lunes, 6 de julio de 2009

Los sicarios económicos y las deudas que esclavizan a los pueblos


Existen dos formas principales de conquistar y esclavizar a una nación. Una es por la espada. La otra es por la deuda. Los sicarios económicos realmente han sido los responsables de crear el primer verdadero imperio global. Y trabajan de muchas maneras. Pero, quizás la más común es que primero identifican al país que posee abundantes recursos, tales como el petróleo. Y entonces, se las arreglan para que ese país solicite un gran préstamo por medio del Banco Mundial o alguna de sus organizaciones hermanas.

Sin embargo el dinero nunca llega realmente al país, en su lugar va a las grandes corporaciones que construyen la infraestructura de ese país. Plantas de energía, parques industriales, puertos... Cosas que solamente benefician a la gente rica de ese país y a las corporaciones extranjeras que comienzan a operar en ese territorio. Pero nada va a la mayoría de la gente. Es más, el país entero es hundido en una gigantesca deuda.

Es una deuda tan grande que los gobernantes de ese país no son capaces de pagarla. Por supuesto ese es el plan... ¡Que no puedan pagar la deuda! Y así, en algún punto, los sicarios económicos, vuelven al tiempo a plantearle al gobierno pautas como estas: "Acaban de perder un montón de dinero. No van a poder pagarlo. Así que..." "Comiencen a vender su petróleo muy barato a nuestras compañías" "Permítannos construir una base militar en su país..." "Envíen tropas y apoyo a alguno de nuestros conflictos en algún lugar del mundo..." "Emitan su voto a nuestro favor en las Naciones Unidas" “Privaticen sus compañías eléctricas y su sistema de aguas y véndanlo a corporaciones multinacionales”. Cumplir con los requerimientos de estos enviados le significará al país, implementar medidas que resentirán aún más su economía.

Esta es la forma en que el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial trabajan. Ponen a un país en deuda y sencillamente es tan grande esa deuda que no puede pagarla jamás. Y entonces, ellos ofrecen refinanciar esa deuda, y obtener así, aún más interés.

El pueblo de ese país comienza a demandar cosas, ya que se sienten desamparados en muchos sentidos. Con razones sobradas, las personas se manifiestan pidiendo mejores condiciones o un mejor gobierno. Esto trae como consecuencia que la clase gobernante, para seguir en el poder, deba vender los recursos esenciales de la gente, incluidas sus compañías de servicios sociales, sus sistemas educativos, sus sistemas penales y sus sistemas previsionales a empresas extranjeras. Esto es una doble-triple-cuádruple estafa.

Los preceptos para la creación del modelo de sicario económico realmente comenzaron en 1951, cuando en Irán, el democráticamente elegido Primer Ministro "Mohammad Mosaddeq", fue considerado "La esperanza de la Democracia" en el medio oriente y en el mundo.

El considerado “hombre del año” por la revista Time quiso implementar la idea de que las empresas petroleras extranjeras pagaran al pueblo mucho más por el petróleo que sacaban de Irán, logrando así un mayor beneficio social. Por supuesto esto no agradó a Estados Unidos pero, en lugar de realizar alguna acción militar, enviaron a un agente de la CIA, Kermit Roosevelt -un pariente de Theodore Roosevelt, el vigésimo sexto presidente norteamericano- con un millón de dólares, y fue muy efectivo logrando en un corto tiempo el derrocamiento de Mohammad Mosaddeq y estableció una dictadura monárquica en cabeza del Sha Mohammad Reza Pahlavi, que siempre se había mostrado muy favorable a los intereses norteamericanos.

Las bombas inundaron Irán. Al poco tiempo, Mohammad Mosaddeq se había rendido y su supuesto “régimen de dictador” había terminado. Fotografías del Sha eran desfiladas por las calles mientras los sentimientos del pueblo se invertían. El sicario había cumplido exitosamente su misión.

En Washington, la gente se miraba y decía "vaya, eso fue realmente barato" De esa manera establecieron toda una nueva forma de manipular países, de crear imperios. El único problema con Kermit Roosevelt era que llevaba una identificación de agente de la CIA y si hubiera sido capturado las consecuencias hubieran sido muy serias, así que de manera rápida, en ese momento se tomó la decisión de usar consultores privados para canalizar el dinero a través del Banco Mundial, del FMI o de alguno de los demás organismos, y enviar como sicarios a gente que trabajaba para compañías privadas, de manera que de ser capturados no habría ramificaciones gubernamentales.

Al convertirse Jacobo Árbenz Guzmán en presidente de Guatemala, en 1950, el país quedó a cargo de la United Fruit Company.

Contando con gran cooperación internacional, Jacobo Árbenz Guzmán usó como plataforma electoral "Devolverle la tierra al pueblo". Y una vez que tomó el poder, comenzó a implementar las políticas devolviendo los derechos a la gente. A "United Fruit Company" esto no le gusto mucho, así que contrataron una empresa de relaciones públicas para que lanzara una gigantesca campaña en los Estados Unidos para convencer al país, a sus ciudadanos, a la prensa y al congreso, de que Jacobo Árbenz Guzmán era una marioneta soviética. Y que si se le permitía permanecer en el poder, los soviéticos tendrían una base en este hemisferio y el punto era que existía un enorme miedo en la mente de todos, al terror rojo, al terror comunista.

Esta campaña establecía un compromiso de parte de la CIA y del ejército de eliminar a este hombre y de hecho lo hicieron. Enviaron aviones, soldados, chacales, enviaron de todo para eliminarlo y así fue. Y tan pronto como fue removido de su puesto, el nuevo Presidente que tomó el poder, básicamente les devolvió todo a las grandes corporaciones internacionales, incluyendo a United Fruit Company.

Ecuador, por muchos años ha sido gobernado por dictadores pro-americanos, a menudo, relativamente brutales. Entonces se decidió que ese país tendría una elección verdaderamente democrática.

Jaime Roldós se postuló para presidente y su principal meta sería asegurarse de que los recursos de Ecuador fueran usados para ayudar al pueblo. Ganó de manera abrumadora y comenzó a implementar estas políticas, de modo de asegurarse que las ganancias petroleras ayudaran a la gente. Eso no agradó mucho en los Estados Unidos.

Varios sicarios económicos fueron enviados para hacer cambiar a Roldós. Para corromperlo. Para traerlo de vuelta al sistema. Le hicieron saber que podría volverse muy rico si, junto a su familia jugaban el juego de las grandes corporaciones; pero que si continuaba tratando de mantener las políticas que había prometido se iba a tener que ir. Él no quiso escuchar y fue asesinado el 24 de mayo de 1981.

Este proceso de manipular a las naciones por parte de las corporaciones económicas multinacionales, mediante la utilización de la deuda, el soborno y el derrocamiento político se llama: Globalización.

Globalización
Tal y como la Reserva Federal mantiene al público norteamericano en una posición de esclavitud, mediante perpetuas deudas, inflación e intereses, el Banco Mundial y el FMI hacen lo mismo a escala global. Esta estafa básica es simple: poner a un país en deuda para hundir su economía en recesión mediante la corrupción. Entonces se imponen "condiciones" o "políticas de ajuste estructural" que a menudo consisten en la devaluación de la moneda.

Cuando la moneda se devalúa, también lo hace todo lo valuado por ella. Esto hace que los recursos locales estén disponibles a países depredadores a una fracción de su valor. Grandes recortes presupuestarios para programas sociales, que usualmente incluyen educación y salud, comprometiendo el bienestar e integridad de la sociedad, dejando al público vulnerable a la explotación. Privatización de empresas públicas. Esto significa que sistemas sociales importantes pueden ser comprados y regulados por corporaciones extranjeras por una determinada ganancia.

Por ejemplo en 1999 el Banco Mundial insistió en que el gobierno boliviano vendiera el sistema público de aguas (el tercer sistema más grande del país) a una corporación americana: "Bechtel". Tan pronto como ocurrió, las facturas de agua, para los residentes locales ya empobrecidos, mostraron importantes incrementos. No fue sino hasta una revuelta explosiva de la gente, que el contrato con Bechtel se anuló.

También se da la liberación de comercio o la apertura de la economía a través de la remoción de restricciones de comercio exterior. Esto permite un número abusivo de manifestaciones económicas, como por ejemplo una corporación transnacional trayendo sus propios productos en masa, cortando la producción y arruinando a las economías locales.

Un ejemplo es Jamaica, que después de aceptar préstamos y condiciones del Banco Mundial perdió su más grande mercado de cultivos debido a la competencia con las importaciones occidentales.

Hoy en día son innumerables los agricultores sin trabajo y son incapaces de competir con las grandes corporaciones.

Adicionalmente, debido a la producción no regulada adrede por las leyes de un país, la destrucción ambiental es perpetua y se expulsan en forma deliberada grandes cantidades de contaminación.

La más grande demanda ambiental de la historia del mundo se realizó en nombre de 30.000 ecuatorianos y amazónicos en contra de Texaco. Los daños ambientales están estimados en más de 18 veces a lo producido por el petrolero Exxon Valdéz, el 24 de marzo de 1989 en Prince William Sound, Alaska, cuando derramó 37.000 toneladas de hidrocarburo que se expandieron sobre más de 2.000 kilómetros de costa.

En el caso de Ecuador no fue un accidente. Las compañías de petróleo lo hicieron intencionalmente; derramaron contaminantes para ahorrar dinero en lugar de seguir los protocolos adecuados para el tratamiento de estos residuos.

El Banco Mundial
Por otra parte, un rápido vistazo a los resultados de desempeño del Banco Mundial revela que la institución, que públicamente afirma ayudar a países pobres a desarrollarse y a aliviar la pobreza, no ha hecho más que aumentar la pobreza y la brecha de riqueza mientras las ganancias de las corporaciones aumentan. En 1960 la brecha de ingresos entre la población de los países más ricos y los ingresos en los países más pobres era 30 a 1. En 1998, era de 74 a 1.

Mientras el Producto Bruto Global subió 40% entre 1970 y 1985, la pobreza en el mundo se incrementó un 17%. Mientras que de 1995 a 2000, aquellos que viven con menos de un dólar al día se incrementaron un 18%, el Comité Económico del Congreso Norteamericano admitió que hay sólo un 40% de éxito de todos los proyectos del Banco Mundial.

En los años 60 el Banco Mundial intervino en Ecuador con grandes préstamos. En los subsiguientes años, la pobreza creció del 50% al 70%. Sub-empleo y desempleo, crecieron de 15% al 70%. La deuda pública se incrementó de 240 millones a 16.000 millones, mientras que la porción de recursos destinados a los pobres bajó del 20% al 6%. De hecho, para el año 2000, el 50% del presupuesto nacional de Ecuador tuvo que ser destinado para pagar sus deudas.

Es importante entender: el Banco Mundial es, de hecho, un banco norteamericano, que apoya intereses de los Estados Unidos, ya que Estados Unidos tiene poder de veto sobre las decisiones, porque es el proveedor más grande de capital.

Basado en el PBI de las primeras 100 economías del mundo, 51 son corporaciones; y 47 de esas 51 tienen base en los Estados Unidos: Walmart, General Motors, y Exxon, son económicamente más poderosas que Arabia Saudita, Polonia, Noruega, Sudáfrica, Finlandia, Indonesia y muchos otros países. Y, mientras las barreras proteccionistas se rompen, las monedas se unifican y manipulan en mercados flotantes, y las economías de los Estados se vuelcan a favor de competir en el capitalismo global, el imperio se expande.

Y las personas en toda América hablan de sus naciones y celebran la democracia. No hay América, no hay democracia. Solo hay IBM, ITT, AT&T, DuPont, Dow, Union Carbide, y Exxon, Microsoft. Ésas son las naciones en el mundo hoy.

Un mundo sin Naciones ni ideologías
Todavía hay personas que creen que los rusos hablan de Karl Marx en sus consejos de estado. No es así. Hoy en día ellos miran gráficas lineales, teorías de decisión estadística y computan las probabilidades de precio-costo de sus transacciones e inversiones, como lo hacen todos los demás países.

Ya no existe un mundo de naciones e ideologías. El mundo es una colección de corporaciones, determinadas inexorablemente por las inmutables reglas de los negocios. El mundo es un negocio. El mundo está siendo tomado por la mano poderosa de los negocios, que dominan los recursos naturales de los que las personas precisan para vivir, mientras controlan el dinero que se necesita para obtener estos recursos. El resultado final será un monopolio mundial basado no en la vida humana, sino en el poder financiero y corporativo.

Y, mientras la inequidad crece, naturalmente, más y más gente se desespera. Entonces el establishment se vio forzado a buscar una manera de lidiar con cualquiera que desafíe al sistema. Así que dieron a luz al "Terrorismo".

El término 'terrorista' es una distinción vacía designada para cualquier persona o grupo que elija desafiar lo establecido. Esto no es para que lo confundan con la ficción de 'Al Qaeda', que en realidad es el nombre de una base de datos de computadora sobre los Mudjahedeen, un grupo musulmán al que Estados Unidos apoyaba en los años 80.

En 2007, el Departamento de Defensa norteamericano recibió 161 mil millones de dólares para la llamada guerra global contra el terrorismo. Según el centro nacional de contra-terrorismo, en 2004 aproximadamente 2000 personas murieron en el mundo por supuestos actos terroristas. De ese número, 70 fueron norteamericanos. Usando este número como promedio general, es interesante notar que el doble de gente murió en el mismo año y en al mismo país, por alergia al maní. Al mismo tiempo, la principal causa de muerte en Estados Unidos son las enfermedades coronarias, matando en promedio 450.000 personas cada año. Y en 2007, los fondos designados para la investigación en esta cuestión fueron sólo de 3 mil millones de dólares.

Esto significa, que el gobierno norteamericano, en 2007, gastó 54 veces más para prevenir el terrorismo que para prevenir enfermedades coronarias, que matan 6.600 veces más personas al año que el terrorismo.

Sin embargo, como los nombres terrorismo y Al Qaeda arbitrariamente se estampan en cada reporte de noticias relacionado con toda acción tomada en contra de intereses de Estados Unidos, el mito se ensancha.

A mediados de 2008 el "Procurador General" norteamericano propuso, que el Congreso norteamericano declarara oficialmente la guerra contra el terrorismo. Para Julio de 2008, ya había una lista de casi 1 millón de personas que están actualmente siendo vigiladas constantemente en los Estados Unidos.

Estas medidas “anti-terrorismo" no tienen nada que ver con la protección social, y todo que ver con la preservación del establishment ante el creciente sentimiento anti-norteamericano, tanto dentro como fuera del país, y el cual está legítimamente fundado en la expansión avara del imperio corporativo que está explotando al mundo.

Los verdaderos terroristas del mundo, no se citan en la oscuridad de la medianoche o gritan "Allah Akbar" antes de alguna acción violenta. Los verdaderos terroristas del mundo, visten trajes de 5.000 dólares y trabajan en las posiciones más altas de las finanzas, del gobierno y de los negocios.

Entonces, ¿Qué debe hacer la gente? ¿Cómo se detiene un sistema de avaricia y corrupción, que tiene tanto poder e inercia? ¿Cómo se para este comportamiento grupal aberrante, que no siente compasión ni siquiera por los millones masacrados en Irak y Afganistán para que las corporaciones controlen los recursos energéticos y la producción de opio para las ganancias de Wall Street?

Antes de 1980, Afganistán no producía opio más que para un mínimo consumo interno. Luego de que Estados Unidos, a través de la CIA, apoyara a los Mudjahedeen o Talibán para ganar la guerra Soviética-Afgana, hacia 1986, Afganistán ya estaba produciendo el 40% de la oferta mundial de heroína.

Los talibán recibieron ayuda de Estados Unidos y de los países musulmanes que hoy forman lo que el ex presidente norteamericano George W. Bush denominó el “eje del mal”. Esto se ve reflejado cinematográficamente en Rambo III, donde el protagonista ayuda a sus amigos talibán a librarse del “malvado diablo rojo”, es decir, de las fuerzas soviéticas que apoyaban al gobierno marxista del Partido Democrático Popular de Afganistán.

En 1988, producían el 80% de la oferta mundial. Pero, pasó algo inesperado. Los talibán subieron al poder, y para 2000, habían destruido la mayoría de los campos de opio. La producción cayó de más de 3.000 toneladas a sólo 185 toneladas, una reducción del 94%.

El 9 de septiembre de 2001, los planes de invasión completa contra Afganistán estaban sobre el escritorio del Presidente Bush. Dos días después, el 11 de septiembre, los norteamericanos ya tenían su excusa.

Hoy, la producción de opio en Afganistán, controlada por Estados Unidos, provee más del 90% de la heroína mundial y rompe récords de producción casi todos los años.

¿Cómo se detiene un sistema de avaricia y corrupción que condena a poblaciones pobres a ser "fábricas explotadoras" de esclavitud para beneficio de la Avenida Madison? ¿O que ingenia ataques terroristas de falsa bandera, como el de las Torres Gemelas, con el propósito de manipular? ¿O que reduce muchas libertades sistemáticamente, y viola derechos humanos para protegerse de sus propios defectos?

¿Cómo se debe lidiar con numerosas instituciones, como el Consejo de Relaciones Exteriores, la Comisión Trilateral o el Grupo Bildergerg? Y otros grupos elegidos de manera anti-democrática que a puertas cerradas conspiran para controlar los elementos políticos, financieros, sociales y ambientales de todas las persona del planeta.

Para hallar respuestas, se debe encontrar primero dónde esta minada la causa. Ya que los grupos egoístas, corruptos, basados en ganancias y poder no son la fuente del problema. ¡Esos son los síntomas!

Bernard Liertaer - fundador del Sistema de moneda de Estados Unidos dijo: "La avaricia y la competencia no son el resultado del temperamento humano inmutable... la avaricia y el engranaje de la escasez, están siendo en realidad creados y amplificados. Con la consecuencia directa de que tenemos que pelearnos entre nosotros para sobrevivir."

Instituciones corruptas
La corrupción mundial deriva directamente del monetarismo. Esa conducta aberrante, conducta destructiva para la gente, parece ser también un determinante para el medioambiente.

En las distintas naciones, las familias tratan de adoctrinar a sus hijos en su particular fe en su país y los hacen sentir como si fueran parte de esa tierra y construyen una sociedad, que llaman establecida. Ellos establecen un punto de vista e intentan perpetuarlo cuando en realidad, todas las sociedades son emergentes, no establecidas. De modo que combaten las nuevas ideas que podrían interferir con lo establecido.

Los que gobiernan tratan de no interferir con lo que los mantiene en el poder, la gente no es electa a un cargo político para cambiar las cosas, es puesta ahí, para mantener las cosas de la manera que son. Las bases de la corrupción están en la sociedad.

Todas las naciones son básicamente corruptas porque tratan de preservar las instituciones existentes. El comunismo, socialismo, fascismo, neo liberalismo y todas las otras formas de sub-culturas son básicamente lo mismo: son básicamente corruptas. Las características fundamentales de las instituciones sociales son la auto preservación, pero cooperando con la religión o el gobierno. El principal interés es preservar la institución misma.

Por ejemplo la última cosa que una compañía petrolera quiere es energía fuera de su control. La realidad es que el Monetarismo es el verdadero mecanismo que guía los intereses de todos los países del planeta.

La más agresiva y por lo tanto dominante variación del monetarismo es el sistema de la libre empresa. La perspectiva fundamental expresada por los primeros economistas, como Adam Smith, es que el auto interés y la libre competencia conducen a la prosperidad social, debido a que la competencia crea un incentivo que motiva a la gente a perseverar. Sin embargo, lo que no se menciona, es como una economía basada en la competencia inevitablemente conduce a la corrupción estratégica, consolidación de poder y riqueza, la estratificación social, parálisis tecnológica, abuso laboral y en definitiva a una forma encubierta de dictadura gubernamental por parte de la rica elite.

La palabra "Corrupción" es a menudo definida como “perversión moral”. Si una compañía arroja desechos tóxicos al océano, para ahorrar dinero, la mayoría de las personas reconoce este comportamiento como corrupto. Pero cuando una persona es despedida de su trabajo porque una nueva máquina ha sido creada, la cual puede hacer el trabajo por menos dinero, la tendencia de la gente es a aceptarlo. No ven la inherente corrupción inhumana de tal acción. Porque el hecho es: que ya sea arrojar desperdicios tóxicos, tener una empresa monopólica o reducir la fuerza laboral ¡el motivo es el mismo!: ¡El Lucro!

Todos son diferentes grados del mismo mecanismo de auto preservación, el cual siempre pone el bienestar de la gente subordinado al lucro monetario. Por lo tanto, la corrupción no es un producto "secundario" del Monetarismo. ¡Es su fundación misma!

La deuda externa latinoamericana
Entre 1973 y 1978, la acción concertada de los países exportadores de petróleo llevó a un aumento abrupto en su precio mundial. Como estos países no podían gastar todos sus inesperados beneficios en sus propios mercados, comenzaron a efectuar depósitos masivos de divisas en bancos internacionales, mayoritariamente de capitales norteamericanos.

Estos bancos, se encontraron así con importantísimas sumas de dinero disponible que les permitieron ofrecer créditos a bajas tasas de interés. Los banqueros de Europa y los Estados Unidos pensaron que los países latinoamericanos, manejados mayoritariamente por dictaduras que no tendrían que responder ni ante la prensa ni ante la oposición, serían buenos clientes para sus créditos.

Así comenzó un verdadero aluvión de créditos. Entre 1970 y 1980, América latina incrementó su deuda externa de 27 mil a 231 mil millones de dólares, lo que implicaba un pago anual de intereses por 18 mil millones.

A lo largo de la década de los 80, el gobierno de los Estados Unidos, los banqueros privados y las autoridades del Fondo Monetario Internacional, impusieron duros términos en el régimen de pago de las deudas a los países de la región: recortes presupuestarios, suspensión de partidas económicas destinadas a salud, educación y acción social. Sólo si los gobiernos aceptaban estos ajustes se hacían acreedores de nuevos préstamos para pagar las cuotas de los adquiridos con anterioridad.

Estas reformas “sugeridas” por los banqueros y los organismos internacionales de crédito incluían la apertura de la economía al mercado y a las inversiones extranjeras y el fin del Estado benefactor. Estas medidas de neto corte neoliberal, requerían ajustes estructurales en la política económica y significaron el abandono de las políticas económicas y sociales basadas en la industrialización, la expansión del salario y el mercado interno en los países latinoamericanos.

La Deuda Externa, la mayor estafa al pueblo
La deuda externa es la madre de todos los males de un país. La deuda externa es un instrumento que un país utiliza para crecer en base a un plan programado, estudiado, discutido y aprobado por los congresales. La finalidad de endeudarse es la de generar riquezas para el bienestar de los habitantes del país.

Brasil ha logrado incorporar tecnología e insertarse en el mercado internacional. Argentina pidió dinero con tal irracionalidad que solo logró arruinarse.
En la historia de este país se pueden ver tres etapas bien definidas:
La agraria, cuyo modelo generador de riqueza fue el agro-exportador en la pampa húmeda, pensado por la clase conservadora de 1880. Este modelo finalizó en 1945.

La etapa industrial, con el gobierno de Perón. Se empiezan a producir bienes y energía. Esto duró desde 1945 hasta 1976.

La etapa financiera o especulativa dirigida por el ministro Martínez de Hoz. Esta no responde a ningún modelo, no quiere producir riqueza ni distribuirla, ese plan no sirve y lleva al país a la decadencia.

En 1936 llega a Argentina Franklin Delano Roosevelt, 32º presidente norteamericano, para proponer un tratado latinoamericano de asistencia mutua. Argentina es pro-británica y no lo acepta. En Estados Unidos se enojan. Luego, mediante el tratado de Breton Wood, para el nuevo sistema monetario internacional, el patrón monetario será en adelante entre el oro y el dólar. Argentina disiente.

Comienza la segunda guerra mundial argentina no toma partido y permanece neutral. Estados Unidos quiere colocar bases militares en el Río de la Plata pero Argentina no acepta.

Todo esto hace que el país sea declarado incorregible e intratable. Estados Unidos se propone destruir la capacidad productiva del país, Perón lo siente hasta sus últimos días.

Termina la segunda guerra mundial, Inglaterra junto a Estados Unidos comienzan a trazar el plan conocido como “Imperio Global”.

Aparece el Fondo Monetario Internacional para intervenir entre la banca internacional y los gobiernos. Perón no lo aceptó en ese momento hasta que en 1957 por fin ingresa al sistema.

A partir de 1976, en Argentina, las empresas privadas son alentadas a tomar créditos internacionales. En 1980 se inicia el fenómeno de convertir deuda internacional de empresas privadas en deuda del Estado.

En la guerra de Yom Kipur, entre Israel y los países árabes de Egipto y Siria que se desató el 6 de octubre de 1973, Estados Unidos apoya a Israel con armas y equipos bélicos. La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), con sede en Viena, Austria, decide limitar la exportación de petróleo hasta tanto no se desarme la zona de guerra. El precio del barril de petróleo se multiplica por 3. Todos los derivados aumentan notablemente. Los países integrantes de la OPEP multiplican sus ganancias. Aparecen los “petrodólares” árabes en los bancos americanos. Ese dinero es destinado a América Latina en préstamos sin muchas exigencias ni controles.

En Argentina comienza la “patria financiera”. “La plata dulce”. Aparecen cientos de bancos y financieras. La clase media estaba contenta, se viajaba por todo el mundo y había productos importados de lo que se buscara. Se puso de moda el “deme dos”.

Martínez de Hoz junto a Kleim y el FMI estipulan mensualmente la cantidad de dinero y destino de los préstamos. El Fondo solo lleva el control del endeudamiento y daba seguridad a los acreedores de cobro a futuro. El Banco Central de Argentina nunca registró contablemente los ingresos de dinero. Había una especie de libreta negra.

Martínez de Hoz dice que debe endeudarse para tecnificar el país y para tapar agujeros de una mala administración anterior. Además aduce que muchos países han tenido que pasar por esta etapa de apoyo económico. Decían: “un país que no se endeuda no puede progresar, ni crecer”.

El director de YPF con solo firmar un pedido de préstamos, era suficiente para que llegue el dinero, que luego quedaba en el camino; en el tesoro nacional para determinar su destino. Había mucha gente vinculada con esta estafa: funcionarios públicos, gerentes, empresarios, directores, todos delincuentes internacionales, que trabajaban para la usura de la banca externa y para sus propios intereses.

Antes de entregar el poder a la democracia, Cavallo, Áleman, Dianella, Pastore, Sigaut y González del Solar, quien fuera presidente del Banco Central, deciden estatizar la deuda privada de cientos de empresas. Cerca de 14.000 millones de dólares, que sumado a la deuda inicial se llega al monto de 40.000 millones.

Se hizo mediante un “seguro de cambio” que consistía en asegurarle a la deuda el valor del dólar al momento del pago de la deuda. Por ejemplo si debía 10.000 dólares a un valor de $10 por dólar, cuando llegue el momento de abonarla, aunque hayan pasado varios años, el deudor sólo abona los 10.000 dólares a 10 pesos el dólar, la diferencia en caso de un aumento del dólar lo absorbe el estado, el pueblo. Es decir se transfirió la deuda privada a la sociedad Argentina.

José Luis Machinea que estaba en el Banco Central en 1985 cuando Alfonsín era presidente, hace los pagaré de la deuda privada.

A principios de 1976, cada habitante de Argentina debía al exterior U$S 320; a fines de 1983, cuando los militares se fueron cada habitante pasó a deber U$S 1.500. La deuda había trepado de 8 mil a 45 mil millones. ¿En qué se fue el dinero? En compras de armas y en pagar comisiones por las compras, en cubrir deudas de empresas privadas (esta conversión es inaugurada por el ministro Sigaut y seguida por otros ministros como Jorge Whebe, así como por directivos del Banco Central, incluyendo a Domingo Felipe Cavallo), en cubrir las deudas de varias poderosas empresas privadas que habían tomado préstamos en el exterior y por imprevisión se encontraron de pronto en situación delicada. El Estado salió al rescate. Entre estas empresas se contaban: Celulosa Argentina, Cogasco, Autopistas Urbanas, Pérez Companc, Acindar, Bridas, Banco de Italia, Alpargatas y el grupo Techint.

Lo más triste de esto, es que gran parte de la deuda estatizada eran “auto-préstamos”es decir préstamos que se hacía la misma empresa con dinero que tenía ahorrado en bancos exteriores. El banco emisor del crédito era el testaferro de la empresa y el cómplice se esta estafa. Muchas empresas fueron descubiertas como: FATE, SADE, algunas del grupo TECHINT, BGH, SIDECO. Pero se detuvo la investigación en el gobierno de Alfonsín, Mars, fue el que firmó esta decisión.

Cavallo transfirió la deuda al ministerio de economía, pero este a su vez, lo trasfiere al City Bank para que administre la deuda argentina junto a otros 7 bancos de su dependencia. Como el Banco Central no tenía registros de los endeudamientos, solo estadísticas aproximadas, estos bancos fueron los encargados de determinar la deuda de los argentinos, y cómo la deberían pagar. También determinó los intereses hasta esa fecha.

Llega la década del 80, casi ningún país latinoamericano pueden pagar la deuda, menos los intereses. Para tratar de lograr una renegociación, Nicholas Brady, secretario del Tesoro de Estados Unidos, una especie de ministro de economía de los países latinos, lanza un plan para toda Latinoamérica, el Plan Brady. Se pensó que era la solución final al tema de la deuda de Sudamérica.

Se idea un “canje de deuda”, los bancos tenían bonos de cada país como garantía de la deuda contraída (eran bonos de baja calidad, por incobrables). Esos bonos valían poco y podían ser recomparados por el mismo país para achicar su deuda, como hizo Brasil.

A partir del Plan de Brady, Estados Unidos garantizaba esos bonos, que pasaron a ser considerados de alta calidad, con el mismo tesoro norteamericano, por lo que tomaron valor y pasaron de 18 centavos cada uno a 1 dólar, es decir se multiplicó por cinco puntos y medio. Estos bonos fueron vendidos por los bancos tenedores a sus distintos clientes, de aquí en más los bancos cobraron y los clientes serían los nuevos acreedores de la deuda Argentina. Con esos bonos después compraron las empresas públicas privatizadas.

La entrada a este Plan nunca fue tratada en el Congreso argentino, como así tampoco se trató cada pedido de préstamos internacionales.

Además, muchos bancos como el Nación, de Desarrollo y Ciudad de Buenos Aires, avalaban créditos a importantes empresas privadas, por cuestiones de amistad con sus directivos. Estos créditos nunca fueron pagados, al caer el aval, el Estado debió hacerse cargo.

El asunto es sumamente extraño, incluso parece extraído de un argumento de ciencia ficción, pero la realidad golpea duro y, una vez más, nos demuestra que nada ha cambiado. Todo sigue igual, al menos en Argentina, donde a principios de junio de 2009, la presidente Cristina Fernández anunció un préstamo de 70 millones de dólares para la filial local de la empresa General Motors, haciendo uso de los fondos jubilatorios de la ANSES con garantía hipotecaria de la planta de General Lagos, más una prenda flotante sobre 15 mil vehículos y los contratos de exportación de la compañía.

Además, se ocupó en remarcar que la operación es un "préstamo" y no una compra de acciones, como realizó el gobierno de Estados Unidos con la casa matriz de General Motors.

Por si alguien no entendió bien: Junio de 2009; Argentina le presta 70 millones de dólares provenientes de los fondos jubilatorios a una empresa privada norteamericana.

Actualmente existe un proyecto conocido como la Unión Sudamericana para negociar la deuda, ya que representa a 500 millones de latinos frente a los países desarrollados. Pero vale la pena recordar que ya en 1826, se reunió en Panamá el Congreso Anfictiónico, convocado por Simón Bolívar.

La intención de este congreso fue la unión de la Gran Patria Latinoamericana; pero ese primer intento fue boicoteado por Estados Unidos, por intermedio de sus agentes diplomáticos, económicos y políticos: los sicarios, que supieron aprovecharse de todas las debilidades de los concurrentes y de los jefes militares de las guerras de la Independencia que querían cobrar sus servicios patrióticos satisfaciendo sus ambiciones económicas y políticas.

El 8 de diciembre de 2004 en la ciudad peruana de Cuzco, ocho Presidentes y cuatro representantes de distintos Gobiernos, suscribieron la partida de nacimiento de la Unión Sudamericana.

Ante esta nueva realidad, Estados Unidos no se ha cruzado de brazos.

Los expertos de Washington, la CIA y otras agencias de seguridad, el Pentágono y el Departamento de Estado, han planificado y puesto en ejecución una serie de acciones públicas y clandestinas tendientes a neutralizar a los gobiernos que considera peligrosos y enemigos de los intereses estadounidenses.

Entre los gobernantes a tener a raya se encuentran: Castro en Cuba, Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador, el matrimonio Fernández-Krichner en Argentina e Inacio Lula da Silva en Brasil.

Estados Unidos trata de neutralizar, al costo que sea necesario, los planes integracionistas, los procesos de unidad, los acuerdos económicos, comerciales y políticos entre los pueblos y gobiernos de América del Sur. Según su política económica global y sus objetivos de dominación, ningún país de su patio trasero, puede alejarse de los dictados de la Casa Blanca, bajo pena de castigo.

Henry Kissinger declaró una vez en Chile: “Para Estados Unidos, el enemigo real siempre ha sido el nacionalismo independiente, particularmente cuando amenaza convertirse en un “ejemplo contagioso”.

Fuentes:
Documental Zeitgeist, escrito y dirigido por Peter Joseph
Datos relevantes corroborados debidamente a través de www.wikipedia.org

Adaptación: Marcelo Quiroga


Link Original: http://www.otrasalternativas.com.ar/2009/06/los-sicarios-economicos-y-las-deudas.html

2 comentarios:

Hellsing dijo...

wow.
leyendo este articulo que no pesque mucho en su debido tiempo, me recordo a lo que paso en grecia, hace poco, un estado colapsa por las deudas....asqueroso

[Neuromante] dijo...

exacto, Grecia está jodido totalmente.

Es bueno el articulo, algo extenso, pero bueno.