viernes, 16 de enero de 2009

Belial


Belial (del hebreo beli•yá•, inútil, de belí, no, y ya•`ál, ser provechoso), también llamado Belhor, Baalial, Beliar, Beliall, Beliel, es un demonio proveniente de la mitología hebrea y que aparece en el Antiguo Testamento. Los hombres impíos son considerados los hijos de Belial en el judaísmo.

En los primeros escritos cristianos, Belial era identificado como el ángel de confusion, lujuria y deseo, creado después de Lucifer. Paradójicamente, hay quienes consideran a Belial como el padre de Lucifer y el ángel que lo impulsó a la rebelión contra Yahvé, siendo el primero de los ángeles caídos en ser expulsado.

Desde la Edad Media ha sido considerado un poderoso príncipe de los infiernos, con ocho legiones de demonios a su cargo. Se dice que es un demonio de aspecto agradable y que induce a todo tipo de pecado, especialmente relacionados con el sexo y la lujuria. Se le da el nombre también del "señor de la arrogancia" o "señor de orgullo" (Baal ial).

Para cuando se reanudó la escritura de la Biblia en el siglo I, el término Belial se usaba como un apelativo de Satanás. Por lo tanto, cuando el apóstol Pablo escribió en su serie de contrastes paralelos “¿Qué armonía hay entre Cristo y Belial?” (2 Corintios 6:15), se suele entender que Belial es Satanás, y de hecho la versión Peshitta siríaca traduce así este término. Belial también se dice que nace del nombre Alexander.

Se usa también para designar la cualidad o condición de ser inútil, despreciable y no servir para nada. El término bíblico hebreo beli yá àl se aplica a ideas, palabras y consejos, así como a circunstancias calamitosas y, con más frecuencia, a hombres que no sirven para nada, a hombres de la peor calaña; por ejemplo: los que inducen a adorar a otros dioses; los benjamitas que cometieron el crimen sexual de Gibeah; los hijos inicuos de Elí; el insolente Nabal; los opositores de David, el ungido de Dios; los compañeros ociosos de Rehoboam; aquellos que conspiraron contra Nabot instigados por Jezabel, y, en general, los hombres que provocan contiendas. Indicando que el poder enemigo no volvería a obstaculizar la adoración verdadera de Su pueblo en su tierra, Yahvé declaró mediante Su profeta: “Ya no volverá a pasar por ti ninguna persona que no sirve para nada. Enteramente será por cierto cortada”.

1 comentario:

[Neuromante] dijo...

Belial el bestial. era una carta de MyL.

siempre he tenido ciertas confuciones, muchas veces nombran a distintos demonios y ocupan su nombre para designar a satanas. que raro. siempre me pierdo con eso.