la persecución imperial. Posteriormente estuvo en San Juan de la Peña y en Zaragoza. Pero ésta es sólo una de las muchas historias en torno al Grial.

Los escritores medievales, comenzando por el poeta francés Chrétien de Troyes alrededor de 1180, vincularon el destino del Santo Grial y de la Santa Lanza con la aventura del Rey Arturo y los Caballeros de la Tabla Redonda, sobre todo con Lanzarote, Gawain y Perceval.

Paralelamente a estas historias -basadas en tradiciones celtas y en fragmentos de hechos históricos- subsistía la historia de que la Lanza, por lo menos, había sobrevivido a los siglos, pasando a veces a buenas manos, a veces a otras menos dignas. Quien la poseía adquiría un poder que podía ser usado para el bien o para el mal.

A principios de este siglo existían por lo menos cuatro «Santas Lanzas» en Europa. Quizá la más conocida fuera la que se conservaba en el Vaticano, aunque la Iglesia Católica parecía considerarla sólo una curiosidad. Ciertamente, las autoridades papales nunca le atribuyeron poderes sobrenaturales.

Una segunda lanza estaba en París, adonde había sido llevada por San Luis en el siglo XIII, cuando volvió de la cruzada a Palestina.

Otra, conservada en Cracovia (Polonia), era sólo una copia de la lanza de los Habsburgo. Ésta es, posiblemente, la que posee una genealogía mejor. Fue descubierta en Antioquía, en 1098, durante la primera cruzada, pero el misterio -y posiblemente la imaginación oscurecieron las circunstancias del hallazgo. Los cruzados habían sitiado con éxito la ciudad y la habían ocupado, cuando una banda de sarracenos fuertemente armada llegó e invirtió la situación, encerrando a los cruzados dentro de las murallas de la ciudad. Tres semanas después la comida y el agua escaseaban, y la rendición parecía el único camino. Entonces, un sacerdote dijo haber tenido una visión milagrosa de la Santa Lanza, enterrada en la iglesia de San Pedro. Cuando las excavaciones en ese sitio revelaron la presencia de una lanza de hierro, los cruzados se sintieron llenos de un renovado ardor y rompieron el cerco, derrotando a sus enemigos.


Según la tradición, en ese momento le fue revelado al soldado (que se llamaba Cayo Casio Longinos) que Cristo era verdaderamente el hijo de Dios, y la lanza adquirió un duradero poder mágico.
Un soldado romano se asegura de que Cristo ha muerto clavándole una lanza.

En 1913, por las calles de Viena, un miserable ex estudiante de arte intentaba en vano ganarse la vida vendiendo pequeñas acuarelas. Ocasionalmente, cuando el frío le impedía salir a la calle, vagaba por los corredores del museo del palacio Hofburg. Se sentía especialmente fascinado por un conjunto de piezas valiosas, conocidas como «las insignias de los Habsburgo». Entre ellas el joven vagabundo Adolf Hitler prestaba especial atención a la Santa Lanza, que la leyenda identifica con la que atravesó el costado de Cristo después que éste expirara en la Cruz.

La leyenda de la Santa Lanza se origina en el Evangelio según San Juan, 19: 33-37:

... pero llegando a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le rompieron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó con su lanza el costado y al instante salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio y su testimonio es verdadero; él sabe que dice verdad para que vosotros creáis; porque esto sucedió para que se cumpliese la Escritura: «No romperéis ni uno de sus huesos». Y otra Escritura dice también: «Mirarán al que traspasaron». El versículo siguiente cuenta cómo José de Arimatea obtuvo permiso para llevarse el cuerpo de Jesús y, ayudado por Nicodemo, lo colocó en una tumba en la noche de viernes santo.

Otras tradiciones orales y escritas, que comenzaron con los primeros cristianos y continuaron en la Edad Media, aseguran que el rico judío José de Arimatea se preocupó de preservar la cruz, los clavos, la corona de espinas y el sudario del que Cristo se levantó al tercer día. Por medio de las claves que dejó José, Helena, la madre del primer emperador cristiano, Constantino, pudo redescubrir estas reliquias.

Pero, según las mismas tradiciones, José había empezado su colección antes de la muerte de Cristo: después de la última cena, guardó la copa en la que Jesús había consagrado el pan y el vino. Después de la Resurrección, José conservó la copa junto con la lanza citada en el Evangelio: fueron llamados, respectivamente, el Santo Grial y la Santa Lanza.

Los viajes posteriores de José con el Grial y la Lanza fueron tema de relatos folklóricos y leyendas en casi todos los países de Europa. En España, en la catedral de Valencia se conserva uno de los «Santos Griales» mejor documentados: se dice que los primeros papas lo habían utilizado en Roma (adonde lo habría llevado San Pedro) hasta el año 258, en que fue enviado por San Lorenzo a Huesca, para rescatarlo de la persecución imperial. Posteriormente estuvo en San Juan de la Peña y en Zaragoza. Pero ésta es sólo una de las muchas historias en torno al Grial.

Los escritores medievales, comenzando por el poeta francés Chrétien de Troyes alrededor de 1180, vincularon el destino del Santo Grial y de la Santa Lanza con la aventura del Rey Arturo y los Caballeros de la Tabla Redonda, sobre todo con Lanzarote, Gawain y Perceval.

Paralelamente a estas historias -basadas en tradiciones celtas y en fragmentos de hechos históricos- subsistía la historia de que la Lanza, por lo menos, había sobrevivido a los siglos, pasando a veces a buenas manos, a veces a otras menos dignas. Quien la poseía adquiría un poder que podía ser usado para el bien o para el mal.

A principios de este siglo existían por lo menos cuatro «Santas Lanzas» en Europa. Quizá la más conocida fuera la que se conservaba en el Vaticano, aunque la Iglesia Católica parecía considerarla sólo una curiosidad. Ciertamente, las autoridades papales nunca le atribuyeron poderes sobrenaturales.

Una segunda lanza estaba en París, adonde había sido llevada por San Luis en el siglo XIII, cuando volvió de la cruzada a Palestina.

Otra, conservada en Cracovia (Polonia), era sólo una copia de la lanza de los Habsburgo. Ésta es, posiblemente, la que posee una genealogía mejor. Fue descubierta en Antioquía, en 1098, durante la primera cruzada, pero el misterio -y posiblemente la imaginación oscurecieron las circunstancias del hallazgo. Los cruzados habían sitiado con éxito la ciudad y la habían ocupado, cuando una banda de sarracenos fuertemente armada llegó e invirtió la situación, encerrando a los cruzados dentro de las murallas de la ciudad. Tres semanas después la comida y el agua escaseaban, y la rendición parecía el único camino. Entonces, un sacerdote dijo haber tenido una visión milagrosa de la Santa Lanza, enterrada en la iglesia de San Pedro. Cuando las excavaciones en ese sitio revelaron la presencia de una lanza de hierro, los cruzados se sintieron llenos de un renovado ardor y rompieron el cerco, derrotando a sus enemigos.

La hoja de la lanza de los Habsburgo, la que según parece atravesó el costado de Cristo crucificado. Al tratarse de una reliquia sagrada, la hoja de hierro fue reparada varias veces con plata y oro durante su larga historia. Ahora la mantienen unida un alambre y una funda con inscripciones.

Las tradiciones germánicas, que no coinciden demasiado con esas fechas, afirman que la lanza de los Habsburgo fue llevada como talismán por Carlomagno, en el siglo IX, durante 47 campañas victoriosas. También le había conferido poderes de clarividencia. Carlomagno murió cuando la dejó caer accidentalmente.

La lanza pasó a manos de Heinrich el Cazador, quien fundó la casa real de Sajonia y empujó a los polacos hacia el este... una prefiguración de su propio destino, pudo haber pensado luego Hitler. Después de pasar por las manos de cinco monarcas sajones, llegó a manos de los Hohenstauffen de Suabia, que les sucedieron. Un destacado miembro de esta dinastía fue Federico Barbarroja, nacido en 1123. Antes de morir, 67 años más tarde, Barbarroja conquistó Italia y obligó al Papa a exiliarse; de nuevo, Hitler bien pudo haber admirado la dureza brutal de aquel personaje, combinada con una personalidad carismática que fue la clave de su éxito. Pero, al igual que Carlomagno, Barbarroja cometió el error de dejar caer la lanza mientras vadeaba un arroyo en Sicilia. Murió pocos minutos después.


La Fascinación De La Lanza

Aquí la hechicera Kundry, redimida de una vida dedicada al mal, muere, mientras Parsifal rescata al Santo Grial de su santuario. También sostiene la Santa Lanza que, tras haber servido al mal en manos del mago Klingsor, se convierte en instrumento del bien.

La escena final de Parsifal, la última ópera de Wagner. A Hitler le fascinaba la leyenda en que se basa la ópera.

Ésta era la leyenda del arma que tanto fascinaba al joven Hitler. Durante su primera visita a la lanza la estudió con todo detalle. Medía 30 cm de longitud, y terminaba en una punta delgada, en forma de hoja; en algún momento, el filo había sido ahuecado para admitir un clavo -al parecer, uno de los usados en la crucifixión-. El clavo estaba sujeto con un hilo de oro. La lanza se había partido y las dos partes estaban unidas por una vaina de plata; dos cruces de oro habían sido incrustadas en la base, cerca del puño.

Estos detalles que describen la fascinación de Hitler ante la lanza de los Habsburgo provienen del testimonio del doctor Walter Johannes Stein, matemático, economista y ocultista que afirmaba haber conocido al futuro Führer justo antes de la guerra del 14. Stein, que había nacido en Viena en 1891, era hijo de un rico abogado. Sería un erudito y un aventurero intelectual hasta su muerte, en 1957. Se licenció en ciencias y se doctoró en investigaciones psicofísicas por la Universidad de Viena. Luego se convirtió en experto en arqueología, arte bizantino primitivo e historia medieval; durante la primera guerra mundial, como oficial del ejército austríaco, fue condecorado por su valor.

En 1928 publicó un excéntrico panfleto, Historia del mundo a la luz del Santo Grial, que circuló por Alemania, Holanda y Gran Bretaña. Cinco años después, el Reichsführer Heinrich Himmler ordenó que se obligara a Stein a trabajar en el «Buró ocultista» de los nazis, pero Stein huyó a Gran Bretaña. La segunda guerra mundial le sorprendió trabajando como agente del espionaje británico. Después de colaborar en la obtención de los planes de la «Operación Sealion» -la invasión de Inglaterra que proyectaba Hitler- fue consejero de Churchill, como asesor sobre las creencias ocultistas del líder alemán.

Stein nunca publicó sus memorias, pero antes de morir se hizo amigo de un ex oficial de comandos de Sandhurst, ahora periodista, Trevor Ravenscroft. Usando las notas y las conversaciones de Stein, Ravenscroft publicó en 1972 el libro Spear of Destiny (La lanza del destino) que por primera vez llamó la atención del público sobre la fascinación que sentía Hitler por la lanza de los Habsburgo.

¿Qué atractivo podía ofrecer la Santa Lanza, un símbolo cristiano, para el ex católico y violentamente anticristiano Adolf Hitler? Ya se había entregado a violentos desvaríos antisemitas, era un devoto discípulo del Anticristo de Nietzsche y sostenía su condena del cristianismo como «la última consecuencia del judaísmo».

Parte de la respuesta se encuentra en una tradición ocultista medieval vinculada con la historia de la Santa Lanza. Como cuenta el evangelio de San Juan, el soldado romano que hirió el cuerpo de Cristo cumplió, sin saberlo, las profecías del Antiguo Testamento (los huesos de Cristo no serían rotos). Si no hubiese hecho lo que hizo, el destino de la humanidad habría sido diferente. Según San Mateo y San Marcos, la verdadera naturaleza de Cristo fue revelada en ese momento al soldado, que se llamaba Cayo Casio Longinos: «Viendo el centurión que estaba frente a Él de qué manera expiraba, dijo: Verdaderamente este hombre era hijo de Dios». (San Marcos, 15:39)

Para la mentalidad ocultista, un instrumento usado para un propósito tan importante se transforma en un foco de poder mágico. Y, como dice suscintamente Richard Cavendish, hablando del Grial y la Lanza en su libro El rey Arturo y el Grial:

Una cosa no es sagrada porque es buena. Es sagrada porque contiene un poder misterioso y terrible. Es tan poderosa para el bien o el mal como una fuerte descarga eléctrica. Si es mal usada, por importantes y comprensibles que sean las razones, las consecuencias pueden ser catastróficas para personas totalmente inocentes.

La entrada triunfal de Hitler en Viena, en marzo de 1938. El Führer ordenó trasladar a Alemania el tesoro de los Habsburgo, incluida la Santa Lanza.

Según Stein, Hitler tenía conciencia de este concepto ya en 1912; de hecho, fue la obsesión de Hitler por la lanza y su poder de «varita mágica» el motivo de que los dos hombres de conocieran. En el verano de 1912, el doctor Stein compró una edición de Parsival, romance sobre el Grial del poeta alemán del siglo XIII Wolfram von Eschenbach, a un librero ocultista de Viena. Estaba llena de comentarios manuscritos en los márgenes, que mostraban una combinación de sabiduría ocultista y racismo patológico. En las guardas, su anterior propietario había anotado su nombre: Adolf Hitler.

A través del librero, Stein encontró a Hitler y pasó muchas horas con él, horrorizado pero fascinado. Aunque pasarían años antes de que el mísero pintor de cromos diera los primeros pasos por el camino del poder, poseía ya un carisma maligno. A través de su tortuoso discurso, una obsesión destacaba claramente: tenía un destino místico que cumplir y, según Stein, la lanza era la clave.

Hitler describió a Stein cómo había adquirido la lanza su especial significado para él:

Lentamente me apercibí de una presencia poderosa que la rodeaba, la misma impresionante presencia que había experimentado interiormente en esas ocasiones únicas de mi vida en que había sentido que un gran destino me aguardaba... una ventana en el futuro que se abría, a través de la cual veía, en un relámpago de iluminación, un hecho futuro, en función del cual sabía, más allá de toda contradicción, que la sangre de mis venas se transformaría algún día en el vehículo del espíritu de mi pueblo.

Hitler nunca reveló la naturaleza de su «visión», pero Stein creía que se había visto a sí mismo un cuarto de siglo después en la Heldenplatz, frente al palacio Hofburg, dirigiéndose a los nazis austríacos y a los desconcertados ciudadanos vieneses. Allí, el 14 de marzo de 1938, el Führer alemán anunciaría su anexión de Austria al Reich alemán... y daría la orden de llevar los atributos de los Habsburgo a Nüremberg, hogar espiritual del movimiento nazi.


Una Curiosa Primacía
En las ruinas de la ciudad semidestciada se halló, entre otros objetos, la Santa Lanza en una bóveda subterránea a prueba de bombas.

La arena de Luitpold, en Nüremberg, escena de los más espectaculares mítines nazis de la preguerra, presenció el desfile informal de los soldados americanos victoriosos en abril de 1945.

La toma de posesión del tesoro constituyó un gesto de benevolencia sorprendente, considerando que Hitler despreciaba a la casa de Habsburgo, a la que consideraba traidora a la raza germánica. Sin embargo, el 13 de octubre, la lanza y otros objetos fueron cargados en un tren blindado provisto de una guardia de SS, y cruzaron la frontera alemana. Fueron instalados en el vestíbulo de la iglesia de Santa Catalina, donde Hitler pensaba instalar un museo de guerra nazi. Stein creía que, cuando Hitler tuviera la lanza en su poder, sus ambiciones latentes de conquista empezarían a crecer y florecer.

Si los conocimientos de Hitler sobre la historia de la lanza eran tan amplios como decía Stein, tiene que haber estado al tanto de las leyendas sobre el destino de Carlomagno, Barbarroja y todos cuantos la habían blandido como un arma y habían perecido cuando escapó a su control. La leyenda parece haber sido confirmada por una inquietante coincidencia que marcó el final de su conexión con la Lanza.

Después de los intensos bombardeos aliados de octubre de 1944, durante los cuales Nüremberg sufrió enormes daños, Hitler ordenó que la lanza, junto con el resto del tesoro de los Habsburgo, fuera enterrada en una bóveda construida especialmente. Seis meses después, el Séptimo Ejército norteamericano había rodeado la antigua ciudad, defendida por 22.000 SS, 100 panzers y 22 regimientos de artillería. Durante cuatro días, la veterana división Thunderbird martilleó a estas formidables defensas hasta que el 20 de abril de 1945 -el día en que Hitler cumplía 56 años- la bandera americana victoriosa fue izada sobre las ruinas.

Durante los días siguientes, mientras las tropas norteamericanas localizaban a los supervivientes nazis y comenzaba el largo proceso de los interrogatorios, la Compañía C del Tercer regimiento del Gobierno Militar, al mando del teniente William Horn, era enviada en busca del tesoro de los Habsburgo. Por casualidad, un proyectil había facilitado su tarea, volando una pared de ladrillo y dejando a la vista la entrada de la bóveda. Después de algunas dificultades con las puertas de acero de la misma, el teniente Horn entró en la cámara subterránea y echó una ojeada a la polvorienta oscuridad. Allí, sobre un lecho de descolorido terciopelo rojo, estaba la fabulosa lanza de Longinos. El teniente Horn extendió la mano y tomó posesión de la lanza en nombre del gobierno de los Estados Unidos. La fecha, 30 de abril de 1945, está registrada en los textos de historia.

Y, por escépticos que sean los críticos -acerca de Walter Stein, el ocultismo en general y las leyendas de la Santa Lanza en particular- también es un hecho histórico que a unos cientos de kilómetros de distancia, en un bunker de Berlín, Adolf Hitler eligió esa tarde para coger una pistola y quitarse la vida.

Tipos de Extraterrestres

Cuando examinamos la extraordinaria gama de especies existentes sólo en nuestro medio ambiente y reconocemos que no somos más que un fragmento de toda la vida existente en el Cosmos, podemos aceptar que los seres de otros mundos pueden tener múltiples formas.

Aparentemente la raza humanoide parece ser la que predomina en otros planetas semejantes a la Tierra, deducción que encontramos de las observaciones de contactos con los tripulantes de los ovnis.

En los casos de abducciones, los testigos son a menudo sometidos a un examen médico, con análisis de sangre incluido, luego del cual se les somete a un bloqueo memoria para que olviden la experiencia. Mediante hipnosis regresiva, algunos casos salen a la luz. Cuando los recuerdos se recuperan los testigos describen seres como los que se representan a continuación.

1-Grises

Grises.- Estos son los alienígenas mas conocidos, existen al menos 3 tipos diferentes: los de aproximadamente 1,5 m de estatura, que son los más numerosos, provienen del sistema estelar binario Zeta 2 de la constelación del Reticulo o Reticuli. Los que miden alrededor de 2,20 m provienen de Orión, y los de 1 m de altura provienen de un sistema estelar cerca de Orión, llamado Bellatrax.

Sus características físicas entre ellos son similares, piel grisácea, cabeza grande con forma de “pera” invertida, sin pelos, ojos grandes y negros, boca pequeña sin labios, casi no tienen nariz, orejas sin pabellón auricular, su cuerpo es delgado, sus brazos y dedos muy largos, se reproducen por clonación ya que su sistema reproductor ha sido dañado presumiblemente por radiaciones nocivas.

Estos seres no tienen buenas intenciones con los humanos, son los responsables de las abducciones, parece que intentan cruzar su raza con la raza humana para crear una raza híbrida, que sería mejor que cualquiera de las dos o quizás estén intentando reparar sus daños físicos sirviéndose de los órganos, sustancias, o genes humanos.

Los grises son una raza también muy inteligente, por ello van ganando terreno en su deseo de control a la raza humana a través del convenio que tiene con los Estados Unidos y quizás otras potencias, ellos otorgan su tecnología, a cambio de vidas humanas, y la instalación de sus bases en los territorios que ciertos países les conceden. En EEUU, tienen bases ubicadas en Nuevo México y Nevada, una de ellas es el Area 51.

2-Humanoides o Nordicos

Humanoides.- Estos seres son casi idénticos a nosotros los humanos, pueden pasar desapercibidos entre nosotros, sus características son: piel blanca, pálida o colorada, ojos claros, cabello rubio mayormente largo, contextura atlética, su estatura varia, se han presentado casos de seres humanoides de 1 m, los mas pequeños, 1,70 hasta 2 m los de una talla normal, y otros mucho mas altos, de 2,5 m de altura, 3 m hasta de 4 m los mas gigantescos.

Estas razas son altamente evolucionadas espiritual y tecnológicamente. Mayormente son benévolos con los humanos. Se han presentado muchísimos casos de personas que han visto e incluso contactado con este tipo de seres. Provienen de distintos puntos de la galaxia, e inclusive de otras galaxias y de otros universos. Como las Pléyades, de Sirio, de Proción, de Géminis, de Alfa Centauro, de Arturo, de Vega. Estos seres cooperan arduamente en la evolución espiritual de la raza humana. Los pleyadianos serían los aportadores de sus genes para la creación de la raza humana.

3-Reptilianos o Draconianos

Reptiloides.- Los reptiloides son seres híbridos mezcla de humanos y reptiles, son famosos porque se les ha representado en libros, revistas, series y películas, son claramente asociados con actividades malignas, ya sea invasión, cosecha de seres humanos o de animales para alimentarse o devastación de los recursos.

Una genética relacionada con los reptiles, éstos son seres altamente avanzados pero vistos como de una disposición negativa, hostil y peligrosa, puesto que consideran a los seres humanos como una raza totalmente inferior.

Muchos nos percibirían de la manera en que nosotros percibiríamos a una manada de ganado.

Son carnívoros con relación a los seres humanos.

Existe un supuesto planetoide o asteroide "conducido" y habitado por 30 millones de individuos de esta especie que debe ingresar a nuestro Sistema Solar.

Consideran a la tierra como su antiguo hábitat propio y esperan tener el control completo del planeta cuando regresen. Su propio planeta está llegando a ser incapaz de soportar adecuadamente la vida y necesitan algun lugar donde vivir.

4-Zoomórficos y No Humanoides:

Zoomorfos.- Son extraterrestres con formas de animales. Pueden tener cualidades y características pertenecientes a diferentes especies combinadas. Se han reportado pocos casos de este tipo de seres, pero existen, algunos tienen formas de primate, murciélago, peces, en esta categoría se incluye al famoso “Chupacabras”.

Tomando en cuenta que el Universo es muy vasto y que en nuestro mismo planeta la diversidad de especies es muy extensa no es tan absurdo pensar en que una raza de algún animal no homínido haya evolucionado tanto como para poder viajar años luz, los mismos dinosaurios en sus últimas etapas evolutivas se estaban convirtiendo en seres de menor tamaño pero dotados de un arma más poderosa, la inteligencia.

También se incluye aquí constantemente a los reptilianos.

5-Enanitos verdes

Verdes.- Durante mucho tiempo se han reportado casos de seres diminutos comandando naves interestelares, según testigos estos seres pueden producir un cierto brillo fosforescente en la oscuridad, se mueven con rapidez y tienen amplios poderes telepáticos, aparentemente están fuertemente asociados con los duendes de las mitologías de todas las razas humanas, fácilmente explicable por las características, los poderes psíquicos y la manera en que aparecen y desaparecen. Seres pequeñitos, verdes y con grandes orejas puntiagudas.

6-Roboticos o Androides

Robots.- Vendrian a ser maquinas con inteligencia artificial o bajo control extraterrestre.

Poseen una morfologia muy variada.

Estos extranos seres comparten una caracteristica en comun: no parecen actuar en voluntad propia dado lo limitado de sus acciones, sino que probablemente son controlados a distancia.

7-Encapuchados

Encapuchados.- Son de gran altura. Visten completamente de negro y se caracterizan por su llamativa capa. Se comparan con el personaje del comic "Batman".

Se les ha visto salir desde el mar en la ciudad de Punta Arenas, Chile.

El Feng Shui


El término Feng Shui es la traducción de los caracteres chinos para "Viento y Agua". El Feng Shui es una práctica sistemática para poder orientar mejor lo físico, emocional y energético, con el fin de percibir una expansión de energía positiva en el espacio que nos rodea. Al término Feng Shui en algunas ocasiones también se le ha denominado como "Geomancia", ya que comprende el detectar las emanaciones magnéticas de la tierra. Sin embargo, el Feng Shui se dedica a orientar armoniosamente las cosas en los lugares donde se vive, donde se trabaja o donde se requiera, ya que su principal objetivo es "Respirar el Chi" (Chi significa energía vital en el idioma Chino).

Los lugares que habitamos, trabajamos o pasamos algún tiempo, están impregnados de alguna manera por la energía de:

* - Corriente subterránea de energía nociva
* - Nuestros pensamientos
* - Bloqueos por mala distribución de los muebles
* - Nuestras palabras
* - Bloqueos por incorrecta mezcla de colores
* - Magnetismo de la tierra
* - Puertas dimensionales por donde penetran entidades
* - Nuestras emociones

Todos hemos experimentado alguna vez, cuando vamos a algún lugar, y sentimos que el ambiente está muy agradable y acogedor, esto nos está indicando que el lugar tiene fluidez de energía vital, las personas que residen o trabajan ahí emanan tranquilidad y equilibrio. De la misma manera, hemos ido a lugares en donde estamos escasos cinco minutos, y comenzamos a sentir incomodidad, desagrado, molestia, desesperación, y nos obliga a retirarnos rápidamente. Aunque no sabemos el origen de estas sensaciones, ni seamos psíquicos experimentados, nuestra mente y nuestro campo aurico nos está dando información de lo que a simple vista no se puede ver, pero si se siente.

No se sabe desde cuando se comenzó a utilizar la ciencia del Feng Shui, pero desde tiempos muy remotos en la Dinastía Chou en China, alrededor de los años 480 a 221 a.c., hay datos de que utilizaban a los conocedores para elegir lugares para habitar, plantar semillas, cosechar, trabajar, etc. y a partir de ahí continúa como una práctica, y en la actualidad los grandes banqueros japoneses siempre solicitan la revisión de un experto en Feng Shui para elegir la zona mas adecuada para construir.

El Feng Shui toma en cuenta muchos aspectos, como la orientación hacia el norte o sur, la entrada de energía por el este, la fluidez de las corrientes subterráneas magnéticas, y otros factores. En un principio los sabios chinos colocaban un trozo de pan o alguna fruta y la dejaban algunos días en el lugar, observando diariamente, en los lugares donde había energía positiva, la fruta permanecía intacta sin deteriorarse por varios días, sin embargo, en los lugares donde había cruces de líneas magnéticas nocivas, la fruta comenzaba a presentar deterioro rápidamente. Es muy importante considerar el Feng Shui de todos los lugares, ya que cuando se desconoce, las energías magnéticas nocivas pueden estar causando que las personas se enfermen constantemente sin razón aparente, se sientan débiles, demasiado alteradas, o con dolor constante. Independientemente el ambiente interno que se crea en cualquier habitación, también puede producir sensación de ahogo, tristeza, depresión, angustia, etc., o al contrario, sensación de bienestar y optimismo.

Es importante revisar el Feng Shui de nuestros lugares, para crear esa atmósfera que realmente nos ayude a proyectarnos mejor, a sentirnos en armonía con nosotros y el alrededor, así como aprovechar todas las fuerzas que nos da la tierra para nuestro beneficio. Cuando se encuentran lugares con emanaciones negativas propias de la tierra, hay formas de neutralizarlos para que no afecten en ningún aspecto físico, mental, emocional o energético. El Feng Shui nos da herramientas para poder alterar, corregir, sintonizar, armonizar y energetizar adecuadamente todos los espacios.