domingo, 1 de febrero de 2009

Sobre la Esfinge de Gize


Lo cierto es que se sabe muy poco de la Esfinge, quién la construyó, para qué o cuando. De acuerdo con la mitología griega, la esfinge es un monstruo con cabeza y pechos de mujer, cuerpo de león y alas de ave; representaba la sabiduría. De acuerdo con la leyenda, esta criatura se agazapó en lo alto de una roca a la entrada de la ciudad griega de Tebas.

A cualquiera que intentaba entrar o salir le proponía un acertijo, al que no lo resolvía, lo devoraba. Hasta que apareció el héroe que respondió acertadamente, a lo que la esfinge se suicido; este héroe era Edipo, al que nombraron rey.

Sin embargo los egipcios no conocían esta leyenda, pero idealizaban a algunas personalidades o divinidades con cuerpo de león y la cabeza del personaje (generalmente el rey) para representar la fuerza y el coraje.

Al llegar a Egipto visitantes del otro lado del Mediterráneo, influidos por la cultura griega veían una esfinge, y así continuamos llamándola, aunque su nombre árabe es Abu Hawl, Padre del Terror.

Tallada sobre la roca misma de la meseta de Giza, compone un bloque de piedra calcárea erigido, según la versión oficial, hacia la IV dinastía (2520-2494 a. C.) por orden del faraón Kefrén, que se cree descansa en los subterráneos que se encuentran bajo el monumento, aunque la cara se cree sea la de su hermano Djedefre, al que usurpó antes el trono. Ambos eran hijos del faraón Cufu, al que se le atribuye la pirámide de

Keops. Sin embargo la única inscripción que aparece en la esfinge es la denominada "estela del sueño", un muro de granito de 2´15 m en el que el faraón Tutmosis IV (1401-1391 a. C.) menciona que desenterró el monumento ya que, en un sueño, la esfinge le prometió el trono si la liberaba de las arenas del desierto.

Las incongruencias con la historia comúnmente aceptada surgen con la "estela del Inventario" hallada junto a la Gran Pirámide, en la que se describe cómo Keops hizo construir su pirámide junto a la Esfinge, la casa de Isis, habla también de la esfinge como la Diosa de la pirámide, por lo que se deduce que ambas, la Gran pirámide y la esfinge ya existían antes de Keops.

Esta estela es una de las más polémicas de la egiptología, se la atribuye a la XXI dinastía, aunque los expertos barajan la posibilidad de que sea la copia de otro texto más antiguo...
Sus afirmaciones dan un vuelco a las actuales teorías sobre el conjunto arquitectónico de Giza, y vienen avaladas por cuadrar al milímetro con crónicas árabes sobre estas dos edificaciones.

El historiador árabe Al Makrizi recopiló, hacia el año 1360 de nuestra era, todo el material existente hasta la fecha sobre las pirámides. Así habla del soberano egipcio que las erigió, Saurid, para guardar todo el conocimiento ante una gran catástrofe que se avecinaba, el Gran Diluvio.

La esfinge se ha visto atacada por los elementos desde su construcción, primero por las continuas y regulares crecidas del Nilo a lo largo de los siglos, el viento y los brutales cambios de temperatura entre el día y la noche; todos ellos han ido destruyendo poco a poco el monumento, cebándose sobre todo en la cabeza por permanecer altanera por encima de la superficie. La primera restauración fue realizada por los propios Egipcios durante el imperio Nuevo, y otras más tarde durante la época Ptolemaica. Sin embargo, el grado y tipo de erosión que ha sufrido junto con otras construcciones adyacentes no se corresponde con lo que debería ser lo normal en 4000 años.

De acuerdo con varios estudios, la erosión que soporta la Esfinge es debida al agua más que a cualquier otra causa. Se ha formulado la hipótesis de que estas aguas fueran subterráneas, aunque no se han observado los mismos efectos en monumentos cercanos, salvo en el Templo Funerario ubicado a los pies de la pirámide de Kefren, pero 46 m. más elevado que la esfinge. Por tanto la única fuente de agua que erosionó ambas construcciones tuvo que ser externa, y para conseguir el efecto que se observa ambas debieron permanecer bajo el agua al menos 600 años. ¿Y cuándo ocurrió una avenida de agua durase 600 años y alcanzara tal altura?, pues tras la última glaciación, 15.000 años antes de Cristo.

Esta conclusión choca de lleno con lo que hasta ahora se sabe de la historia de la Humanidad, que por aquel entonces se reducía a un conjunto de tribus cazadoras nómadas, carentes de la organización necesaria para levantar cualquier monumento importante. Aunque, según el historiador greco-egipcio Manetón, la época predinástica en Egipto arrancó miles de años antes de la primera dinastía, cuando unos invasores de ultramar, los Neteru y los Shemsu Hor, llegaron hasta ellos y los cultivaron.

Tomando otros caminos de investigación llegamos hasta Plinio el Joven, que habla de los restos del rey Harmais que yacen en la Esfinge, aunque ésta procede de mucho antes. Buscando el nombre de este rey en los listados de reyes egipcios se puede encontrar una cita de Herodoto sobre el rey Amasis, que gobernó Egipto en la época predinástica, hace 17.000 años.

Son muchas las hipótesis que se manejan, la mayoría pretenden ser las únicas, aunque lo que es seguro es que aún no sabemos cierto cuándo y porqué se erigió la Esfinge. Otras pistas se han sumado para aclarar o quizás embrollar más el asunto. Una de ellas sugiere que la alineación de las pirámides de Keops, Kefren y Micerinos coincide con la disposición de las tres estrellas que forman el cinturón de la constelación de Orión, pero para que esto ocurra debemos tener en cuenta que esa posición corresponde con la que tenían las estrellas hace 13.000 años. También es posible que, como apuntó Augusto Mariete, fundador del museo Egipcio del Cairo, la esfinge fuera el símbolo del paso del sol por el signo de Leo, de eso hace 14.000 años.

¿Quedan aún más pistas por descubrir?, para algunos aún el misterio se amplía hasta más allá de lo que podemos imaginar. Si se preguntan ¿es la esfinge única?, habrá quien les responda -No, existe algo parecido, pero está en Marte.

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