miércoles, 26 de agosto de 2009

Edouard Schure - Los Grandes Iniciados

Los Grandes Iniciados ha tenido un destino extraño. La primera edición de este libro se remonta a 1889, y fue recibida con un silencio glacial de la prensa. Sin embargo, al poco tiempo, las ediciones subsecuentes se multiplicaron y crecieron año tras año. Sus ideas resultaban sorprendentes para la mayoría de los lectores, y provocaban tanto la ira de las Universidades como de la Iglesia. Esa frialdad y el desprecio de los jueces más autorizados no impidieron su triunfo europeo.

El libro lo había obtenido por sus propios medios y siguió modesta pero seguramente su camino en la oscuridad. Tuve la prueba de ello a través de los mensajes de simpatía que me llegaban de todos los rincones del mundo, de los cinco continentes. Este movimiento tuvo su reflujo en Francia. Durante la guerra de 1914 a 1916, innumerables cartas de felicitación y de preguntas llegaron a mis manos. Las más serias venían del frente de combate. Después de esto, hubo tal aceleración en la venta de la obra, que mi distinguido y juicioso amigo, Andrés Bellessort, me señaló un día: “No has conquistado solamente tú publico, sino el público.”

Los Grandes Iniciados ha llegado hoy a su 91a. edición. Y, como las planchas que han servido para todas las sucesivas reimpresiones están gastadas, la librería Perrin ha hecho recomponer la obra en una versión revisada y corregida.

Aprovecho esta ocasión para rendir homenaje a la memoria de Paul Perrin, erudito de un juicio penetrante y seguro, que fue el primer editor de este libro y su defensor más entusiasta. Debo extender también un caluroso agradecimiento a mis amigos Alphonse Roux y Robert Veyssié, los primeros en hacer un estudio en profundidad de mi obra, y a Madame Jean Dornis, cuya brillante obra Un Celte d'Alsace ha dado un repaso a mi esfuerzo literario y poético. (Alphonse Roux y Robert Veyssié, Edouard Schuré, son oeuvre et sa pensée, París, Perrin, 1914. Jean Dornis, Un Celte d'Alsace, la vie et la pensée d'Edouard Schuré, París, Perrin, 1923).

Como Los Grandes Iniciados ha seguido su marcha, marcha ascendente, y franqueado todos los obstáculos, a pesar de los prejuicios tradicionales que se alzaban en su camino, debo llegar a la conclusión de que hay una fuerza vital en su pensamiento central. Este pensamiento no es otro que una aproximación lúcida y decisiva a la Ciencia y la Religión, cuyo dualismo ha minado las bases de nuestra civilización y nos amenaza con sus piras catrastróficas.

Esta reconciliación no puede operar más que por medio de una nueva contemplación sintética del mundo visible e invisible, por medio de la Intuición intelectual y de la Videncia psíquica. Sólo la certidumbre el Alma inmortal puede convertirse en la base sólida de la vida terrestre, y sólo la unión de las grandes Religiones, por medio de un retorno a su fuente común de inspiración, puede asegurar la fraternidad de los pueblos y el porvenir de la humanidad.
E. S., 1926

Pueden Descargar el Libro en el siguiente Link:
Edouard Schure - Los Grandes Iniciados

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