viernes, 27 de marzo de 2009

El Arte de la Guerra. Sun Tzu

El mejor libro de estrategia de todos los tiempos. Inspiró a Napoleón, Maquiavelo, Mao Tse Tung y muchas más figuras históricas. VALIDO PARA CUALQUIER SITUACION. "La mejor victoria es vencer sin combatir".

el arte de la guerra

Los trece artículos sobre el arte de la guerra constituyen el más antiguo de los tratados conocidos sobre esta materia, nunca ha sido superado en amplitud y profundidad de conceptos. Puede muy bien considerarse la esencia concentrada de la sabiduría en lo referente a la conducción de la guerra. Buscando entre los teóricos militares del pasado, sólo podría hallarse en Clausewitz al único capaz, en cierto modo, de compararse a Sun Tzu.

Su autor, personaje real o imaginario, parece ser que vivió los tiempos míticos de "los reinos combatientes", hace más de veinticinco siglos, de los primeros tiempos de la China clásica. Prácticamente no se conoce nada sobre él, pero el prestigio que posteriormente logró con sus escritos, lo han situado en un puesto de honor entre los tratadistas militares.

Sobre la evaluación
Sun Tzu dice: la guerra es de vital importancia para el Estado; es el dominio de la vida o de la muerte, el camino hacia la supervivencia o la pérdida del Imperio: es forzoso manejarla bien. No reflexionar seriamente sobre todo lo que le concierne es dar prueba de una culpable indiferencia en lo que respecta a la conservación o pérdida de lo que nos es mas querido; y ello no debe ocurrir entre nosotros.

Hay que valorarla en términos de cinco factores fundamentales, y hacer comparaciones entre diversas condiciones de los bandos rivales, con vistas a determinar el resultado de la guerra.

El primero de estos factores es la doctrina; el segundo, el tiempo; el tercero, el terreno; el cuarto, el mando; y el quinto, la disciplina.

La doctrina significa aquello que hace que el pueblo esté en armonía con su gobernante, de modo que le siga donde sea, sin temer por sus vidas ni a correr cualquier peligro.

El tiempo significa el Ying y el Yang, la noche y el día, el frío y el calor, días despejados o lluviosos, y el cambio de las estaciones.

El terreno implica las distancias, y hace referencia a dónde es fácil o difícil desplazarse, y si es campo abierto o lugares estrechos, y esto influencia las posibilidades de supervivencia.

El mando ha de tener como cualidades: sabiduría, sinceridad, benevolencia, coraje y disciplina.

Por último, la disciplina ha de ser comprendida como la organización del ejército, las graduaciones y rangos entre los oficiales, la regulación de las rutas de suministros, y la provisión de material militar al ejército.

Estos cinco factores fundamentales han de ser conocidos por cada general. Aquel que los domina, vence; aquel que no, sale derrotado. Por lo tanto, al trazar los planes, han de compararse los siguiente siete factores, valorando cada uno con el mayor cuidado:

¿Qué dirigente es más sabio y capaz?

¿Qué comandante posee el mayor talento?

¿Qué ejército obtiene ventajas de la naturaleza y el terreno?

¿En qué ejército se observan mejor las regulaciones y las instrucciones?

¿Qué tropas son más fuertes?

¿Qué ejército tiene oficiales y tropas mejor entrenadas?

¿Qué ejército administra recompensas y castigos de forma más justa?

Mediante el estudio de estos siete factores, seré capaz de adivinar cual de los dos bandos saldrá victorioso y cual será derrotado.

El general que siga mi consejo, es seguro que vencerá. Ese general ha de ser mantenido al mando. Aquel que ignore mi consejo, ciertamente será derrotado. Ese debe ser destituido.

Tras prestar atención a mi consejo y planes, el general debe crear una situación que contribuya a su cumplimiento. Por situación quiero decir que debe tomar en consideración la situación del campo, y actuar de acuerdo con lo que le es ventajoso.

El arte de la guerra se basa en el engaño. Por lo tanto, cuando es capaz de atacar, ha de aparentar incapacidad; cuando las tropas se mueven, aparentar inactividad. Si está cerca del enemigo, ha de hacerle creer que está lejos; si está lejos, aparentar que se está cerca. Poner cebos para atraer al enemigo.

Sobre la iniciación de las acciones
Una vez comenzada la batalla, aunque estés ganando, de continuar por mucho tiempo, desanimará a tus tropas y embotará tu espada. Si estás sitiando una ciudad, agotarás tus fuerzas. Si mantienes a tu ejército durante mucho tiempo en campaña, tus suministros se agotarán.

Las armas son instrumentos de mala suerte; emplearlas por mucho tiempo producirá calamidades. Como se ha dicho: "Los que a hierro matan, a hierro mueren." Cuando tus tropas están desanimadas, tu espada embotada, agotadas tus fuerzas y tus suministros son escasos, hasta los tuyos se aprovecharán de tu debilidad para sublevarse. Entonces, aunque tengas consejeros sabios, al final no podrás hacer que las cosas salgan bien.

Por esta causa, he oído hablar de operaciones militares que han sido torpes y repentinas, pero nunca he visto a ningún experto en el arte de la guerra que mantuviese la campaña por mucho tiempo. Nunca es beneficioso para un país dejar que una operación militar se prolongue por mucho tiempo.

Como se dice comúnmente, sé rápido como el trueno que retumba antes de que hayas podido taparte los oídos, veloz como el relámpago que relumbra antes de haber podido pestañear.

Por lo tanto, los que no son totalmente conscientes de la desventaja de servirse de las armas no pueden ser totalmente conscientes de las ventajas de utilizarlas.

Los que utilizan los medios militares con pericia no activan a sus tropas dos veces, ni proporcionan alimentos en tres ocasiones, con un mismo objetivo.

Esto quiere decir que no se debe movilizar al pueblo más de una vez por campaña, y que inmediatamente después de alcanzar la victoria no se debe regresar al propio país para hacer una segunda movilización. Al principio esto significa proporcionar alimentos (para las propias tropas), pero después se quitan los alimentos al enemigo.

Si tomas los suministros de armas de tu propio país, pero quitas los alimentos al enemigo, puedes estar bien abastecido de armamento y de provisiones.

Cuando un país se empobrece a causa de las operaciones militares, se debe al transporte de provisiones desde un lugar distante. Si las transportas desde un lugar distante, el pueblo se empobrecerá.

Los que habitan cerca de donde está el ejército pueden vender sus cosechas a precios elevados, pero se acaba de este modo el bienestar de la mayoría de la población.

Cuando se transportan las provisiones muy lejos, la gente se arruina a causa del alto costo. En los mercados cercanos al ejército, los precios de las mercancías se aumentan. Por lo tanto, las largas campañas militares constituyen una lacra para el país.

Cuando se agotan los recursos, los impuestos se recaudan bajo presión. Cuando el poder y los recursos se han agotado, se arruina el propio país. Se priva al pueblo de gran parte de su presupuesto, mientras que los gastos del gobierno para armamentos se elevan.

Los habitantes constituyen la base de un país, los alimentos son la felicidad del pueblo. El príncipe debe respetar este hecho y ser sobrio y austero en sus gastos públicos.

En consecuencia, un general inteligente lucha por desproveer al enemigo de sus alimentos. Cada porción de alimentos tomados al enemigo equivale a veinte que te suministras a ti mismo.

Así pues, lo que arrasa al enemigo es la imprudencia, y la motivación de los tuyos en asumir los beneficios de los adversarios.

Cuando recompenses a tus hombres con los beneficios que ostentaban los adversarios los harás luchar por propia iniciativa, y así podrás tomar el poder y la influencia que tenía el enemigo. Es por esto par lo que se dice que donde hay grandes recompensas hay hombres valientes.

Por consiguiente, en una batalla de carros, recompensa primero al que tome al menos diez carros.

Si recompensas a todo el mundo, no habrá suficiente para todos, así pues, ofrece una recompensa a un soldado para animar a todos los demás. Cambia sus colores (de los soldados enemigos hechos prisioneros), utilízalos mezclados con los tuyos. Trata bien a los soldados y préstales atención. Los soldados prisioneros deben ser bien tratados, para conseguir que en el futuro luchen para ti. A esto se llama vencer al adversario e incrementar por añadidura tus propias fuerzas.

Si utilizas al enemigo para derrotar al enemigo, serás poderoso en cualquier lugar a donde vayas.

Así pues, lo más importante en una operación militar es la victoria y no la persistencia. Esta última no es beneficiosa. Un ejército es como el fuego: si no lo apagas, se consumirá por sí mismo.

Por lo tanto, sabemos que el que está a la cabeza del ejército está a cargo de las vidas de los habitantes y de la seguridad de la nación.

Sobre las proposiciones de la victoria y la derrota
Como regla general, es mejor conservar a un enemigo intacto que destruirlo. Capturar a sus soldados para conquistarlos y dominas a sus jefes.

Un General decía: "Practica las artes marciales, calcula la fuerza de tus adversarios, haz que pierdan su ánimo y dirección, de manera que aunque el ejército enemigo esté intacto sea inservible: esto es ganar sin violencia. Si destruyes al ejército enemigo y matas a sus generales, asaltas sus defensas disparando, reúnes a una muchedumbre y usurpas un territorio, todo esto es ganar por la fuerza."

Por esto, los que ganan todas las batallas no son realmente profesionales; los que consiguen que se rindan impotentes los ejércitos ajenos sin luchar son los mejores maestros del Arte de la Guerra.

Los guerreros superiores atacan mientras los enemigos están proyectando sus planes. Luego deshacen sus alianzas.

Por eso, un gran emperador decía: "El que lucha por la victoria frente a espadas desnudas no es un buen general." La peor táctica es atacar a una ciudad. Asediar, acorralar a una ciudad sólo se lleva a cabo como último recurso.

Emplea no menos de tres meses en preparar tus artefactos y otros tres para coordinar los recursos para tu asedio. Nunca se debe atacar por cólera y con prisas. Es aconsejable tomarse tiempo en la planificación y coordinación del plan.

Por lo tanto, un verdadero maestro de las artes marciales vence a otras fuerzas enemigas sin batalla, conquista otras ciudades sin asediarlas y destruye a otros ejércitos sin emplear mucho tiempo.

Un maestro experto en las artes marciales deshace los planes de los enemigos, estropea sus relaciones y alianzas, le corta los suministros o bloquea su camino, venciendo mediante estas tácticas sin necesidad de luchar.

Es imprescindible luchar contra todas las facciones enemigas para obtener una victoria completa, de manera que su ejército no quede acuartelado y el beneficio sea total. Esta es la ley del asedio estratégico.

La victoria completa se produce cuando el ejército no lucha, la ciudad no es asediada, la destrucción no se prolonga durante mucho tiempo, y en cada caso el enemigo es vencido por el empleo de la estrategia.

Así pues, la regla de la utilización de la fuerza es la siguiente: si tus fuerzas son diez veces superiores a las del adversario, rodéalo; si son cinco veces superiores, atácalo; si son dos veces superiores, divídelo.

Si tus fuerzas son iguales en número, lucha si te es posible. Si tus fuerzas son inferiores, manténte continuamente en guardia, pues el más pequeño fallo te acarrearía las peores consecuencias. Trata de mantenerte al abrigo y evita en lo posible un enfrentamiento abierto con él; la prudencia y la firmeza de un pequeño número de personas pueden llegar a cansar y a dominar incluso a numerosos ejércitos.

Este consejo se aplica en los casos en que todos los factores son equivalentes. Si tus fuerzas están en orden mientras que las suyas están inmersas en el caos, si tú y tus fuerzas están con ánimo y ellos desmoralizados, entonces, aunque sean más numerosos, puedes entrar en batalla. Si tus soldados, tus fuerzas, tu estrategia y tu valor son menores que las de tu adversario, entonces debes retirarte y buscar una salida.

En consecuencia, si el bando más pequeño es obstinado, cae prisionero del bando más grande.

Esto quiere decir que si un pequeño ejército no hace una valoración adecuada de su poder y se atreve a enemistarse con una gran potencia, por mucho que su defensa sea firme, inevitablemente se convertirá en conquistado. "Si no puedes ser fuerte, pero tampoco sabes ser débil, serás derrotado." Los generales son servidores del Pueblo. Cuando su servicio es completo, el Pueblo es fuerte. Cuando su servicio es defectuoso, el Pueblo es débil.

Así pues, existen tres maneras en las que un Príncipe lleva al ejército al desastre. Cuando un Príncipe, ignorando los hechos, ordena avanzar a sus ejércitos o retirarse cuando no deben hacerlo; a esto se le llama inmovilizar al ejército. Cuando un Príncipe ignora los asuntos militares, pero comparte en pie de igualdad el mando del ejército, los soldados acaban confusos. Cuando el Príncipe ignora cómo llevar a cabo las maniobras militares, pero comparte por igual su dirección, los soldados están vacilantes. Una vez que los ejércitos están confusos y vacilantes, empiezan los problemas procedentes de los adversarios. A esto se le llama perder la victoria por trastornar el aspecto militar.

Si intentas utilizar los métodos de un gobierno civil para dirigir una operación militar, la operación será confusa.

Triunfan aquellos que:

Saben cuándo luchar y cuándo no

Saben discernir cuándo utilizar muchas o pocas tropas.

Tienen tropas cuyos rangos superiores e inferiores tienen el mismo objetivo.

Se enfrentan con preparativos a enemigos desprevenidos.

Tienen generales competentes y no limitados por sus gobiernos civiles.

Estas cinco son las maneras de conocer al futuro vencedor.

Hablar de que el Príncipe sea el que da las órdenes en todo es como el General solicitarle permiso al Príncipe para poder apagar un fuego: para cuando sea autorizado, ya no quedan sino cenizas.

Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla.

Sobre la medida en la disposición de los medios
Antiguamente, los guerreros expertos se hacían a sí mismos invencibles en primer lugar, y después aguardaban para descubrir la vulnerabilidad de sus adversarios.

Hacerte invencible significa conocerte a ti mismo; aguardar para descubrir la vulnerabilidad del adversario significa conocer a los demás.

La invencibilidad está en uno mismo, la vulnerabilidad en el adversario.

Por esto, los guerreros expertos pueden ser invencibles, pero no pueden hacer que sus adversarios sean vulnerables.

Si los adversarios no tienen orden de batalla sobre el que informarse, ni negligencias o fallos de los que aprovecharse, ¿cómo puedes vencerlos aunque estén bien pertrechados? Por esto es por lo que se dice que la victoria puede ser percibida, pero no fabricada.

La invencibilidad es una cuestión de defensa, la vulnerabilidad, una cuestión de ataque.

Mientras no hayas observado vulnerabilidades en el orden de batalla de los adversarios, oculta tu propia formación de ataque, y prepárate para ser invencible, con la finalidad de preservarte. Cuando los adversarios tienen órdenes de batalla vulnerables, es el momento de salir a atacarlos.

La defensa es para tiempos de escasez, el ataque para tiempos de abundancia.

Los expertos en defensa se esconden en las profundidades de la tierra; los expertos en maniobras de ataque se esconden en las más elevadas alturas del cielo. De esta manera pueden protegerse y lograr la victoria total.

En situaciones de defensa, acalláis las voces y borráis las huellas, escondidos como fantasmas y espíritus bajo tierra, invisibles para todo el mundo. En situaciones de ataque, vuestro movimiento es rápido y vuestro grito fulgurante, veloz como el trueno y el relámpago, para los que no se puede uno preparar, aunque vengan del cielo.

Prever la victoria cuando cualquiera la puede conocer no constituye verdadera destreza. Todo el mundo elogia la victoria ganada en batalla, pero esa victoria no es realmente tan buena.

Todo el mundo elogia la victoria en la batalla, pero lo verdaderamente deseable es poder ver el mundo de lo sutil y darte cuenta del mundo de lo oculto, hasta el punto de ser capaz de alcanzar la victoria donde no existe forma.

No se requiere mucha fuerza para levantar un cabello, no es necesario tener una vista aguda para ver el sol y la luna, ni se necesita tener mucho oído para escuchar el retumbar del trueno.

Lo que todo el mundo conoce no se llama sabiduría; la victoria sobre los demás obtenida por medio de la batalla no se considera una buena victoria.

En la antigüedad, los que eran conocidos como buenos guerreros vencían cuando era fácil vencer.

Si sólo eres capaz de asegurar la victoria tras enfrentarte a un adversario en un conflicto armado, esa victoria es una dura victoria. Si eres capaz de ver lo sutil y de darte cuenta de lo oculto, irrumpiendo antes del orden de batalla, la victoria así obtenida es un victoria fácil.

En consecuencia, las victorias de los buenos guerreros no destacan por su inteligencia o su bravura. Así pues, las victorias que ganan en batalla no son debidas a la suerte. Sus victorias no son casualidades, sino que son debidas a haberse situado previamente en posición de poder ganar con seguridad, imponiéndose sobre los que ya han perdido de antemano.

La gran sabiduría no es algo obvio, el mérito grande no se anuncia. Cuando eres capaz de ver lo sutil, es fácil ganar; ¿qué tiene esto que ver con la inteligencia o la bravura? Cuando se resuelven los problemas antes de que surjan, ¿quién llama a esto inteligencia? Cuando hay victoria sin batalla, ¿quién habla de bravura?

Así pues, los buenos guerreros toman posición en un terreno en el que no pueden perder, y no pasan por alto las condiciones que hacen a su adversario proclive a la derrota.

En consecuencia, un ejército victorioso gana primero y entabla la batalla después; un ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después.

Esta es la diferencia entre los que tienen estrategia y los que no tienen planes premeditados.

Los que utilizan bien las armas cultivan el Camino y observan las leyes. Así pueden gobernar prevaleciendo sobre los corruptos.

Servirse de la armonía para desvanecer la oposición, no atacar un ejército inocente, no hacer prisioneros o tomar botín par donde pasa el ejército, no cortar los árboles ni contaminar los pozos, limpiar y purificar los templos de las ciudades y montañas del camino que atraviesas, no repetir los errores de una civilización decadente, a todo esto se llama el Camino y sus leyes.

Cuando el ejército está estrictamente disciplinado, hasta el punto en que los soldados morirían antes que desobedecer las órdenes, y las recompensas y los castigos merecen confianza y están bien establecidos, cuando los jefes y oficiales son capaces de actuar de esta forma, pueden vencer a un Príncipe enemigo corrupto.

Las reglas militares son cinco: medición, valoración, cálculo, comparación y victoria. El terreno da lugar a las mediciones, éstas dan lugar a las valoraciones, las valoraciones a los cálculos, éstos a las comparaciones, y las comparaciones dan lugar a las victorias.

Mediante las comparaciones de las dimensiones puedes conocer dónde se haya la victoria o la derrota.

En consecuencia, un ejército victorioso es como un kilo comparado con un gramo; un ejército derrotado es como un gramo comparado con un kilo.

Cuando el que gana consigue que su pueblo vaya a la batalla como si estuviera dirigiendo una gran corriente de agua hacia un cañón profundo, esto es una cuestión de orden de batalla.

Cuando el agua se acumula en un cañón profundo, nadie puede medir su cantidad, lo mismo que nuestra defensa no muestra su forma. Cuando se suelta el agua, se precipita hacia abajo como un torrente, de manera tan irresistible como nuestro propio ataque.

Sobre la firmeza
La fuerza es la energía acumulada o la que se percibe. Esto es muy cambiante. Los expertos son capaces de vencer al enemigo creando una percepción favorable en ellos, así obtener la victoria sin necesidad de ejercer su fuerza.

Gobernar sobre muchas personas como si fueran poco es una cuestión de dividirlas en grupos o sectores: es organización. Batallar contra un gran número de tropas como si fueran pocas es una cuestión de demostrar la fuerza, símbolos y señales.

Se refiere a lograr una percepción de fuerza y poder en la oposición. En el campo de batalla se refiere a las formaciones y banderas utilizadas para desplegar las tropas y coordinar sus movimientos.

Lograr que el ejército sea capaz de combatir contra el adversario sin ser derrotado es una cuestión de emplear métodos ortodoxos o heterodoxos.

La ortodoxia y la heterodoxia no es algo fijo, sino que se utilizan como un ciclo. Un emperador que fue un famoso guerrero y administrador, hablaba de manipular las percepciones de los adversarios sobre lo que es ortodoxo y heterodoxo, y después atacar inesperadamente, combinando ambos métodos hasta convertirlo en uno, volviéndose así indefinible para el enemigo.

Que el efecto de las fuerzas sea como el de piedras arrojadas sobre huevos, es una cuestión de lleno y vacío.

Cuando induces a los adversarios a atacarte en tu territorio, su fuerza siempre está vacía (en desventaja); mientras que no compitas en lo que son los mejores, tu fuerza siempre estará llena. Atacar con lo vacío contra lo lleno es como arrojar piedras sobre huevos: de seguro se rompen.

Cuando se entabla una batalla de manera directa, la victoria se gana por sorpresa.

El ataque directo es ortodoxo. El ataque indirecto es heterodoxo.

Sólo hay dos clases de ataques en la batalla: el extraordinario por sorpresa y el directo ordinario, pero sus variantes son innumerables. Lo ortodoxo y lo heterodoxo se originan recíprocamente, como un círculo sin comienzo ni fin; ¿quién podría agotarlos?

Cuando la velocidad del agua que fluye alcanza el punto en el que puede mover las piedras, ésta es la fuerza directa. Cuando la velocidad y maniobrabilidad del halcón es tal que puede atacar y matar, esto es precisión. Lo mismo ocurre con los guerreros expertos: su fuerza es rápida, su precisión certera. Su fuerza es como disparar una catapulta, su precisión es dar en el objetivo previsto y causar el efecto esperado.

El desorden llega del orden, la cobardía surge del valor, la debilidad brota de la fuerza.

Si quieres fingir desorden para convencer a tus adversarios y distraerlos, primero tienes que organizar el orden, porque sólo entonces puedes crear un desorden artificial. Si quieres fingir cobardía para conocer la estrategia de los adversarios, primero tienes que ser extremadamente valiente, porque sólo entonces puedes actuar como tímido de manera artificial. Si quieres fingir debilidad para inducir la arrogancia en tus enemigos, primero has de ser extremadamente fuerte porque sólo entonces puedes pretender ser débil.

El orden y el desorden son una cuestión de organización; la cobardía es una cuestión valentía y la de ímpetu; la fuerza y la debilidad son una cuestión de la formación en la batalla.

Cuando un ejército tiene la fuerza del ímpetu (percepción), incluso el tímido se vuelve valiente, cuando pierde la fuerza del ímpetu, incluso el valiente se convierte en tímido. Nada está fijado en las leyes de la guerra: éstas se desarrollan sobre la base del ímpetu.

Con astucia se puede anticipar y lograr que los adversarios se convenzan a sí mismos cómo proceder y moverse; les ayuda a caminar por el camino que les traza. Hace moverse a los enemigos con la perspectiva del triunfo, para que caigan en la emboscada.

Los buenos guerreros buscan la efectividad en la batalla a partir de la fuerza del ímpetu (percepción) y no dependen sólo de la fuerza de sus soldados. Son capaces de escoger a la mejor gente, desplegarlos adecuadamente y dejar que la fuerza del ímpetu logre sus objetivos.

Cuando hay entusiasmo, convicción, orden, organización, recursos, compromiso de los soldados, tienes la fuerza del ímpetu, y el tímido es valeroso. Así es posible asignar a los soldados por sus capacidades, habilidades y encomendarle deberes y responsabilidades adecuadas. El valiente puede luchar, el cuidadoso puede hacer de centinela, y el inteligente puede estudiar, analizar y comunicar. Cada cual es útil.

Hacer que los soldados luchen permitiendo que la fuerza del ímpetu haga su trabajo es como hacer rodar rocas. Las rocas permanecen inmóviles cuando están en un lugar plano, pero ruedan en un plano inclinado; se quedan fijas cuando son cuadradas, pero giran si son redondas. Por lo tanto, cuando se conduce a los hombres a la batalla con astucia, el impulso es como rocas redondas que se precipitan montaña abajo: ésta es la fuerza que produce la victoria.

Sobre lo lleno y lo vacío
Los que anticipan, se preparan y llegan primero al campo de batalla y esperan al adversario están en posición descansada; los que llegan los últimos al campo de batalla, los que improvisan y entablan la lucha quedan agotados.

Los buenos guerreros hacen que los adversarios vengan a ellos, y de ningún modo se dejan atraer fuera de su fortaleza.

Si haces que los adversarios vengan a ti para combatir, su fuerza estará siempre vacía. Si no sales a combatir, tu fuerza estará siempre llena. Este es el arte de vaciar a los demás y de llenarte a ti mismo.

Lo que impulsa a los adversarios a venir hacia ti por propia decisión es la perspectiva de ganar. Lo que desanima a los adversarios de ir hacia ti es la probabilidad de sufrir daños.

Cuando los adversarios están en posición favorable, debes cansarlos. Cuando están bien alimentados, cortar los suministros. Cuando están descansando, hacer que se pongan en movimiento.

Ataca inesperadamente, haciendo que los adversarios se agoten corriendo para salvar sus vidas. Interrumpe sus provisiones, arrasa sus campos y corta sus vías de aprovisionamiento. Aparece en lugares críticos y ataca donde menos se lo esperen, haciendo que tengan que acudir al rescate.

Aparece donde no puedan ir, se dirige hacia donde menos se lo esperen. Para desplazarte cientos de kilómetros sin cansancio, atraviesa tierras despobladas.

Atacar un espacio abierto no significa sólo un espacio en el que el enemigo no tiene defensa. Mientras su defensa no sea estricta - el lugar no esté bien guardado -, los enemigos se desperdigarán ante ti, como si estuvieras atravesando un territorio despoblado.

Para tomar infaliblemente lo que atacas, ataca donde no haya defensa. Para mantener una defensa infaliblemente segura, defiende donde no haya ataque.

Así, en el caso de los que son expertos en el ataque, sus enemigos no saben por dónde atacar.

Cuando se cumplen las instrucciones, las personas son sinceramente leales y comprometidas, los planes y preparativos para la defensa implantados con firmeza, siendo tan sutil y reservado que no se revelan las estrategias de ninguna forma, y los adversarios se sienten inseguros, y su inteligencia no les sirve para nada.

Sé extremadamente sutil, discreto, hasta el punto de no tener forma. Sé completamente misterioso y confidencial, hasta el punto de ser silencioso. De esta manera podrás dirigir el destino de tus adversarios.

Para avanzar sin encontrar resistencia, arremete por sus puntos débiles. Para retirarte de manera esquiva, sé más rápido que ellos.

Las situaciones militares se basan en la velocidad: llega como el viento, muévete como el relámpago, y los adversarios no podrán vencerte.

Por lo tanto, cuando quieras entrar en batalla, incluso si el adversario está atrincherado en una posición defensiva, no podrá evitar luchar si atacas en el lugar en el que debe acudir irremediablemente al rescate.

Cuando no quieras entrar en batalla, incluso si trazas una línea en el terreno que quieres conservar, el adversario no puede combatir contigo porque le das una falsa pista.

Esto significa que cuando los adversarios llegan para atacarte, no luchas con ellos, sino que estableces un cambio estratégico para confundirlos y llenarlos de incertidumbre.

Por consiguiente, cuando induces a otros a efectuar una formación, mientras que tú mismo permaneces sin forma, estás concentrado, mientras que tu adversario está dividido.

Haz que los adversarios vean como extraordinario lo que es ordinario para ti; haz que vean como ordinario lo que es extraordinario para ti. Esto es inducir al enemigo a efectuar una formación. Una vez vista la formación del adversario, concentras tus tropas contra él. Como tu formación no está a la vista, el adversario dividirá seguramente sus fuerzas.

Cuando estás concentrado formando una sola fuerza, mientras que el enemigo está dividido en diez, estás atacando a una concentración de uno contra diez, así que tus fuerzas superan a las suyas.

Si puedes atacar a unos pocos soldados con muchos, diezmarás el número de tus adversarios.

Cuando estás fuertemente atrincherado, te has hecho fuerte tras buenas barricadas, y no dejas filtrar ninguna información sobre tus fuerzas, sal afuera sin formación precisa, ataca y conquista de manera incontenible.

No han de conocer dónde piensas librar la batalla, porque cuando no se conoce, el enemigo destaca muchos puestos de vigilancia, y en el momento en el que se establecen numerosos puestos sólo tienes que combatir contra pequeñas unidades.

Así pues, cuando su vanguardia está preparada, su retaguardia es defectuosa, y cuando su retaguardia está preparada, su vanguardia presenta puntos débiles.

Las preparaciones de su ala derecha significarán carencia en su ala izquierda. Las preparaciones por todas partes significará ser vulnerable por todas partes.

Esto significa que cuando las tropas están de guardia en muchos lugares, están forzosamente desperdigadas en pequeñas unidades.

Cuando se dispone de pocos soldados se está a la defensiva contra el adversario el que dispone de muchos hace que el enemigo tenga que defenderse.

Cuantas más defensas induces a adoptar a tu enemigo, más debilitado quedará.

Así, si conoces el lugar y la fecha de la batalla, puedes acudir a ella aunque estés a mil kilómetros de distancia. Si no conoces el lugar y la fecha de la batalla, entonces tu flanco izquierdo no puede salvar al derecho, tu vanguardia no puede salvar a tu retaguardia, y tu retaguardia no puede salvar a tu vanguardia, ni siquiera en un territorio de unas pocas docenas de kilómetros.

Si tienes muchas más tropas que los demás, ¿cómo puede ayudarte este factor para obtener la victoria?

Si no conoces el lugar y la fecha de la batalla, aunque tus tropas sean más numerosas que las de ellos, ¿cómo puedes saber si vas a ganar o a perder?

Así pues, se dice que la victoria puede ser creada.

Si haces que los adversarios no sepan el lugar y la fecha de la batalla, siempre puedes vencer.

Incluso si los enemigos son numerosos, puede hacerse que no entren en combate.

Por tanto, haz tu valoración sobre ellos para averiguar sus planes, y determinar qué estrategia puede tener éxito y cuál no. Incítalos a la acción para descubrir cuál es el esquema general de sus movimientos y descansa.

Haz algo por o en contra de ellos para su atención, de manera que puedas de ellos para atraer descubrir sus hábitos de comportamiento de ataque y de defensa.

Indúcelos a adoptar formaciones específicas, para conocer sus puntos flacos.

Esto significa utilizar muchos métodos para confundir y perturbar al enemigo con el objetivo de observar sus formas de respuesta hacia ti; después de haberlas observado, actúas en consecuencia, de manera que puedes saber qué clase de situaciones significan vida y cuáles significan muerte.

Pruébalos para averiguar sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Por lo tanto, el punto final de la formación de un ejército es llegar a la no forma. Cuando no tienes forma, los informadores no pueden descubrir nada, ya que la información no puede crear una estrategia.

Una vez que no tienes forma perceptible, no dejas huellas que puedan ser seguidas, los informadores no encuentran ninguna grieta por donde mirar y los que están a cargo de la planificación no pueden establecer ningún plan realizable.

La victoria sobre multitudes mediante formaciones precisas debe ser desconocida par las multitudes. Todo el mundo conoce la forma mediante la que resultó vencedor, pero nadie conoce la forma mediante la que aseguró la victoria.

En consecuencia, la victoria en la guerra no es repetitiva, sino que adapta su forma continuamente.

Determinar los cambios apropiados, significa no repetir las estrategias previas para obtener la victoria. Para lograrla, puedo adaptarme desde el principio a cualquier formación que los adversarios puedan adoptar.

Las formaciones son como el agua: la naturaleza del agua es evitar lo alto e ir hacia abajo; la naturaleza de los ejércitos es evitar lo lleno y atacar lo vacío; el flujo del agua está determinado par la tierra; la victoria viene determinada por el adversario.

Así pues, un ejército no tiene formación constante, lo mismo que el agua no tiene forma constante: se llama genio a la capacidad de obtener la victoria cambiando y adaptándose según el enemigo.

Sobre el enfrentamiento directo e indirecto
La regla ordinaria para el uso del ejército es que el mando del ejército reciba órdenes de las autoridades civiles y después reúne y concentra a las tropas, acuartelándolas juntas. Nada es más difícil que la lucha armada.

Luchar con otros cara a cara para conseguir ventajas es lo más arduo del mundo.

La dificultad de la lucha armada es hacer cercanas las distancias largas y convertir los problemas en ventajas.

Mientras que das la apariencia de estar muy lejos, empiezas tu camino y llegas antes que el enemigo.

Por lo tanto, haces que su ruta sea larga, atrayéndole con la esperanza de ganar. Cuando emprendes la marcha después que los otros y llegas antes que ellos, conoces la estrategia de hacer que las distancias sean cercanas.

Sírvete de una unidad especial para engañar al enemigo atrayéndole a una falsa persecución, haciéndole creer que el grueso de tus fuerzas está muy lejos; entonces, lanzas una fuerza de ataque sorpresa que llega antes, aunque emprendió el camino después.

Por consiguiente, la lucha armada puede ser provechosa y puede ser peligrosa.

Para el experto es provechosa, para el inexperto peligrosa.

Movilizar a todo el ejército para el combate en aras de obtener alguna ventaja tomaría mucho tiempo, pero combatir por una ventaja con un ejército incompleto tendría como resultado una falta de recursos.

Si te movilizas rápidamente y sin parar día y noche, recorriendo el doble de la distancia habitual, y si luchas por obtener alguna ventaja a miles de kilómetros, tus jefes militares serán hechos prisioneros. Los soldados que sean fuertes llegarán allí primero, los más cansados llegarán después - como regla general, sólo lo conseguirá uno de cada diez.

Cuando la ruta es larga las tropas se cansan; si han gastado su fuerza en la movilización, llegan agotadas mientras que sus adversarios están frescos; así pues, es seguro que serán atacadas.

Combatir por una ventaja a cincuenta kilómetros de distancia frustrará los planes del mando, y, como regla general, sólo la mitad de los soldados lo harán.

Si se combate por obtener una ventaja a treinta kilómetros de distancia, sólo dos de cada tres soldados los recorrerán.

Así pues, un ejército perece si no está equipado, si no tiene provisiones o si no tiene dinero.

Estas tres cosas son necesarias: no puedes combatir para ganar con un ejército no equipado, o sin provisiones, lo que el dinero facilita.

Por tanto, si ignoras los planes de tus rivales, no puedes hacer alianzas precisas.

A menos que conozcas las montañas y los bosques, los desfiladeros y los pasos, y la condición de los pantanos, no puedes maniobrar con una fuerza armada. A menos que utilices guías locales, no puedes aprovecharte de las ventajas del terreno.

Sólo cuando conoces cada detalle de la condición del terreno puedes maniobrar y guerrear.

Por consiguiente, una fuerza militar se usa según la estrategia prevista, se moviliza mediante la esperanza de recompensa, y se adapta mediante la división y la combinación.

Una fuerza militar se establece mediante la estrategia en el sentido de que distraes al enemigo para que no pueda conocer cuál es tu situación real y no pueda imponer su supremacía. Se moviliza mediante la esperanza de recompensa, en el sentido de que entra en acción cuando ve la posibilidad de obtener una ventaja. Dividir y volver a hacer combinaciones de tropas se hace para confundir al adversario y observar cómo reacciona frente a ti; de esta manera puedes adaptarte para obtener la victoria.

Por eso, cuando una fuerza militar se mueve con rapidez es como el viento; cuando va lentamente es como el bosque; es voraz como el fuego e inmóvil como las montañas.

Es rápida como el viento en el sentido que llega sin avisar y desaparece como el relámpago. Es como un bosque porque tiene un orden. Es voraz como el fuego que devasta una planicie sin dejar tras sí ni una brizna de hierba. Es inmóvil como una montaña cuando se acuartela.

Es tan difícil de conocer como la oscuridad; su movimiento es como un trueno que retumba.

Para ocupar un lugar, divide a tus tropas. Para expandir tu territorio, divide los beneficios.

La regla general de las operaciones militares es desproveer de alimentos al enemigo todo lo que se pueda. Sin embargo, en localidades donde la gente no tiene mucho, es necesario dividir a las tropas en grupos más pequeños para que puedan tomar en diversas partes lo que necesitan, ya que sólo así tendrán suficiente.

En cuanto a dividir el botín, significa que es necesario repartirlo entre las tropas para guardar lo que ha sido ganado, no dejando que el enemigo lo recupere.

Actúa después de haber hecho una estimación. Gana el que conoce primero la medida de lo que está lejos y lo que está cerca: ésta es la regla general de la lucha armada.

El primero que hace el movimiento es el "invitado", el último es el "anfitrión". El "invitado" lo tiene difícil, el "anfitrión lo tiene fácil". Cerca y lejos significan desplazamiento: el cansancio, el hambre y el frío surgen del desplazamiento.

Un antiguo libro que trata de asuntos militares dice: "Las palabras no son escuchadas, par eso se hacen los símbolos y los tambores. Las banderas y los estandartes se hacen a causa de la ausencia de visibilidad." Símbolos, tambores, banderas y estandartes se utilizan para concentrar y unificar los oídos y los ojos de los soldados. Una vez que están unificados, el valiente no puede actuar solo, ni el tímido puede retirarse solo: ésta es la regla general del empleo de un grupo.

Unificar los oídos y los ojos de los soldados significa hacer que miren y escuchen al unísono de manera que no caigan en la confusión y el desorden. La señales se utilizan para indicar direcciones e impedir que los individuos vayan a donde se les antoje.

Así pues, en batallas nocturnas, utiliza fuegos y tambores, y en batallas diurnas sírvete de banderas y estandartes, para manipular los oídos y los ojos de los soldados.

Utiliza muchas señales para confundir las percepciones del enemigo y hacerle temer tu temible poder militar.

De esta forma, haces desaparecer la energía de sus ejércitos y desmoralizas a sus generales.

En primer lugar, has de ser capaz de mantenerte firme en tu propio corazón; sólo entonces puedes desmoralizar a los generales enemigos. Por esto, la tradición afirma que los habitantes de otros tiempos tenían la firmeza para desmoralizar, y la antigua ley de los que conducían carros de combate decía que cuando la mente original es firme, la energía fresca es victoriosa.

De este modo, la energía de la mañana está llena de ardor, la del mediodía decae y la energía de la noche se retira; en consecuencia, los expertos en el manejo de las armas prefieren la energía entusiasta, atacan la decadente y la que se bate en retirada. Son ellos los que dominan la energía.

Cualquier débil en el mundo se dispone a combatir en un minuto si se siente animado, pero cuando se trata realmente de tomar las armas y de entrar en batalla, es poseído por la energía; cuando esta energía se desvanece, se detendrá, estará asustado y se arrepentirá de haber comenzado. La razón por la que esa clase de ejércitos miran por encima del hombro a enemigos fuertes, lo mismo que miran a las doncellas vírgenes, es porque se están aprovechando de su agresividad, estimulada por cualquier causa.

Utilizar el orden para enfrentarse al desorden, utilizar la calma para enfrentarse con los que se agitan, esto es dominar el corazón.

A menos que tu corazón esté totalmente abierto y tu mente en orden, no puedes esperar ser capaz de adaptarte a responder sin límites, a manejar los acontecimientos de manera infalible, a enfrentarte a dificultades graves e inesperadas sin turbarte, dirigiendo cada cosa sin confusión.

Dominar la fuerza es esperar a los que vienen de lejos, aguardar con toda comodidad a los que se han fatigado, y con el estómago saciado a los hambrientos.

Esto es lo que se quiere decir cuando se habla de atraer a otros hacia donde estás, al tiempo que evitas ser inducido a ir hacia donde están ellos.

Evitar la confrontación contra formaciones de combate bien ordenadas y no atacar grandes batallones constituye el dominio de la adaptación.

Por tanto, la regla general de las operaciones militares es no enfrentarse a una gran montaña ni oponerse al enemigo de espaldas a ésta.

Esto significa que si los adversarios están en un terreno elevado, no debes atacarles cuesta arriba, y que cuando efectúan una carga cuesta abajo, no debes hacerles frente.

No persigas a los enemigos cuando finjan una retirada, ni ataques tropas expertas.

Si los adversarios huyen de repente antes de agotar su energía, seguramente hay emboscadas esperándote para atacar a tus tropas; en este caso, debes retener a tus oficiales para que no se lancen en su persecución.

No consumas la comida de sus soldados.

Si el enemigo abandona de repente sus provisiones, éstas han de ser probadas antes de ser comidas, por si están envenenadas.

No detengas a ningún ejército que esté en camino a su país.

Bajo estas circunstancias, un adversario luchará hasta la muerte. Hay que dejarle una salida a un ejército rodeado.

Muéstrales una manera de salvar la vida para que no estén dispuestos a luchar hasta la muerte, y así podrás aprovecharte para atacarles.

No presiones a un enemigo desesperado.

Un animal agotado seguirá luchando, pues esa es la ley de la naturaleza.

Estas son las leyes de las operaciones militares.

Sobre los nueve cambios
Por lo general, las operaciones militares están bajo el del gobernante civil para dirigir al ejército.

El General no debe levantar su campamento en un terreno difícil. Deja que se establezcan relaciones diplomáticas en las fronteras. No permanezcas en un territorio árido ni aislado.

Cuando te halles en un terreno cerrado, prepara alguna estrategia y muévete. Cuando te halles en un terreno mortal, lucha.

Terreno cerrado significa que existen lugares escarpados que te rodean por todas partes, de manera que el enemigo tiene movilidad, que puede llegar e irse con libertad, pero a ti te es difícil salir y volver.

Cada ruta debe ser estudiada para que sea la mejor. Hay rutas que no debes usar, ejércitos que no han de ser atacados, ciudades que no deben ser rodeadas, terrenos sobre los que no se debe combatir, y órdenes de gobernantes civiles que no deben ser obedecidas.

En consecuencia, los generales que conocen las variables posibles para aprovecharse del terreno sabe cómo manejar las fuerzas armadas. Si los generales no saben cómo adaptarse de manera ventajosa, aunque conozcan la condición del terreno, no pueden aprovecharse de él.

Si están al mando de ejércitos, pero ignoran las artes de la total adaptabilidad, aunque conozcan el objetivo a lograr, no pueden hacer que los soldados luchen por él.

Si eres capaz de ajustar la campaña cambiar conforme al ímpetu de las fuerzas, entonces la ventaja no cambia, y los únicos que son perjudicados son los enemigos. Por esta razón, no existe una estructura permanente. Si puedes comprender totalmente este principio, puedes hacer que los soldados actúen en la mejor forma posible.

Por lo tanto, las consideraciones de la persona inteligente siempre incluyen el analizar objetivamente el beneficio y el daño. Cuando considera el beneficio, su acción se expande; cuando considera el daño, sus problemas pueden resolverse.

El beneficio y el daño son interdependientes, y los sabios los tienen en cuenta.

Por ello, lo que retiene a los adversarios es el daño, lo que les mantiene ocupados es la acción, y lo que les motiva es el beneficio.

Cansa a los enemigos manteniéndolos ocupados y no dejándoles respirar. Pero antes de lograrlo, tienes que realizar previamente tu propia labor. Esa labor consiste en desarrollar un ejército fuerte, un pueblo próspero, una sociedad armoniosa y una manera ordenada de vivir.

Así pues, la norma general de las operaciones militares consiste en no contar con que el enemigo no acuda, sino confiar en tener los medios de enfrentarte a él; no contar con que el adversario no ataque, sino confiar en poseer lo que no puede ser atacado.

Si puedes recordar siempre el peligro cuando estás a salvo y el caos en tiempos de orden, permanece atento al peligro y al caos mientras no tengan todavía forma, y evítalos antes de que se presenten; ésta es la mejor estrategia de todas.

Por esto, existen cinco rasgos que son peligrosos en los generales. Los que están dispuestos a morir, pueden perder la vida; los que quieren preservar la vida, pueden ser hechos prisioneros; los que son dados a los apasionamientos irracionales, pueden ser ridiculizados; los que son muy puritanos, pueden ser deshonrados; los que son compasivos, pueden ser turbados.

Si te presentas en un lugar que con toda seguridad los enemigos se precipitarán a defender, las personas compasivas se apresurarán invariablemente a rescatar a sus habitantes, causándose a sí mismos problemas y cansancio.

Estos son cinco rasgos que constituyen defectos en los generales y que son desastrosos para las operaciones militares.

Los buenos generales son de otra manera: se comprometen hasta la muerte, pero no se aferran a la esperanza de sobrevivir; actúan de acuerdo con los acontecimientos, en forma racional y realista, sin dejarse llevar por las emociones ni estar sujetos a quedar confundidos. Cuando ven una buena oportunidad, son como tigres, en caso contrario cierran sus puertas. Su acción y su no acción son cuestiones de estrategia, y no pueden ser complacidos ni enfadados.

Sobre la distribución de los medios
Las maniobras militares son el resultado de los planes y las estrategias en la manera más ventajosa para ganar. Determinan la movilidad y efectividad de las tropas.

Si vas a colocar tu ejército en posición de observar al enemigo, atraviesa rápido las montañas y vigílalos desde un valle.

Considera el efecto de la luz y manténte en la posición más elevada del valle. Cuando combatas en una montaña, ataca desde arriba hacia abajo y no al revés.

Combate estando cuesta abajo y nunca cuesta arriba. Evita que el agua divida tus fuerzas, aléjate de las condiciones desfavorables lo antes que te sea posible. No te enfrentes a los enemigos dentro del agua; es conveniente dejar que pasen la mitad de sus tropas y en ese momento dividirlas y atacarlas.

No te sitúes río abajo. No camines en contra de la corriente, ni en contra del viento.

Si acampas en la ribera de un río, tus ejércitos pueden ser sorprendidos de noche, empujados a ahogarse o se les puede colocar veneno en la corriente. Tus barcas no deben ser amarradas corriente abajo, para impedir que el enemigo aproveche la corriente lanzando sus barcas contra ti. Si atraviesas pantanos, hazlo rápidamente. Si te encuentras frente a un ejército en media de un pantano, permanece cerca de sus plantas acuáticas o respaldado por los árboles.

En una llanura, toma posiciones desde las que sea fácil maniobrar, manteniendo las elevaciones del terreno detrás y a tu derecha, estando las partes más bajas delante y las más altos detrás.

Generalmente, un ejército prefiere un terreno elevado y evita un terreno bajo, aprecia la luz y detesta la oscuridad.

Los terrenos elevados son estimulantes, y por lo tanto, la gente se halla a gusto en ellos, además son convenientes para adquirir la fuerza del ímpetu. Los terrenos bajos son húmedos, lo cual provoca enfermedades y dificulta el combate.

Cuida de la salud física de tus soldados con los mejores recursos disponibles.

Cuando no existe la enfermedad en un ejército, se dice que éste es invencible.

Donde haya montículos y terraplenes, sitúate en su lado soleado, manteniéndolos siempre a tu derecha y detrás.

Colocarse en la mejor parte del terreno es ventajoso para una fuerza militar.

La ventaja en una operación militar consiste en aprovecharse de todos los factores beneficiosos del terreno.

Cuando llueve río arriba y la corriente trae consigo la espuma, si quieres cruzarlo, espera a que escampe.

Siempre que un terreno presente barrancos infranqueables, lugares cerrados, trampas, riesgos, grietas y prisiones naturales, debes abandonarlo rápidamente y no acercarte a él. En lo que a mí concierne, siempre me mantengo alejado de estos accidentes del terreno, de manera que los adversarios estén más cerca que yo de ellos; doy la cara a estos accidentes, de manera que queden a espaldas del enemigo.

Entonces estás en situación ventajosa, y él tiene condiciones desfavorables.

Cuando un ejército se está desplazando, si atraviesa territorios montañosos con muchas corrientes de agua y pozos, o pantanos cubiertos de juncos, o bosques vírgenes llenos de árboles y vegetación, es imprescindible escudriñarlos totalmente y con cuidado, ya que estos lugares ayudan a las emboscadas y a los espías.

Es esencial bajar del caballo y escudriñar el terreno, por si existen tropas escondidas para tenderte una emboscada. También podría ser que hubiera espías al acecho observándote y escuchando tus instrucciones y movimientos.

Cuando el enemigo está cerca, pero permanece en calma, quiere decir que se halla en una posición fuerte. Cuando está lejos pero intenta provocar hostilidades, quiere que avances. Si, además, su posición es accesible, eso quiere decir que le es favorable.

Si un adversario no conserva la posición que le es favorable por las condiciones del terreno y se sitúa en otro lugar conveniente, debe ser porque existe alguna ventaja táctica para obrar de esta manera.

Si se mueven los árboles, es que el enemigo se está acercando. Si hay obstáculos entre los matorrales, es que has tomado un mal camino.

La idea de poner muchos obstáculos entre la maleza es hacerte pensar que existen tropas emboscadas escondidas en medio de ella.

Si los pájaros alzan el vuelo, hay tropas emboscadas en el lugar. Si los animales están asustados, existen tropas atacantes. Si se elevan columnas de polvo altas y espesas, hay carros que se están acercando; si son bajas y anchas, se acercan soldados a pie. Humaredas esparcidas significan que se está cortando leña. Pequeñas polvaredas que van y vienen indican que hay que levantar el campamento.

Si los emisarios del enemigo pronuncian palabras humildes mientras que éste incrementa sus preparativos de guerra, esto quiere decir que va a avanzar. Cuando se pronuncian palabras altisonantes y se avanza ostentosamente, es señal de que el enemigo se va a retirar.

Si sus emisarios vienen con palabras humildes, envía espías para observar al enemigo y comprobarás que está aumentando sus preparativos de guerra.

Cuando los carros ligeros salen en primer lugar y se sitúan en los flancos, están estableciendo un frente de batalla.

Si los emisarios llegan pidiendo la paz sin firmar un tratado, significa que están tramando algún complot.

Si el enemigo dispone rápidamente a sus carros en filas de combate, es que está esperando refuerzos.

No se precipitarán para un encuentro ordinario si no entienden que les ayudará, o debe haber una fuerza que se halla a distancia y que es esperada en un determinado momento para unir sus tropas y atacarte. Conviene anticipar, prepararse inmediatamente para esta eventualidad.

Si la mitad de sus tropas avanza y la otra mitad retrocede, es que el enemigo piensa atraerte a una trampa.

El enemigo está fingiendo en este caso confusión y desorden para incitarte a que avances.

Si los soldados enemigos se apoyan unos en otros, es que están hambrientos.

Si los aguadores beben en primer lugar, es que las tropas están sedientas.

Si el enemigo ve una ventaja pero no la aprovecha, es que está cansado.

Si los pájaros se reúnen en el campo enemigo, es que el lugar está vacío.

Si hay pájaros sobrevolando una ciudad, el ejército ha huido.

Si se producen llamadas nocturnas, es que los soldados enemigos están atemorizados. Tienen miedo y están inquietos, y por eso se llaman unos a otros.

Si el ejército no tiene disciplina, esto quiere decir que el general no es tomado en serio.

Si los estandartes se mueven, es que está sumido en la confusión.

Las señales se utilizan para unificar el grupo; así pues, si se desplaza de acá para allá sin orden ni concierto, significa que sus filas están confusas.

Si sus emisarios muestran irritación, significa que están cansados.

Si matan sus caballos para obtener carne, es que los soldados carecen de alimentos; cuando no tienen marmitas y no vuelven a su campamento, son enemigos completamente desesperados.

Si se producen murmuraciones, faltas de disciplina y los soldados hablan mucho entre sí, quiere decir que se ha perdido la lealtad de la tropa.

Las murmuraciones describen la expresión de los verdaderos sentimientos; las faltas de disciplina indican problemas con los superiores. Cuando el mando ha perdido la lealtad de las tropas, los soldados se hablan con franqueza entre sí sobre los problemas con sus superiores.

Si se otorgan numerosas recompensas, es que el enemigo se halla en un callejón sin salida; cuando se ordenan demasiados castigos, es que el enemigo está desesperado.

Cuando la fuerza de su ímpetu está agotada, otorgan constantes recompensas para tener contentos a los soldados, para evitar que se rebelen en masa. Cuando los soldados están tan agotados que no pueden cumplir las órdenes, son castigados una y otra vez para restablecer la autoridad.

Ser violento al principio y terminar después temiendo a los propios soldados es el colmo de la ineptitud.

Los emisarios que acuden con actitud conciliatoria indican que el enemigo quiere una tregua.

Si las tropas enemigas se enfrentan a ti con ardor, pero demoran el momento de entrar en combate sin abandonar no obstante el terreno, has de observarlos cuidadosamente.

Están preparando un ataque por sorpresa.

En asuntos militares, no es necesariamente más beneficioso ser superior en fuerzas, sólo evitar actuar con violencia innecesaria; es suficiente con consolidar tu poder, hacer estimaciones sobre el enemigo y conseguir reunir tropas; eso es todo.

El enemigo que actúa aisladamente, que carece de estrategia y que toma a la ligera a sus adversarios, inevitablemente acabará siendo derrotado.

Si tu plan no contiene una estrategia de retirada o posterior al ataque, sino que confías exclusivamente en la fuerza de tus soldados, y tomas a la ligera a tus adversarios sin valorar su condición, con toda seguridad caerás prisionero.

Si se castiga a los soldados antes de haber conseguido que sean leales al mando, no obedecerán, y si no obedecen, serán difíciles de emplear.

Tampoco podrán ser empleados si no se lleva a cabo ningún castigo, incluso después de haber obtenido su lealtad.

Cuando existe un sentimiento subterráneo de aprecio y confianza, y los corazones de los soldados están ya vinculados al mando, si se relaja la disciplina, los soldados se volverán arrogantes y será imposible emplearlos.

Por lo tanto, dirígelos mediante el arte civilizado y unifícalos mediante las artes marciales; esto significa una victoria continua.

Arte civilizado significa humanidad, y artes marciales significan reglamentos. Mándalos con humanidad y benevolencia, unifícalos de manera estricta y firme. Cuando la benevolencia y la firmeza son evidentes, es posible estar seguro de la victoria.

Cuando las órdenes se dan de manera clara, sencilla y consecuente a las tropas, éstas las aceptan. Cuando las órdenes son confusas, contradictorias y cambiantes las tropas no las aceptan o no las entienden.

Cuando las órdenes son razonables, justas, sencillas, claras y consecuentes, existe una satisfacción recíproca entre el líder y el grupo.

Sobre la topología
Algunos terrenos son fáciles, otros difíciles, algunos neutros, otros estrechos, accidentados o abiertos.

Cuando el terreno sea accesible, sé el primero en establecer tu posición, eligiendo las alturas soleadas; una posición que sea adecuada para transportar los suministros; así tendrás ventaja cuando libres la batalla.

Cuando estés en un terreno difícil de salir, estás limitado. En este terreno, si tu enemigo no está preparado, puedes vencer si sigues adelante, pero si el enemigo está preparado y sigues adelante, tendrás muchas dificultades para volver de nuevo a él, lo cual jugará en contra tuya.

Cuando es un terreno desfavorable para ambos bandos, se dice que es un terreno neutro. En un terreno neutro, incluso si el adversario te ofrece una ventaja, no te aproveches de ella: retírate, induciendo a salir a la mitad de las tropas enemigas, y entonces cae sobre él aprovechándote de esta condición favorable.

En un terreno estrecho, si eres el primero en llegar, debes ocuparlo totalmente y esperar al adversario. Si él llega antes, no lo persigas si bloquea los desfiladeros. Persíguelo sólo si no los bloquea.

En terreno accidentado, si eres el primero en llegar, debes ocupar sus puntos altos y soleados y esperar al adversario. Si éste los ha ocupado antes, retírate y no lo persigas.

En un terreno abierto, la fuerza del ímpetu se encuentra igualada, y es difícil provocarle a combatir de manera desventajosa para él.

Entender estas seis clases de terreno es la responsabilidad principal del general, y es imprescindible considerarlos.

Éstas son las configuraciones del terreno; los generales que las ignoran salen derrotados.

Así pues, entre las tropas están las que huyen, la que se retraen, las que se derrumban, las que se rebelan y las que son derrotadas. Ninguna de estas circunstancias constituyen desastres naturales, sino que son debidas a los errores de los generales.

Las tropas que tienen el mismo ímpetu, pero que atacan en proporción de uno contra diez, salen derrotadas. Los que tienen tropas fuertes pero cuyos oficiales son débiles, quedan retraídos.

Los que tienen soldados débiles al mando de oficiales fuertes, se verán en apuros. Cuando los oficiales superiores están encolerizados y son violentos, y se enfrentan al enemigo por su cuenta y por despecho, y cuando los generales ignoran sus capacidades, el ejército se desmoronará.

Como norma general, para poder vencer al enemigo, todo el mando militar debe tener una sola intención y todas las fuerzas militares deben cooperar.

Cuando los generales son débiles y carecen de autoridad, cuando las órdenes no son claras, cuando oficiales y soldados no tienen solidez y las formaciones son anárquicas, se produce revuelta.

Los generales que son derrotados son aquellos que son incapaces de calibrar a los adversarios, entran en combate con fuerzas superiores en número o mejor equipadas, y no seleccionan a sus tropas según los niveles de preparación de las mismas.

Si empleas soldados sin seleccionar a los preparados de los no preparados, a los arrojados y a los timoratos, te estás buscando tu propia derrota.

Estas son las seis maneras de ser derrotado. La comprensión de estas situaciones es la responsabilidad suprema de los generales y deben ser consideradas.

La primera es no calibrar el número de fuerzas; la segunda, la ausencia de un sistema claro de recompensas y castigos; la tercera, la insuficiencia de entrenamiento; la cuarta es la pasión irracional; la quinta es la ineficacia de la ley del orden; y la sexta es el fallo de no seleccionar a los soldados fuertes y resueltos.

La configuración del terreno puede ser un apoyo para el ejército; para los jefes militares, el curso de la acción adecuada es calibrar al adversario para asegurar la victoria y calcular los riesgos y las distancias. Salen vencedores los que libran batallas conociendo estos elementos; salen derrotados los que luchan ignorándolos.

Por lo tanto, cuando las leyes de la guerra señalan una victoria segura es claramente apropiado entablar batalla, incluso si el gobierno ha dada órdenes de no atacar. Si las leyes de la guerra no indican una victoria segura, es adecuado no entrar en batalla, aunque el gobierno haya dada la orden de atacar. De este modo se avanza sin pretender la gloria, se ordena la retirada sin evitar la responsabilidad, con el único propósito de proteger a la población y en beneficio también del gobierno; así se rinde un servicio valioso a la nación.

Avanzar y retirarse en contra de las órdenes del gobierno no se hace por interés personal, sino para salvaguardar las vidas de la población y en auténtico beneficio del gobierno. Servidores de esta talla son muy útiles para un pueblo.

Mira por tus soldados como miras por un recién nacido; así estarán dispuestos a seguirte hasta los valles más profundos; cuida de tus soldados como cuidas de tus queridos hijos, y morirán gustosamente contigo.

Pero si eres tan amable con ellos que no los puedes utilizar, si eres tan indulgente que no les puedes dar órdenes, tan informal que no puedes disciplinarlos, tus soldados serán como niños mimados y, por lo tanto, inservibles.

Las recompensas no deben utilizarse solas, ni debe confiarse solamente en los castigos. En caso contrario, las tropas, como niños mimosos, se acostumbran a disfrutar o a quedar resentidas por todo. Esto es dañino y los vuelve inservibles.

Si sabes que tus soldados son capaces de atacar, pero ignoras si el enemigo es invulnerable a un ataque, tienes sólo la mitad de posibilidades de ganar. Si sabes que tu enemigo es vulnerable a un ataque, pero ignoras si tus soldados son capaces de atacar, sólo tienes la mitad de posibilidades de ganar. Si sabes que el enemigo es vulnerable a un ataque, y tus soldados pueden llevarlo a cabo, pero ignoras si la condición del terreno es favorable para la batalla, tienes la mitad de probabilidades de vencer.

Por lo tanto, los que conocen las artes marciales no pierden el tiempo cuando efectúan sus movimientos, ni se agotan cuando atacan. Debido a esto se dice que cuando te conoces a ti mismo y conoces a los demás, la victoria no es un peligro; cuando conoces el cielo y la tierra, la victoria es inagotable.

Sobre las nueve clases de terreno
Conforme a las leyes de las operaciones militares, existen nueve clases de terreno. Si intereses locales luchan entre sí en su propio territorio, a éste se le llama terreno de dispersión.

Cuando los soldados están apegados a su casa y combaten cerca de su hogar, pueden ser dispersados con facilidad.

Cuando penetras en un territorio ajeno, pero no lo haces en profundidad, a éste se le llama territorio ligero.

Esto significa que los soldados pueden regresar fácilmente.

El territorio que puede resultarte ventajoso si lo tomas, y ventajoso al enemigo si es él quien lo conquista, se llama terreno clave.

Un terreno de lucha inevitable es cualquier enclave defensivo o paso estratégico.

Un territorio igualmente accesible para ti y para los demás se llama terreno de comunicación.

El territorio que está rodeado por tres territorios rivales y es el primero en proporcionar libre acceso a él a todo el mundo se llama terreno de intersección.

El terreno de intersección es aquel en el que convergen las principales vías de comunicación uniéndolas entre sí: sé el primero en ocuparlo, y la gente tendrá que ponerse de tu lado. Si lo obtienes, te encuentras seguro; si lo pierdes, corres peligro.

Cuando penetras en profundidad en un territorio ajeno, y dejas detrás muchas ciudades y pueblos, a este terreno se le llama difícil.

Es un terreno del que es difícil regresar.

Cuando atraviesas montañas boscosas, desfiladeros abruptos u otros accidentes difíciles de atravesar, a esto se le llama terreno desfavorable.

Cuando el acceso es estrecho y la salida es tortuosa, de manera que una pequeña unidad enemiga puede atacarte, aunque tus tropas sean más numerosas, a éste se le llama terreno cercado.

Si eres capaz de una gran adaptación, puedes atravesar este territorio.

Si sólo puedes sobrevivir en un territorio luchando con rapidez, y si es fácil morir si no lo haces, a éste se le llama terreno mortal.

Las tropas que se encuentran en un terreno mortal están en la misma situación que si se encontraran en una barca que se hunde o en una casa ardiendo.

Así pues, no combatas en un terreno de dispersión, no te detengas en un terreno ligero, no ataques en un terreno clave (ocupado por el enemigo), no dejes que tus tropas sean divididas en un terreno de comunicación. En terrenos de intersección, establece comunicaciones; en terrenos difíciles, entra aprovisionado; en terrenos desfavorables, continúa marchando; en terrenos cercados, haz planes; en terrenos mortales, lucha.

En un terreno de dispersión, los soldados pueden huir. Un terreno ligero es cuando los soldados han penetrado en territorio enemigo, pero todavía no tienen las espaldas cubiertas: por eso, sus mentes no están realmente concentradas y no están listos para la batalla. No es ventajoso atacar al enemigo en un terreno clave; lo que es ventajoso es llegar el primero a él. No debe permitirse que quede aislado el terreno de comunicación, para poder servirse de las rutas de suministros. En terrenos de intersección, estarás a salvo si estableces alianzas; si las pierdes, te encontrarás en peligro. En terrenos difíciles, entrar aprovisionado significa reunir todo lo necesario para estar allí mucho tiempo. En terrenos desfavorables, ya que no puedes atrincherarte en ello, debes apresurarte a salir. En terrenos cercados, introduce tácticas sorpresivas.

Si las tropas caen en un terreno mortal, todo el mundo luchará de manera espontánea. Por esto se dice: "Sitúa a las tropas en un terreno mortal y sobrevivirán. "

Los que eran antes considerados como expertos en el arte de la guerra eran capaces de hacer que el enemigo perdiera contacto entre su vanguardia y su retaguardia, la confianza entre las grandes y las pequeñas unidades, el interés recíproco par el bienestar de los diferentes rangos, el apoyo mutuo entre gobernantes y gobernados, el alistamiento de soldados y la coherencia de sus ejércitos. Estos expertos entraban en acción cuando les era ventajoso, y se retenían en caso contrario.

Introducían cambios para confundir al enemigo, atacándolos aquí y allá, aterrorizándolos y sembrando en ellos la confusión, de tal manera que no les daban tiempo para hacer planes.

Se podría preguntar cómo enfrentarse a fuerzas enemigas numerosas y bien organizadas que se dirigen hacia ti. La respuesta es quitarles en primer lugar algo que aprecien, y después te escucharán.

La rapidez de acción es el factor esencial de la condición de la fuerza militar, aprovechándose de los errores de los adversarios, desplazándose por caminos que no esperan y atacando cuando no están en guardia.

Esto significa que para aprovecharse de la falta de preparación, de visión y de cautela de los adversarios, es necesario actuar con rapidez, y que si dudas, esos errores no te servirán de nada.

En una invasión, por regla general, cuanto más se adentran los invasores en el territorio ajeno, más fuertes se hacen, hasta el punto de que el gobierno nativo no puede ya expulsarlos.

Escoge campos fértiles, y las tropas tendrán suficiente para comer. Cuida de su salud y evita el cansancio, consolida su energía, aumenta su fuerza. Que los movimientos de tus tropas y la preparación de tus planes sean insondables.

Consolida la energía más entusiasta de tus tropas, ahorra las fuerzas sobrantes, mantén en secreto tus formaciones y tus planes, permaneciendo insondable para los enemigos, y espera a que se produzca un punto vulnerable para avanzar.

Sitúa a tus tropas en un punto que no tenga salida, de manera que tengan que morir antes de poder escapar. Porque, ¿ante la posibilidad de la muerte, qué no estarán dispuestas a hacer? Los guerreros dan entonces lo mejor de sus fuerzas. Cuando se hallan ante un grave peligro, pierden el miedo. Cuando no hay ningún sitio a donde ir, permanecen firmes; cuando están totalmente implicados en un terreno, se aferran a él. Si no tienen otra opción, lucharán hasta el final.

Por esta razón, los soldados están vigilantes sin tener que ser estimulados, se alistan sin tener que ser llamados a filas, son amistosos sin necesidad de promesas, y se puede confiar en ellos sin necesidad de órdenes.

Esto significa que cuando los combatientes se encuentran en peligro de muerte, sea cual sea su rango, todos tienen el mismo objetivo, y, por lo tanto, están alerta sin necesidad de ser estimulados, tienen buena voluntad de manera espontánea y sin necesidad de recibir órdenes, y puede confiarse de manera natural en ellos sin promesas ni necesidad de jerarquía.

Prohibe los augurios para evitar las dudas, y los soldados nunca te abandonarán. Si tus soldados no tienen riquezas, no es porque las desdeñen. Si no tienen más longevidad, no es porque no quieran vivir más tiempo. El día en que se da la orden de marcha, los soldados lloran.

Así pues, una operación militar preparada con pericia debe ser como una serpiente veloz que contraataca con su cola cuando alguien le ataca por la cabeza, contraataca con la cabeza cuando alguien le ataca por la cola y contraataca con cabeza y cola, cuando alguien le ataca por el medio.

Esta imagen representa el método de una línea de batalla que responde velozmente cuando es atacada. Un manual de ocho formaciones clásicas de batalla dice: "Haz del frente la retaguardia, haz de la retaguardia el frente, con cuatro cabezas y ocho colas. Haz que la cabeza esté en todas partes, y cuando el enemigo arremeta por el centro, cabeza y cola acudirán al rescate."

Puede preguntarse la cuestión de si es posible hacer que una fuerza militar sea como una serpiente rápida. La respuesta es afirmativa. Incluso las personas que se tienen antipatía, encontrándose en el mismo barco, se ayudarán entre sí en caso de peligro de zozobrar.

Es la fuerza de la situación la que hace que esto suceda.

Por esto, no basta con depositar la confianza en caballos atados y ruedas fijadas.

Se atan los caballos para formar una línea de combate estable, y se fijan las ruedas para hacer que los carros no se puedan mover. Pero aun así, esto no es suficientemente seguro ni se puede confiar en ello. Es necesario permitir que haya variantes a los cambios que se hacen, poniendo a los soldados en situaciones mortales, de manera que combatan de forma espontánea y se ayuden unos a otros codo con codo: éste es el camino de la seguridad y de la obtención de una victoria cierta.

La mejor organización es hacer que se exprese el valor y mantenerlo constante. Tener éxito tanto con tropas débiles como con tropas aguerridas se basa en la configuración de las circunstancias.

Si obtienes la ventaja del terreno, puedes vencer a los adversarios, incluso con tropas ligeras y débiles; ¿cuánto más te sería posible si tienes tropas poderosas y aguerridas? Lo que hace posible la victoria a ambas clases de tropas es las circunstancias del terreno.

Por lo tanto, los expertos en operaciones militares logran la cooperación de la tropa, de tal manera que dirigir un grupo es como dirigir a un solo individuo que no tiene más que una sola opción.

Corresponde al general ser tranquilo, reservado, justo y metódico.

Sus planes son tranquilos y absolutamente secretos para que nadie pueda descubrirlos. Su mando es justo y metódico, así que nadie se atreve a tomarlo a la ligera.

Puede mantener a sus soldados sin información y en completa ignorancia de sus planes.

Cambia sus acciones y revisa sus planes, de manera que nadie pueda reconocerlos. Cambia de lugar su emplazamiento y se desplaza por caminos sinuosos, de manera que nadie pueda anticiparse.

Puedes ganar cuando nadie puede entender en ningún momento cuáles son tus intenciones.

Dice un Gran Hombre: "El principal engaño que se valora en las operaciones militares no se dirige sólo a los enemigos, sino que empieza por las propias tropas, para hacer que le sigan a uno sin saber adónde van." Cuando un general fija una meta a sus tropas, es como el que sube a un lugar elevado y después retira la escalera. Cuando un general se adentra muy en el interior del territorio enemigo, está poniendo a prueba todo su potencial.

Ha hecho quemar las naves a sus tropas y destruir sus casas; así las conduce como un rebaño y todos ignoran hacia dónde se encaminan.

Incumbe a los generales reunir a los ejércitos y ponerlos en situaciones peligrosas. También han de examinar las adaptaciones a los diferentes terrenos, las ventajas de concentrarse o dispersarse, y las pautas de los sentimientos y situaciones humanas.

Cuando se habla de ventajas y de desventajas de la concentración y de la dispersión, quiere decir que las pautas de los comportamientos humanos cambian según los diferentes tipos de terreno.

En general, la pauta general de los invasores es unirse cuando están en el corazón del territorio enemigo, pero tienden a dispersarse cuando están en las franjas fronterizas. Cuando dejas tu territorio y atraviesas la frontera en una operación militar, te hallas en un terreno aislado.

Cuando es accesible desde todos los puntos, es un terreno de comunicación.

Cuando te adentras en profundidad, estás en un terreno difícil. Cuando penetras poco, estás en un terreno ligero.

Cuando a tus espaldas se hallen espesuras infranqueables y delante pasajes estrechos, estás en un terreno cercado.

Cuando no haya ningún sitio a donde ir, se trata de un terreno mortal.

Así pues, en un terreno de dispersión, yo unificaría las mentes de los soldados. En un terreno ligero, las mantendría en contacto. En un terreno clave, les haría apresurarse para tomarlo. En un terreno de intersección, prestaría atención a la defensa. En un terreno de comunicación, establecería sólidas alianzas. En un terreno difícil, aseguraría suministros continuados. En un terreno desfavorable, urgiría a mis tropas a salir rápidamente de él. En un terreno cercado, cerraría las entradas. En un terreno mortal, indicaría a mis tropas que no existe ninguna posibilidad de sobrevivir.

Por esto, la psicología de los soldados consiste en resistir cuando se ven rodeados, luchar cuando no se puede evitar, y obedecer en casos extremos.

Hasta que los soldados no se ven rodeados, no tienen la determinación de resistir al enemigo hasta alcanzar la victoria. Cuando están desesperados, presentan una defensa unificada.

Por ello, los que ignoran los planes enemigos no pueden preparar alianzas.

Los que ignoran las circunstancias del terreno no pueden hacer maniobrar a sus fuerzas. Los que no utilizan guías locales no pueden aprovecharse del terreno. Los militares de un gobierno eficaz deben conocer todos estos factores.

Cuando el ejército de un gobierno eficaz ataca a un gran territorio, el pueblo no se puede unir. Cuando su poder sobrepasa a los adversarios, es imposible hacer alianzas.

Si puedes averiguar los planes de tus adversarios, aprovéchate del terreno y haz maniobrar al enemigo de manera que se encuentre indefenso; en este caso, ni siquiera un gran territorio puede reunir suficientes tropas para detenerte.

Por lo tanto, si no luchas por obtener alianzas, ni aumentas el poder de ningún país, pero extiendes tu influencia personal amenazando a los adversarios, todo ello hace que el país y las ciudades enemigas sean vulnerables.

Otorga recompensas que no estén reguladas y da órdenes desacostumbradas.

Considera la ventaja de otorgar recompensas que no tengan precedentes, observa cómo el enemigo hace promesas sin tener en cuenta los códigos establecidos.

Maneja las tropas como si fueran una sola persona. Empléalas en tareas reales, pero no les hables. Motívalas con recompensas, pero no les comentes los perjuicios posibles.

Emplea a tus soldados sólo en combatir, sin comunicarles tu estrategia. Déjales conocer los beneficios que les esperan, pero no les hables de los daños potenciales. Si la verdad se filtra, tu estrategia puede hundirse. Si los soldados empiezan a preocuparse, se volverán vacilantes y temerosos.

Colócalos en una situación de posible exterminio, y entonces lucharán para vivir. Ponles en peligro de muerte, y entonces sobrevivirán. Cuando las tropas afrontan peligros, son capaces de luchar para obtener la victoria.

Así pues, la tarea de una operación militar es fingir acomodarse a las intenciones del enemigo. Si te concentras totalmente en éste, puedes matar a su general aunque estés a kilómetros de distancia. A esto se llama cumplir el objetivo con pericia.

Al principio te acomodas a sus intenciones, después matas a sus generales: ésta es la pericia en el cumplimiento del objetivo.

Así, el día en que se declara la guerra, se cierran las fronteras, se rompen los salvoconductos y se impide el paso de emisarios.

Los asuntos se deciden rigurosamente desde que se comienza a planificar y establecer la estrategia desde la casa o cuartel general.

El rigor en los cuarteles generales en la fase de planificación se refiere al mantenimiento del secreto.

Cuando el enemigo ofrece oportunidades, aprovéchalas inmediatamente.

Entérate primero de lo que pretende, y después anticípate a él. Mantén la disciplina y adáptate al enemigo, para determinar el resultado de la guerra. Así, al principio eres como una doncella y el enemigo abre sus puertas; entonces, tú eres como una liebre suelta, y el enemigo no podrá expulsarte.

Sobre el arte de atacar por el fuego
Existen cinco clases de ataques mediante el fuego: quemar a las personas, quemar los suministros, quemar el equipo, quemar los almacenes y quemar las armas.

El uso del fuego tiene que tener una base, y exige ciertos medios. Existen momentos adecuados para encender fuegos, concretamente cuando el tiempo es seco y ventoso.

Normalmente, en ataques mediante el fuego es imprescindible seguir los cambios producidos por éste. Cuando el fuego está dentro del campamento enemigo, prepárate rápidamente desde fuera. Si los soldados se mantienen en calma cuando el fuego se ha declarado, espera y no ataques. Cuando el fuego alcance su punto álgido, síguelo, si puedes; si no, espera.

En general, el fuego se utiliza para sembrar la confusión en el enemigo y así poder atacarle.

Cuando el fuego puede ser prendido en campo abierto, no esperes a hacerlo en su interior; hazlo cuando sea oportuno.

Cuando el fuego sea atizado par el viento, no ataques en dirección contraria a éste.

No es eficaz luchar contra el ímpetu del fuego, porque el enemigo luchará en este caso hasta la muerte.

Si ha soplado el viento durante el día, a la noche amainará.

Un viento diurno cesará al anochecer; un viento nocturno cesará al amanecer.

Los ejércitos han de saber que existen variantes de las cinco clases de ataques mediante el fuego, y adaptarse a éstas de manera racional.

No basta saber cómo atacar a los demás con el fuego, es necesario saber cómo impedir que los demás te ataquen a ti.

Así pues, la utilización del fuego para apoyar un ataque significa claridad, y la utilización del agua para apoyar un ataque significa fuerza. El agua puede incomunicar, pero no puede arrasar.

El agua puede utilizarse para dividir a un ejército enemigo, de manera que su fuerza se desuna y la tuya se fortalezca.

Ganar combatiendo o llevar a cabo un asedio victorioso sin recompensar a los que han hecho méritos trae mala fortuna y se hace merecedor de ser llamado avaro. Por eso se dice que un gobierno esclarecido lo tiene en cuenta y que un buen mando militar recompensa el mérito. No moviliza a sus tropas cuando no hay ventajas que obtener, ni actúa cuando no hay nada que ganar, ni luchan cuando no existe peligro.

Las armas son instrumentos de mal augurio, y la guerra es un asunto peligroso. Es indispensable impedir una derrota desastrosa, y por lo tanto, no vale la pena movilizar un ejército por razones insignificantes: Las armas sólo deben utilizarse cuando no existe otro remedio.

Un gobierno no debe movilizar un ejército por ira, y los jefes militares no deben provocar la guerra por cólera.

Actúa cuando sea beneficioso; en caso contrario, desiste. La ira puede convertirse en alegría, y la cólera puede convertirse en placer, pero un pueblo destruido no puede hacérsele renacer, y la muerte no puede convertirse en vida. En consecuencia, un gobierno esclarecido presta atención a todo esto, y un buen mando militar lo tiene en cuenta. Ésta es la manera de mantener a la nación a salvo y de conservar intacto a su ejército.

Sobre la concordia y la discordia
Una Operación militar significa un gran esfuerzo para el pueblo, y la guerra puede durar muchos años para obtener una victoria de un día. Así pues, fallar en conocer la situación de los adversarios por economizar en aprobar gastos para investigar y estudiar a la oposición es extremadamente inhumano, y no es típico de un buen jefe militar, de un consejero de gobierno, ni de un gobernante victorioso. Por lo tanto, lo que posibilita a un gobierno inteligente y a un mando militar sabio vencer a los demás y lograr triunfos extraordinarios con esa información esencial.

La información previa no puede obtenerse de fantasmas ni espíritus, ni se puede tener por analogía, ni descubrir mediante cálculos. Debe obtenerse de personas; personas que conozcan la situación del adversario.

Existen cinco clases de espías: el espía nativo, el espía interno, el doble agente, el espía liquidable, y el espía flotante. Cuando están activos todos ellos, nadie conoce sus rutas: a esto se le llama genio organizativo, y se aplica al gobernante.

Los espías nativos se contratan entre los habitantes de una localidad. Los espías internos se contratan entre los funcionarios enemigos. Los agentes dobles se contratan entre los espías enemigos. Los espías liquidables transmiten falsos datos a los espías enemigos. Los espías flotantes vuelven para traer sus informes.

Entre los funcionarios del régimen enemigo, se hallan aquéllos con los que se puede establecer contacto y a los que se puede sobornar para averiguar la situación de su país y descubrir cualquier plan que se trame contra ti, también pueden ser utilizados para crear desavenencias y desarmonía.

En consecuencia, nadie en las fuerzas armadas es tratado con tanta familiaridad como los espías, ni a nadie se le otorgan recompensas tan grandes como a ellos, ni hay asunto más secreto que el espionaje.

Si no se trata bien a los espías, pueden convertirse en renegados y trabajar para el enemigo.

No se pueden utilizar a los espías sin sagacidad y conocimiento; no puede uno servirse de espías sin humanidad y justicia, no se puede obtener la verdad de los espías sin sutileza. Ciertamente, es un asunto muy delicado. Los espías son útiles en todas partes.

Cada asunto requiere un conocimiento previo.

Si algún asunto de espionaje es divulgado antes de que el espía haya informado, éste y el que lo haya divulgado deben eliminarse.

Siempre que quieras atacar a un ejército, asediar una ciudad o atacar a una persona, has de conocer previamente la identidad de los generales que la defienden, de sus aliados, sus visitantes, sus centinelas y de sus criados; así pues, haz que tus espías averigüen todo sobre ellos.

Siempre que vayas a atacar y a combatir, debes conocer primero los talentos de los servidores del enemigo, y así puedes enfrentarte a ellos según sus capacidades.

Debes buscar a agentes enemigos que hayan venido a espiarte, sobornarlos e inducirlos a pasarse a tu lado, para poder utilizarlos como agentes dobles. Con la información obtenida de esta manera, puedes encontrar espías nativos y espías internos para contratarlos. Con la información obtenida de éstos, puedes fabricar información falsa sirviéndote de espías liquidables. Con la información así obtenida, puedes hacer que los espías flotantes actúen según los planes previstos.

miércoles, 11 de marzo de 2009

La Bestia de Gévaudan ...


Entre 1764 y 1767, más de 120 personas, mujeres y niños, casi en exclusiva, fueron horriblemente asesinados –a dentelladas– por una bestia misteriosa. Todo esto ocurrió en la región montañosa del Gévaudan, en el centro de Francia, y nadie logró resolver el enigma a pesar de las insistentes batidas y de las inmensas recompensas que ofrecía el Rey. La bête (bestia) del Gévaudan pasó a formar parte de la mitología del país, de la misma manera que el monstruo de Lago Ness para los escoceses.

Lo cierto es que la bestia de Gévaudan aterrorizó a la población de Aveyron en el siglo XVIII y quebrantó la autoridad de Luis XV, convirtiéndose rápidamente en un asunto de Estado.

Cazadores de toda Francia atraídos por la generosa recompensa que se ofrecía por su piel, trataron de cazar a lo que se intuía podía ser un enorme lobo de un poder devastador inimaginable. Le calcularon 100Kg de peso y el pueblo pensaba que era el mismo demonio.

El primer ataque de la bestia se produjo el 30 de Junio de 1764 y su primera víctima una niña de 14 años, Jeanne Boulet, ese mismo verano se cobró más vidas y asesino 2 niñas más, 2 niños y una mujer de 32 años. En invierno el número de víctima se incrementaba alarmantemente incluso asesinando dos veces por semana.

Solía arrancar de un solo bocado la cabeza de las víctimas, lo que puede darnos una idea del tamaño y la fuerza de su mandíbula. En tan solo un año se había cobrado 54 víctimas. El monarca alarmado por tan abrumantes cifras decide enviar a sus tropas de choque, los "dragones", que formaban la élite del ejército real. Envió 4 tropas de caballería con el fin de realizar una batida que acabara de una vez con la bestia.

El jefe de una de las tropas quedo sorprendido al ver a la bestia, según su descripción era casi tan grande como su caballo pero infinitamente más rápida y ágil, tras tratar de abatirla a disparos sintió que las balas no eran capaces de traspasar su piel.

Otras descripciones le señalaban como un enorme lobo de aspecto muy extraño, con el lomo rayado y una línea negra que le recorría desde el cuello hasta la cola, el color de su cuerpo era rojizo, con el morro afilado, una cola muy larga y fuerte y extraordinariamente móvil y con unas fauces desmesuradas.

Los esfuerzos de los "dragones" eran en vano, no solo se debían enfrentar al difícil duelo de encontrar a la bestia además tenían otros duros competidores, los caza recompensas, que atraídos por el precio que se puso por dar fin a la vida de la bestia les tendían emboscadas y les confundían con pistas falsas.

Por mas lobos que abatían las víctimas no cesaban, murieron decenas de estos animales. Sin duda el comportamiento de la bestia no se asemejaba al de un lobo común pues expertos cazadores de toda Europa trataban de eliminarla con las técnicas que se empleaban para la caza de estos.

La gente empezaba a sentirse muy asustada, ni la participación del Rey había conseguido aplacar a la bestia. Los clérigos aprovechaban para hacer su campaña diciendo que la bestia solo atacaba a las jóvenes más lascivas, los nobles acusaban a los gitanos pues decían que alguna de las bestias de su circo debía haber escapado. También se apunto a un terrateniente que había recorrido África con una compañía comercial, criaba mastines asilvestrados, lobos, leones y tigres. El pueblo llegó a pensar que había cruzado a estos animales hasta dar con la bestia.

Cuenta la historia que tiempo después, un grupo de cazadores pudo cazar a una de estas criaturas. Luego de darle muerte, los restos del animal fueron llevados al palacio de Versalles, no obstante, el cuerpo, se hallaba ya en un grave estado de descomposición, esto impidió que pudiera ser disecado. El rey optó entonces por mandar lo poco que quedaba de la bestia al Museo de Ciencias Naturales de París, siendo sólo parte de su esqueleto lo único que pudo ser expuesto. Luego, el citado museo sufrió un terrible incendio que hizo desaparecer por completo todo rastro de la bestia.

A pesar de los registros históricos hallados sobre esta supuesta captura, muchos indican que quizá pudo producirse una especie de fraude debido principalmente a la fuerte recompensa que el rey estaba dispuesto a pagar por el cuerpo del temido animal. La falta de estudios, debido principalmente a su descomposición, así como el posterior incendio, imposibilitan, por lo menos hoy, tener la certeza sobre la clase de animal que habían dado muerte los cazadores.

El Chupacabras ...


La leyenda del Chupacabras, comenzó en 1992, cuando los periódicos de Puerto Rico, El Vocero y El Nuevo Día, comenzaron a divulgar las matanzas de muchos tipos de animales diversos, tales como pájaros, caballos, y cabras. En ese tiempo era conocido como El Vampiro de Moca puesto que algunas de las primeras matanzas ocurrieron en la pequeña ciudad de Moca. Mientras que al principio se sospechó que las matanzas fueron hechas aleatoriamente por algunos miembros de un culto satánico, eventualmente estas matanzas se comenzaron a dar alrededor de la isla, y muchas granjas divulgaron pérdidas de vida animal.

Expansión del mito

Poco después de darse a conocer mundialmente las muertes animales en Puerto Rico, otras muertes animales comenzaron a ser reportadas en otros países, tales como República Dominicana, Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Colombia, Perú, Panamá, Brasil, los Estados Unidos, más notablemente en México; siendo atribuidas al llamado chupacabras. Así el Chupacabras gano estatus de leyenda urbana.

Las historias del Chupacabras comenzaron a ser lanzadas varias veces en los noticieros norteamericanos e hispanos a través de los Estados Unidos, y se generaron productos comerciales del Chupacabras, por ejemplo: camisetas y gorras de béisbol.

En donde más auge tuvo este fenómeno y leyenda fue en México, o al menos en el norte del país, fue en el poblado de El Álamo de Santiago, Cadereyta y Benito Juarez en el estado de Nuevo León, ya que ahí se reportaron muchos animales muertos, en su mayoría cabras, borregos a supuesta causa del Chupacabras. Incluso en forma sarcástica se le relacionaba con el Ex-Presidente Carlos Salinas de Gortari.Se tienen datos de la presencia de casos similares en San Nicolas de los Garza en Mayo del 2006, donde ataco animales domesticos Gatos que mato con los colmillos en el lomo. las victimas son hembras en su mayoria.

Aspecto o morfología

Jamás se ha tomado una foto real que asegure científicamente que existe el Chupacabras, sólo existen relatos de campesinos y testigos que vieron al supuesto animal.

Muchas son las apariencias que se han relacionado con este mito. Algunos testigos afirman que es como un gorila de tamaño menor con dientes muy pronunciados y capaz incluso de volar y/o dar saltos impresionantes y silenciosos. Otros relatos lo describen como un animal pequeño con forma dediablillo, mitad cabra mitad monstruo, y otros lo describen como una especie de murciélago mediano. Algunos dicen que tiene la apariencia de un perro,lobo o coyote.

Investigaciones

Se han intentado realizar investigaciones serias sobre el supuesto fenómeno. Primeramente se ha intentado establecer un patrón de ataque sobre los animales y aves. Estos patrones parecen coincidir, ya que las víctimas presentan casi siempre una mordedura limpia en la que aparecen dos perforaciones,casi siempre al nivel del cuello de la víctima.

La mordedura además parece ser no detectada por el animal o ave victimizada, ya que no hay evidencias de lucha. Lo extraño es que dentro de la gama de víctimas están las aves, supuestamente aquellas que más escándalo alarmista generan cuando se ven acosadas o atacadas, generalmente pollos o gallinas. No hay reportados eventos previos de alarma en corrales avícolas.

El cuerpo aparece además sin vestigio de sangre, completamente desangrado. Un canal de cable realizó un pretendido serio estudio en EE.UU sobre las apariciones de Chupacabras en distintos estados. En este programa se exhibieron cadáveres de supuestos Chupacabras cuya apariencia era semejante a cánidos. Estos cánidos eran más bien de mediano tamaño, y además sin pelos o de pelo muy raro. Algunos cadáveres tenían la piel erosionada como si estuvieran afectados de sarna. Finalmente el estudio pretendió aseverar que los Chupacabras eran híbridos o mezclas de perros con coyotes, o perros con zorros, etc.

LA CASA EMBRUJADA ...


LA LEYENDA DE LA MALDICIÓN DE LA CASA EMBRUJADA

Al capitán Mujica, de la Marina Real Española, le fue encomendada la tarea de proteger la Virgen del Carmen, regalo del reinado español a la nueva Iglesia Mexicana. El oficial juró a los Reyes, con su espada, que llevaría con orgullo tal labor.

Al encallar en México, las altas eminencias eclesiásticas, felices por la llegada de su venerada, rindieron un gran banquete de celebración en honor al guarda de la Virgen. A la fiesta asistieron las mujeres más hermosas de la región y se dice que entre ellas había una tal vizcondesa Saibfotkin.

Saibfotkin estaba comprometida con un coronel mexicano de apellido Iturbide, que, por esos años, se hallaba de campaña por las selvas mexicanas, pero corría el rumor de que había extraviado rumbo y los meses sin noticias predispusieron la actitud y el itinerario de la inmutable vizcondesa.
El capitán Mujica, hombre de amores pasajeros y muchas mujeres, cayó embelesado por la enigmática silueta de la realeza: se cuenta que Saibfotkin jugó con las expectativas de Mujica, como lo habría hecho con las del desaparecido coronel. Según los comentarios de la época, cuando Saibfotkin aceptó el cortejo del capitán Mujica, desapareció sin dejar rastro, sumiendo al mismo en la más plena de las angustias.
Se dice que su labor por esos tiempos fue paupérrima, por lo que se le quitó el honor del cuidado de la Virgen. Sumido en el fracaso emigró hacia el sur instalándose en Colombia.

Mujica vio en la desaparición de Saibfotkin una gran afrenta hacia su persona y decidió jamás enamorarse o dedicarle fidelidad a una mujer.

En Colombia, y ya en un perfil bajo, sin las grandes reverencias del pasado, se casó dos veces, dejó hijos y alejó su rumbo evitando los lazos.

Recorrió Venezuela donde esparció su descendencia con innumerables mujeres utilizando variaciones de su apellido como "Mogica" o "Mugica", para evitarse persecuciones de hacendados u hombres importantes que veían mancillado el honor de sus hijas.

En Ecuador se vio involucrado en un robo de joyas y fue preso. Al año de presidio logró escapar y, en su huida, fue socorrido por una joven mujer, una bruja de las selvas, de la cual no existe registro de su nombre.

La leyenda narra que, ante los ojos de Mujica, la mujer le recordó a la ingrata vizcondesa Saibfotkin y motivado por una sed de venganza le enamoró. La bruja entregó su corazón y después que el capitán retirado sació su líbido le abandonó.

En Perú, Mujica intentó rehacer su vida comprometiéndose con una acaudalada doncella de gran dote, a quien sedujo con sus experimentados conocimientos de galanteo, pero en plena boda apareció la bruja a quien dejó y, se relata, maldijo, en plena iglesia delante de la novia, familiares e invitados, al sorprendido militar.

La maldición de la bruja, al parecer, había sido conjurada para que Mujica jamás pudiere volver hacer feliz con una mujer, no alcanzaría tranquilidad y pasividad, y cualquier intento de prosperidad se vería enturbiado por la fatalidad, la desdicha y el olvido. Mujica no tomó en cuenta las palabras de la bruja, su matrimonio se realizó y continuó con todos sus planes.

Con el pasar de los meses la familia de la esposa de Mujica comenzó a tener diversos problemas financieros que en el transcurso de un año le llevaron a perder toda la fortuna. Solo lograron conservar la mansión donde vivían. El capitán intentó rehacer la fortuna familiar, pero toda empresa que realizó se sumergió en el fracaso.

Suponiendo que sus desgracias eran causadas por la maldición de la bruja, visitó a unos chamanes de la región quienes le recomendaron que la única manera de aminorar el gualicho era alejándose lo que más pudiera del norte, pues su conjuro era un hechizo norteño.

Mujica trató de vender la mansión, pero el padre de su esposa se lo impidió y debió esperar la muerte de éste para poder llegar a usufructuar del inmueble. La mansión habría sido vendida tiempo después perdiéndose, de aquí, el rastro del militar y su esposa. Existen diferentes versiones y la suposición más posible es que haya emigrado a Chile.

A partir de la venta de la mansión, los datos son vagos, Su viaje al país se habría dado muchos años después, ya muy viejo, solo y casi en banca rota.

El destino de la que era su esposa se desconoce.

El capitán Mujica intentó asentarse lo más al sur de Chile que pudo, para aminorar al máximo posible la maldición de la bruja. Terminó trabajando para un terrateniente de la zona que, como una ironía del destino, se llamaba Críspulo Mujica. El militar retirado sabía que no podían existir Mujicas que no procedieran de su descendencia directa, pero avergonzado por el que quizás podía ser algún hijo ilegítimo, ocultó su auténtica identidad (este mismo cambio de nombre ha hecho que los datos no sean del todo certeros).

Por esos años, Críspulo había encomendado la construcción en Santiago de una gran casa para vivir con su familia. Mujica le orientó en aspectos arquitectónicos para la misma, contándole detalles del origen del apellido que poseía y que en definitiva esa mansión debía proyectar lo que “Mujica” representaba. Críspulo quedó maravillado por los conocimientos de su fiel criado, que incluso él desconocía y le envió a Santiago para supervisar aspectos de la construcción...

Corría el año 1912 y, mientras se elevaba la mansión Mujica, Críspulo descubriría, entre las pocas pertenencias de su criado, la espada de capitán del glorioso militar. El antiguo guarda de la Virgen avergonzado, como nunca hubiese imaginado, confesó su verdadera identidad.
El terrateniente atormentado por una apremiante confusión al sentirse engañado por el destino, cayó enfermo muriendo meses más tarde. La mansión sería terminada años después y en ella habitaría el capitán Mujica en el total anonimato y en el más vil de los olvidos.

El longevo hombre que había logrado esquivar a la muerte sucumbió a su asedio. Se dice que en su lecho de muerte, en una pequeña pieza de los criados, en el lugar más masmórrico de la mansión, recibió una única visita de una misteriosa mujer que jamás se supo su nombre, pero que Mujica conocía muy bien y que le recordó que con su muerte la maldición no terminaría, dejando todo lo que llevara su nombre en la más profunda de las tinieblas.

- La famosa espada del capitán Mujica, de oro y brillantes, estuvo en despliegue en una caja negra con fondo rojo por muchos años en el Museo del Carmen. fue robada alrededor de 1974.

- Existen otras mansiones Mujica alrededor de América. Algunas aún no han desaparecido.

- La idea de mansión embrujada se vincula en la mente del colectivo a aquel lugar con almas en pena que vagan dentro de la casa después de haber muerto violentamente. Pero una casa embrujada, también puede serlo por acarrear con una maldición o brujería, de la casa misma o de quienes la habitan.
- La casa Mujica estaba embrujada por la maldición nefasta conjurada por la bruja, la que, según entendidos, permanecerá para siempre.

LA CAÍDA DE LA CASA EMBRUJADA

¿VOCES DE ULTRATUMBA?

Después del enigmático incendio en la vieja mansión abandonada. Vecinos afirmaron escuchar siniestros sonidos en las inmediaciones. Adriana Sepúlveda, quien ha vivido en una de las casas frente al lugar desde hace diez años, nos afirma que nunca presenció actividades extrañas en el sitio, pero sí, reconoce haberse visto extremadamente afectada por un incesante y funesto quejido que surgió en el interior de la mansión destruida: "Fue el otro día, un sábado que pasé por allí, como a las tres de la mañana camino a mi casa, y oí ese ruido: era como un quejido de alguien o algo que provenía desde muy adentro de las ruinas, me pareció decía algo. Yo corrí asustada a mi casa". Otros vecinos han confirmado el relato de Adriana y dicen haber sentido a alguien quejarse en las noches.
Laura Contini, parapsicóloga argentina, visitó el sitio junto a los realizadores y aseguró haberse comunicado extra sensorialmente con una persona que decía ser Tomás Saibfotkin...


EL AURA FUNESTA DE LA CASA EMBRUJADA

En una entrevista a los realizadores de la época dada a una conocida revista de parapsicología española, se mencionó que quizás muchas de las especulaciones sobre la siniestra mansión eran falsas. Algunas de las afirmaciones rescatadas de dicha entrevista fueron que nunca jamás alguien murió en la casa y que no hay datos comprobables que alguna vez fue un asilo psiquiátrico:

"Es una absoluta falacia creer en ruidos de cadenas y llantos de mujeres, hemos investigado profundamente al respecto y todo ello son sólo desvaríos de mentes fantasiosas", expresó C. David.

Por otro lado el licenciado Illanes completó: "Sólo hay dos hechos claros y que no admiten dudas, Tomás Saibfotkin habitó el lugar por años; se han encontrado pertenencias de él en la casa, recuerdos familiares y esas cosas."

La entrevista que duró alrededor de dos horas, también dejó ver que sí existía un aura funesta que envolvía el sitio, pero que no era debido a imágenes fantasmales clichés, de mujeres en pena, niños asesinados y padres poseídos matando esposas infieles, etc.

EN BÚSQUEDA DEL VIEJO PSIQUIÁTRICO

En una época corrió el rumor de que este misterioso reducto fue un albergue para locos desahuciados, al que se le conocería como el Viejo Psiquiátrico y que debido a sus espectrales manifestaciones sería clausurado.
Investigaciones posteriores estarían poniendo en entredicho a la mansión maldita como el escabroso lugar conocido como el Viejo Psiquiátrico.
El incendio del inmueble marchitó todas las posibilidades de aclarar las innumerables dudas que hay en relación a la casa maldita y su nexo con Tomás Saibfotkin.

SÍ MURIÓ GENTE EN LA CASA MALDITA

Con las nuevas investigaciones y con el conocimiento de la leyenda de la casa maldita, ya se sabe que sí murió gente en el inmueble. La muerte del capitán Mujica olvidado allí, es el deceso más relevante. Se constan algunas muertes por accidente. Pero las recurrentes historias del asesinato del niño, de la muerte de la joven sirvienta, o del padre que mató a toda su familia, es falsa y sólo fueron cuentos rescatados de otras leyendas de casas embrujadas.

domingo, 8 de marzo de 2009

Articulo sobre la Isla Friendship

"La mitomanía es un vicio suramericano. Poseemos una enorme capacidad para demoler los hechos verídicos y cubrir el lugar con una pátina de leyenda, de magia, de ultratumba.
El mito es un fruto de infancia de los pueblos. Una compensación. Una explicación equivocada.
Yo quiero ser recordado como un destructor de mitos, como una persona que se pasó la vida bombardeando con muchos megatones la mediocridad, la chatura, la esterilidad de sus compatriotas. Como un hombre que se negó a vivir amurallado en Mitópolis, el país o la ciudad donde los mitos crecen y se preparan, como las moscas contra el Tanax, para desplazar a la verdad, soldaditos de juguete de mala causa”.
Mitópolis, del autor Joaquín Edwards Bello


La definición de un Chile mitómano a tope, como se supone, resulta como todas las generalizaciones exagerada y odiosa. Esta descripción de Edward sirve sólo para no perder la perspectiva que nos movemos en un país que tiene un aura de este tipo de leyendas, y donde ese aislamiento mágico y estrecho que provoca la Cordillera de los Andes, puede que ayude a mantener esa mentalidad de anidar este mundo irreal, que va desde la aparición de animales extraños indefinidos hasta islas habitadas por seres de aspecto de ángeles nórdicos.


Friendship, actualmente atrae a congresos y reuniones a seguidores incondicionales de la isla, especialmente a seguidores del mundo llamado “contactismo”, donde por supuestos están todos aquellos que “van a la isla o mantienen contacto directo todos los días” con estos seres especiales.

Lógicamente, que la memoria es breve y muchas personas no retienen recientes hechos ocasionados por ciertas personas. Es así, como un personaje de estos, fue la estrella de uno de estos eventos, a pesar que fue localizado transmitiendo en la banda de once metros (27665) desde su propia casa, en el mismo Santiago, bajo el nombre de Emmanuel.

Este enorme fraude fue transmitido por la Televisión Nacional de Chile, en un programa especial llamado OVNI el día 27 de Octubre de 2000. Luego se sabría que bajo la denominación de Vanrasch se estaba formando una secta de tipo platillista formada por varios profesionales chilenos.

Las primeras dudas sobre esta agrupación nacieron desde el interior de la propia agrupación. El entonces integrante Roberto Arancibia planteó sus primeras discrepancias referentes a los contenidos y de donde provenían estos mensajes. Se comprobó que estos mensajes eran copiados íntegramente del Libro de los Mormones, además a esto se le agregó la intención del pago de un diezmo por parte de los sectarios que componían este grupo.

La expulsión inmediata de Roberto Arancibia, acompañado de una maldición bíblica fue el detonante para que comenzara una investigación por parte de Televisión Nacional quien conjuntamente con Arancibia mismo, y la ayuda de un aparato llamado Radiogoniómetro localizaron el punto exacto donde este falso Emmanuel trasmitía sus mensajes.

Aquel día fue el 21 de Julio del 2000, el sofisticado aparato detecto las señales emitidas desde la localidad de La Cisterna (Santiago) y no de una lejana isla del sur de Chile.

La localización de este falso Emmanuel fue transmitida en su totalidad por el canal de televisión y la conversación entre el director del programa Rodrigo Moreno y el “Emmanuel casero” sorprendido in fraganti, fue digna de la mejor de las “desilusiones ufológicas” que muchas personas sufren en diferentes aspectos de la vida relacionadas con el FOVNI. (Fenómeno Ovni)

En la actualidad este Emmanuel falso sigue buscando adeptos a su grupo en diferentes partes del país, utilizando diferentes métodos para cazar incautos. Este personaje no duda en decir que hay que tener una “preparación previa” para viajar a la isla, ya que no todos los mortales pueden viajar a Friendship, se debe tener una rigurosa preparación (nunca explicada) y que supuestamente estos señores de esta nueva secta la tienen y la dominan a la perfección.

Este es el tipo de situaciones que esta rodeado Friendship últimamente, haciendo muy difícil una investigación consecuente con los primeros acontecimientos y los que se han ido desarrollando con el tiempo.

En este punto, no es desacertado decir que existen en el tema Friendship dos vertientes muy definidas hoy en día.

Un Friendship en su primera etapa donde personajes como Hugo Pacheco (QEPD) Rodrigo Fuenzalida, Ernesto de la Fuente, Octavio Ortiz, Orloff Scholpf, y otros más serían el punto de partida de los primeros acontecimientos y noticias respecto de esta supuesta isla, y luego un Friendship contemporáneo, donde se han agregado muchas personas del contactismo chileno e internacional, y también porque no decirlo, algunos ufólogos que han tratado de subirse al tren en marcha con unos fines figurativos ya que el “misterio” en sí esta vigente, y mientras no haya la debida certeza que existe una organización internacional que se denomina Friendship y de la cara en su totalidad, nos seguimos moviendo en el mundo del rumor y la especulación.

En honor a la verdad hay que decir que tanta información en los primeros tiempos del tema Friendship, lograron confundir situaciones y personas. Entre estas confusiones esta quien escribe, ya que luego de recibir varios supuestos mensajes a mi celular en España, no me quedo más que rendirme a la evidencia que era un legitimo mensaje de los Friendship, pero al cabo de los años y por las mismas investigaciones logré encontrar las causas de estos mensajes y las personas que lo habían realizados.

Curiosamente la fuente de esos mensajes son personas muy vinculadas a los movimientos nacionalsocialistas europeos y que en el año 2001 y 2002 han colaborado intensamente conmigo para saber algo más de este enigma que esta en el Sur de Chile. Lógicamente, que todos tenemos fines distintos por saber parte de la Verdad en este asunto y los caminos a veces parecen insospechados y los menos pensados en este mundo de Friendship

¿Existe una real posibilidad que exista Friendship como una entidad superior y concreta?

A estas alturas y tomando en cuenta una serie de posibilidades, existen varios puntos para lograr asideros para una investigación concreta y responsable.

En el número de Octubre del año 2002 la revista Año Cero de España público por primera vez nombres, lugares y hechos concretos que pueden confirmarse con una simple investigación.

Dado que una serie de fotografías de la supuesta isla han resultado totalmente ineficaz, y más de alguna han sido “filtradas” para España como he podido determinar por elementos de la misma ufología chilena, a los medios de comunicación españoles, y para ser más concreto publicada en la revista Karma-7 ya desaparecida.

Logre determinar que la fotografía que se decía tomada por un avión espía americano U2 era una de estas fotos volantes que se filtraron para España y dicha acción la confesó a mi persona el mismo protagonista de la acción.

Cabe mencionar este hecho como una aproximación más al entorno que se mueve en Chile con respecto al tema de Friendship.

La mención en la revista Año Cero de la familia de nombre Kepler llegada a Chile antes de la Segunda Guerra Mundial II, su conexión con la X Región, el lugar denominado “Isla del Rey” ubicado en las proximidades de la Caleta Guapí, su próspera situación económica y la adquisición de esta pequeña isla para desarrollar acciones de tipo indefinido, nos hace pensar en una medicina avanzada y totalmente desconocida en la época. Islote hoy en día desaparecido por uno de los terremotos de la zona en los años sesenta, pero que logra algunas veces en el año divisarse por algunos requeríos que salen a flote, son pruebas consistentes según mi criterio para seguir la investigación. Más aún, la confirmación de militante de Hans Kepler como nacionalsocialista, con fecha de incorporación el 1 de Marzo de 1937 (afiliación N° 3.783.367) y las declaraciones de su nieto confirmando las extrañas reuniones que realizaba su abuelo en aquellos tiempos en la isla, además de algunos acontecimientos extraños que fue testigo, creo que todos estos detalles son elementos esenciales para seguir la búsqueda de las intenciones de esta organización aún no calificada, pero por lo que hemos recopilado hasta el momento, estaría entre los sabios de una tecnología superior que ya tienen sus bases creadas a principios del siglo XX con una conexión con la Alemania Nazi indiscutible, y que luego con el tiempo puede haber ido cambiando y adaptándose a nuevas formulas y acciones para sus proyectos y por que no decirlo, haber realizado conexiones con otras organizaciones con el fin de crear una estructura sólida y segura en el Sur de Chile.

En este punto, el asunto FOVNI sería una gran pantalla de distracción y haber sido utilizada en diferentes etapas de movimientos de la organización, ante hechos muy concretos que se están desarrollándose en estos mismos momentos en el Sur, y que no tienen nada que ver con los Ovnis, pero sí con la instauración de unas fuerzas económicas mundiales y que de alguna forma se esta consolidando una Fuerza Oculta Económica para dominar y determinar un Nuevo Orden Mundial que ya más de alguna vez hemos apreciado, en los recientes acontecimientos bélicos del mundo.

*Extracto articulo de Raul Nuñez colaborador del proyecto Canal Incognito - La biblioteca del misterio http://www.canalincognito.com/

viernes, 6 de marzo de 2009

Las Diez Plagas ...


Las diez plagas de Egipto también conocidas simplemente como las diez plagas o las plagas bíblicas son una serie de calamidades que, según el Antiguo Testamento y la Torá, Dios infligió a los egipcios para que el faraón dejara partir a los hebreos de Egipto.

La narración aparece en el segundo libro del Antiguo Testamento y de la Torá, el Éxodo (en hebreo Shemot). Este libro describe como Moisés y Aarón aperciben al faraón que, de no liberar a su pueblo, Dios les castigaría, de manera sucesiva, con diez grandes males que caerían sobre Egipto. Conforme al relato, sólo después de los enormes padecimientos, el faraón autorizó que los israelitas abandonaran Egipto. ---- ESTO SON OFICIALMENTE según la Bíblia las 10 plagas... ¿Pero fueron reales? ¿ O tienen explicación científica ? Desde aquí creemos que tienen explicación científica y a continuación las razones, solo es una idea, no tuvo porque ser así...:

Tomemos en cuenta la explosión del Volcán de Santorini (o la isla Thera) a 800 kilómetros de Egipto, los resultados del cataclismo serían los siguientes:

1.Rio Rojo

10 plagas de egipto Aarón golpea con la vara las aguas que había en el río y se convierten todas las aguas en sangre. Éxodo 7:19-20.

Explicación: El terremoto provoca que dentro del área egipcia se rompan bolsas de aire, las mismas contenían gas con altas concentraciones de hierro y al hacer contacto con el oxígeno provocaron herrumbre que al diseminarse en el agua provocó el color rojo del agua. Los peces, al sufrir la falta de oxigeno en el augura, mueren y se acumulan en la orilla.

2.Ranas

10 plagas de egipto Aarón extiende su mano sobre las aguas de Egipto y las ranas cubrieron la tierra de Egipto. Éxodo 8:6.

Explicación: A excepción de los peces del mar, las ranas siguen vivas porque pueden salir a la superficie, pero ya que no pueden volver al agua se quedan en los sembrados comiéndose todo lo que encuentran a su paso.

3.Piojos

10 plagas de egipto Aarón golpea con la vara el polvo de la tierra y en todo el polvo del país el polvo se convierte en piojos. Éxodo 8:16-17

Explicación: Sin agua limpia y con los peces podridos en todos los lagos y el mar, empieza a crecer una plaga de piojos.

4.Moscas

10 plagas de egipto Toda clase de moscas molestísimas. Éxodo 8:24-29

Explicación: De la misma manera que con los piojos sucede con la plaga de moscas.



5.El Ganado Muerto

10 plagas de egipto Peste o plaga sobre el ganado (caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas). Éxodo 9:3

Explicación: Como consecuencia de lo anterior, los animales domésticos, sin agua limpia y en condiciones infecciosas permanentementes, mueren.

6.Úlceras

10 plagas de egipto Aarón toma ceniza de un horno y Moisés la esparce hacia el cielo en presencia del faraón, ocasionando a los egipcios un sarpullido que a su vez, produjo úlceras. Éxodo 9:8-10

Explicación: A diferencia de las anteriores, ésta se basa en las consecuencias directas del problema ambiental supuesto por el cataclismo, la liberación de gases tóxicos del suelo (Se toma en cuenta que además del movimiento telúrico, se dieron las condiciones para que el humo tóxico del volcán recorriera los 800 kilómetros de distancia hasta Egipto, provocando el sarpullido que afectó a los egipcios.

7.Granizo

10 plagas de egipto Granizo mezclado con fuego. Éxodo 9:24

Explicación: Al tiempo que el aire trajo todo ese gas tóxico, trajo también las cenizas humeantes que, llegadas a cierto punto en la estratósfera se entremezclan con la humedad y, por lo tanto caen juntas, tal como dice la Biblia que caería hielo (provocado por la humedad) y fuego (las cenizas mismas) a la vez.

8.Langostas

10 plagas de egipto Langostas. Éxodo 10:12

Explicación: Los sucesos climáticos recientes implicaban una alteración del ecosistema y las heladas en Egipto atrajeron la llegada de las langostas, que como sabemos, arrasan con todo.

9.Tinieblas

10 plagas de egipto Tinieblas durante tres días «tan densas que podían palparse». Éxodo 10:21

Explicación: Al completarse la llegada de la nube de cenizas se encontraron con una oscuridad total. El volcán al erupcionar soltó gran cantidad de cenizas, cubriendo el cielo con una gran nube de esta.

10.La Muerte de los Primogénitos

10 plagas de egipto Tinieblas durante tres días «tan densas que podían palparse». Éxodo 10:21

Explicación: En un momento determinado, una réplica levanta en un momento una especie de nube de dióxido de carbono desde el suelo que es capaz de matar mientras se encontraban concentradas antes de disiparse. Los primogénitos egipcios gozaban de privilegios culturales y uno de ellos era dormir en la planta más baja. Fueron los más expuestos a ese gas y murieron.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Las Abducciones ...


En el mundo cada año crece considerablemente el numero de personas, que dicen tener contacto con seres de otros planetas o sistemas solares. El mensaje que dichos seres les entregan, a estos supuestamente elegidos, es categórico, habla de que la raza humana no esta sola en este universo y que conforma una especie de ecosistema universal, que en estos tiempos, se esta viendo amenazado, por causa de los constantes experimentos nucleares, el mal uso de la tecnología y el indiscriminado uso de los recursos naturales de un planeta que nos pertenece. Según el mensaje que estos seres nos están entregando, y por lo que dicen los contactados, estos seres vienen en son de paz y con el único propósito de vigilarnos, para que no cometamos errores que alteren la cadena universal.

Sin embargo esta conclusión se ve contrastada, por las miles de denuncias hechas por personas que afirman haber sido raptados por estos seres, e incluso por el alarmante numero de que desaparecen sin dejar rastro alguno. En un principio las personas raptadas eran simples mendigos y transeúntes, pero ahora ya no basta con ellos sino que también necesitan gente de clase media y alta. Estas personas son llevadas en contra de su voluntad a naves con aspecto cilíndrico, en las cuales les practican toda de exámenes fisiológicos, los cuales en la mayoría de los casos dejan huellas físicas y psicólogicas que al individuo lo pueden marcar para toda la vida, eso si es que logra ser devuelto a su vida cotidiana.
Estos sucesos hoy en día dejan de ser algo trivial y pasan a convertirse en material obligado de distintos medios de comunicación, aunque en verdad no les interesa para nada este tema. Es así como diferentes personalidades del ámbito se refieren al tema de las abduciones: Henry Weber periodista del diario Star escribió lo siguiente: «Los alienígena raptan cada año a unas 10.000 personas y la cosa se esta poniendo peor a medida que necesitan más gente para sus trabajos.»

El Dr. Atlee Spoor, Holandés experto en el fenómeno OVNI. Dice lo siguiente: « En principio, los extraterrestres, tomaban solo a vagabundos y transeúntes, pero ahora se llevan a gente de Clase media y alta sin importarles en lo absoluto. No quiero ser un profeta de calamidades pero preveo el día en que toda la raza humana va estar en peligro.» Atlee les dijo a los periodistas. « Cada año desaparecen al rededor de 10.000 personas -explicó Atlee- para hacer avanzar la economía de una civilización extraterrestre.» Estos cálculos son basados en los estudios de miles de personas, desaparecidas, registradas en los archivos de la Policía Europea; y lo más desconcertante es que el 18 % de estas personas, dijeron haber visto Ovnis o Seres extraterrestres, poco antes de desaparecer. El experto en ovnis Hugo Genzer, de Suiza apoyo las declaraciones de su colega holandés Dijo que esto, ya no se puede mantener en silencio por más tiempo, puesto que las grandes potencias estén al tanto de todo esto, incluso la Unión Soviética, Publicó un informe de todo esto, en el año 1984.»
Por otro lado el Dr. E. Mack , Psiquiatra de EE.UU. Quien ha estudiado con tratamientos Hipnótico, a personas que afirman haber sido raptados por extraterrestres, Dice que « el fenómeno de las abducciones, es sólo la iniciación de una historia, para corregir nuestra situación actual, que la confirmación de que no estamos solos, pude hacer cambiar
nuestro modo de vida material, a uno más espiritual .»
También el Dr. Derrel Sims, fisiólogo de Houston, quien presenta en diversos congresos acerca de Ovnis, una colección de implantes, extraídos de personas abducidas, Dijo que « esto que puede parecer tan alarmante, no sería nada más que un sistema de control que permite a estos seres, comprender exactamente que sucede a nivel terrestre como también a nivel
humano, el por que nuestra raza se comporta de una manera tan destructiva.

Algunos de los casos de Abducciones

El caso de Miguel Herrero Sierra

Este hecho ocurrió el día domingo, 18 de Diciembre de 1977, cuando Miguel Herrero, de Alcalá de Henares (Madrid España), de 34 años de Edad, conductor de profesión, decidió ir a pescar a los pantanos de Buendía. Eran la 5:30 de la mañana cuando empredio el viaje, iba solo en su automóvil, camino en la carretera todo era normal, hasta llegar al cruce con la carretera de Peñalver, siendo aún de noche, de repente se le apagaron todos las luces de su vehículo, en un principio penso que se habían quemados los fusibles del sistema eléctrico, luego se extraño por que también estaban apagadas las luces del tablero, que funcionan con un sistema independiente a las luces exteriores, al bajar del vehículo para revisar los fusibles se dio cuenta que estaban en perfecto estado, al ignorar que era lo que sucedía decidió sacar el vehículo del camino para no provocar un accidente, ya que todavía era de noche. Una vez con el vehículo fuera de la carretera, encendió la calefacción, con el fin de esperar allí hasta el amanecer y seguir luego hasta Sacedón.
Entones fue cuando vio en el campo, como a veinte metros, una gran sombra que en un principio pareció una casa, pero el ya conocía el lugar y sabía que no existía casa alguna, penso que podía ser un camión estacionado, sin darle mayor importancia, vio un haz de luz dirigido directamente hacia el parabrisas de su automóvil, al mismo tiempo que alguien le gritaba, «Oiga... oiga... Señor, el del automóvil.»
Miguel H. se sobresaltó pero en seguida penso que se podía tratar de alguien pidiendo ayuda desde el vehículo. Así que bajo y se dirigió hacia la luz, al ir acercándose se dio cuenta que no se trataba de un vehículo, puesto que tenia medidas mucho mas grandes que cualquier camión u otro vehículo terrestre conocido por el, se detuvo y comenzó a percibir un olor parecido al de un pinar en las mañanas, pero el olor era tan fuerte que le provoco náuseas y mareos; pero cayo al suelo ya que entre la bruma vio a dos hombres vestidos con ropas blancas que se acercaban.Aunque no perdió la conciencia no podía caminar, y estos hombres lo sujetaron fuertemente por brazos y lo llevaron a ese extraño vehículo, a partir de ese momento para Miguel H. todo es muy confuso. El recuerda haber estado dentro, solo unos 10 a 15 minutos,
cuando en realidad fueron tres horas dentro del vehículo, cilindrico, que parecía un sombrero, con una pequeña puerta corredera, que la abrirse se ilumino toda la parte inferior del artefacto, excepto un anillo al rededor « lo que serian las alas del artefacto », Miguel teniendo de referencia su propio cuerpo de 1,65 metros, calculó las dimensiones del artefacto:
-La nave media unos 10 metros desde la base del cilindro hasta el techo, el cilindro inferior, media unos 3 metros y medio de altura por unos 3 de diámetro. -La sala donde el estaba media unos 16 a 18 metros de diámetro.
-El anillo o «alas» podría medir de 2 a 3 metros. La cabina de los pilotos era una pieza circular de entre 10 a 18 metros de diámetro, iluminada con luz blanca proveniente del techo y las paredes.
Alrededor de las paredes ( cinco), separados por una especie de mostradores transparentes, de unos 2 metros y medio de largo, por 1,80 metros de ancho y 1,80 de alto , dentro del cual había una cama de 90 centímetros de ancho y dos pequeños armarios metálicos. En cada consola un sinfín de luces y palancas. Frente a la consola, por encima del aparato de TV, la
pared se hacia transparente a voluntad del operador.
La tripulación estaba compuesta por 16 Humanoides, de aspecto exactamente igual al nuestro. Pero la sorpresa más grande fue cuando uno de los que controlaba la nave se dio vuelta hacia el y fue como si estuviera viéndose al espejo. El tripulante media alrededor de 1,60
metros de cabellos castaños y ojos azules, eran tan parecidos que incluso la cicatriz que Miguel tenia en la mejilla izquierda, este humanoide la presentaba a la derecha. Miguel dio un paso hacia delante para tocarlo y asegurarse de que no era un reflejo, pero el que parecía ser el jefe
se lo impidió, diciéndole que no lo tocara, ya que era su negativo y esto haría que los dos se destruyeran. Miguel H. confesó que al principio no supo asimilar lo que le estaba ocurriendo, ya que en solo unos minutos se había visto envuelto en un sinfín de acontecimientos extraños, y tenia la sensación de que en cualquier momento los nervios le iban a estallar. Y como si hubiesen adivinado sus pensamientos el que estaba a su lado le dijo: «No te esfuerces, pues si alguien no te lo explica, no lo entenderías nunca.».
Miguel Herrero, mientras todo el tiempo que estuvo en la nave no articulo ni una sola palabra, y menos estos seres, Pero en los oídos de Miguel las palabras resonaban como si estuvieran teniendo una conversación normal. Miguel pudo recordar lo que le hablaron dentro de la nave:
Que ellos y la nave se desmaterializaban a su propia voluntad, Que no llevaban armas, ya que no las necesitaban porque sólo con crear un campo magnético al rededor de la nave nadie podría acercarse; le explicaron vienen a este planeta desde hace 3.000 años, y que la ruta la encontraron de casualidad, también dijeron que aquí se encontraron con que vivían gentes del espacio exterior, y más específicamente que en el Perú habían vivido otras razas de seres extraterrestres; que estaban realizando experimentos para crear una raza que se fusionara con la raza terrestre.

El caso de Heriberto Garza Medina:

El hecho ocurrió en la ciudad de Puebla, México. Una noche en la que Heriberto G. se encontraba solo en su casa, sentado en la cama, en pijama, viendo la televisión. De repente, vio en frente de él a un indivuduo alto, rubio de buena presencia, que lo miraba fijamente. No sintió miedo; Unicamente le asalto la duda de como aquel sujeto había logrado entrar a su casa, pues
ya todas las puertas estaban cerradas. Resulto que el individuo era un Extraterrestre y que venia a invitarlo a dar un paseo por el espacio. Le prometió que no le pasaría nada y que dentro de un rato estaría de vuelta. Heriberto estuvo de acuerdo y sólo le pidió unos instantes para
poder vestirse. El visitante le dijo que no hacía falta, porque nadie lo vería. Heriberto insistió, pues vivía en una calle bien céntrica y, aunque ya era muy tarde, no quería encontrarse con ningún conocido que lo viese en pijama. Al salir de la casa pudo darse cuenta de que, en realidad, nadie los veía, porque ¡eran invisibles! Cuando iban por la acera, le dio un codazo a un
transeúnte, para comprobar cómo reaccionaba y observó cómo el sujeto miraba a todas partes para ver quién lo había golpeado, pero no veía a nada.

Efectivamente lo llevaron a dar un paseo por el espacio. Pudo, en pocos instantes, contemplar la Tierra desde un gran distancia, y al
cabo de un rato, acompañado siempre por el extraño visitante, estaba de nuevo en su casa. A partir de entonces, entabló una buena relación con sus amigos los «Extraterrestres».
Con el tiempo Heribero decía seguir teniendo contacto con sus amigos, pero cada vez sus facultades mentales se iban deteriorando ( Es importante destacar, que era una persona culta, y que tenia a su cargo dos fabricas de cerámicas.), y al poco tiempo desapareció sin dejar rastro
alguno, por más que se trato de encontrar su paradero, no se encontró ninguna pista, incluso ni siquiera su propio hijo, se puede explicar como desapareció su padre.

Abducciones Masivas

También por extraño que parezca las abducciones, no sólo a afectan a una sola persona, sino que también, están las abduciones de carácter masivo,
En el año 1969, se produjeron en el pueblo de Vila Velha (Espíritu Santo, Brasil) varias desapariciones de niños que, si bien dieron alguna luz, no explicaron del todo el misterio. En el mes de agosto, durante varios días, estuvieron desapareciendo, aisladamente, niños. Nadie sabía a donde iban a parar. al cabo de un mes y medio, cuando ya los daban por muertos,
comenzaron a reaparecer, también aisladamente, deambulando por el pueblo como si fueran autómatas. Cuando sus padres y las autoridades les preguntaron donde habían estado, no recordaban nada de lo que les había pasado en todo ese tiempo.
Sin embargo, hubo varios casos en que alguno de los niños dijo que un Señor de Negro lo había invitado a dar un paseo en un automóvil muy elegante y que le había dado un cigarrillo para fumar; a partir de ese momento ya no se acordaba de más. Una niña contó que un señor, también vestido de negro la había llevado a las afueras del pueblo, hasta un aparato raro y
brillante, le dijo que era su avión y la invito a dar un paseo, la niña tuvo miedo y le dijo que no, el hombre vestido de negro le dio unos caramelos y le dijo que volviera a su casa. En el caso anterior las personas fueron afortunadas, ya que los niños fueron devueltos. Diferente es el caso ocurrido el día 14 de Junio de 1977, cuando un grupo de 76 jóvenes salieron de excursión en dos buses. Viajaban por el estado de Wyoming (EE.UU). Como al
llegar la noche no regresaron a sus casas, sus padres denunciaron el hecho a la policía y se inició enseguida la búsqueda de los jóvenes. Hasta que por fin se logro encontrar los autobuses, estaban intactos, en un camino apartado. Pero de los jóvenes no se ha vuelto ha tener noticia alguna.
También esta el caso, de las 200 personas desaparecidas durante 40 horas, mientras estaban de camping en Nueva Zelandia.

El Caso del Cabo Valdés

El Cabo Valdes

Uno de los casos más sorprendes, en la historia de la Ufología Mundial es el ocurrido en CHILE en el año 1976, y que tiene como protagonista a un grupo de soldados Chilenos, al mando del Cabo Valdés. Cuando el grupo de se encontraba de patrulla, el cabo Valdés y cuatro de subalternos vieron un OVNI que descendía a poca distancia de ellos, El cabo a pesar de sentir un gran temor movido por una fuerza interna, se fue acercando al aparato; cuando ya estaba muy cerca de la nave, desapareció repentina y misteriosamente de la vista de sus subalternos.
A los quince minutos de ocurrido dicho incidente, el cabo apareció en otro
lugar contando una historia increíble: aseguraba que había estado durante cuatro días en unos extraños parajes de otros planetas, donde tras un viaje largo pero rapidísimo, lo habían llevado los tripulantes del OVNI. Naturalmente, sus subalternos no podían creer que esto fuera cierto, ya que estaban seguros de que sólo habían transcurrido 15 minutos desde su desaparición, y pensaban que era una alucinación del cabo, fruto de la excitación tras la visión del objeto extraño y de todo lo que había ocurrido. Y aquí estamos ante uno de los tantos hechos del fenómeno OVNI, que desafían nuestra lógica y nuestra imaginación; si los relojes de los soldados daban cuenta de que habían transcurrido sólo 15 minutos, la crecida de la barba del cabo y su propio reloj digital daban testimonio de que habían sido en realidad cuatro días.
Aquí estamos frente uno de los "efectos físicos", más común en los testimonios de las personas abducidas. Esta distorsión del tiempo en el fenómeno OVNI es una cosa muy difícil de entender pero por otra parte, es algo que nos da ciertas claves para comprender el fenómeno en toda su
trascendencia.
En su libro Secuestrado por extraterrestres el español Antonio Ribera dice:
"El cabo Valdés fue sacado de nuestro espacio normal y llevado a otro espacio y a otro tiempo".

El Caso del Travis Walton

El día 5 de Noviembre del año 1975, un grupo de siete leñadores fueron contratados para efectuar labores de tala de arboles en el parque nacional de Sitgrave, cerca de Snow Flake, Arizona.
Uno de los mencionados leñadores era Travis Walton. El día transcurrió sin novedad pero al final de la jornada cuando conducían su camioneta con rumbo a sus hogares por un camino rural del parque fueron sorprendidos por una extraña luz rojiza que se desprendía de los arboles
segundos más tarde al salir de una curva, se encontraron frente a frente con un objeto alargado aparentemente metálico y con un intenso color dorado, que estaba en lo más alto de la copa de una árbol. Según observaron él aparato tenia ventanas y un domo en la punta.

Descripción del ovni según los testigosSeis de los leñadores víctimas del pánico se quedaron en el vehículo, pero Travis, presa de la emoción y la curiosidad salto de la camioneta y corrió hacia el objeto ignorando los gritos de sus compañeros para que regresara. Según relataron Travis se detuvo un instante debajo del aparato del cuál salió un rayo de color azul que lo golpeo directamente y le hizo caer a tierra perdiendo el conocimiento.

Creyendo que aquella extraña luz había matado a Walton, los demás compañeros huyeron a toda velocidad ha reportar el incidente. Aun cuando uno de ellos luego, regreso, al lugar del hecho minutos después para tratar de prestar ayuda a su malogrado compañero, nada pudo hacer ante la eminente desaparición de este.

Aunque los leñadores reportaron el incidente a la policía y relataron el hecho tal como había sucedido la versión no logro ser lo suficientemente veraz por lo que la desaparición de Travis fue considerada como un hecho policial más que un fenómeno de naturaleza inexplicable. Las principales hipótesis apuntaban a homicidio por parte de uno de los leñadores, el cual presentaba antecedentes penales anteriores. Aunque nada se pudo comprobar con certeza, los cinco días posteriores a la desaparición de Travis Walton, fueron un verdadero infierno para el grupo. Acusados de homicidio, juzgados legal y socialmente por toda la nación y con la firme certeza que la abducción era un fraude para ocultar un crimen, son sometidos al detector de mentiras en la oficina de seguridad pública del estado de Arizona; él examinador, Cy Glison, comentó : “ lo único que les puedo decir es que pasaron la prueba “.
Al quinto día de la desaparición, uno de los involucrados recibió una llamada telefónica, desde un teléfono publico, el interlocutor decía ser Travis Walton. Cuando llegaron al lugar que se mencionaba en el llamado, encontraron a Travis desnudo y semi inconsciente dentro de una cabina telefónica, apenas hablaba y se encontraba en un estado físico y psicológico muy deteriorado. Al día siguiente la policía y toda la opinión pública tuvo que retractarse sobre lo ocurrido y el caso – al menos policial y legalmente – fue sobreseído.


Descripción de los humanoides que Travis vío en la naveDe acuerdo a la versión de Travis, que sometido a sesiones de regresión hipnótica logro recordar lo sucedido, él habría sido secuestrado por un Ovni, y en su interior se habría encontrando con criaturas de características muy similares a las reportadas en las abducciones. Los describió como: pequeños seres con figuras delgadas, cabezas grandes ovaladas, ojos grandes y con facciones muy reducidas. En el interior de la nave habría sido víctima de experimentos y exámenes biológicos de todo tipo, y afirmó además, haber sido transportado en una especie de viaje espacial y haber tenido contacto con otras personas, cuya apariencia era humana.
El caso de Travis Walton, se ha convertido en uno de los más famosos y documentados de la historia ufologica, transformándose en el caso de abducción o Encuentro Cercano del cuarto tipo por excelencia Y uno de los más significativos. “Fuego en el Cielo”, es el nombre del libro y la película para televisión que se realizaron para dar a conocer el caso.

lunes, 2 de marzo de 2009

Posesiones Demoníacas ...


La universalidad de estos rituales y su permanencia a través del tiempo no puede por menos que hacernos reflexionar sobre la naturaleza del fenómeno que los motiva. Las religiones, por otra parte, ya han dado su propia interpretación y han actuado en consecuencia.

Exorcistas E Iglesia

En la Edad Media toda posesión se consideraba como una manifestación física del demonio, contra la cual se empleaba incluso agua hirviendo.

Según una de las máximas autoridades en la materia, el sacerdote católico Corrado Balducci, miembro de la congregación De propaganda fide y especialista en problemas de posesión diabólica, sólo resulta verdadero uno de cada mil casos de los que se hace cargo la Iglesia católica.

No obstante, reconoce haber presenciado casos en que los posesos «emitían gritos que no eran humanos, vomitaban objetos y animales que nunca habían tragado, demostraban una fuerza que ni diez personas lograban contener. Volaban por la habitación. Aumentaban de repente hasta ocho veces de peso. Rugían como energúmenos cuando se les acercaba algún símbolo sagrado». Balducci es consultor habitual, en este terreno, de los obispos, en quienes recae actualmente la responsabilidad de autorizar los exorcismos, debidamente asesorados por personas de quienes se espera la máxima solvencia en psicología y parapsicología.

La Iglesia católica ha sido la institución que con mayor intensidad se ha dedicado a ayudar a los posesos y a perfeccionar las fórmulas de exorcismo destinadas a este fin. Jesucristo mismo fue el primero que dio «órdenes» precisas al demonio para que desalojara los cuerpos de algunos posesos de su época. Desde entonces, el principio del exorcismo ha variado poco: el exorcista tiene que dirigirse al demonio que «vive» en la víctima, y ordenarle, en el nombre de Dios, que se marche de allí. Si el espíritu ocupante se niega y los efectos de la posesión empeoran, entran en juego el empleo de símbolos sagrados y la propia personalidad del exorcista, que suele ser muy fuerte y proclive a la espiritualidad. La fórmula de exorcismo más habitual utilizada por la Iglesia católica romana se remonta a 1614, y está contenida en el Rituale romanum:

«Exorciso te, immundissime spiritus, omnis incursio adversarii, omne phantasma, omnis legio, in nomine Domini nostri Jesu Christi. Eradicare et effugare ab hoc plasmata Dei. Ipse tibi imperat, qui te de supernis coelorum in inferiora terrae demermergi praecipit. »

He aquí la traducción aproximada: «Yo te exorcizo, espíritu inmundo, toda incursión del adversario, todo espectro, toda legión, en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo. Despréndete y huye de esta criatura de Dios. Te lo ordena aquel que te hizo precipitar desde lo alto de los cielos a las profundidades de la tierra.»

La Iglesia católica no es la única institución religiosa oficial que se ha preocupado por estos fenómenos: algunas Iglesias protestantes, especialmente la anglicana, poseen asimismo una larga tradición en este campo. Pero además, por su naturaleza misteriosa, otros ritos parecidos se han ido transmitiendo desde la antigüedad, muchas veces por canales poco ortodoxos, al margen de las religiones « oficiales» . En Galicia, por ejemplo, estas creencias han subsistido, a nivel popular, en las ceremonias llevadas a cabo por los «menciñeiros», personajes a medio camino entre el brujo y el exorcista.


Los Posesos, Hoy

Un exorcismo en la iglesia de San Vicino, en Sarsina (Italia). El collar de hierro es una reliquia del santo, que lo llevó al cuello como penitencia.

Los casos de posibles posesiones diabólicas son cada vez más numerosos, debido quizás al aumento del stress y al creciente consumo de calmantes y antidepresivos. Pero aunque esto explica algunos de los casos, hay fenómenos que ningún trastorno emocional puede justificar. Además, la frecuencia con que aparecen hace que estos fenómenos sean cada vez más objeto de divulgación, a lo que ha contribuido particularmente el cine con una serie de producciones centradas en estos temas (El exorcista, Carrie, etc.)

Lo que resulta realmente alarmante es que muchas personas incompetentes o con intenciones abiertamente fraudulentas hayan adquirido el estatuto de «exorcistas». De ahí que en los últimos años se haya producido más de un caso de desenlace trágico: en 1975 la joven alemana Annaliese Michel murió a consecuencia de trastornos circulatorios, rodeada de extraños rituales de exorcismo; sus padres y dos sacerdotes implicados en los hechos fueron juzgados y condenados por homicidio por negligencia. En Gran Bretaña se registraron, entre 1977 y 1979, varías intervenciones erróneas que acabaron con internamientos hospitalarios, Asimismo, en 1981 ha estallado en Italia un grave escándalo en torno al ex salesiano Domenico Bernardini, fundador de un centro donde, con permiso episcopal, exorcizaba a jóvenes mujeres mentalmente inestables, que se sentían endemoniadas por sugestión, y a las que aplicaba una serie de violentas prácticas mágicas.

Estos y otros casos parecidos sugieren una de las problemáticas más delicadas del fenómeno de la posesión. ¿Qué clase de «posesos» deben someterse a un exorcismo en toda regla y cuáles a un tratamiento médico o psiquiátrico? En el mundo de hoy encontramos numerosas, o presuntas, víctimas de espíritus, demonios o poltergeists -como queramos llamarles-; pocos tienen idea de la naturaleza del fenómeno que les aqueja, ni de los riesgos que puedan correr.


Exorcismos Y Espíritus

Antiguamente, cualquier fenómeno paranormal recibía un tratamiento religioso. Entre los casos más célebres figura el deplorable episodio de «los demonios de Loudun» (1631), a raíz del cual el sacerdote Urbain Grandier murió en la hoguera, víctima de los manejos políticos y de las acusaciones de un convento de ursulinas en estado de posesión. Más famoso aún, si cabe, fue el largo proceso de las brujas de Salem. Este caso es célebre por haber sido una de las escasas cazas de brujas que tuvieron lugar en Norteamérica, donde estas persecuciones no fueron, ni mucho menos, tan frecuentes ni sangrientas como en el Viejo Mundo. Pero aparte de la popularidad que les haya proporcionado el teatro, las «posesas» de Salem tienen su lugar en la historia.

Estos dos ejemplos tienen, curiosamente, algo importante en común: ambos, una vez aclarados a la luz de la historia, resultaron ser una combinación de fraude deliberado y de histeria.

Actualmente, sin embargo, no resulta verosímil que se puedan producir casos como estos, ya que el procedimiento de las posibles posesiones es muy distinto. Desde el punto de vista estrictamente psicológico, los fenómenos de posesión se inscriben en el contexto de ciertos trastornos denominados «de escisión», que permiten la aparición de sistemas autónomos que logran suplantar la síntesis habitual de la personalidad: algo así como una grieta por la que asoma el magma de una región poderosa e insospechada.

Desde la aportación que el doctor Jean Martin Charcot (1825-1893), fundador de la neuropatología moderna, hizo al estudio de este tipo de fenómenos, éstos se han venido enmarcando en el cuadro de la histeria; pero ello no impide que algunos casos desborden todos los esfuerzos de la medicina. El acompañamiento de fenómenos parapsicológicos ha contribuido a reforzar el aspecto sobrenatural del asunto, por lo que muchos médicos, impotentes ante estos hechos, no dudan en remitirlos a las autoridades religiosas para someterlos a exorcismo.

El problema de decidir sobre la naturaleza de un fenómeno de posesión no es nuevo, como evidencia el testimonio del polígrafo benedictino fray Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764), quien en su obra Teatro crítico universal dedicó uno de sus discursos a los «Demoníacos, endemoniados o energúmenos». Señala allí que muchos de ellos son fingidos, pero que no por ello deja de haberlos verdaderos (refiere, entre otros, el caso de una energúmena que fue exorcizada en el convento de Nuestra Señora de Valvanera, no lejos de Nájera, Logroño).
También la Iglesia anglicana, a la que pertenece este sacerdote en plena sesión de exorcismo, suele autorizar este tipo de terapéutica espiritual.

Por otro lado, en cambio, se permite dudar de la buena fe o de la sagacidad de los exorcistas que dan por sobrenaturales fenómenos de embaucamiento. En este sentido, se refiere a cierta posesa de Oviedo que, al parecer, hablaba latín sin saberlo, que sabía lo que ocurría en cualquier momento y lugar del mundo, y que saltaba como si tal cosa sobre la copa del árbol más alto. El exorcista creía plenamente en estos prodigios, pero Feijoo no dio su brazo a torcer; sólo veía en ella a una embustera. La hizo conducir a su presencia y le indicó que poseía conjuros más eficaces que los usados por otros sacerdotes. Le dirigió versos de Virgilio, Ovidio y otros poetas «articulados con gesto ponderativo y voz vehemente para que hiciesen más fuerte impresión, como en efecto la hicieron». Además, le aplicó una simple llave envuelta en papel diciendo que era una reliquia. Todo ello provocaba en la presunta endemoniada estremecimientos y convulsiones. Así descubrió que se trataba de un fraude.

Sin embargo, Feijoo, al tratar de las excepcionales fuerzas que asisten al poseso, se expresaba así: «Esto de volar de la calle al techo o del pavimento a la altura de la bóveda o colocarse sobre las cúpulas de los árboles, pisar sobre las espigas de las mieses sin doblar las cañas, se dice de muchos energúmenos cuando se da noticia de ellos en tierras distantes. Yo nada de estas cosas pude ver hasta ahora. El que lo viere no ponga en duda en que lo hace agente preternatural.»

La actitud de este erudito benedictino del siglo XVIII, ajena a una supersticiosa aceptación demonológica, le acerca considerablemente a la visión actual del problema. Hoy en día, este tipo de fenómenos no parece hallarse en regresión. En cambio, la práctica del exorcismo propiamente dicho sí parece abocada a la desaparición a medio o largo plazo, paralelamente a la disminución de la fe religiosa que se aprecia en la sociedad. Sin embargo, resulta difícil de creer que el título de «exorcista» -a pesar de sus siniestras resonancias- pueda desaparecer por completo: antes bien pasará a aplicarse, como sucede ya actualmente, a personas que, como ciertos parapsicólogos y otros expertos, demuestran obtener cada vez mejores resultados en su trato con lo paranormal.

sábado, 28 de febrero de 2009

Los signos de la maldición

Para unos, simple superchería, para otros, verdad incuestionable, mientras que los menos demuestran escepticismo a la espera de pruebas que corroboren o no su existencia. Lo cierto es que la creencia en las maldiciones está mucho más enraizada en el mundo de lo que en principio pudiera pensarse. ¿Qué hay de cierto en todo ello?

Hace poco fallecía en accidente de aviación John John Kennedy, el que fuera hijo del asesinado presidente de los Estados Unidos John Fiztgerald Kennedy. Junto a él, en la siniestrada Piper Saratoga II HP, viajaban su mujer y la hermana de ésta. Se trata de uno de los accidentes más absurdos de cuantos se recuerdan en la historia de aquel país. Sobre todo teniendo en cuenta los factores que, al parecer, pudieron intervenir en que las gélidas aguas del Pacífico se tragaran sus cuerpos: John había obtenido su licencia de vuelo el 22 de abril de 1998, era la primera vez que viajaba sin instructor, no disponía de la cualificación pertinente para volar con instrumentos de navegación, había niebla aquella noche, al joven se le acababa de retirar una escayola y para colmo, no contactó con ninguna torre de control ni facilitó el plan de vuelo. Cualquiera podría pensar que se trató de una especie de "suicidio" colectivo. No obstante, para otros, esta muerte tan sólo sería el penúltimo capítulo de una maldición familiar por entregas...



Una saga tocada por la fatalidad
Éste no es el primer acontecimiento desgraciado que al clan le ha tocado vivir. Cuatro de los hijos engendrados por el patriarca Joseph P. Kennedy y su mujer Rose E. Fitzgerald desaparecieron violentamente: Joe Jr. murió a los 29 años, al estallar el bombardero cargado de TNT que pilotaba voluntariamente en 1944 en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. Kathleen "Kitty" también se estrelló cuando volaba junto a su amante a Cannes en 1948 después de que el piloto desaconsejase el viaje debido a las malas condiciones meteorológicas. Tras un breve respiro, le llegó el turno a John Fitzgerald Kennedy, quien en 1963 moriría ante millones de personas. Su magnicidio se ha convertido en uno de los hechos más misteriosos de la Historia. Le seguiría su hermano Robert, asesinado en 1968 por un enigmático jordano llamado Sirhan B. Sirhan. Nunca se han conocido bien los motivos.

Tras una serie de escándalos relacionados con drogas, sexo y extraños accidentes, le tocó el turno en 1997 al hijo de Robert, Michael, que se estrelló contra un árbol jugando a fútbol americano con esquíes; había rehusado, pese a las advertencias, ponerse un casco... Así hasta llegar al último de los Kennedy caídos en desgracia, figura en la que muchos norteamericanos veían la representación de sus ilusiones y que, según todos los testimonios, estaba a punto de entrar en el mundo de la política... Lo más sencillo sería pensar que son víctimas de una horrenda maldición, aunque algunos como el sociólogo Carlos Coloma se pregunten cuál es el verdadero maleficio: "... si hagan lo que hagan la fatalidad les va a salir al encuentro o que quizás su verdadera cruz sea salir ellos al encuentro de la desgracia al no poder evitar vivir de forma peligrosa...".

Una creencia ancestral
Qué duda cabe de que la creencia en las maldiciones se pierde en la noche de los tiempos. Según Papus "... el maleficio, embrujamiento o hechizo es el envenenamiento - o tentativa de envenenamiento - del astral de un ser por el odio o rencor de otro..."; aunque para Lectte: "... el sentido de la palabra "maldición" encierra dudas. Proviene del latín "maledictio" y su significación es muy concreta. Consiste en una impresión violenta y dura, mediante la que se muestra aversión hacia unas determinadas personas o cosas. Su intención es venenosa, ya que con ella se manifiesta el deseo de que al prójimo le sobrevenga algún mal...". Si esto que nos explican Papus y Lectte fuese una realidad, las maldiciones habrían existido desde el origen del hombre.

¿Un sistema de defensa?
Pero, ¿Por qué habría surgido la supuesta maldición? Para Manuel Berrocal, médico-psiquiatra y vicepresidente de la SEDP (Sociedad Española de Parapsicología) "... La maldición nace como un sistema de defensa de la gente que está más deprimida, por su estatus social, en relación a aquellos que tienen más poder, como un sistema de control...". Para Berrocal, se trata de un juego de equilibrio que aparece en la mayoría de los pueblos denominados "primitivos" y de creencias animistas.

El funcionamiento de las maldiciones se basa - según nos comenta Berrocal - en la sugestión: "... La mayor parte de las veces, la maldición no se cumple porque alguien haya mandado una maldición, sino porque alguien cree que está maldito...". También funciona como un eximente de culpa porque, en la mayoría de las oportunidades, el "maldito" está pagando supuestamente por algo que hizo. Serviría para derivar responsabilidades: "... todos tenemos a alguien a quien no le caemos bien, que sabemos que nos tiene "ojeriza". El señalar como culpables a fuerzas externas y ajenas a nosotros es lo más inmediato...".

La importancia del Tabú
Lo argumentado por Manuel Berrocal no es incompatible con lo que se registra en otras culturas en las que la "maldición" es parte señalada y visible de la vida. En el continente africano, por ejemplo, se cree en ella a pies juntillas, y la ruptura de ciertas normas (tabúes) propicia instantánea e irrevocablemente su cumplimiento. Buen ejemplo de ello es la explicación que dan los Tongas a la existencia de la muerte, nacida de un precepto, en substancia, maldito. Según su mitología, Dios envió a los hombres dos mensajes a través de un camaleón y un lagarto. El camaleón debía decirles: "Los hombres morirán pero resucitarán", mientras que el lagarto contaría "moriréis y os pudriréis en la tierra". Al parecer, el lagarto llegó primero, es por ello que existe la muerte... Ambos mensajes son claras "maldiciones".

No obstante, unido a este tipo de conceptos de corte sobrenatural hallaremos, en la mayoría de los pueblos africanos, todo un elenco de prohibiciones. Sobre el particular escribe Anne Stamm en Las religiones africanas: "... La más frecuente es la prohibición de comer la carne de tal o cual animal (...) mirar a una persona, cazar o pescar un animal, tener relaciones sexuales con un hombre o una mujer de su familia, de su grupo o, por el contrario, extranjero...".

Aquellos que no respetan los tabúes, pasan a estar automáticamente malditos. Las explicaciones que se dan para que no se incumplan dichas normas son de lo más variopinto. Por ejemplo, para los Bambaras de Mali, la prohibición de comer carne de cocodrilo proviene de una leyenda que hace referencia a un antepasado Makion Traoré, que durante una época de hambruna, se metamorfoseó en este reptil a fin de pescar para los suyos. Sin embargo, el hambre se recrudeció y un familiar lo atacó malhiriéndole. El cocodrilo fue a morir a los pies del culpable que fue maldito y asesinado por los suyos.

Nacidos bajo la maldición
Hemos visto hasta ahora formas de caer en desgracia, de hacerse acreedor de una maldición. Sin embargo, en estas culturas, como en la nuestra, hay personas que por el simple hecho de nacer de una manera determinada son consideradas "malditas". Explica Stamm al respecto: "... También en muchas otras religiones del continente negro, un recién nacido es tan poco ser humano que es posible remitirlo al país de los antepasados si presenta lo que el grupo juzga anomalías. Por ejemplo, un niño que nace con dientes, el que tiene una malformación congénita, el que tiene los primeros dientes en el maxilar superior o el que viene al mundo por los pies, es legítimamente eliminado...". Terrorífico desde el punto de vista moral, aunque como señala Berrocal, en nuestro contexto judeo-cristiano sucede algo similar, aunque revestido de otras formas que suenan más "civilizadas": "... Tras el "pecado" cometido, llega el castigo...".

No podemos omitir tampoco la existencia de los grandes personajes míticos nacidos bajo el signo de la maldición, como es el ejemplo del hombre lobo. Sobre este asunto es interesante conocer la opinión de uno de los mayores especialistas que existen sobre este personaje en nuestro país; Jacinto Molina (Paul Naschy), quien lo ha encarnado en la gran pantalla en multitud de ocasiones. Reunidos precisamente en el mismo lugar en el que se estrenara La marca del hombre lobo, Naschy nos hablaba sobre la posibilidad de nacer maldito: "... Legendariamente, hay muchas formas de transformarse en hombre lobo, pero una de ellas es ser el tercer varón que nace en la séptima luna llena...".

También nos explicaba los orígenes del mito: "... por mis investigaciones para preparar este papel pienso que se trata de una maldición ancestral (...) Al ser un personaje ecológico posee una leyenda que empieza a tejerse en las cavernas; sobre todo en las primeras reuniones humanas. Los hechiceros empleaban la fuerza del lobo, uno de los depredadores más temidos. Era despellejado por el hechicero quien se colocaba su piel encima para fingir una transformación y tomar así su fuerza y poder". No es de extrañar que Naschy, especializado en el cine de terror, con casi un centenar de películas en su haber, manifieste que el tema de las maldiciones ha sido una constante en el contenido de sus películas, como tampoco sorprende conocer su opinión al respecto: "... los seres humanos probablemente tengamos cargas positivas y negativas. Puede que más que una maldición, lo que actúe sean estas cargas. Sería algo parecido a la electricidad. A mí me pasa como con las meigas. No creo en las maldiciones, pero existir, existen...".

Clases de maldiciones
Regresando a la raíz de las maldiciones, y suponiendo que sean un hecho cierto, habría que distinguir varios tipos de ellas, a cual peor. Para Carlos Coloma, sociólogo especializado en temáticas paranormales, habría dos tipos de maldiciones: "... admitiendo su existencia, tendríamos las maldiciones recurrentes, que es cuando acontece el mismo hecho en condicionamientos distintos, sociales, políticos o históricos, y las maldiciones cíclicas, que es cuando sucede lo mismo, o algo muy similar en ambientes o momentos parecidos, como sería el caso de los Kennedy...".

Conviene apuntar también que las maldiciones pueden ser potenciadas por las masas que ven en un personaje popular un reflejo de ellos mismos: "... La maldición se contempla en sociología como un efecto de masas supersticioso. La sociología clásica y la oficial entienden que la sociedad es una construcción de relaciones e interrelaciones humanas formadas bajo la racionalidad. Sin embargo, la maldición es algo que se escapa y por tanto, la sociología lo juzga como una superstición. A pesar de esto, la sociología no ve como superstición el hecho de que haya unas fuerzas emotivas, que a niveles individuales nos hacen buscar la aprobación de los demás. La persona popular se alimenta de las masas y si éstas no le responden recibe unas vibraciones que le son nefastas. Sería el caso de Elvis Presley o Marlon Brando...".

Ambos sufrieron un ocaso en sus carreras. El primero cayó en las drogas y perdió el beneplácito de las masas, para finalmente tener una muerte lenta y agónica. El segundo, ha tenido que soportar una vida llena de desgracias familiares, que culminaban en 1995 con el suicidio de su hija Cheyenne, que se ahorcó dejando dicha su aversión por su padre, al que "maldijo" por todo lo que le había hecho sufrir.

La profecía autocumplida o en busca de la maldición
Tanto Coloma como Berrocal destacan la existencia de una variante denominada profecía autocumplida. Señala Berrocal: "... si a un sujeto le dicen que le va a suceder algo malo, un accidente, por ejemplo, él mismo lo terminará buscando... y si se le pincha una rueda, enseguida pensará "ya ha sucedido y no me ha ocurrido nada". Es un sistema de autoliberación frente a eso que le han dicho. Pero, si no se le pinchara la rueda, el sujeto probablemente forzará el accidente de forma inconsciente...". Probablemente fuese lo que le ocurrió a la malograda Isadora Duncan, que murió ahogada por un foulard que quedó enredado en la rueda de su automóvil, después de que una echadora de cartas le dijese que iba a morir ahogada en 1927 o Marlon Brando, que durante el rodaje de Rebelión abordo tuvo la ocurrencia de burlarse de los clásicos ídolos hawaianos que representan a las deidades protectoras de los nativos, por lo que éstos le dijeron que había quedado maldito... La película fracasó y el infortunio le ha perseguido desde entonces.

La maldición, en definitiva parece ser una suma de nuestras inquietudes, temores e inseguridades. Casos como el de los hijos de Bing Crosby, - loa gemelos Lindsay y Dennis se suicidaron en 1989 y 1991 respectivamente, mientras que el último, Gary moría en 1995, sin que la familia haya querido revelar la causa -, dan mucho que pensar sobre la naturaleza humana y sus procesos. Tal vez, antes de sentenciar que somos poseedores de una maldición, sería interesante, aunque sólo fuese por higiene mental, reflexionar ante aquellas cosas que no marchan todo lo bien que debieran. Algo parece seguro, junto al término maldición aparece otro que, si bien significa todo lo opuesto, es muy similar, porque tampoco tenemos control sobre ello: se trata de la bendición. Quizás debiéramos fijar nuestros ojos en este último.

Entrevista a Jesús Palacios
Jesús Palacios, crítico de cine y autor, entre otros títulos, de Satán en Hollywood y de la recién aparecida Goremanía 2, desarrolla un capítulo sobre los personajes y las películas "malditas" de Hollywood. Mundo Misterioso estuvo con él para conocer los entresijos del mundo del celuloide:

-¿Cree usted en las maldiciones?
J.P.- Siempre digo que soy el más escéptico de los creyentes o el más crédulo de los escépticos, y sigo manteniendo esa postura ante todas las cosas sorprendentes. Un día pones la tele y te enteras de cosas como lo de John John y te da por pensar en que existen realmente unas fuerzas oscuras y sobrenaturales. Sin embargo, mi "yo" lógico, me recuerda que suceden todo tipo de desgracias, y que muchas de ellas, les ocurren a las mismas personas.
-¿A qué puede deberse la arraigada creencia en las maldiciones en el entorno de Hollywood?
J.P.- El entorno cinematográfico, y en especial el de Hollywood es ampliamente supersticioso, debido a que es un ámbito altamente competitivo, sometido a muchas presiones, desde las intelectuales y artísticas propias del trabajo de actor o de director, hasta las del medio económico, del éxito, de tener que triunfar y de la necesidad de que el público te apoye.
-¿Cuáles son los casos más sonados de personajes o películas a los que se les ha achacado fama de "malditos"?
J.P.- Ha habido casos muy señalados, aunque el arquetipo sería La Semilla del Diablo, y todo el entorno alrededor de la película desde el director Polansky y el asesinato de su mujer Sharon Tate por obra de Charlie Manson, hasta todos los elementos ligados a la película, a la participación o no de Anton LaVey, como asesor de la película, el edificio Dakota en el que posteriormente sería asesinado John Lennon. Ese sería quizás el caso más emblemático.
-Pero, ¿Se sabe de personajes ligados al cine a los que alguien "echó una maldición" y acabó por "cumplirse"?
J.P.- Sí, en efecto. Uno de los ejemplos más curiosos es el de Jayne Mansfield que murió decapitada en un accidente de automóvil. Era miembro activa de la Iglesia de Satán y amiga personal de LaVey. Éste último utilizó la tragedia de la actriz como parte de su leyenda negra. De alguna manera, la prensa sensacionalista le dio vida a esta muerte, porque cuentan que el amante, en aquel momento, de Mansfield, su abogado Sam Brody desafió y se burló de Anton LaVey y de todos los elementos esotéricos del culto de la Iglesia de Satán, haciéndose acreedor de una maldición propia y personal procedente del mago. Él encendió accidentalmente una vela negra que según LaVey causaría todo tipo de desgracias. Posteriormente contó que se hallaba recortando una fotografía de Marilyn Monroe, y que no se dio cuenta de que por la parte de atrás había otra foto de Mansfield a la que le había cercenado la cabeza con las tijeras.
-¿Pasó algo similar con James Dean y Maila Nurmi (también llamada Vampira)?
J.P.- Sí, aunque en este caso, creo sinceramente que se trató de un montaje de la prensa sensacionalista que acusó a la presentadora de haber causado la muerte de Dean, montaje que por otra parte, se convirtió en una verdadera "maldición" para ella; terminó siendo vilipendiada y rechazada. Según publicó Peter Kolosimo "... su mente se proyectó lejos (...) un coche que marchaba a toda velocidad (...) al volante iba un hombre (...) la bruja de Hollywood levantó los ojos hasta una gran fotografía (...) como una fría furia, Myla levantó el abrecartas y lo lanzó. El cristal saltó hecho añicos, y el puñal se clavó en la foto, a la altura del corazón (...) a miles y miles de kilómetros de distancia, el conductor sintió una punzada en el pecho. La vista se le nubló, notó un dolor lancinante y sus manos se separaron del volante. El coche (...) se salió de la carretera y quedó destruido (...) en aquel coche iba James Dean...".
-¿Qué otros casos destacaría?
J.P.- La supuesta maldición de Bruce Lee, de su hijo Brandon y de la película que rodaba cuando falleció éste último: El cuervo, en la que sucedieron muchas cosas desagradables. Sobre la muerte de Bruce Lee hay tantas hipótesis que es imposible quedarse a una sola carta, aunque yo me inclino por una reacción alérgica, el caso de Brandon parece más un asesinato que se cerró como accidente. Existen dudas razonables sobre su pertenencia al mundo del hampa china, también tenemos los casos sobradamente conocidos de películas muy conflictivas como Poltergeist o El Exorcista en las que se produjeron varias muertes.
-¿Por qué se da este fenómeno tan frecuentemente en Hollywood y menos en otros países como el nuestro?
J.P.- Las maldiciones de Hollywood responden a la fascinación que ejerce ese mundillo en sí mismo. Forman parte del concepto mitológico de Hollywood, que es realmente la mitología contemporánea real del hombre del siglo XX y quizá del siglo XXI.

Objetos malditos
Además de las supuestas maldiciones que pueden atrapar a las personas, existen también casos de objetos que parecen ejercer peligrosas influencias en sus poseedores o en aquellos que, por unas causas u otras se ven abocados a estar en contacto con ellos. Sobre el particular, se destacan el porsche de James Dean. Tras su fatal accidente, el coche fue cobrándose víctimas: Además de Dean fallecieron dos personas más que estuvieron en contacto con las piezas del vehículo, y cinco resultaron gravemente heridas.

Otra pieza "maldita" es el extraordinario Diamante Hope, que habría sido robado de la frente de un ídolo indio. Esta pieza apareció por vez primera en Europa en 1642 en manos de un contrabandista francés llamado Jean Baptiste Tefernier, que fue atacado y despedazado por una manada de perros salvajes cuando viajaba a la India. El siguiente afectado fue Nicholas Fouquet, funcionario del gobierno de Luis XIV, que lo tomó prestado para un baile de gala: fue acusado de malversación y condenado a cadena perpetua. Después moriría en la cárcel. La princesa de Lambelle, que solía llevar el diamante fue asesinada en la calle por maleantes... los siguientes propietarios murieron asesinados, en extrañas circunstancias o se suicidaron.

También descubrimos lugares que fueron maldecidos por alguien y que no levantaron cabeza. Tal es el caso del Derby de Epson, que fue de mal en peor a raíz de la maldición de una gitana llamada Gypsy Lee, que se sintió molesta por el trato recibido en dicha competición por uno de los propietarios de los caballos.

La maldición de Superman
¿Puede haber personajes malditos que terminen por causar desgracia a los actores que los encarnan? En el caso de Bela Lugosi, podría decirse que la influencia de Drácula le hizo más mal que bien: recordemos que fue enterrado a petición propia envuelto en su capa, y que dormía en un ataúd, aunque para Jesús Palacios ello podía obedecer a su toxicomanía y a la añoranza de los tiempos pasados. Sin embargo, un personaje como Superman parece haber dejado malditos a los actores que han osado encarnar al todopoderoso extraterrestre.

ENP 001: La desaparición de SSIIAABB

En el primer capítulo de "El No Podcast" de La Matriz Secreta hablaremos de manera distendida de la desaparición de SSIIAABB alias...