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viernes, 16 de agosto de 2019

Hipótesis Paraufológica del fenómeno Ovni y Extraterrestre

De la actual polarización entre la hipótesis extraterrestre, defensora del fenómeno físico, y la hipótesis psicosocial, defensora de un igualmente exclusivo fundamento psicosociológico, emerge la hipótesis paraufológica o interdimensional. Esta corriente tuvo sus inicios en la obra anteriormente expuesta del psiquiatra Carl Gustav Jung, siendo desarrollada posteriormente por autores como Jacques ValléeJohn A. Keel y Jerome Clark, entre otros.



Tal y como la define el investigador Moisés Garrido "esta hipótesis descarta la naturaleza material de los ovnis, centrándose en su contenido simbólico y en sus aspectos subjetivospsíquicos y parafísicos. Propone, a su vez, la existencia de agentes o entidades interdimensionales (ultraterrestres) que manipulan nuestra realidad, deconstruyen nuestras creencias heredadas culturalmente y provocan estados modificados de conciencia en los testigos, algunos de los cuales desarrollan ciertas facultades psi y experimentan un despertar de la conciencia".7374
En 1969 sería publicada la obra señera y fundacional Pasaporte a Magonia, trabajo principal del considerado por muchos como el mejor ufólogo del mundo Jacques Vallée.75​ Dicha obra supuso un cambio radical en la interpretación del fenómeno ovni. El autor francés vincula en ella los ovnis con las hadas, los elfos y las apariciones de la Virgen, es decir, tras manifestaciones históricas aparentemente discordantes y divergentes se vislumbraría un mismo y unívoco fenómeno camaleónico (por ejemplo, el paralelismo entre los raptos de las hadas de las leyendas feericas europeas y las modernas abducciones extraterrestres), cuya motivación última apuntaría a algún tipo de manipulación, sistema de control o influencia sobre nuestro psiquismo, creencias y patrones socioculturales.76


Un año después saldría a la luz una segunda obra igualmente excepcional, Operación Caballo de Troya, del ufólogo John A. Keel, en la que planteaba que los ovnis no provienen de otros planetas sino de otras dimensiones, serían el disfraz de un fenómeno oculto inteligente, manifestaciones que aparentan una presunta realidad mimetizándose en función de la época y el contexto cultural en el que se expresan, cual caballos de Troya.77
La presente hipótesis replantearía y relativizaría nuestra actual concepción de lo que es la realidad. Precisamente el fenómeno ovni operaría desde una realidad extraordinariamente compleja y ambigua, mercurialcomo ya ha sido mencionado anteriormente, imposible de definir desde la simple materialidad y, consecuentemente, de aprehender desde el método científico al uso. Es este carácter cuasionírico el que lleva a hacer entrar en escena el papel que juega el psiquismo humano, el fenómeno no puede ser estudiado ni explicado desde una perspectiva unilateral, ya sea física (excluye los ingredientes psíquicospsicopatológicosparafísicosmitológicos y folclóricos), ya psíquica (obvia su aparentemente imposible manifestación material), el fenómeno ovni no tiene una existencia separada del observador, la psique se vislumbra materializada, y viceversa, la materia acontece psiquizada.78


Dentro del amplio abanico de determinantes psíquicos del fenómeno ovni, la hipótesis paraufológica enfatiza y, a su vez, evidencia la existencia concomitante de facultades y fenómenos paranormales en una significativa muestra estadística de los testigos afectados. Esta vinculación entre el fenómeno y lo paranormal conlleva el planteamiento de hipótesis acerca de la posible función mediadora ejercida por la mente del testigo entre la experiencia ovni y la presencia de dicha fenomenología antes, durante y después del encuentro, de una conexión de su psique inconsciente con otros planos de la realidad, con una interdimensionalidad que no es análoga a nuestro universo tridimensional.79
La paraufología apelaría por tanto, a fin de no caer en la unilateralidad de las hipótesis que la preceden, a la necesidad de contemplar otros niveles de la realidad, planos de existencia o universos múltiples, con el fin de ensamblar adecuadamente la variada y complejísima fenomenología ovni ya aludida (comportamiento absurdo, transgresión espacio-temporal, naturaleza psicoide, componente parafísica). Con ello también confrontaría la pregunta central propia de la hipótesis extraterrestre, a saber, la presunta realidad material del fenómeno. Serán nuestras facultades psíquicas, a modo de puentes, las que nos permitan conectar con dicha interdimensionalidad y abrir la puerta a la manifestación bidireccional del fenómeno, aunque ello de lugar a su vez a un replanteamiento de la verdadera naturaleza de nuestra psique, cuya interpretación neurocientífica actual se posiciona distante de tales hipótesis. Jacques Vallée realizó una síntesis en su obra de 1988 Dimensiones:80

"Creo más bien que el fenómeno ovni es una indicación de la existencia de otras dimensiones más allá del espacio-tiempo. Puede que los ovnis no procedan del espacio sino de un multiverso que nos rodea y cuya inquietante realidad hemos persistido en refutar a pesar de las pruebas que tenemos desde hace siglos. Una teoría semejante es necesaria para explicar al mismo tiempo los casos modernos y las crónicas de Magonia, las abducciones y la compenente psíquica."

Representación artística del multiverso.

Cabe destacar finalmente como autor relevante y contemporáneo a Patrick Harpur y su obra Realidad daimónica. En ella redirige la atención al núcleo central del análisis del fenómeno ovni: cuál es la verdadera naturaleza de lo que denominamos realidad. Para Harpur la realidad literal es solo un tipo de realidad derivado de una realidad suprema o daimónica que es metafórica e imaginativa más que literal y empírica. Nuestra realidad literal es menos real que la realidad daimónica, es el producto del literalismo, que en realidad es una manera de ver el mundo, una perspectiva sobre el mundo. Este reino intermedio de la realidad daimónica lo equipara al de la realidad psíquica de lo inconsciente colectivo de Jung anteriormente mencionado, al Mundus Imaginalis de Henry Corbin,8182​ a la Imaginación en William Blake o al Anima Mundi neoplatónica. El Alma del Mundo mediaría entre el Uno, u origen trascendente de todas las cosas, y el mundo material y sensorial. Son los dáimones (ovnis y fenómenos paranormales) los pobladores del Anima Mundi, los mediadores entre ambos extremos de la realidad y los que conectarían a dioses y hombres.83

Representación del Anima mundi en Robert Fludd.

"Todo lo daimónico es un intermedio entre dios y mortal. Interpretando y transmitiendo los deseos de los hombres a los dioses y los deseos de los dioses a los hombres, permanece entre ambos y llena el vacío (...). Un dios no tiene contacto con los hombres; sólo a través de lo daimónico se dan el trato y la conversación entre hombres y dioses, ya sea en estado de vigilia o durante el sueño. Y el hombre experto en semejante relación es un hombre daimónico..."

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Ovni 

domingo, 12 de febrero de 2017

La Matriz Secreta Podcast

Por fin tenemos nuestro primer podcast de la Matriz Secreta! Pueden escucharnos en el siguiente video:

Primer capítulo de nuestro programa donde analizamos el fenómeno de la Ouija, compartimos casos y nuestras propias experiencias y el demonio Zozo.

También comentamos sobre algunas películas como El Exorcista y el conjuro, comics como hellbalzer y hellboy, series como The OA y Stranger Things y también sobre los aficionados al metal y lo gótico.

Como podrán ver no falta el buen humor en el programa.


Recuerden agregarnos en youtube, darle like y compartir en las redes sociales.

Tambien pueden escuchar este capitulo en Ivoox:
http://cl.ivoox.com/es/matriz-secreta-01x01-la-ouija-audios-mp3_rf_16957324_1.html

 Saludos!

sábado, 7 de agosto de 2010

Los animales y su sexto sentido



Siempre se ha dicho que los animales perciben todas las cosas paranormales, pero ustedes que creen???

En ocasiones vemos animales cómo perros y gatos que se quedan ladrando o aullando a un punto fijo en la nada. Dicen que los animales tienen un sexto sentido, un sentido que les permite ver o percibir la presencia de seres espectrales, detectar si un fantasma esta en una habitación y desde luego su compañía no les gusta. En una noche tranquila donde no se oye ningún ruido, ni parece haber ningún movimiento, de repente nuestro gato echa las orejas planas, hacia atrás, con las pupilas dilatadas, el dorso arqueado, el pelo erizado, moviendo el rabo, soplando, y mirando fijamente en dirección de aparentemente nada.Aterrado, el felino parece prepararse para defenderse ¿Pero de qué? ¿Tal vez puede ver o intuir algo que nosotros no podemos? Y si es así ¿No os parece escalofriante pensar que tiene un miedo tan irracional a lo que esta viendo?

La sensibilidad de los animales, especialmente de gatos y perros, hacia los fenómenos paranormales es inquietante. El parapsicólogo norteamericano doctor Robert Morris utilizó animales como «controles» en sus experimentos durante los años sesenta. En una ocasión estuvo estudiando una casa habitada por fantasmas, y concretamente una habitación en la que había ocurrido una tragedia. Utilizó un perro, un gato, una rata y una serpiente de cascabel:

* Cuando hice entrar al perro menos de 1 m dentro de la habitación, empezó a gruñir a su dueño y volvió a salir por la puerta. De ningún modo pudimos evitarlo, y además se negó a entrar de nuevo.

* El gato fue introducido en la habitación en brazos de su amo. Cuando llegó a una distancia parecida dentro de la habitación, saltó inmediatamente sobre la espalda del amo, clavándole las uñas; luego saltó al suelo dirigiéndose hacia una silla. Pasó algunos minutos bufando y mirando fijamente una silla vacía situada en una esquina de la habitación, hasta que le sacamos fuera…

* La serpiente de cascabel adoptó inmediatamente una postura de ataque, dirigida contra la misma silla que había intrigado al gato. Al cabo de un par de minutos giró lentamente la cabeza hacia la ventana, para luego apartar la vista de ella y adoptar de nuevo la posición de ataque al cabo de cinco minutos.

* El único animal que no reaccionó fue la rata; sin embargo, al cabo de un rato los cuatro animales fueron examinados en otra habitación de la casa, y allí se comportaron con toda normalidad.

Así que ya sabes, si sientes un escalofrío por tu espalda y tu mascota se comporta de un modo extraño, puede que no estemos tan solos como crees…

martes, 30 de junio de 2009

Periodista de la BBC capta fantasma en un Museo

Fantasma BBC museo
Foto: BBC

Una rara formación luminosa fue captada por la cámara de un reportero de la cadena inglesa. Todos tienen diferentes hipótesis para explicarla.

junio.- Un periodista de la BBC que estaba sacando fotos en el museo dedicado al médico Edward Jenner, creador de la vacuna contra la viruela, podría haber captado la instantanea de un fantasma.

"Es una rara formación luminosa que muestra una figura misteriosa junto a una puerta. Estoy seguro de que no se debió a la luz del sol o al polvo que había en el aire" ha manifestado Chris Sandys, que trabaja en la redacción de la BBC en Gloucestershire (Reino Unido), el condado en el que se encuentra el museo.

Sarah Parker, su directora, ha mostrado su asombro por lo que considera una imagen inexplicable. "Tal vez podría ser la imagen espectral de alguno de los sirvientes del doctor Jenner".

viernes, 27 de marzo de 2009

Muertos vivientes en el VUDU ...


Muertos vivientes William B. Seabrook nació en 1886, en Maryland. Aunque se hizo periodista, la aventura era su verdadera vocación. En 1915 se enrola como camillero en la Primera Guerra Mundial y mas tarde, estando en nómina del New York Times, se embarca en una serie de viajes cuyas crónicas noveladas le reportan fama y grandes beneficios. Uno de sus relatos era La Isla mágica, donde cuenta sus vivencias en Haiti, y las revelaciones que le hizo una hechicera llamada Mamá Célie. De esa forma, el vudú y los muertos vivientes fueron dados a conocer en Estados Unidos y Europa.

El propio Seabrook describe su primer encuentro con un muerto viviente en estos términos:
"y lo que entonces vi, junto a lo que me habían contado (o quizás a pesar de ello), me produjo un tremendo shock. Lo peor eran los ojos. No eran imaginaciones mías. Eran verdaderamente como los ojos de un hombre muerto: no eran unos ojos ciegos, pero estaban fijos, desenfocados, sin visión. Toda la cara... parecía no sólo sin expresión alguna, sino incluso incapaz de adoptar expresión alguna."

El muerto viviente pertenecía a un granjero llamado Constant Polynice, el cual acababa de relatarle una de las muchas historias de muertos vivientes que salpican la isla. En concreto, el caso de Ti Joseph, el jefe de un poblado, que un buen día se presentó en las oficinas de empleo de la Compañía Haitiano – Americana del Azucar (HASCO), con un grupo de nueve hombres harapientos. No hablaban criollo ni francés, y no parecían tener muchas luces. Según su patrón, provenían de una región bárbara y remota, y por eso eran tímidos y rehuían el contacto. Hasta que se acostumbrasen, era conveniente mantenerlos apartados del resto de los trabajadores, pero por los demás, eran hombres fuertes y capaces. Las explicaciones de Ti Joseph convencieron al empleado de la HASCO, que los contrató a todos.

Pero Polynice le contó a Seabrook que el grupo, en realidad, estaba formado por muertos vivientes. Por eso Ti Joseph insistió en pedir que se mantuvieran lejos de otras personas. Temía que fueron reconocidos por parientes o amigos.

Dice la tradición vudú que si un zombie come carne o sal, se romperá el hechizo que lo mantiene con vida, y volverá inmediatamente al lugar que pertenece. A la tumba. Por ello, Ti Joseph alimentaba a su cuadrilla de muertos vivientes con un potaje de mijo sin sal, que les daba cada atardecer.

Pero una mañana, ciertos asuntos mantuvieron ocupado todo el día a Ti Joseph, y dejó que su mujer cuidara de los zombies. Esta tuvo la ocurrencia de llevarlos a una procesión religiosa, tal vez llevada por el remordimiento, pero ninguno de los muertos vivientes se dejó impresionar por el espectáculo. No hablaban, no eran capaces de mostrar ninguna emoción, sus ojos estaban perdidos. La mujer optó por consolarlos con unos

pasteles que contenían cacahuetes. Pero no sabía que habían sido sazonados con sal. Al probarlos, los zombies despertaron de su letargo, y huyeron con grandes gritos de vuelta a su aldea. Fueron reconocidos por sus horrorizados vecinos, que los habían enterrado meses atrás, pero no se detuvieron a hablarles. Roto el hechizo, su carne empezó a degradarse y sólo tuvieron tiempo de alcanzar sus tumbas, antes de morir convertidos en una masa putrefacta. Los habitantes de la aldea decidieron vengarse de Ti Joseph. Le tendieron una emboscada y le cortaron la cabeza.

A Seabrook no le impresionó demasiado la historia. Se refirió a los supuestos muertos vivientes en estos términos: “no eran más que pobres seres humanos dementes, idiotas, obligados a trabajar en los campos”. Sin embargo, las creencias del vudú están tan enraizadas en Haití que es muy difícil abstraerse de la fascinación que produce.

El término zombie aparece con variante en muchos idiomas africanos. En congoleño significa “fetiche”. Según la tradición vudú, el zombie es una persona a quien un brujo denominado bokor le ha robado el alma menor o ti bon ange, justo en los momentos previos o sucesivos a la muerte. El zombie sigue vivo... hasta cierto punto. Come y respira, y su corazón sigue latiendo. Pero no recuerda nada de su vida anterior y toda su voluntad e inteligencia está sometida a su bokor. Por lo tanto, más que describirlos como “muertos vivientes”, sería más correcto hablar de autómatas humanos.

En Haiti, la creencia en el poder de los bokor es absoluta. Pocos haitianos desprecian el tomar medidas para evitar que sus familiares muertos puedan convertirse en zombies. No dudan en gastarse auténticas fortunas para cubrir las tumbas con pesadas losas, o en cavar las tumbas en espacios donde abunde el tránsito de personas, para impedir que el brujo disponga de la intimidad necesaria para completar sus oscuros rituales.

También es habitual que se vele al muerto durante varias noches seguidas, para que la descomposición haga su trabajo y convierta al cuerpo en una herramienta inútil para un bokor .Los más radicales llegan al extremo de mutilar o destruir parcialmente los cuerpos. También abundan los remedios más ingenuos, como introducir grandes puñados de semillas en el ataúd, en la fe que el muerto se entretendrá contándolas si recibe la orden de levantarse de entre los muertos.

De hecho, la fe en el vudú es tan grande, que incluso ha sido instrumentalizado con fines políticos. Ya en 1791, cuando Haití era colonia francesa,un tal Boukman se valió de sus supuestos poderes para amedentrar a los soldados de la metrópoli y reunir un legión de seguidores. Boukman organizaba multitudinarios rituales donde se sacrificaban cerdos y los participantes caían en un trance frenético. A partir de ahí, se lanzaban a quemar las plantaciones de los colonos, y en muchos casos, llegaban al asesinato. Magia o no magia, los franceses no pudieron resistir la presión, y abandonaron la isla, que se organizó como república independiente.

Pero no es necesario mirar tan lejos en el tiempo para encontrar las profundas huellas del vudú en todos los ámbitos de la vida haitiana. El dictador François Duvalier se hacía llamar Papá Doc, y presumía ser un poderoso bokor. El control que no lograba con la fuerza bruta de las armas, lo conseguía valiéndose de las creencias de su pueblo.

El vudú también ha sido una importante fuente de ingresos para personas de toda condición social. Los rituales son vendidos como espectáculo a los turistas morbosos, o como fenómenos genuinos a los investigadores demasiado crédulos. Un antropólogo llamado Francis Huxley documentó uno de esos engaños. Un presunto hechicero elaboraba un complicado ritual alrededor de una tumba, y rescataba de su interior al muerto resucitado y dispuesto a cumplir sus órdenes. Se demostró que había un tubo de aire instalado en el ataúd para permitir respirar al cómplice del falso bokor...

Sin embargo, las historias sobre muertos vivientes han sido una constante. Todas hablan de personas que son encontradas vagando por las calles o los campos, aturdidas y prácticamente incapaces de hablar, que son reconocidos como familiares o amigos enterrados meses o años atrás.

Uno de esos casos ocurrió en los cincuenta, y lo resumo aquí a modo de ejemplo. Habla de una muchacha de la que se había enamorado de bokor, y que rechazaba todas sus proposiciones. El hechicero despechado decidió emplear la magia para vengarse, y la mujer no tardó en morir afectada por unas extrañas fiebres. Cuando se disponían a enterrarla, descubrieron que el ataúd era demasiado pequeño. Así que optaron por retorcerle el cuello para darle cabida. Los padecimientos del cadáver no terminaron ahí. Durante el funeral, un cirio le cayó encima quemándole el pie izquierdo. Meses más tarde, se empezó a decir que el hechicero rechazado había sido visto con una muchacha, que se parecía demasiado a la muerta.

Pasaron unos años sin que la familia decidiera comprobar los rumores. Pero entonces uno de los hombres de la familia la encontró haciendo tareas domésticas para el brujo. Y esa mujer presentaba el cuello torcido y la cicatriz de una quemadura en el pie izquierdo.

Las explicaciones racionales a este fenómeno ya existían en la época de William Seabrook. Un doctor llamado Antoine Villers, que llevaba muchos años ejerciendo en Haiti, le dijo al periodista y aventurero que era improbable que nadie hubiese resucitado. Pero no descartaba que, efectivamente,algunos delos zombies hubiera sido rescatado de la tumba.

La explicación, según Villiers, es que los hechiceros conocían toda suerte de sustancias, muchas de las cuales eran capaces de infundir un coma profundo, fácilmente confundible con la muerte. Un hechicero no tenía más que drogar a su víctima, dejar que sus atribulados deudos lo enterrasen, y luego esperar el momento oportuno para sacarlo de la tumba y de su letargo. Los investigadores sugieren que muchas de esas drogas fueron importadas por los esclavos desde las costas de su Africa natal. En Ghana, por ejemplo, se practicaban unos cortes a los aspirantes de hechicero, en las cuales introducían una droga que los sumía en un prolongado coma. Al cabo de cinco días, se les administraba un antídoto para devolverles la conciencia.

Resulta bastante significativo que ese tipo de prácticas se contemplaran en el Código Penal haitiano:

"También se considerará intento de asesinato el empleo contra cualquier persona de sustancias que, sin causar una muerte real, produzcan un coma letárgico más o menos prolongado. Si, después de la administración de esas sustancias, la víctima ha sido enterrada, el acto será considerado asesinato, sin tomar en cuenta sus posibles consecuencias. "La sugestión también podría explicar el fenómeno. Las víctimas creen tan profundamente en el poder del hechicero, que se someterán a él para evitar las supuestas consecuencias de sus maleficios. Si por ejemplo alguien descubre que un hechicero intenta enfermarle, es posible que caiga en una profunda hipocondría que, efectivamente, refuerza su fe en el poder de la magia negra. Este proceso de derrumbe psicológico es muy similar al empleado por determinadas sectas para lavar el cerebro a sus miembros.

miércoles, 11 de marzo de 2009

LA CASA EMBRUJADA ...


LA LEYENDA DE LA MALDICIÓN DE LA CASA EMBRUJADA

Al capitán Mujica, de la Marina Real Española, le fue encomendada la tarea de proteger la Virgen del Carmen, regalo del reinado español a la nueva Iglesia Mexicana. El oficial juró a los Reyes, con su espada, que llevaría con orgullo tal labor.

Al encallar en México, las altas eminencias eclesiásticas, felices por la llegada de su venerada, rindieron un gran banquete de celebración en honor al guarda de la Virgen. A la fiesta asistieron las mujeres más hermosas de la región y se dice que entre ellas había una tal vizcondesa Saibfotkin.

Saibfotkin estaba comprometida con un coronel mexicano de apellido Iturbide, que, por esos años, se hallaba de campaña por las selvas mexicanas, pero corría el rumor de que había extraviado rumbo y los meses sin noticias predispusieron la actitud y el itinerario de la inmutable vizcondesa.
El capitán Mujica, hombre de amores pasajeros y muchas mujeres, cayó embelesado por la enigmática silueta de la realeza: se cuenta que Saibfotkin jugó con las expectativas de Mujica, como lo habría hecho con las del desaparecido coronel. Según los comentarios de la época, cuando Saibfotkin aceptó el cortejo del capitán Mujica, desapareció sin dejar rastro, sumiendo al mismo en la más plena de las angustias.
Se dice que su labor por esos tiempos fue paupérrima, por lo que se le quitó el honor del cuidado de la Virgen. Sumido en el fracaso emigró hacia el sur instalándose en Colombia.

Mujica vio en la desaparición de Saibfotkin una gran afrenta hacia su persona y decidió jamás enamorarse o dedicarle fidelidad a una mujer.

En Colombia, y ya en un perfil bajo, sin las grandes reverencias del pasado, se casó dos veces, dejó hijos y alejó su rumbo evitando los lazos.

Recorrió Venezuela donde esparció su descendencia con innumerables mujeres utilizando variaciones de su apellido como "Mogica" o "Mugica", para evitarse persecuciones de hacendados u hombres importantes que veían mancillado el honor de sus hijas.

En Ecuador se vio involucrado en un robo de joyas y fue preso. Al año de presidio logró escapar y, en su huida, fue socorrido por una joven mujer, una bruja de las selvas, de la cual no existe registro de su nombre.

La leyenda narra que, ante los ojos de Mujica, la mujer le recordó a la ingrata vizcondesa Saibfotkin y motivado por una sed de venganza le enamoró. La bruja entregó su corazón y después que el capitán retirado sació su líbido le abandonó.

En Perú, Mujica intentó rehacer su vida comprometiéndose con una acaudalada doncella de gran dote, a quien sedujo con sus experimentados conocimientos de galanteo, pero en plena boda apareció la bruja a quien dejó y, se relata, maldijo, en plena iglesia delante de la novia, familiares e invitados, al sorprendido militar.

La maldición de la bruja, al parecer, había sido conjurada para que Mujica jamás pudiere volver hacer feliz con una mujer, no alcanzaría tranquilidad y pasividad, y cualquier intento de prosperidad se vería enturbiado por la fatalidad, la desdicha y el olvido. Mujica no tomó en cuenta las palabras de la bruja, su matrimonio se realizó y continuó con todos sus planes.

Con el pasar de los meses la familia de la esposa de Mujica comenzó a tener diversos problemas financieros que en el transcurso de un año le llevaron a perder toda la fortuna. Solo lograron conservar la mansión donde vivían. El capitán intentó rehacer la fortuna familiar, pero toda empresa que realizó se sumergió en el fracaso.

Suponiendo que sus desgracias eran causadas por la maldición de la bruja, visitó a unos chamanes de la región quienes le recomendaron que la única manera de aminorar el gualicho era alejándose lo que más pudiera del norte, pues su conjuro era un hechizo norteño.

Mujica trató de vender la mansión, pero el padre de su esposa se lo impidió y debió esperar la muerte de éste para poder llegar a usufructuar del inmueble. La mansión habría sido vendida tiempo después perdiéndose, de aquí, el rastro del militar y su esposa. Existen diferentes versiones y la suposición más posible es que haya emigrado a Chile.

A partir de la venta de la mansión, los datos son vagos, Su viaje al país se habría dado muchos años después, ya muy viejo, solo y casi en banca rota.

El destino de la que era su esposa se desconoce.

El capitán Mujica intentó asentarse lo más al sur de Chile que pudo, para aminorar al máximo posible la maldición de la bruja. Terminó trabajando para un terrateniente de la zona que, como una ironía del destino, se llamaba Críspulo Mujica. El militar retirado sabía que no podían existir Mujicas que no procedieran de su descendencia directa, pero avergonzado por el que quizás podía ser algún hijo ilegítimo, ocultó su auténtica identidad (este mismo cambio de nombre ha hecho que los datos no sean del todo certeros).

Por esos años, Críspulo había encomendado la construcción en Santiago de una gran casa para vivir con su familia. Mujica le orientó en aspectos arquitectónicos para la misma, contándole detalles del origen del apellido que poseía y que en definitiva esa mansión debía proyectar lo que “Mujica” representaba. Críspulo quedó maravillado por los conocimientos de su fiel criado, que incluso él desconocía y le envió a Santiago para supervisar aspectos de la construcción...

Corría el año 1912 y, mientras se elevaba la mansión Mujica, Críspulo descubriría, entre las pocas pertenencias de su criado, la espada de capitán del glorioso militar. El antiguo guarda de la Virgen avergonzado, como nunca hubiese imaginado, confesó su verdadera identidad.
El terrateniente atormentado por una apremiante confusión al sentirse engañado por el destino, cayó enfermo muriendo meses más tarde. La mansión sería terminada años después y en ella habitaría el capitán Mujica en el total anonimato y en el más vil de los olvidos.

El longevo hombre que había logrado esquivar a la muerte sucumbió a su asedio. Se dice que en su lecho de muerte, en una pequeña pieza de los criados, en el lugar más masmórrico de la mansión, recibió una única visita de una misteriosa mujer que jamás se supo su nombre, pero que Mujica conocía muy bien y que le recordó que con su muerte la maldición no terminaría, dejando todo lo que llevara su nombre en la más profunda de las tinieblas.

- La famosa espada del capitán Mujica, de oro y brillantes, estuvo en despliegue en una caja negra con fondo rojo por muchos años en el Museo del Carmen. fue robada alrededor de 1974.

- Existen otras mansiones Mujica alrededor de América. Algunas aún no han desaparecido.

- La idea de mansión embrujada se vincula en la mente del colectivo a aquel lugar con almas en pena que vagan dentro de la casa después de haber muerto violentamente. Pero una casa embrujada, también puede serlo por acarrear con una maldición o brujería, de la casa misma o de quienes la habitan.
- La casa Mujica estaba embrujada por la maldición nefasta conjurada por la bruja, la que, según entendidos, permanecerá para siempre.

LA CAÍDA DE LA CASA EMBRUJADA

¿VOCES DE ULTRATUMBA?

Después del enigmático incendio en la vieja mansión abandonada. Vecinos afirmaron escuchar siniestros sonidos en las inmediaciones. Adriana Sepúlveda, quien ha vivido en una de las casas frente al lugar desde hace diez años, nos afirma que nunca presenció actividades extrañas en el sitio, pero sí, reconoce haberse visto extremadamente afectada por un incesante y funesto quejido que surgió en el interior de la mansión destruida: "Fue el otro día, un sábado que pasé por allí, como a las tres de la mañana camino a mi casa, y oí ese ruido: era como un quejido de alguien o algo que provenía desde muy adentro de las ruinas, me pareció decía algo. Yo corrí asustada a mi casa". Otros vecinos han confirmado el relato de Adriana y dicen haber sentido a alguien quejarse en las noches.
Laura Contini, parapsicóloga argentina, visitó el sitio junto a los realizadores y aseguró haberse comunicado extra sensorialmente con una persona que decía ser Tomás Saibfotkin...


EL AURA FUNESTA DE LA CASA EMBRUJADA

En una entrevista a los realizadores de la época dada a una conocida revista de parapsicología española, se mencionó que quizás muchas de las especulaciones sobre la siniestra mansión eran falsas. Algunas de las afirmaciones rescatadas de dicha entrevista fueron que nunca jamás alguien murió en la casa y que no hay datos comprobables que alguna vez fue un asilo psiquiátrico:

"Es una absoluta falacia creer en ruidos de cadenas y llantos de mujeres, hemos investigado profundamente al respecto y todo ello son sólo desvaríos de mentes fantasiosas", expresó C. David.

Por otro lado el licenciado Illanes completó: "Sólo hay dos hechos claros y que no admiten dudas, Tomás Saibfotkin habitó el lugar por años; se han encontrado pertenencias de él en la casa, recuerdos familiares y esas cosas."

La entrevista que duró alrededor de dos horas, también dejó ver que sí existía un aura funesta que envolvía el sitio, pero que no era debido a imágenes fantasmales clichés, de mujeres en pena, niños asesinados y padres poseídos matando esposas infieles, etc.

EN BÚSQUEDA DEL VIEJO PSIQUIÁTRICO

En una época corrió el rumor de que este misterioso reducto fue un albergue para locos desahuciados, al que se le conocería como el Viejo Psiquiátrico y que debido a sus espectrales manifestaciones sería clausurado.
Investigaciones posteriores estarían poniendo en entredicho a la mansión maldita como el escabroso lugar conocido como el Viejo Psiquiátrico.
El incendio del inmueble marchitó todas las posibilidades de aclarar las innumerables dudas que hay en relación a la casa maldita y su nexo con Tomás Saibfotkin.

SÍ MURIÓ GENTE EN LA CASA MALDITA

Con las nuevas investigaciones y con el conocimiento de la leyenda de la casa maldita, ya se sabe que sí murió gente en el inmueble. La muerte del capitán Mujica olvidado allí, es el deceso más relevante. Se constan algunas muertes por accidente. Pero las recurrentes historias del asesinato del niño, de la muerte de la joven sirvienta, o del padre que mató a toda su familia, es falsa y sólo fueron cuentos rescatados de otras leyendas de casas embrujadas.

lunes, 2 de marzo de 2009

Posesiones Demoníacas ...


La universalidad de estos rituales y su permanencia a través del tiempo no puede por menos que hacernos reflexionar sobre la naturaleza del fenómeno que los motiva. Las religiones, por otra parte, ya han dado su propia interpretación y han actuado en consecuencia.

Exorcistas E Iglesia

En la Edad Media toda posesión se consideraba como una manifestación física del demonio, contra la cual se empleaba incluso agua hirviendo.

Según una de las máximas autoridades en la materia, el sacerdote católico Corrado Balducci, miembro de la congregación De propaganda fide y especialista en problemas de posesión diabólica, sólo resulta verdadero uno de cada mil casos de los que se hace cargo la Iglesia católica.

No obstante, reconoce haber presenciado casos en que los posesos «emitían gritos que no eran humanos, vomitaban objetos y animales que nunca habían tragado, demostraban una fuerza que ni diez personas lograban contener. Volaban por la habitación. Aumentaban de repente hasta ocho veces de peso. Rugían como energúmenos cuando se les acercaba algún símbolo sagrado». Balducci es consultor habitual, en este terreno, de los obispos, en quienes recae actualmente la responsabilidad de autorizar los exorcismos, debidamente asesorados por personas de quienes se espera la máxima solvencia en psicología y parapsicología.

La Iglesia católica ha sido la institución que con mayor intensidad se ha dedicado a ayudar a los posesos y a perfeccionar las fórmulas de exorcismo destinadas a este fin. Jesucristo mismo fue el primero que dio «órdenes» precisas al demonio para que desalojara los cuerpos de algunos posesos de su época. Desde entonces, el principio del exorcismo ha variado poco: el exorcista tiene que dirigirse al demonio que «vive» en la víctima, y ordenarle, en el nombre de Dios, que se marche de allí. Si el espíritu ocupante se niega y los efectos de la posesión empeoran, entran en juego el empleo de símbolos sagrados y la propia personalidad del exorcista, que suele ser muy fuerte y proclive a la espiritualidad. La fórmula de exorcismo más habitual utilizada por la Iglesia católica romana se remonta a 1614, y está contenida en el Rituale romanum:

«Exorciso te, immundissime spiritus, omnis incursio adversarii, omne phantasma, omnis legio, in nomine Domini nostri Jesu Christi. Eradicare et effugare ab hoc plasmata Dei. Ipse tibi imperat, qui te de supernis coelorum in inferiora terrae demermergi praecipit. »

He aquí la traducción aproximada: «Yo te exorcizo, espíritu inmundo, toda incursión del adversario, todo espectro, toda legión, en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo. Despréndete y huye de esta criatura de Dios. Te lo ordena aquel que te hizo precipitar desde lo alto de los cielos a las profundidades de la tierra.»

La Iglesia católica no es la única institución religiosa oficial que se ha preocupado por estos fenómenos: algunas Iglesias protestantes, especialmente la anglicana, poseen asimismo una larga tradición en este campo. Pero además, por su naturaleza misteriosa, otros ritos parecidos se han ido transmitiendo desde la antigüedad, muchas veces por canales poco ortodoxos, al margen de las religiones « oficiales» . En Galicia, por ejemplo, estas creencias han subsistido, a nivel popular, en las ceremonias llevadas a cabo por los «menciñeiros», personajes a medio camino entre el brujo y el exorcista.


Los Posesos, Hoy

Un exorcismo en la iglesia de San Vicino, en Sarsina (Italia). El collar de hierro es una reliquia del santo, que lo llevó al cuello como penitencia.

Los casos de posibles posesiones diabólicas son cada vez más numerosos, debido quizás al aumento del stress y al creciente consumo de calmantes y antidepresivos. Pero aunque esto explica algunos de los casos, hay fenómenos que ningún trastorno emocional puede justificar. Además, la frecuencia con que aparecen hace que estos fenómenos sean cada vez más objeto de divulgación, a lo que ha contribuido particularmente el cine con una serie de producciones centradas en estos temas (El exorcista, Carrie, etc.)

Lo que resulta realmente alarmante es que muchas personas incompetentes o con intenciones abiertamente fraudulentas hayan adquirido el estatuto de «exorcistas». De ahí que en los últimos años se haya producido más de un caso de desenlace trágico: en 1975 la joven alemana Annaliese Michel murió a consecuencia de trastornos circulatorios, rodeada de extraños rituales de exorcismo; sus padres y dos sacerdotes implicados en los hechos fueron juzgados y condenados por homicidio por negligencia. En Gran Bretaña se registraron, entre 1977 y 1979, varías intervenciones erróneas que acabaron con internamientos hospitalarios, Asimismo, en 1981 ha estallado en Italia un grave escándalo en torno al ex salesiano Domenico Bernardini, fundador de un centro donde, con permiso episcopal, exorcizaba a jóvenes mujeres mentalmente inestables, que se sentían endemoniadas por sugestión, y a las que aplicaba una serie de violentas prácticas mágicas.

Estos y otros casos parecidos sugieren una de las problemáticas más delicadas del fenómeno de la posesión. ¿Qué clase de «posesos» deben someterse a un exorcismo en toda regla y cuáles a un tratamiento médico o psiquiátrico? En el mundo de hoy encontramos numerosas, o presuntas, víctimas de espíritus, demonios o poltergeists -como queramos llamarles-; pocos tienen idea de la naturaleza del fenómeno que les aqueja, ni de los riesgos que puedan correr.


Exorcismos Y Espíritus

Antiguamente, cualquier fenómeno paranormal recibía un tratamiento religioso. Entre los casos más célebres figura el deplorable episodio de «los demonios de Loudun» (1631), a raíz del cual el sacerdote Urbain Grandier murió en la hoguera, víctima de los manejos políticos y de las acusaciones de un convento de ursulinas en estado de posesión. Más famoso aún, si cabe, fue el largo proceso de las brujas de Salem. Este caso es célebre por haber sido una de las escasas cazas de brujas que tuvieron lugar en Norteamérica, donde estas persecuciones no fueron, ni mucho menos, tan frecuentes ni sangrientas como en el Viejo Mundo. Pero aparte de la popularidad que les haya proporcionado el teatro, las «posesas» de Salem tienen su lugar en la historia.

Estos dos ejemplos tienen, curiosamente, algo importante en común: ambos, una vez aclarados a la luz de la historia, resultaron ser una combinación de fraude deliberado y de histeria.

Actualmente, sin embargo, no resulta verosímil que se puedan producir casos como estos, ya que el procedimiento de las posibles posesiones es muy distinto. Desde el punto de vista estrictamente psicológico, los fenómenos de posesión se inscriben en el contexto de ciertos trastornos denominados «de escisión», que permiten la aparición de sistemas autónomos que logran suplantar la síntesis habitual de la personalidad: algo así como una grieta por la que asoma el magma de una región poderosa e insospechada.

Desde la aportación que el doctor Jean Martin Charcot (1825-1893), fundador de la neuropatología moderna, hizo al estudio de este tipo de fenómenos, éstos se han venido enmarcando en el cuadro de la histeria; pero ello no impide que algunos casos desborden todos los esfuerzos de la medicina. El acompañamiento de fenómenos parapsicológicos ha contribuido a reforzar el aspecto sobrenatural del asunto, por lo que muchos médicos, impotentes ante estos hechos, no dudan en remitirlos a las autoridades religiosas para someterlos a exorcismo.

El problema de decidir sobre la naturaleza de un fenómeno de posesión no es nuevo, como evidencia el testimonio del polígrafo benedictino fray Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764), quien en su obra Teatro crítico universal dedicó uno de sus discursos a los «Demoníacos, endemoniados o energúmenos». Señala allí que muchos de ellos son fingidos, pero que no por ello deja de haberlos verdaderos (refiere, entre otros, el caso de una energúmena que fue exorcizada en el convento de Nuestra Señora de Valvanera, no lejos de Nájera, Logroño).
También la Iglesia anglicana, a la que pertenece este sacerdote en plena sesión de exorcismo, suele autorizar este tipo de terapéutica espiritual.

Por otro lado, en cambio, se permite dudar de la buena fe o de la sagacidad de los exorcistas que dan por sobrenaturales fenómenos de embaucamiento. En este sentido, se refiere a cierta posesa de Oviedo que, al parecer, hablaba latín sin saberlo, que sabía lo que ocurría en cualquier momento y lugar del mundo, y que saltaba como si tal cosa sobre la copa del árbol más alto. El exorcista creía plenamente en estos prodigios, pero Feijoo no dio su brazo a torcer; sólo veía en ella a una embustera. La hizo conducir a su presencia y le indicó que poseía conjuros más eficaces que los usados por otros sacerdotes. Le dirigió versos de Virgilio, Ovidio y otros poetas «articulados con gesto ponderativo y voz vehemente para que hiciesen más fuerte impresión, como en efecto la hicieron». Además, le aplicó una simple llave envuelta en papel diciendo que era una reliquia. Todo ello provocaba en la presunta endemoniada estremecimientos y convulsiones. Así descubrió que se trataba de un fraude.

Sin embargo, Feijoo, al tratar de las excepcionales fuerzas que asisten al poseso, se expresaba así: «Esto de volar de la calle al techo o del pavimento a la altura de la bóveda o colocarse sobre las cúpulas de los árboles, pisar sobre las espigas de las mieses sin doblar las cañas, se dice de muchos energúmenos cuando se da noticia de ellos en tierras distantes. Yo nada de estas cosas pude ver hasta ahora. El que lo viere no ponga en duda en que lo hace agente preternatural.»

La actitud de este erudito benedictino del siglo XVIII, ajena a una supersticiosa aceptación demonológica, le acerca considerablemente a la visión actual del problema. Hoy en día, este tipo de fenómenos no parece hallarse en regresión. En cambio, la práctica del exorcismo propiamente dicho sí parece abocada a la desaparición a medio o largo plazo, paralelamente a la disminución de la fe religiosa que se aprecia en la sociedad. Sin embargo, resulta difícil de creer que el título de «exorcista» -a pesar de sus siniestras resonancias- pueda desaparecer por completo: antes bien pasará a aplicarse, como sucede ya actualmente, a personas que, como ciertos parapsicólogos y otros expertos, demuestran obtener cada vez mejores resultados en su trato con lo paranormal.

sábado, 28 de febrero de 2009

Los signos de la maldición

Para unos, simple superchería, para otros, verdad incuestionable, mientras que los menos demuestran escepticismo a la espera de pruebas que corroboren o no su existencia. Lo cierto es que la creencia en las maldiciones está mucho más enraizada en el mundo de lo que en principio pudiera pensarse. ¿Qué hay de cierto en todo ello?

Hace poco fallecía en accidente de aviación John John Kennedy, el que fuera hijo del asesinado presidente de los Estados Unidos John Fiztgerald Kennedy. Junto a él, en la siniestrada Piper Saratoga II HP, viajaban su mujer y la hermana de ésta. Se trata de uno de los accidentes más absurdos de cuantos se recuerdan en la historia de aquel país. Sobre todo teniendo en cuenta los factores que, al parecer, pudieron intervenir en que las gélidas aguas del Pacífico se tragaran sus cuerpos: John había obtenido su licencia de vuelo el 22 de abril de 1998, era la primera vez que viajaba sin instructor, no disponía de la cualificación pertinente para volar con instrumentos de navegación, había niebla aquella noche, al joven se le acababa de retirar una escayola y para colmo, no contactó con ninguna torre de control ni facilitó el plan de vuelo. Cualquiera podría pensar que se trató de una especie de "suicidio" colectivo. No obstante, para otros, esta muerte tan sólo sería el penúltimo capítulo de una maldición familiar por entregas...



Una saga tocada por la fatalidad
Éste no es el primer acontecimiento desgraciado que al clan le ha tocado vivir. Cuatro de los hijos engendrados por el patriarca Joseph P. Kennedy y su mujer Rose E. Fitzgerald desaparecieron violentamente: Joe Jr. murió a los 29 años, al estallar el bombardero cargado de TNT que pilotaba voluntariamente en 1944 en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. Kathleen "Kitty" también se estrelló cuando volaba junto a su amante a Cannes en 1948 después de que el piloto desaconsejase el viaje debido a las malas condiciones meteorológicas. Tras un breve respiro, le llegó el turno a John Fitzgerald Kennedy, quien en 1963 moriría ante millones de personas. Su magnicidio se ha convertido en uno de los hechos más misteriosos de la Historia. Le seguiría su hermano Robert, asesinado en 1968 por un enigmático jordano llamado Sirhan B. Sirhan. Nunca se han conocido bien los motivos.

Tras una serie de escándalos relacionados con drogas, sexo y extraños accidentes, le tocó el turno en 1997 al hijo de Robert, Michael, que se estrelló contra un árbol jugando a fútbol americano con esquíes; había rehusado, pese a las advertencias, ponerse un casco... Así hasta llegar al último de los Kennedy caídos en desgracia, figura en la que muchos norteamericanos veían la representación de sus ilusiones y que, según todos los testimonios, estaba a punto de entrar en el mundo de la política... Lo más sencillo sería pensar que son víctimas de una horrenda maldición, aunque algunos como el sociólogo Carlos Coloma se pregunten cuál es el verdadero maleficio: "... si hagan lo que hagan la fatalidad les va a salir al encuentro o que quizás su verdadera cruz sea salir ellos al encuentro de la desgracia al no poder evitar vivir de forma peligrosa...".

Una creencia ancestral
Qué duda cabe de que la creencia en las maldiciones se pierde en la noche de los tiempos. Según Papus "... el maleficio, embrujamiento o hechizo es el envenenamiento - o tentativa de envenenamiento - del astral de un ser por el odio o rencor de otro..."; aunque para Lectte: "... el sentido de la palabra "maldición" encierra dudas. Proviene del latín "maledictio" y su significación es muy concreta. Consiste en una impresión violenta y dura, mediante la que se muestra aversión hacia unas determinadas personas o cosas. Su intención es venenosa, ya que con ella se manifiesta el deseo de que al prójimo le sobrevenga algún mal...". Si esto que nos explican Papus y Lectte fuese una realidad, las maldiciones habrían existido desde el origen del hombre.

¿Un sistema de defensa?
Pero, ¿Por qué habría surgido la supuesta maldición? Para Manuel Berrocal, médico-psiquiatra y vicepresidente de la SEDP (Sociedad Española de Parapsicología) "... La maldición nace como un sistema de defensa de la gente que está más deprimida, por su estatus social, en relación a aquellos que tienen más poder, como un sistema de control...". Para Berrocal, se trata de un juego de equilibrio que aparece en la mayoría de los pueblos denominados "primitivos" y de creencias animistas.

El funcionamiento de las maldiciones se basa - según nos comenta Berrocal - en la sugestión: "... La mayor parte de las veces, la maldición no se cumple porque alguien haya mandado una maldición, sino porque alguien cree que está maldito...". También funciona como un eximente de culpa porque, en la mayoría de las oportunidades, el "maldito" está pagando supuestamente por algo que hizo. Serviría para derivar responsabilidades: "... todos tenemos a alguien a quien no le caemos bien, que sabemos que nos tiene "ojeriza". El señalar como culpables a fuerzas externas y ajenas a nosotros es lo más inmediato...".

La importancia del Tabú
Lo argumentado por Manuel Berrocal no es incompatible con lo que se registra en otras culturas en las que la "maldición" es parte señalada y visible de la vida. En el continente africano, por ejemplo, se cree en ella a pies juntillas, y la ruptura de ciertas normas (tabúes) propicia instantánea e irrevocablemente su cumplimiento. Buen ejemplo de ello es la explicación que dan los Tongas a la existencia de la muerte, nacida de un precepto, en substancia, maldito. Según su mitología, Dios envió a los hombres dos mensajes a través de un camaleón y un lagarto. El camaleón debía decirles: "Los hombres morirán pero resucitarán", mientras que el lagarto contaría "moriréis y os pudriréis en la tierra". Al parecer, el lagarto llegó primero, es por ello que existe la muerte... Ambos mensajes son claras "maldiciones".

No obstante, unido a este tipo de conceptos de corte sobrenatural hallaremos, en la mayoría de los pueblos africanos, todo un elenco de prohibiciones. Sobre el particular escribe Anne Stamm en Las religiones africanas: "... La más frecuente es la prohibición de comer la carne de tal o cual animal (...) mirar a una persona, cazar o pescar un animal, tener relaciones sexuales con un hombre o una mujer de su familia, de su grupo o, por el contrario, extranjero...".

Aquellos que no respetan los tabúes, pasan a estar automáticamente malditos. Las explicaciones que se dan para que no se incumplan dichas normas son de lo más variopinto. Por ejemplo, para los Bambaras de Mali, la prohibición de comer carne de cocodrilo proviene de una leyenda que hace referencia a un antepasado Makion Traoré, que durante una época de hambruna, se metamorfoseó en este reptil a fin de pescar para los suyos. Sin embargo, el hambre se recrudeció y un familiar lo atacó malhiriéndole. El cocodrilo fue a morir a los pies del culpable que fue maldito y asesinado por los suyos.

Nacidos bajo la maldición
Hemos visto hasta ahora formas de caer en desgracia, de hacerse acreedor de una maldición. Sin embargo, en estas culturas, como en la nuestra, hay personas que por el simple hecho de nacer de una manera determinada son consideradas "malditas". Explica Stamm al respecto: "... También en muchas otras religiones del continente negro, un recién nacido es tan poco ser humano que es posible remitirlo al país de los antepasados si presenta lo que el grupo juzga anomalías. Por ejemplo, un niño que nace con dientes, el que tiene una malformación congénita, el que tiene los primeros dientes en el maxilar superior o el que viene al mundo por los pies, es legítimamente eliminado...". Terrorífico desde el punto de vista moral, aunque como señala Berrocal, en nuestro contexto judeo-cristiano sucede algo similar, aunque revestido de otras formas que suenan más "civilizadas": "... Tras el "pecado" cometido, llega el castigo...".

No podemos omitir tampoco la existencia de los grandes personajes míticos nacidos bajo el signo de la maldición, como es el ejemplo del hombre lobo. Sobre este asunto es interesante conocer la opinión de uno de los mayores especialistas que existen sobre este personaje en nuestro país; Jacinto Molina (Paul Naschy), quien lo ha encarnado en la gran pantalla en multitud de ocasiones. Reunidos precisamente en el mismo lugar en el que se estrenara La marca del hombre lobo, Naschy nos hablaba sobre la posibilidad de nacer maldito: "... Legendariamente, hay muchas formas de transformarse en hombre lobo, pero una de ellas es ser el tercer varón que nace en la séptima luna llena...".

También nos explicaba los orígenes del mito: "... por mis investigaciones para preparar este papel pienso que se trata de una maldición ancestral (...) Al ser un personaje ecológico posee una leyenda que empieza a tejerse en las cavernas; sobre todo en las primeras reuniones humanas. Los hechiceros empleaban la fuerza del lobo, uno de los depredadores más temidos. Era despellejado por el hechicero quien se colocaba su piel encima para fingir una transformación y tomar así su fuerza y poder". No es de extrañar que Naschy, especializado en el cine de terror, con casi un centenar de películas en su haber, manifieste que el tema de las maldiciones ha sido una constante en el contenido de sus películas, como tampoco sorprende conocer su opinión al respecto: "... los seres humanos probablemente tengamos cargas positivas y negativas. Puede que más que una maldición, lo que actúe sean estas cargas. Sería algo parecido a la electricidad. A mí me pasa como con las meigas. No creo en las maldiciones, pero existir, existen...".

Clases de maldiciones
Regresando a la raíz de las maldiciones, y suponiendo que sean un hecho cierto, habría que distinguir varios tipos de ellas, a cual peor. Para Carlos Coloma, sociólogo especializado en temáticas paranormales, habría dos tipos de maldiciones: "... admitiendo su existencia, tendríamos las maldiciones recurrentes, que es cuando acontece el mismo hecho en condicionamientos distintos, sociales, políticos o históricos, y las maldiciones cíclicas, que es cuando sucede lo mismo, o algo muy similar en ambientes o momentos parecidos, como sería el caso de los Kennedy...".

Conviene apuntar también que las maldiciones pueden ser potenciadas por las masas que ven en un personaje popular un reflejo de ellos mismos: "... La maldición se contempla en sociología como un efecto de masas supersticioso. La sociología clásica y la oficial entienden que la sociedad es una construcción de relaciones e interrelaciones humanas formadas bajo la racionalidad. Sin embargo, la maldición es algo que se escapa y por tanto, la sociología lo juzga como una superstición. A pesar de esto, la sociología no ve como superstición el hecho de que haya unas fuerzas emotivas, que a niveles individuales nos hacen buscar la aprobación de los demás. La persona popular se alimenta de las masas y si éstas no le responden recibe unas vibraciones que le son nefastas. Sería el caso de Elvis Presley o Marlon Brando...".

Ambos sufrieron un ocaso en sus carreras. El primero cayó en las drogas y perdió el beneplácito de las masas, para finalmente tener una muerte lenta y agónica. El segundo, ha tenido que soportar una vida llena de desgracias familiares, que culminaban en 1995 con el suicidio de su hija Cheyenne, que se ahorcó dejando dicha su aversión por su padre, al que "maldijo" por todo lo que le había hecho sufrir.

La profecía autocumplida o en busca de la maldición
Tanto Coloma como Berrocal destacan la existencia de una variante denominada profecía autocumplida. Señala Berrocal: "... si a un sujeto le dicen que le va a suceder algo malo, un accidente, por ejemplo, él mismo lo terminará buscando... y si se le pincha una rueda, enseguida pensará "ya ha sucedido y no me ha ocurrido nada". Es un sistema de autoliberación frente a eso que le han dicho. Pero, si no se le pinchara la rueda, el sujeto probablemente forzará el accidente de forma inconsciente...". Probablemente fuese lo que le ocurrió a la malograda Isadora Duncan, que murió ahogada por un foulard que quedó enredado en la rueda de su automóvil, después de que una echadora de cartas le dijese que iba a morir ahogada en 1927 o Marlon Brando, que durante el rodaje de Rebelión abordo tuvo la ocurrencia de burlarse de los clásicos ídolos hawaianos que representan a las deidades protectoras de los nativos, por lo que éstos le dijeron que había quedado maldito... La película fracasó y el infortunio le ha perseguido desde entonces.

La maldición, en definitiva parece ser una suma de nuestras inquietudes, temores e inseguridades. Casos como el de los hijos de Bing Crosby, - loa gemelos Lindsay y Dennis se suicidaron en 1989 y 1991 respectivamente, mientras que el último, Gary moría en 1995, sin que la familia haya querido revelar la causa -, dan mucho que pensar sobre la naturaleza humana y sus procesos. Tal vez, antes de sentenciar que somos poseedores de una maldición, sería interesante, aunque sólo fuese por higiene mental, reflexionar ante aquellas cosas que no marchan todo lo bien que debieran. Algo parece seguro, junto al término maldición aparece otro que, si bien significa todo lo opuesto, es muy similar, porque tampoco tenemos control sobre ello: se trata de la bendición. Quizás debiéramos fijar nuestros ojos en este último.

Entrevista a Jesús Palacios
Jesús Palacios, crítico de cine y autor, entre otros títulos, de Satán en Hollywood y de la recién aparecida Goremanía 2, desarrolla un capítulo sobre los personajes y las películas "malditas" de Hollywood. Mundo Misterioso estuvo con él para conocer los entresijos del mundo del celuloide:

-¿Cree usted en las maldiciones?
J.P.- Siempre digo que soy el más escéptico de los creyentes o el más crédulo de los escépticos, y sigo manteniendo esa postura ante todas las cosas sorprendentes. Un día pones la tele y te enteras de cosas como lo de John John y te da por pensar en que existen realmente unas fuerzas oscuras y sobrenaturales. Sin embargo, mi "yo" lógico, me recuerda que suceden todo tipo de desgracias, y que muchas de ellas, les ocurren a las mismas personas.
-¿A qué puede deberse la arraigada creencia en las maldiciones en el entorno de Hollywood?
J.P.- El entorno cinematográfico, y en especial el de Hollywood es ampliamente supersticioso, debido a que es un ámbito altamente competitivo, sometido a muchas presiones, desde las intelectuales y artísticas propias del trabajo de actor o de director, hasta las del medio económico, del éxito, de tener que triunfar y de la necesidad de que el público te apoye.
-¿Cuáles son los casos más sonados de personajes o películas a los que se les ha achacado fama de "malditos"?
J.P.- Ha habido casos muy señalados, aunque el arquetipo sería La Semilla del Diablo, y todo el entorno alrededor de la película desde el director Polansky y el asesinato de su mujer Sharon Tate por obra de Charlie Manson, hasta todos los elementos ligados a la película, a la participación o no de Anton LaVey, como asesor de la película, el edificio Dakota en el que posteriormente sería asesinado John Lennon. Ese sería quizás el caso más emblemático.
-Pero, ¿Se sabe de personajes ligados al cine a los que alguien "echó una maldición" y acabó por "cumplirse"?
J.P.- Sí, en efecto. Uno de los ejemplos más curiosos es el de Jayne Mansfield que murió decapitada en un accidente de automóvil. Era miembro activa de la Iglesia de Satán y amiga personal de LaVey. Éste último utilizó la tragedia de la actriz como parte de su leyenda negra. De alguna manera, la prensa sensacionalista le dio vida a esta muerte, porque cuentan que el amante, en aquel momento, de Mansfield, su abogado Sam Brody desafió y se burló de Anton LaVey y de todos los elementos esotéricos del culto de la Iglesia de Satán, haciéndose acreedor de una maldición propia y personal procedente del mago. Él encendió accidentalmente una vela negra que según LaVey causaría todo tipo de desgracias. Posteriormente contó que se hallaba recortando una fotografía de Marilyn Monroe, y que no se dio cuenta de que por la parte de atrás había otra foto de Mansfield a la que le había cercenado la cabeza con las tijeras.
-¿Pasó algo similar con James Dean y Maila Nurmi (también llamada Vampira)?
J.P.- Sí, aunque en este caso, creo sinceramente que se trató de un montaje de la prensa sensacionalista que acusó a la presentadora de haber causado la muerte de Dean, montaje que por otra parte, se convirtió en una verdadera "maldición" para ella; terminó siendo vilipendiada y rechazada. Según publicó Peter Kolosimo "... su mente se proyectó lejos (...) un coche que marchaba a toda velocidad (...) al volante iba un hombre (...) la bruja de Hollywood levantó los ojos hasta una gran fotografía (...) como una fría furia, Myla levantó el abrecartas y lo lanzó. El cristal saltó hecho añicos, y el puñal se clavó en la foto, a la altura del corazón (...) a miles y miles de kilómetros de distancia, el conductor sintió una punzada en el pecho. La vista se le nubló, notó un dolor lancinante y sus manos se separaron del volante. El coche (...) se salió de la carretera y quedó destruido (...) en aquel coche iba James Dean...".
-¿Qué otros casos destacaría?
J.P.- La supuesta maldición de Bruce Lee, de su hijo Brandon y de la película que rodaba cuando falleció éste último: El cuervo, en la que sucedieron muchas cosas desagradables. Sobre la muerte de Bruce Lee hay tantas hipótesis que es imposible quedarse a una sola carta, aunque yo me inclino por una reacción alérgica, el caso de Brandon parece más un asesinato que se cerró como accidente. Existen dudas razonables sobre su pertenencia al mundo del hampa china, también tenemos los casos sobradamente conocidos de películas muy conflictivas como Poltergeist o El Exorcista en las que se produjeron varias muertes.
-¿Por qué se da este fenómeno tan frecuentemente en Hollywood y menos en otros países como el nuestro?
J.P.- Las maldiciones de Hollywood responden a la fascinación que ejerce ese mundillo en sí mismo. Forman parte del concepto mitológico de Hollywood, que es realmente la mitología contemporánea real del hombre del siglo XX y quizá del siglo XXI.

Objetos malditos
Además de las supuestas maldiciones que pueden atrapar a las personas, existen también casos de objetos que parecen ejercer peligrosas influencias en sus poseedores o en aquellos que, por unas causas u otras se ven abocados a estar en contacto con ellos. Sobre el particular, se destacan el porsche de James Dean. Tras su fatal accidente, el coche fue cobrándose víctimas: Además de Dean fallecieron dos personas más que estuvieron en contacto con las piezas del vehículo, y cinco resultaron gravemente heridas.

Otra pieza "maldita" es el extraordinario Diamante Hope, que habría sido robado de la frente de un ídolo indio. Esta pieza apareció por vez primera en Europa en 1642 en manos de un contrabandista francés llamado Jean Baptiste Tefernier, que fue atacado y despedazado por una manada de perros salvajes cuando viajaba a la India. El siguiente afectado fue Nicholas Fouquet, funcionario del gobierno de Luis XIV, que lo tomó prestado para un baile de gala: fue acusado de malversación y condenado a cadena perpetua. Después moriría en la cárcel. La princesa de Lambelle, que solía llevar el diamante fue asesinada en la calle por maleantes... los siguientes propietarios murieron asesinados, en extrañas circunstancias o se suicidaron.

También descubrimos lugares que fueron maldecidos por alguien y que no levantaron cabeza. Tal es el caso del Derby de Epson, que fue de mal en peor a raíz de la maldición de una gitana llamada Gypsy Lee, que se sintió molesta por el trato recibido en dicha competición por uno de los propietarios de los caballos.

La maldición de Superman
¿Puede haber personajes malditos que terminen por causar desgracia a los actores que los encarnan? En el caso de Bela Lugosi, podría decirse que la influencia de Drácula le hizo más mal que bien: recordemos que fue enterrado a petición propia envuelto en su capa, y que dormía en un ataúd, aunque para Jesús Palacios ello podía obedecer a su toxicomanía y a la añoranza de los tiempos pasados. Sin embargo, un personaje como Superman parece haber dejado malditos a los actores que han osado encarnar al todopoderoso extraterrestre.

martes, 13 de enero de 2009

Fantasmas


La palabra "fantasma" desciende de un vocablo griego que significa "aparecer" o "mostrarse" y la palabra se asocia directamente con la manifestación física de un ser que no se encuentra en dicho lugar. El eminente investigador Frederick W. H. Myers, socio fundador de Society for Psychical Research (1889) y uno de los primeros estudiosos científicos del tema, amplió la definición diciendo que "se trata de una manifestación de energía personal persistente" que se extiende más allá de la muerte de la persona que la emite.

Las estadísticas, siempre difusas y atemorizadoras cuando se trata de las variables económicas, rara vez se meten con lo sobrenatural. Pero una reciente encuesta de Gallup, hecha en los Estados Unidos, demuestra que uno de cada cuatro norteamericanos cree en fantasmas, y uno de cada diez está convencido que alguna vez estuvo en presencia de un fantasma.

Un doppelgänger es un tipo de fantasma que hace su aparición al observar el cuerpo físico del sujeto a cierta distancia.


En muchas religiones, sobre todo en la fe primitiva, existe la creencia de que el ánima sale del cuerpo en momentos de inconsciencia, como por ejemplo durante el sueño. Estas religiones también sostienen que después de la muerte el espíritu merodea junto al cuerpo del difunto. Una práctica común entre los grupos que profesan este tipo de creencias consiste en aplacar a los espíritus ofreciéndoles comida, ropa y otros objetos que puedan resultarles útiles en el mundo espiritual. En muchas civilizaciones primitivas las posesiones personales del difunto, incluidas sus armas, sus animales domésticos y en ocasiones su propia esposa, se entierran o incineran con el cuerpo. El culto a los antepasados, así como el luto en muchas civilizaciones modernas, es probable que tengan su origen en la creencia en los espíritus.

Lo cierto es que en muchas partes del mundo, apenas una casa da señales de estar embrujada y apenas sus habitantes afirman que vieron moverse cajones y volar objetos, estilo poltergeist, se ponen en movimiento camarógrafos y cazafantasmas que saben sacar jugosos dividendos e industrializar la ingenuidad.Suele intervenir la policía, y no faltan los grupos de escépticos militantes que señalan que las fotos no muestran nada, y que los fenómenos paranormales tienen la curiosa propiedad de producirse justo cuando no hay nadie para presenciarlo.

El físico Donald Wright hace un minucioso análisis de las propiedades físicas de los fantasmas. Partiendo de algunas habilidades y limitaciones (por ejemplo, su capacidad de atravesar paredes, pero su tendencia a permanecer confinados a sitios como castillos o casas embrujadas), y apoyándose en las propiedades de la mecánica cuántica, Wright calcula el peso y la densidad de los fantasmas y llega a sorprendentes conclusiones. Por empezar, son tan livianos que la única manera de observarlos es con poca iluminación (todo objeto iluminado recibe una presión por parte de la luz, que aceleraría al fantasma inmediatamente fuera de nuestra vista). Lo cual, coincide con los testimonios, y explica por qué los fantasmas aparecen siempre en la oscuridad y abundan más en la región de Europa boreal que en los trópicos.

Pero además y puesto a que la masa de un fantasma es minúscula, muchísimo menor que la de un electrón, (de un billonésimo de billonésimo de millonésimo de gramo), se necesita una cantidad de energía realmente ínfima para conferirle una velocidad apreciable (hasta un 70% de la velocidad de la luz). Como esta velocidad es mucho mayor que la necesaria para escapar del campo gravitacional de la Tierra, el más mínimo empujón (como el que puede producir una brisa) llevaría al fantasma más preciado, y aún al más pesado, a salir disparado fuera de nuestro planeta a una velocidad tal que en pocas horas abandonaría el sistema solar y emprendería un viaje a las estrellas. Lo mismo ocurre con la agitación térmica. Basta una temperatura de 20º centígrados para que alcancen una velocidad cercana a la de la luz. Muy pocos fantasmas, por lo tanto, podrán ser vistos, a menos que sean muy fríos (temperaturas cercanas a 273º bajo cero).

Tipos de Apariciones
Publicado en 1943, el libro "Apparitions" ("Apariciones") fue escrito por el investigador F.N.M. Tyrell y divide las apariciones fantasmales en 4 grupos. En reglas generales, esta clasificación sigue vigente hasta nuestros días y es la guía primaria que aplican por igual científicos y "cazadores de fantasmas".

Apariciones frecuentes: Bajo este rubro se agrupan aquellos fantasmas que aparecen regularmente en un mismo lugar. Por lo general, no se trata de manifestaciones que causen miedo y en muchos casos llegan a ser naturalmente aceptadas por las personas que frecuentan el sitio de las mismas. La mayoría de las fotos que prueban la presencia de los fantasmas fueron obtenidas en estos casos y lugares y sorprende la cantidad de pruebas que provienen de iglesias y capillas. Mayoritariamente se percibe la presencia de imágenes difusas de clérigos, peregrinos o personas entregadas a la plegaria. Una de las apariciones más notables fue fotografiada por el reverendo K. F. Lord en Newby, North Yorkshire. Al revelar las fotos de su iglesia que había tomado, el vicario Lord se sorprendió vivamente al detectar frente al altar la presencia semitransparente de un ser espectral y encapuchado que parece contemplar al mundo desde cuencas oculares vacías.

En 1935, un fotógrafo profesional y su ayudante se encontraban realizando tomas de una mansión ancestral – Raynham Hall – en Norfolk, Inglaterra. Mientras trabajaban frente a una hermosa escalera, el asistente dijo haber visto "una forma femenina fantasmal" descender por los escalones alfombrados. El fotógrafo no la vio pero, al revelar la película, la luminosa imagen apareció nítidamente. Informado del tema, el dueño de casa – marqués de Townshend – identificó a la aparición como "la dama de marrón", cuyas materializaciones vienen siendo reportadas en Raynham Hall desde 1835. El propio Lord Townshend la había visto junto a 2 testigos en 1926.



A veces, los lugares de aparición se multiplican a partir de un factor aglutinante. Es el caso puntual de los fantasmas del piloto Bob Loft y el ingeniero de vuelo Don Repo, quienes fallecieron el 29 de diciembre de 1972 al estrellarse el avión de la empresa norteamericana Eastern que conducían. La nave cayó en los pantanos de la Florida y no hubo sobrevivientes entre las 101 personas a bordo. A partir de ese momento, tripulantes de diversos vuelos de la misma línea reportaron apariciones de sus colegas fallecidos. Las manifestaciones se produjeron con mayor intensidad en aquellos aviones del mismo tipo que el accidentado (un TriStar) que habían recibido como repuestos piezas extraídas del avión conducido por Repo y Loft. El tema fue estudiado fondo por el escritor John G. Fuller quien entrevistó a numerosos empleados de Eastern. Estos a su vez aseguraron que varios testigos que habían insistido ante las autoridades de la línea respecto de las apariciones recurrentes habían sido pasados a retiro o amenazados con el despido. A otros se los había presionado para que visitaran a un psiquiatra contratado por la empresa y los libros de vuelo en los que se habían asentado las apariciones desaparecieron misteriosamente. El problema llegó a ser tan conocido en el mundo de las líneas aéreas que en 1974 mereció un artículo en el boletín de la US Flight Safety Foundation.

Apariciones post-mortem: Este tipo de manifestaciones no se asocia con un lugar en especial o un hecho concreto sino con la muerte reciente de la persona que se corporiza.

Apariciones críticas: Se trata de manifestación de la presencia de una persona que está viviendo una experiencia importante pero desconocida para la persona que está siendo testigo de la situación. En general, dicha experiencia es un accidente, enfermedad, experiencia límite o bien la muerte del individuo.

Apariciones inducidas: En estos casos, no se trata de la manifestación corpórea de la presencia de una persona muerta o moribunda sino de la materialización deliberada y voluntaria de alguien. En el libro mencionado, Tyrell se muestra sorprendido de que este tipo de apariciones no hayan sido estudiadas más a fondo cuando los viajes astrales han recibido grandes cuotas de atención.

Fantasmas vs Poltergeists
Los investigadores del tema insisten en que no hay que confundir fantasmas con manifestaciones del fenómeno denominado "poltergeist". Estudiosos y testigos de ambos tipos de hecho sobrenatural han manifestado que en los 2 casos la temperatura del ambiente en el que se produjeron descendió de un modo notable, tal como se muestra en "El sexto sentido". Pero, mientras que los "poltergeist" movilizan objetos sin materializarse, los fantasmas adquieren forma corpórea – sólida o transparente – y nadie los ha visto arrojar objetos, si bien en algunas oportunidades se han materializado simultáneamente con un fenómeno de este tipo. Entre los fantasmas de existencia comprobada se han establecido algunos patrones de conducta y rasgos comunes. Por ejemplo, que parecen obedecer a la ley de la perspectiva, variando de tamaño y forma de acuerdo al punto desde el cual se los observa. Cuando parecen sólidos, tienen la capacidad de reflejarse en los espejos y producen ruidos asociados a sus movimientos corporales. Sin embargo, su presencia dura sólo unos instantes, como si sus reservas de energía se agotaran rápidamente. Además, es más común que los fantasmas se manifiesten ante un grupo de personas que ante una sola pero esto no quiere decir necesariamente que todos los presentes perciban la aparición. Esto ha sido entendido por algunos estudiosos como una suerte de "seguro" de los espectros para que la posibilidad de que su aparición sea calificada como "fenómeno intersubjetivo" (creado en forma conjunta por las mentes de los presentes) quede descartada.

De sangre Azul
Inglaterra es uno de los países con mayor cantidad de casas visitadas por espectros y fantasmas famosos, varios de los cuales pertenecen a las sucesivas familias que pasaron por el trono de ese país. Berkeley Castle, en la localidad de Gloucestershire, es el lugar donde el rey Edward II – el príncipe homosexual de "Corazón valiente" – fue encerrado y torturado hasta la muerte por orden de su esposa, Isabella, quien lo destronó con ayuda de su padre – el rey de Francia – e instaló en su lugar a su hijo ilegítimo. El hecho ocurrió en 1327 y dicen las crónicas de la época que los tormentos infligidos fueron tales que sus gritos de agonía se escuchaban a varios kilómetros. Los actuales custodios de Berkeley Castle afirman que aún hoy es posible oir esos gritos en ciertas noches especiales ...

Anne Boleyn, segunda esposa del rey Henry VIII y madre de la reina Elizabeth I, fue acusada de incesto y adulterio y decapitada por orden de su marido en 1536. Su encarcelamiento y ejecución tuvieron lugar en la Torre de Londres. A lo largo de los siglos el personal de la Torre ha declarado reiteradamente haber visto su fantasma vagando por los calabozos.

Los fantasmas de otras 2 esposas de Henry VIII (en total tuvo 6) han sido vistos por varios testigos. Jane Seymour, quien sucedió a Anne Boleyn y murió envenenada por sus enemigos, vaga regularmente por Hampton Court, una de las numerosas residencias de la corona. Los testigos de distintas épocas coinciden en que, en sus apariciones, el fantasma de esta joven reina porta un candil con una vela encendida en la mano.

Catherine Howard, cuarta esposa de Henry VIII, también terminó en el cadalso por adulterio. La orden para su arresto fue dada en 1542, pero la joven reina logró eludir a los soldados encargados de detenerla y corrió por las habitaciones del castillo real en busca de su esposo para implorar por su vida. Los guardias la alcanzaron antes de que llegara y los testigos del arresto afirman que, hasta que lograron reducirla y amordazarla, sus alaridos fueron espeluznantes. A lo largo de los siglos, sus gritos han sido escuchados una y otra vez, siempre en el aniversario de su detención.

Ubicado cerca de Londres, el varias veces centenario castillo de Windsor es la residencia alternativa de la familia real británica cuando se encuentra en la capital inglesa. Con varios cientos de habitaciones, kilómetros y kilómetros de pasillos y siglos de historia a sus espaldas, es un lugar ideal para cobijar fantasmas. La reina Elizabeth I (la mencionada hija de Anne Boleyn y Henry VIII) fue una de las más importantes monarcas inglesas y su fantasma ha sido visto reiteradamente en Windsor, en especial en la biblioteca del castillo. Una de las testigos de sus apariciones es la princesa Margareth, hermana menor de la reina Elizabeth II. Cabe recordar que ambas pasaron los 4 años de la Segunda Guerra Mundial enclaustradas en Windsor para mantenerlas a salvo de los bombardeos alemanes.

Otro visitante regular de la biblioteca de Windsor es el rey Charles I. Monarca débil y conflictivo, fue derrotado en una cruenta guerra civil por Oliver Cromwell, siendo decapitado en 1649.

El rey George II murió en Kensington Palace en 1760. Como todos los representantes de la familia Hanover era en realidad un príncipe alemán convertido en monarca británico y jamás aprendió a hablar correctamente el inglés. Su fantasma fue visto en el techo de dicho palacio y los testigos afirman haberle escuchado decir: "¿Por qué no vienen?" George II murió esperando noticias de su ciudad natal.

La princesa Andrea de Grecia fue la madre del actual Príncipe Consorte de Inglaterra, Phillip. Tomó los hábitos y sólo abandonó su retiro en ocasión de la boda de su hijo. Falleció en 1970 a los 84 años y 18 años más tarde, su cuerpo fue trasladado de Inglaterra a Tierra Santa, donde era su deseo reposar. Desde entonces, las monjas de la Iglesia Rusa Blanca de Santa Magdalena en Jerusalén, aseguran escuchar su llanto regularmente ...

ENP 001: La desaparición de SSIIAABB

En el primer capítulo de "El No Podcast" de La Matriz Secreta hablaremos de manera distendida de la desaparición de SSIIAABB alias...