viernes, 17 de octubre de 2008

El Proyecto Negro de la Alemania Nazi

Europa se destruye en una guerra devastadora, Adolf Hitler enciende los ánimos de un pueblo que parece invencible con discursos que hablan de poderes místicos y Armas secretas. Proyectos de aeronaves discoidales comienzan a tomar forma en las instalaciones secretas de la industria militar germana. La alarma surge en los aliados ¿cuál era el secreto del Tercer Reich?, ¿sería acaso la construcción de un disco volador?.

Berlín, 19 de abril de 1945, Joseph Goebbels, encargado de propaganda del Tercer Reich da a conocer su último discurso. Un verdadero manifiesto de hechos que serían corroborados en las décadas futuras. Un tono profético envuelve sus palabras, en especial una frase tras la cual se oculta una verdad que al parecer aún no encuentra la luz: "...toda Europa participará de los avances que le hemos dado a la ciencia...", fueron sus dichos. ¿Serían parte de estos avances los proyectos secretos para la fabricación de discos voladores?. ¿Continuaron trabajando los científicos alemanes en las armas secretas del Tercer Reich aun después de terminada la guerra?. Las interrogantes en torno a este asunto suman y siguen y la verdad es que en la medida que la investigación avanza, ésta se involucra en un espacio que parece sólo reservado a la ficción.
La Alemania Nazi no fue sólo sinónimo de destrucción y brutalidad con que muchos la asimilan. Es claro que de eso hubo bastante, pero fue también un reducto para los experimentos más impresionantes y los descubrimientos más extraordinarios. Su industria, sus técnicos y científicos volcados al esfuerzo bélico, fueron capaces de avanzar más allá de los sueños y posicionaron a Alemania en un pedestal tecnológico difícil de alcanzar por el conjunto de los países aliados. Una vez finalizada la guerra, cientos de científicos y técnicos que antes trabajaran para la máquina del terror, como de seguro fue considerada Alemania por sus enemigos, fueron trasladados a centros ocultos de investigación en los países vencedores, en especial los Estados Unidos de Norteamérica. De esta historia, habla con indiscutible solvencia, la carrera espacial americana y los proyectos de aeronaves experimentales.
Una vez finalizada la guerra miles de Nazis huyeron de Alemania hacia distintos lugares del mundo, se cree que su número habría sido superior a los 38.000. La mayor parte de los científicos que habían trabajado en los proyectos tecnológicos del Tercer Reich fueron absorbidos por la industria bélica norteamericana, continuando sus investigaciones, incluido el campo espacial. Werner Von Braun ex científico alemán,participó en los proyectos de Peenemünde, entre ellos la famosa bomba . Posteriormente fue el punto de apoyo de la carrera espacial norteamericana.
Pero ¿cuándo y como comenzó este boom tecnológico alemán?. La verdad es que sobre esta interrogante no existe una respuesta única o absoluta, y se presentan múltiples hipótesis al respecto.
Desde la perspectiva histórica, cabe recordar el papel de Alemania en el contexto europeo. Luego de la Primera Guerra Mundial esta nación fue desbastada y humillada por los pueblos vencedores, una grave crisis social y económica condujo a Alemania a una situación caótica que era muy difícil de remontar en unos cuantos años, por tanto, la interrogante antes planteada en torno al extraordinario desarrollo tecnológico y militar, como así también industrial de Alemania después de la primera guerra es una incógnita mayúscula.
Parece casi mágico el proceso de recuperación alemana y los logros tecnológicos que éste trajo y que durante la guerra llegaron a su máximo esplendor, en especial los investigadores del fenómeno Ovni, se han involucrado en la búsqueda de una respuesta para este enigma, centrando su atención en el desarrollo de proyectos tecnológicos para la construcción de verdaderos discos voladores muy similares al concepto popular de los Ovnis.
¿Serían estos aparatos sólo un sueño plasmado en unas cuantas páginas de papel o una asombrosa realidad?.
En 1918 fue fundada en un lugar de Alemania la Sociedad Thule por el Barón Rudolf von Sebottendorf, una sociedad mística muy ligada al Nazismo y en la cual se centró el contenido esotérico islámico que en los años posteriores también sería parte de las concepciones y conductas Nazis. Entre quienes integraban dicha sociedad se encontraba también el inventor Víctor Schauberger quien estaba tras la búsqueda de una energía alternativa y que, posteriormente, sería aplicada a los ingenios bélicos del Tercer Reich. La técnica de implosión, la cual según parece fue desarrollada con la participación de conocimientos secretos custodiados en Thule, y que fue conocido como la Sociedad Vril.
Un importante papel en la adquisición de estos conocimientos, lo jugó un grupo de integrantes de ambas sociedades, Vril y Thule , los cuales se reunirían en 1919 junto a dos presuntas médium, las que habrían canalizado información que provendría de entidades de tipo extraterrestre y cuyas precisas instrucciones daban cuenta de técnicas para la construcción de aeronaves capaces de alcanzar las estrellas. Así en 1934 y, gracias al constante trabajo del inventor Schauberger, se habría construido un primer prototipo de aeronave circular denominado por la sigla RFZ1.
Si esto fue o no una realidad, es la pregunta que guía la investigación Ovni, y a partir de ciertos elementos y antecedentes, parece que esta presunta historia de ficción toma forma real, eso si, sin la participación de médium o contactos extraterrestres en ello.
El proyecto encubierto para la construcción de estas aeronaves, llevó por nombre "Proyecto Saucer". Entre los que integraron la titánica tarea de proseguir con las investigaciones para la producción de aeronaves discoidales en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, se encontraba el ingeniero Rudolph Schriever, quien habría colaborado con el régimen Nazi y que posteriormente, en declaraciones vertidas a la prensa alemana, aseguraría haber participado de un proyecto encaminado a la producción de una nave circular, la cual debía ser probada a comienzos de 1945, proyecto que habría sido suspendido y luego destruido por la inminente llegada de las tropas aliadas a territorio alemán. Otra descripción sobre este extraordinario proyecto, lo realizó el comandante Rudolf Kusac, quien señala que las características de la aeronave correspondían a "un anillo de superficie ancha que giraba alrededor de una cabina de mando fija y en forma de cúpula. El anillo consistía en alas regulables en forma de disco que podían adoptar la posición apropiada para el despegue o el vuelo horizontal respectivamente".
Algunos antecedentes sobre estos ingenios tecnológicos, los proporcionaron los propios pilotos aliados y alemanes, siendo muchos de estos últimos, desconocedores por completo de los alcances y características de los proyectos secretos que llevaban a cabo los científicos del Tercer Reich.
Observaron en sus vuelos sobre Alemania, pequeñas esferas de luz, las cuales poseían cualidades extraordinarias de desplazamiento y provocaban extraños efectos electromagnéticos en los aviones. Una confirmación más que clara de la existencia de algún ingenio tecnológico en estado de prototipo en las instalaciones secretas germanas. Estas bolas de luz fueron denominadas Foo-Fighters.
Los Foo-Fighters, corresponderían, a bolas de acero que los aviones cazas Messerschmitt llevaban bajo su fuselaje, y que una vez lanzadas contra verdaderos enjambres de aviones enemigos, se encendían en el aire como bolas de fuego. Una vez cerca de las aeronaves enemigas, debían provocar en ellas perturbaciones electromagnéticas en sus motores, a una distancia aproximada de 30 metros, propiedad denominada "interferencia por proximidad", la esfera era propulsada por un motor a reacción y habrían sido teledirigidas en el aire.
Entre los casos de encuentros con estos objetos, es rescatable lo acontecido el 22 de diciembre de 1944. El teniente David Mc Falls del 415 escuadrón de lucha nocturna de los Estados Unidos, estaba sobre Hagenau (Alemania). A las 6 de la mañana, vio dos enormes y brillantes luces naranjas, subiendo sobre el avión. Mc Falls lanzó el avión en picada, lo ladeó y lo volvió, pero el OVNI se mantuvo pegado a él durante dos minutos, luego se quitaron de encima y se apagaron.
Posteriormente en 1956 sería el mismo capitán Edward J. Ruppert quien se encontraba a cargo del proyecto Libro Azul, quien despertaría más curiosidad de los investigadores al declarar que: "los Nazis habían logrado diseñar aeronaves similares a platillos voladores".
El gigantesco archivo de información respecto a este tema, comprende cientos de paginas y da cuenta de otros proyectos en esta misma línea ligada a la construcción de aeronaves circulares durante y después de la guerra. Proyectos tales como Haunebu o Andromeda, el mismo George Adamsky, uno de los más famosos supuestos contactados de la historia, parece haber hecho uso de los diseños alemanes de naves discoidales proyectadas durante el régimen Nazi, para construir las maquetas que luego serían filmadas o fotografiadas, presentándolas como supuestas pruebas de su contacto con una civilización extraterrestre.
En todo caso un hecho interesante, es la gran cantidad de proyectos sin haber sido realizados, que al final de la guerra cayeron en manos de los norteamericanos y soviéticos y, que durante la Guerra Fría y hasta nuestros días permanecen en el más oscuro secreto.
Por otro lado, el enigma tecnológico Nazi puede ser solo una especulación basada en el impacto propagandístico de un desarrollo técnico sorprendente y por consiguiente, solo una más de tantas historias fruto de la prolífica imaginación humana alimentada por las nostalgias de los adherentes a un régimen caído.

Trabajo de investigación, publicado en revista REVELACIÓN, N º 44, año 2000
Por: Roderick Bowen

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